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28/05/2018

2015: Aquella noche El Celler no estuvo a la altura; 2018: Deja vu.

Reserva a nombre de la misma persona, mismo mes, tres años después. Al entrar, como en un deja vu, nos ubican en la misma mesa. Decidimos sentarnos en las mismas posiciones.

Y otra vez hubo ingrediente secreto, esta vez un pelo o pestaña, que es mucho menos grave que una hormiga, mas habitual e incluso algunas veces lo hemos podido pasar por alto, pero esto es el maldito Celler de Can Roca y debería estar todo a la perfección. El problema es que no está a la altura en la gestión de estas cuestiones, que deberían ser manejadas por Pitu Roca.

No cabe duda de que iba con ilusión y ganas de resarcirme de aquella penosa primera vez, pero me he vuelto a quedar con cara de idiota. He de reconocer que esperaba una deferencia por parte de la casa, a pesar de que el percance fuera hace tres años, pero es que con reservas a 11 meses es difícil ir mas a menudo. Con una deferencia simplemente me refiero a un interés por parte de Pitu (por ser el jefe de sala); un "espero que esta vez disfruten sin ningún incidente, gracias por confíar en nosotros de nuevo" habría sido mas que suficiente.

Lo esperaba porque una hormiga no podemos considerarlo ninguna tontería, y si en muchos restaurantes apuntan el menú que toma el cliente e incluso otros datos para mejorar en sucesivas ocasiones, no puedo esperar menos de El Celler de Can Roca.

Por otro lado fue decepcionante tomar un menú muy parecido al de tres años atrás (tampoco toman nota de esto), con repeticiones de mas un tercio de los snacks y un postre, además de seis pases con igual ingrediente principal aunque diferente versión (algunas muy parecidas), y esto hace que se haga muy repetitivo a pesar de los meses de espera.

De nuevo lo mejor fue el vino. En El Celler se bebe increíblemente bien y su bodega es difícilmente superable, con cientos de referencias y, además, precios muy comedidos, al contrario de lo que estamos viendo ultimamente con precios doblados con respecto en tienda e incluso triplicados y mas (DiverXO). Aquí se pueden disfrutar grandes vinos con el menú, lo cual es un punto muy positivo en la experiencia global, y merece la pena ir a un nivel superior, haciendo un esfuerzo que carece de sentido cuando los precios están triplicados.

El menú empieza con la misma sucesión de SNACKS. Primero una serie de 5 mini bocados simulando un recorrido gastronómico por el mundo, ahora con una presentación mas efectista que incluye además un juego con el comensal; segundo el bar familiar de sus padres, en el cual repetimos tres de cinco snacks; acto seguido dos cucharas con sabor a puro mar, misma presentación pero diferente elaboración; y por último, en cuarto y quinto lugar, las olivas y el brioche de trufa, de nuevo ya vistos. Mucho sabor en general, pero si tengo que elegir me quedo con las cucharas y con el brioche de trufa.

Después el grueso del menú, donde hasta seis elaboraciones repiten ingrediente con respecto a la anterior vez: la OSTRA, en una versión peor a la del anterior menú y consistente en cinco porciones con su correspondiente guarnición, recordando al "back to the future" de DiverXO; CABALLA, en esta ocasión servida al vapor de amontillado. Muy bueno; GAMBA ROJA en una versión que cambia muy poco pero es igualmente sublime y se queda el recuerdo, y además ya no hacen la treta de la manzanilla; LENGUADO, servido esta vez en forma de ravioli de su piel que da como resultado un pase al nivel de lo que se espera; El COCHINILLO, pase que no recuerdo en absoluto; y por último el PICHÓN, esta vez si con el punto óptimo gracias a Dios. Todavía no me explico como fueron capaces de servirme semejante porquería la primera vez, dan ganas de llorar al ver la foto.

Los platos novedosos fueron los siguientes, todos a nivel alto:

REBOZUELO CON YEMA DE HUEVO CURADA Y AHUMADA CON BOTARGA, OREJONES Y BONIATO. Sorprendente las yemas curadas.

CIGALA CON ACEITE DE ARTEMISA Y VAINILLA, Y MANTEQUILLA TOSTADA.

SEPIA CON LÍAS DE SAKE Y SALSA DE ARROZ NEGRO.

ESPUMA DE TUÉTANO DE TERNERA CON ERIZOS DE MAR A LA BRASA Y PAK CHOY.

PATO CURADO Y AHUMADO A LA NARANJA CON SU PIEL, SALSA NOISETTE Y NUEZ, en una presentación similar al jarrete de 2015.

CORDERO CON PURÉ DE BERENJENA Y GARBANZOS, PIES DE CERDO Y CONSOMÉ DE CORDERO AL HORNO DE LEÑA.

Muy buenos.

La parte dulce comienza con un postre tan original como desafortunado. Se trata de PLÁTANO A LA CARBONARA DE VAINILLA, que no está mal, pero lejos de ser ese postre que limpia y desengrasa después de la parte contundente del menú, es el plato mas pesado de toda la cena. Si la anterior vez me hubiese gustado el helado de maíz como postre, este justo al contrario, y lo hubiera ubicado dentro de los salados.

El segundo postre se llama PINEDA, a base de helado de miel de pino, romero, orégano y tomillo. Muy bueno.

Por último el nuevo hit de Jordi Roca, LIBRO VIEJO, un milhojas de galleta de mantequilla con crema de té y con, ojo al dato, esencia de libro viejo. No me dijo nada la verdad, aunque en general me dejaron mejores sensaciones estos postres que los de la anterior vez, pero sigo sin entender el mito de este pastelero.

En este último postre fue donde uno de los compañeros de mesa se encontró el pelo, lo cual hicimos saber a la camarera. El problema fue gestionado por el jefe de sala (no Pitu, que no pasó por nuestra mesa en toda la cena) y esta vez al menos tuvieron un pequeño detalle invitándonos a un postre extra: CROMATISMO NARANJA, repetido de nuevo pero con una presentación mas bonita por la esfera.

El precio del menú sigue igual, 215€, aunque el ticket final varía mucho en función de los vinos.

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31/03/2015

Después de haber visitado otros grandes restaurantes, El Celler de Can Roca era con diferencia el restaurante que mas ganas tenía de conocer. Si no había ido antes es por lo difícil que es ir. Estar considerado el mejor restaurante del país, haber sido el Nº1 en la lista 50 World's Best Restaurants y un sistema de reservas a 11 meses lo hace complicado.

Las reservas solo se pueden realizar por Internet y comienzan el día 1 a las 00:00 para 11 meses después, es decir, si quieres reservar en Abril tiene que ser a partir del 1 Mayo. Es un poco lío, podía ser a 1 año.
Yo no tuve problemas y pude elegir perfectamente día y horario, pero no esperaría mucho, imagino que antes del día 2 tendrán cerrado todo el mes.

Una vez reservas te piden el número de la tarjeta por email, una cosa que no entiendo por la poca seguridad que tiene dar el codigo de seguridad de la tarjeta por escrito, con lo fácil que sería poner los datos al reservar por la web como para cualquier reserva de hotel.
Después de esto te contactan 15 días antes de la reserva para confirmar y preguntar por intolerancias. Aproveche la confirmación para hacer la petición de añadir, si fuera posible, platos extra al menú. Olatz no vio conveniente contestar al cliente.

El Celler está situado en un barrio residencial a las afueras de Girona y la edificación del restaurante destaca completamente sobre las casas circundantes. La ubicación choca bastante, pero una vez dentro te olvidas de todo. El restaurante es espectacular.

Junto con Azurmendi es el restaurante mas bonito en el que he estado, y no sabría por cual decantarme. Por un lado la edificación acristalada de Azurmendi en un monte, su huerto, la recepción y las vistas de la sala es impresionante. Por otro el caserío de El Celler, la decoración, el patio interior con árboles y las distintas estancias te hacen sentir como en casa.
El único pero es que solo hay un baño para todo el restaurante y se forma cola, lo cual es poco práctico.

Las distintas estancias me encanta en estos restaurantes. Es un placer terminar la comida en el saloncito de El Celler junto a la cava de puros, empezar en la bodega de Coque o tomar el café en el jardín de aBac.

Al llegar te reciben con un aperitivo de parte de la casa, un detalle que se agradece. Hay que tener cuidado porque en otros restaurantes aprovechan para clavarte 10€ por una copa de cava, en estos casos lo mejor es pedir la carta de vinos directamente.

El menú comienza con 15 snacks, los cinco primeros bajo el nombre COMERSE EL MUNDO que consta de 5 mini bocados basados en la gastronomía mexicana, turca, china, marroquí y coreana. En concreto y respectivamente burrito de mole y guacamole, tartaleta de puré de lentejas, hoja de parra, berenjena, yogur y especias, verduras encurtidas con hoisin, almendra con miel, ras-el-hanout, azafrán y yogur, y panceta rebozada con soja y kimchi.

El menú sigue con un homenaje al negocio familiar de los padres de los Roca, un bar llamado CAN ROCA, y son otros 5 bocados. Se empieza con el Campari, un bombón con el licor dentro que me recordó a la caipiritxa de Azurmendi. Después el orden es indiferente entre calamares a la romana, riñones al jerez, tortilla de patata con cebolla, y anchoa (la presentación es su espina en tempura).
Uno de los que íbamos no siguió el orden, ya que al servir los snacks le tiraron el campari en la silla.

Los snacks siguen con la OLIVA CARAMELIZADA con anchoa que presentan en un mini olivo.

Después, los dos mejores snacks. Puro sabor y equilibrio en dos cucharas con ESCABECHE DE PERCEBES y CEVICHE DE LUBINA. Y por último otros dos bocados al nivel de los anteriores: BOMBÓN Y BRIOCHE DE TRUFA.

Después de los snacks, el primer plato fue CONSOMÉ DE INVIERNO, un puré de chirivia con diversos frutos y verduras como nabo, remolacha, rábano, granada, castaña, etc. Muchos matices en un plato con gusto pero en el que se les coló una hormiga y fastidió todo. Al principio no le dimos importancia, ya que todos cometemos errores, simplemente devolvimos el plato. Lo que nos enfadó fue que no recibimos disculpa ni explicación (si de la camarera al cambiar el plato, que menos, pero no de alguien superior que son los responsables).
Al finalizar la cena Josep Roca se acerca y pregunta, pero no dijimos nada (fallo de principiantes) ya que no sabíamos si lo sabía y lo había dejado pasar o no se había enterado.
A los dos días y después de un par de tweets de queja recibí una llamada del mismo Pitu Roca disculpándose. Resulta que no le habían informado, lo cual me parece una cagada del jefe de sala, que debe informar a este sobre el problema, ya que es el dueño y parte del éxito de El Celler. Son temas que debe solucionar el máximo responsable, porque aunque en realidad sea una tontería, no lo es tanto en El Celler de Can Roca, un sitio en el que solo por el hecho de su sistema de reservas son ellos mismos los que ponen el nivel y las expectativas por las nubes, por no hablar de su reconocimiento mundial. Después de 11 meses esperando el momento, y no la hormiga en si, si no la mala gestión del problema junto con los demás fallos, fue un corte de rollo.

Seguimos con HELADO DE TRES GUSTOS DE MAÍZ, que imita al típico corte de helado de chocolate, vainilla y nata, pero en este caso es maíz tostado, huitlacoche y maíz cocido. De sabor un 10, y muy logrado, pero no entiendo este plato aquí ya que es casi un postre. Está bien el juego de meter elementos dulces en los salados y salados en los dulces, pero este plato era demasiado dulzón, lo hubiese preferido como primer postre. A parte le falta algún elemento ya que la presentación es simplemente el corte sin ningún acompañamiento.

Un plato con tradición como CALÇOTS A LA BRASA no podía faltar. Viene presentado en un bol con humo tapado con papel de film y en el cual hacen unas perforaciones donde colocan el calçot, de tal manera que cuando lo coges salía el olor a ahumado. Acompaña alioli y diferentes formas de calçot.

Seguimos con CABALLA MARINADA CON ENCURTIDOS Y HUEVAS, otro muy buen plato. Tremendo sabor de la caballa marinada en sal y azúcar y gran salsa que simula la espina del pescado.

El siguiente plato fue el mejor de la comida, la GAMBA ROJA con su jugo y sus patas crujientes. Realmente es la mejor gamba roja que he comido nunca superando a la de aBac. Platazo.

Otro gran plato es el que seguía: OSTRA CON ANÉMONA Y SALSA DE FITOPLÁCTON, aunque la ostra me pareció pequeña. La mejor que he comido de momento corresponde a Azurmendi.
Según cuentan este plato está hecho para maridarlo con un vino, concretamente La Bota de Manzanilla de Equipo Navazos, del cual te ofrecen una copa que después te cobran sin informarte. ¿Que necesidad hay de hacer esto? Es un detalle muy feo y que no está a la altura de El Celler, pero lo peor es que es una práctica extendida (por ejemplo con el mezcal en Punto MX). Hay que pagar lo que se consume pero también hay que informar que conlleva un coste, porque el hecho de que lo ofrezcan concretamente en un plato puede llevar al engaño de que es parte del plato. Por otro lado a mi me flipa la manzanilla, el palo cortado y demás, pero a mucha gente no.
Este hecho contrasta con el detalle del aperitivo, al cual si te invitan.

Seguimos con un LENGUADO CON MOSTAZA, MIEL, MANTEQUILLA Y BERGAMOTA antes de uno de los mejores platos de la cena, que fue un MAR Y MONTAÑA que constaba de [spoiler] un trampatojo de papada con piel de sardina simulando a ésta. Me parece un plato brutal, desgraciadamente ya lo había visto en foto, perdiendo así todo el factor sorpresa.

Los salados terminan con 3 platos de carne. En primer lugar un tremendo COCHINILLO IBÉRICO CON SALSAS DE MADROÑO, GRANADA Y BONIATO.

En segundo lugar JARRETE DE TERNERA CON TUÉTANO, AGUACATE Y TRUFA que viene presentado cortado en una fina loncha, lo cual produce sorpresa. Muy buen plato.

Por último una TRILOGÍA DE PICHÓN compuesto por su corazón, un caldo y la pechuga. Las dos primeras partes estaban espectaculares, sin embargo la pechuga estaba bastante pasada de cocción (ver foto y comparar con otras) y resultaba seca. Otro fallo mas justo en el restaurante donde todo debería haber ido a la perfección. Y este, para mi, es grave, ya que no es de recibo ese punto de cocción en este restaurante.

Los postres empiezan con SUSPIRO LIMEÑO, compuesto por leche, lima, cilantro, dulce de leche y pisco, seguido por CROMATISMO NARANJA protagonizados por frutos de ese tono como naranja, mango, mandarina y fruta de la pasión. Terminamos con ANARKIA DE CHOCOLATE, donde encontramos mas de 15 texturas diferentes.

Al finalizar pasa un carro del cual eliges los petit fours. Probamos una selección bastante amplia y los degustamos junto al café en un saloncito apartado del comedor donde se encuentra la espectacular cava de puros y rones de toda América.

La cantidad del menú es bastante grande, aunque tampoco es el restaurante en el que mas lleno he salido. De todas maneras lo de salir lleno es muy relativo (Por ejemplo una de las cenas en las que casi me muero fue la primera vez en DiverXO, sin embargo la segunda sali normal con un plato mas).

Hay que destacar el gran trabajo de Pitu con los vinos, que fueron:

- Albert i Noya Cava El Celler Brut D.O. Penedés (Aperitivo)
- Dr. Burkling Wölf Gaisbohl 10 VDP Mosel
- La Bota de Manzanilla nº55 Equipo Navazos
- Ignios Orígenes Baboso Negro 12 D.O. Ycoden-Daute-Isora Tenerife
- Maximin Grünhauser Herrengberg 10 Kabinet VDP Mosel
- Tokaji Oremus 5 Puttonyos 05
- PX La Cañada Sierra de Montilla Pérez Barquero

Me sorprendió en especial el Ignios (60€), como generalmente me pasa con los vinos canarios, sin desmerecer La Bota de Equipo Navazos, que son vinazos. De los dulces tanto el Maximin Grünhauser como el Tokaji Oremus (vino húngaro de bodegas Vega-Sicilia) son espectaculares.

La cuenta ascendió a 245€ por persona.

Viendo los platos y vinos, y dada la fama de El Celler de Can Roca, parece un sacrilegio ponerle dos estrellas, pero esto iba a ser mas que una cena y la cosa se tuerce cuando no te contestan a los emails, te tiran un aperitivo, te encuentras una hormiga en un plato y no gestiona el problema el encargado, te ofrecen copas de vino sin informar que están excluidas del menú o una de las carnes está pasada de cocción.

Desgraciadamente, no fue un somni.

spider72

Pues por ese precio es imperdonable.

16 de marzo de 2015

Adreid.

El precio influye, pero, mas que por el precio, es peor por el restaurante que es y por los 11 meses de espera.

16 de marzo de 2015

spider72

La leche...yo le casco 2 estrellas pero del tirón...11 meses y toma hormiga!

16 de marzo de 2015

Adreid.

Hormiga.. Y lo demás.

16 de marzo de 2015

Bermar

Hostia qué valiente eres Adreid, olé, criterio puro, sin dejarse llevar.
Que conste que es nuestro segundo restaurante preferido en España. Fuimos al antiguo y nos encantó, al actual y nos enamoró. Per está claro que hay momentos y momentos...
Buena reseña!

16 de marzo de 2015

acme

Adreid, ¿A cuánto está el maridaje?

16 de marzo de 2015

Lady Spider76

por 245 por persona me cae una hormiga y quemo el local.

16 de marzo de 2015

Gath

Gran reseña Adreid, de las completas y objetivas que he leido ultimamente. Mis felicitaciones.

16 de marzo de 2015

Adreid.

Gracias Bermar, solo cuento lo que nos pasó con la mayor objetividad posible.

Acme, el maridaje son 95€, pero en nuestro caso solo maridamos los postres a razón de 18€ p.p (6€ por copa). Durante los salados optamos por un (Riesling 47€) y un tinto canario (60€).

Los precios de los vinos, en general, no están demasiado subidos.

16 de marzo de 2015

Adreid.

Sin IVA

16 de marzo de 2015

Adreid.

Gracias José Luis!

16 de marzo de 2015

15/11/2017

La sinfonía sigue sonando perfecta

Sin duda el Celler de Can Roca sigue siendo el mejor restaurante de este país.Puede que algunos provoquen más sorpresa, otros tendrán una cocina más personalista y hasta en otros las armonías culinarias sean más complejas pero en ninguno cocina, bodega, sala y tratamiento del cliente se unifican para alcanzar la total excelencia. En este 2017, el Celler ha evolucionado tanto en cocina como en la gestión de sus recursos. Menú degustación totalmente nuevo respecto al 2016 con la incorporación (todavía en pruebas) de piezas enteras de pescado y carne que se trinchan y sirven en sala.

Los detalles marcan la diferencia entre una gran experiencia y la mejor. Que te reciban en la terraza con champagne, que Jordi Roca haya desarrollado una esencia líquida de libro viejo, la calidad de las copas (todas sopladas a mano), el silencio y la luz de la sala, los brioches de aceituna negra que se hornean de nuevo a las cinco de la tarde, desarrollar un ravioli de lenguado con su piel, que un chico de sala que acaba de entrar te diga que te lleva en su coche clásico si no viene el taxi en 5 minutos, que el mejor plato del menú de 2016 para quien escribe se convierta en un aperitivo en 2017, la variedad de los vinos en un maridaje de ensueño. Los intangibles, de los que suele hablar Josep Roca, cada vez son más tangibles. Los hermanos no dejan cabo suelto.

Aunque parezca una contradicción, la experiencia es sosegada pero sin pausa. Se trabaja el detalle a conciencia. Al descender a la sala te adentras en un estado de ensimismamiento y se tiene la sensación que el restaurante es más pequeño que lo que realmente es. Los separadores, la luz y las botellas provocan que cada mesa parezca la única. La percepción de exclusividad es evidente.

Culinariamente el Celler es amplio y amable. Juega a ganarte por puntos y no por K.O. Pase a pase va tejiendo su tela de araña en la que atraparte con bocados siempre sabrosos pero sobre todo elegantes. Joan Roca busca más la sugerencia continua que la contundencia momentánea. Mirada especial al mar con bocados sobresalientes como el tartar de gamba y el de ostra con su concha, el calamar y coco, la anguila y angula o el salmonete. También exhibición en la caza donde la haggis de grousse, la liebre con mole y el pato azulón nos dejan profundos recuerdos junto con esa pularda con tartufo.

Post completo complicidadgastronomica.es/2017/11/celler-de-can-roca

Isaac Agüero

Son 165 € (sin bebidas)

6 de julio de 2012

DexterMorgan & Olivi...

Genial aportacion Isaac!... Estamos deseando ir... pero como dice un coleguilla: "la vida es sueño y los sueños sueños son" :)

30 de julio de 2012

Isaac Agüero

Para Dexter y Olivia. te recomiendo proporenoslo. Via aerea Madrid- Girona Ryanair...se va y vuelve en el día...y se disfruta del servicio de la comida. De paso os da tiempo a tomar un helado en Rocambolesc, la heladería de Jordi Roca.

1 de agosto de 2012

Gath

Excelente reseña Isaac.

13 de julio de 2015

Isaac Agüero

Gracias jose Luis....

13 de julio de 2015

acme

Excelente reseña. A mi del Celler la logística se me hace muy cuesta arriba. Con el sistema de reserva veo difícil otra cosa que no sea ir en excursion de fin de semana y, sin Ryanair a Girona y pasando de pegarse el atracón conduciendo... o sumas vuelos a Barcelona y alquiler de coche a la broma o no sé...

13 de julio de 2015

Isaac Agüero

acme Ahora el Ave llega a Gerona. En Ave estás en unas 3 horas

13 de julio de 2015

acme

Muchas gracias. No lo sabía y con esto ya se me acaban las excusas... Tendré que hacer guardia el próximo día uno.

13 de julio de 2015

Cristina

Es imposible... Debe haber gente que le pagas y espera para apuntarte, porque yo he sido totalmente incapaz de hacer nada mas que estar en lista de espera.. Hasta el día 31 de diciembre lo intenté...

14 de julio de 2015

Miss Migas

Yo la reserva para el 9 de diciembre la conseguí nada más dadas las campanadas. Fue de coña =)

14 de julio de 2015

Isaac Agüero

Muy bien pensado Clara, mientras la gente lanzaba petardos, tú a lo tuyo. Hazte un vestido en Hoi An

14 de julio de 2015

Cristina

Clara, pues yo fui incapaz, si alguien tiene a bien cancelar, iría unos días antes que tu! Y eso que aún estaba tragando uvas...

14 de julio de 2015

Javier B.

Acme, yo fuí a Girona y volví por menos de 100€ en AVE a cambio de un madrugón a la ida considerable. Por cierto, fué para ir a una boda en el Celler. Si, justo detrás del restaurante tienen montado todo para eventos de este tipo. Decir que ha sido la mejor boda a la que he ido nunca en cuanto a condumio se refiere, quería que los canapés precena no acabaran jamás...

14 de julio de 2015

acme

Gracias Javier. Veo que haciendo una gastro locura hasta puedes ir y volver en el día en AVE pero el trayecto son casi 4 horas... No sé,... igual hay que cogerse un par de días más y quedarse por la Costa Brava para acabar de quemar la visa

14 de julio de 2015

27/09/2016

Poco que añadir

Es tanto lo que se ha escrito y dicho sobre este sitio que creo que sobran los comentarios elogiosos: este restaurante es un lugar maravilloso, no sólo por la comida sino por todo lo que la rodea.
Haber tenido la suerte de que entrara la reserva es ya un privilegio, y más para mí, que tuve que hacer un esfuerzo especial en lo económico.Pero claro, quién se resiste cuando te toca esta especie de lotería.
La cena es una sucesión de portentos que hacen que el tiempo pase sin sentir.Por poner una pequeña pega, el postre láctico del menú de clásicos que tomamos no me impactó tanto como esperaba.Pero quizá es que a esas alturas yo ya estaba tan zombi que no lo asimilé como es debido.
Lo que no entiendo, y nunca entenderé, es por qué no cobran el menú a 350 euros, pudiendo llenar a ese precio el restaurante con toda facilidad.
Quizá la explicación nos la dió Pitu que, al finalizar la cena, nos contó que quieren permanecer siempre a un cierto nivel de modestia, por si algún día tienen que aterrizar de esa nube en la que hoy se encuentran.
Yo no comparto ese criterio, pero en fin, ellos sabrán.
Ojalá algún día pueda volver.
Cena el 17 de Septiembre de 2015.

27/04/2016

Fui con la familia en agosto de 2013, aunque reservamos antes de que les dieran las tres estrellas Michelín. Disfrutamos durante 5 horas del talento creativo de estos tres hermanos y de su amabilidad con nosotros mostrándonos la cocina y su magnífica bodega. Fue una experiencia inolvidable

15/12/2015

El tridente que conquistó el mundo

Diciembre 2015

El Celler de Can Roca no está en un paraje idílico, ni tiene un cocinero estrella del rock, ni bajo su manto registran más de tropecientas estrellas michelín, pero aún así ya lleva dos años encumbrándose con la máxima calificación como restaurante: a sus tres estrellas Michelín se ha sumado el galardón como “El mejor restaurante del Mundo”.

Hacía once meses y nueve días que, tras las campanadas y la entrada en el 2015, cogía el ordenador para reservar en el mejor restaurante del mundo, donde encontrar momento para disfrutar del festín resulta alocadamente complicado, y tras recibir la confinación comencé a tejer el plan que favorecería el peregrinaje hasta Girona, era toda una aventura.

Si tuviese que hacer un resumen de la experiencia probablemente optaría por señalar la conjunción de la terna de los hermanos gracias a la cual la parte salada, en la que resalta Joan, se complementa a la perfección con el mundo dulce de Jordi y los vinos y la maestría en la sala de Josep. El mundo “roquiano" se presenta como un hermoso compás en el que danzan tres caballeros enfundados en armaduras de sutileza y saber estar; aquí no hay excentricidades, no hay riesgos aparentes, sino un engranaje perfectamente aceitado en el que se busca nunca romper el ritmo.

El festival, como se llama al menú degustación más largo (195€, el otro es a 165€) lo componen 16 aperitivos y 12 platos salados más 3 postres, y con el que se empieza por una copa de Champagne. La interminable lista de snacks dura aproximadamente entre 40 y 50 minutos y llega a la mesa en tandas de, más o menos, cinco bocados únicos rodeados de guiños estéticos que buscan dar efectismo a una comida que probablemente ganaría sin ellos pero que sí que es cierto que hay cierto público al que le fascinan.

Los platos son de dos bocados, tres como muncho, algo que en ocasiones no permite registrar la profundidad sápida de éstos ya que la memoria gustativa y las papilas comienzan a saturarse con tanto desfile. Aún así, memorable es la gamba marinada en vinagre de arroz, uno de esos platos que pasará al recuerdo igual que las angulas al tartufo o el brioche de los higadillos de la becada.

Mención especial ha de hacerse al apartado de los vinos y del servicio de sala, ese que no te enteras que está pero que no resulta incómodo ni altamente estirado sino que su cercanía se agradece cuando te refieres a ellos para hacer alguna broma o un apunte. Enológicamente el maridaje es una fiesta tanto por la selección de los vinos como por lo bien que acompañan y son acompañados por los platos, es un baile armónico en el que ni ellos quieren ser los protagonistas ni el plato brilla por encima sino que el vals que suena les envuelve con las notas perfectas.

Si tuviera que quedarme con algo del Celler realmente creo que ensalzaría el equilibrio armónico de un menú perfectamente pensado que no busca explotar en la boca sino lucirse dentro de una sutileza y un aura especial donde el juego visual y la estética predominan. Los Roca ganan por su elegancia, su saber estar, sus pies en el suelo y su empatía personal, buscado siempre que sea el comensal el protagonista del disfrute, y no ellos. Es la terna, el tridente, lo que las ha hecho encontrar la compenetración perfecta.......

PARA LEER TODO y VER TODOS LOS PLATOS : cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20151215/el-celler-de-ca...

Carlos Griffo

Tic tac tic tac ¡que ganas!

2 de junio de 2015

acme

Pero es tic-tac-tic... o más bien tic tac. ?

2 de junio de 2015

Gath

Al disfrute, al disfrute, ..... , envidiaca de la buena, ....

2 de junio de 2015

fresandco

Ya somos dos! Ahora si que se va a hacer larga la espera!

2 de junio de 2015

Cooking and Disfruti...

Nosotros vamos el 26 de junio!!!

9 de junio de 2015

Gath

La galeria de fotos habla por si sola. Enhorabuena por el disfrute..!!

13 de diciembre de 2015

acme

Y es que encima se han bebido el bar...

13 de diciembre de 2015

Miss Migas

Voy a decir algo ahora que no me oye nadie, lo mejor. Impresionante el maridaje.

13 de diciembre de 2015

acme

me lo creo

13 de diciembre de 2015

Carlos Griffo

Hermanos Roca, Simplemente SEÑORES!

13 de diciembre de 2015

Sr.Olivares

no merece las 5?¿

14 de diciembre de 2015

spider72

Eso digo yo...why only 4???

15 de diciembre de 2015

Miss Migas

¿Habéis leido todo, darlings?

15 de diciembre de 2015

04/10/2015

Mi gran experiencia en el Celler de Can Roca

5+

Después de más de un año de larga espera, llegó la hora de una de las comidas que cogía con más ganas de todas las que he tenido hasta ahora. En este caso no solo era el plan de ir a uno de los mejores restaurantes del mundo sino que además la compañía era inmejorable. Grupo de 10 amigos, AVE hacia Gerona para llegar a hacer el check in al hotel y directos al Celler para comida de viernes a las 14.30.

El Celler se sitúa en un barrio residencial de Gerona, la verdad es que el sitio es increíble y contrasta bastante con la zona en la que se encuentra. Al entrar te recibe su terraza, preciosa y muy acogedora y desde donde puedes ver como el local mezcla una estructura de corte antiguo con una sala más moderna.

Lo primeros aperitivos te los sirven allí después de ofrecerte una copa de cava de la casa. Primero un helado de oliva verde, servido como si fuera una aceituna que coges directamente de un olivo bonsái. Después un riquísimo snack de maíz con corteza de cochinillo ibérico, primer plato muy bueno de la tarde.

Te acompañan a la mesa y empieza la fiesta. En nuestro caso, al ser 10, un apartado al lado de la bodega con vistas a un patio. Una vez allí te sirven “comerte el mundo” una serie de aperitivos de diferentes cocinas del mundo. México, Corea, china, Turquia y Marruecos fueron nuestras paradas. A destacar Corea, un pan frito con panco y panceta con sabor a salsa kimchi.

Para seguir llega “memoria de un bar de las afueras de Gerona” donde te sirven 5 snacks de recetas tradicionales del bar de los padres Roca. Calamares a la romana, un bombón de campari, una minitortilla de patata, riñon al jerez y una fantástica raspa de boquerón, todos muy buenos.

Siguiendo con los aperitivos llegaron los que en mi opinión fueron los mejores. Un escabeche de percebe al laurel muy fresco y sabroso, y un ceviche de dorada inmejorable. Para acabar con los entrantes el bombón frio de perrechicos con un sabor logradísimo, y un brioche de trufa ligerísimo, muy bueno.

En cuanto a los platos de Celler lo primero que quiero remarcar es que la cocina está mucho más enfocada al producto y receta tradicional de lo que me esperaba. Quizás ese sea su mayor éxito, sabores en su mayoría bastante tradicionales y reconocibles llevados a la excelencia más pura.

Empezamos con el consomé de primavera, una emulsión de vegetales, zanahoria, habas, tirabeques y otras verduras en forma de una sopa transparente. La textura del consomé era magnifica y en cuanto al sabor riquísimo, aunque por ponerle una pega era algo suave.

Seguimos con un platazo increíble. Helado de ajoblanco con merengue de Jerez y sardina, un plato fresquísimo y una mezcla perfecta de sabores que hace de este uno de los mejores platos de la comida.

Caballa con encurtidos y huevas de mújol fue el siguiente de los platos. Una caballa marinada acompañada de una salsa con sabor a encurtidos, otro plato muy fresco y con un sabor a mar muy ligero y suave.

Continuamos con la infusión de sauco, cerezas y anguila. Un plato que llama la atención por dulce y que cuando se acompaña con la anguila se equilibra perfectamente, una muy buena combinación.

La gamba roja que vino a continuación es uno de los mejores platos de marisco que he tomado nunca. Lomo de una gamba roja de gran calidad, ligeramente hecho y acompañado de una reducción hecha con las cabezas logrando una densidad espectacular. Además, las patas de la gamba fritas y crujientes para poder comerlas integras, y una especie de pan hecho con plancton y algas. Un plato del que no te olvidas, para repetir sin parar..

Después nos trajeron la ostra con anemona, una ostra finísima acompañada de algas y una salsa hecha con anemona. Sabor puro a mar que es perfecto para los amantes de este tipo de platos.

Raya confitada con aceite de mostaza fue el siguiente de los platos. Un corte de raya de una calidad inmejorable con aroma a mostaza y con varias reducciones de diferentes sabores de acompañamiento.

SI QUIERES VER LAS FOTOS Y SEGUIR LEYENDO ENTRA EN:
cookinganddisfruting.es/2015/09/mi-gran-experiencia-en-el-celler...

Gath

Buena reseña, al leerla, los dientes crecen hasta convertirse en dientes de morsa....

16 de septiembre de 2015

Cooking and Disfruti...

Jajajaj!! Fue una comida inolvidable!!

16 de septiembre de 2015

24/07/2014

EL MEJOR RESTAURANTE EN EL QUE HE ESTADO

Hay tres fechas que han marcado mi vida gastronómica.

La primera fue en 2007 con la primera visita a DiverXo, cuando no lo conocía nadie. Fue mi primer contacto con el mundo de la alta cocina fusión.

La segunda fue mi visita a El Bulli en el año 2010. Aquella fue la mejor cena jamás vivida.

Y la tercera fecha fue en 2011 cuando conocí El Celler de Can Roca y disfruté de la mejor comida de mi vida.

Debido a la imposibilidad de volver a El Bulli por su cierre, cada año he sentido la absoluta necesidad vital de realizar una visita a DiverXo y al Celler. Si no visitara estos dos restaurantes, no sería completamente feliz.

Y así, desde 2007 han caído 11 visitas a DiverXo (algún año he hecho doblete) y 4 visitas al Celler, sobre el que ahora os hablo.

Como os contaba, la primera visita al Celler fue mágica, inolvidable. Y supongo que así le ocurrirá a todo aquel que lo visite por primera vez.

El Celler tiene algo que hace que te enamores de él. Y no solo hablo de su comida –que obviamente es espectacular- sino que también hablo del lugar, con ese precioso y tranquilo jardín presidido por el caserío de los Roca donde tomar el aperitivo. También hablo de la sala, con esos grandes ventanales y esos árboles en medio creando un escenario de paz y tranquilidad, estilo zen. También el personal, que hace sentirte como en casa, sin el excesivo formalismo de otros restaurantes de este nivel (Santceloni, Mugaritz, Casino). Y como no, también hablo de Joan Roca, un tipo que habla con un tono y una pausa que enamora. Esa cercanía que transmiten Joan y Pitu –Jordi no suele aparecer-, charlando amistosamente con todas la mesas, sin querer lucirse como en cambio sí hacen otros chefs que simplemente aparecen para saludar como si se tratase de estrellas de cine en la presentación de su última película. Lo lamentable es cuando directamente ni aparecen los chefs como me ha ocurrido con Dani García en Calima, Dacosta o Angel León en Aponiente. Muchos chefs exigen implantar reservas con tarjeta de crédito como garantía por si anulas en último momento. Perfecto. Yo exijo un descuento si el chef no está en el restaurante.

Mi segunda visita al Celler (2012) fue algo peor. Como ya no teníamos el factor sorpresa, optamos por tomar, en vez de su Menú Festival, un menú basado en los platos clásicos del Celler (160 €) y la verdad es que quedó lejos de la experiencia del primer año.

La tercera visita (2013) -esta vez nos dejamos de chorradas y volvimos al Menú Festival- volvió a ser memorable.

Y la última visita, realizada este julio 2014 ha sido brutal, equiparable a la experiencia vivida la primera vez.

CÓMO RESERVAR

Este es el link donde reservar: cellercanroca.com/reserves/reservas_e.html

Debes escoger el mes en el que quieres ir y meterte en ese link justo 11 meses antes y a las 00:00. Ejemplo: si quieres ir en septiembre 2015, debes meterte en el link el 1 de octubre 2014 a las 00:00. A esa hora se abren las reservas para septiembre 2015 y ya todo dependerá de lo rápido que hayas sido y de la suerte que tengas.

Desde que en el año 2013 fue elegido Mejor Restaurante del Mundo, la gente mata por cenar ahí así que ¡suerte con la reserva!

En mi opinión, la mejor fecha para ir es con buen tiempo y así poder disfrutar del jardín tomando un cava antes de empezar la cena o beber una copa después.

Yo siempre he ido ente junio y septiembre pero para 2015 quiero ir en octubre-noviembre y así probar platos más invernales a base de setas y caza.

¿Es mejor comer o cenar? Yo opto por cena en verano y comida en invierno.

CÓMO IR HASTA GERONA

Si vas desde Madrid, hay que ir sí o sí en AVE –tarda 4 horas-. En coche está a tomar por culo (6 horas y 40 € en peajes) como para ir de viernes a domingo.

Este año optamos por ir el sábado por la mañana (09:30), echar el día en la piscina del Hotel URH (recomendable), cenar en el Celler y volver el domingo en el AVE de las 17:00.

Es el plan más económico. Otro hotel barato y cerca del Celler es el Ibis Budget.

Si vais más holgados de dinero, realmente un planazo es aprovechar el fin de semana visitando alguna playa de la Costa Brava y probando algún otro restaurante. Claro que para eso aparte de AVE tendréis que alquilar un coche. Yo un año hice cena el viernes en Roses -en el estrella michelín ELS BRANCS- sábado de playa, cena en el Celler, playita el domingo y vuelta. Fue perfecto. Por esa zona hay otros grandes restaurantes como MIRAMAR (decepción) o ELS COLS (pendiente).

En fin, que yendo en AVE directo a Gerona, o yendo a Figueras o a Barcelona y luego alquilando un coche, las opciones son infinitas.

CRÍTICA DEL CELLER DE CAN ROCA

El Celler se encuentra en Gerona ciudad, en un barrio bastante humilde. La verdad es que choca llegar a la calle del Celler, ver el entorno y luego pasar dentro y encontrarte con ese jardín y ese caserío antiguo que en su planta baja está ocupado por la enorme cocina del Celler y en la planta de arriba Joan tiene su casa.

Llegad pronto, sobre 20:30 y estad un buen rato en el jardín, tomando una o varias copas de cava –invitación de la casa- y viendo a la gente entrar.

El detalle de que a esa copa de cava te inviten y no te la cobren a 15 € como ocurriría en el 99% de los estrellados de España ya marca la humildad del Celler.

Ahí fuera te sacarán varios snacks. Primero será la aceituna caramelizada con anchoa. Este aperitivo es todo un clásico del Celler. Normal que nunca lo quiten porque esas dos aceitunas que coges del árbol son brutales.

Otro snack es una tartaleta de camarones. De finísima textura, la concentración del sabor a camarón es increíble.

Y acaba con el clásico bombón de carpano (vermouth) con pomelo y sésamo que explota en la boca.

Toca pasar a la sala, no sin antes pedirles que por favor Joan te enseñe la cocina. También pide visita a la bodega aunque esta quizás sea mejor después de la cena.

Si sois 6, para mí la mejor mesa es la que está nada más entrar a la derecha del todo. Es como si fuera un mini reservado pero realmente estás en todo el meollo de la sala.

Si sois 8 o 10, como nosotros este año, te sentarán en el reservado que tienen al lado de la bodega. Ahí sí estás totalmente apartado de la sala principal pero a cambio ganas en intimidad.

Como os comentaba, recomiendo optar por el Menú Festival (que en el 2011 estaba a 160 € y ahora ya cuesta 195 €). Asimismo, si os sentís fuertes y tenéis buena capacidad de estómago, os recomiendo que preguntéis si Joan os puede incluir algún plato extra. Esta petición hacedla por e-mail cuando os escriban para confirmar qué menú vais a tomar.

Empieza el menú.

El primer plato es “Comerse el mundo” donde te traen 5 bocados, cada uno de ellos representativo de los viajes que han hecho los Roca. Por presentación, es el plato más bonito. Los bocados se corresponden con México: burrito de mole poblano y guacamole; Perú: Caldo de ceviche; China: verduras encurtidas con crema de ciruelas; Marruecos: almendra, rosa, miel, azafrán, ras el hanout, yogur de cabra; Corea: pan frito con panco y panceta con salsa de soja, tirabeques, kimchi y aceite de sésamo.

Absoluta locura el bocado de China.

Pasamos al plato Coral que, también con una espectacular presentación, consiste en una cucharada de un Escabeche de percebes al laurel y albariño; y un Ceviche de bogavante. El sabor de la cuchara de percebes es impresionante, de esos sabores que uno nunca olvidará.

Lo siguiente son dos bocados fuera de serie: Bombón y Brioche trufa de verano. Este segundo, al estar calentito, es brutal.

Otro plato es la Contessa de espárragos blancos y trufa. Otro clásico de los Roca que este año en vez de en plato entero lo presentan como una mini oreo que se come de un bocado. Eterno.

Pasamos a un plato más plano, menos espectacular: Consomé primaveral: consomé vegetal a baja temperatura de brotes, flores, hojas y fruta.

Como un extra, fuera del menú, nos trajeron los piñones con salsa de piñones crudos y tostados. Servido como una ligera crema, estaba muy bueno.

Caballa con encurtidos y hueva de mújol: salsa de caballa con vino blanco, limón, tápenas y guindillas en vinagre, tomate frito, hueva de mújol, caballa marinada en azúcar y sal e infusión de caballa. Cada vez me gusta más este pescado que lo vienen trabajando mucho en los grandes restaurantes. Muy buen plato.

Otro plato nuevo fue la vieira con caldo de ortiguillas. Severo tamaño el de la vieira con un sabor espectacular.

Toda la gamba: Gamba a la brasa, jugo de la cabeza con algas, agua de mar, quinua, bizcocho de plancton. Es muy frecuente que en los restaurantes estrellados catalanes y valencianos te sirvan una gamba roja, normalmente cruda. Hay sitios donde la preparación de la gamba no dice nada como me pasó en Miramar hace 2 semanas, y otros como aquí donde el simple hecho de añadirle ese jugo de la cabeza con algas y el bizcocho le da un toque delicioso.

Cigala al vapor de Palo Cortado, velouté de bisqué y caramelo de Jerez. Otro plato para el recuerdo. Locurón. Acompáñalo de una copa de Bota de Florpower “Más allá” del equipo Navazos y moja los pantalones.

Raya confitada con aceite de mostaza, mantequilla noisette, miel, vinagre de chardonnay, bergamota, mostaza aromatizada, tápenas confitadas y avellana ahumada. Sinceramente, sin desmerecer esta, me gusta más la raya de Sacha.

Velouté de maíz con mazorca saletada, ali oli y queso mexicano fundido. Buenísimo.

Mar y montaña: sardina con papada, caldo de las espinas a la brasa, salsa de cochinillo y aceite de perifollo. Esto es un trampantojo y lo demás son mariconadas. De apariencia es una sardina pero la realidad es que es papada de cerdo ibérico. Brutal.

Mandala especiado de flor de alcachofa, ventresca de cordero lechal, mollejas de cordero, yogurt de curry, remolacha, espinacas, nabo, limón, mandarina, moniato, hojas y flores. Plato de quitarse el sombrero.

Cochinita pibil: jarrete de ternera con perrechico, tuétano, tendones, aguacate terroso y trufa. Uno de los platos que presentarán en su gira americana de este agosto y con el que enamorará a quien lo pruebe.

Y el Menú acaba con Trilogía de pichón: corazón de pichón y nube de arroz. Caldo de pichón. Morcilla y pechuga de pichón Tatjé. Espectacular final para un menú inolvidable.

Debo avisar que todo esto que comimos fue una puta locura y hubo quien reventó y no pudo terminar. Por eso os advierto de que no se os flipéis con el ansia de pedir más y más platos extras si no os veis capacitados para meteros semejante homenaje.

En los postres, empezamos con el mejor postre que existe: Helado de masa madre con pulpa de cacao, lichis salteados y macarones de vinagre balsámico.

Seguimos con delicioso albaricoque caramelizado y terminamos con la Anarkia de chocolate que es un goloso plato hecho a base del cacao de los mejores productores de cacao.

Todo este menú, con 3 pausas para fumar, duró 5 horas y sinceramente, habría sido muy feliz si hubiese durado una hora más. No una hora con más platos, si no estos mismos pero tomarlos durante 6 horas. Lógicamente es una utopía por el propio timing del Celler pero os aseguro que el tiempo ahí dentro pasa volando y uno está tan a gusto y es tan feliz que no quiere que acabe.

Para beber, mi recomendación es que salvo que seáis grandes expertos en vinos, os dejéis en manos de Pitu y sino en manos de Pilar (mejor sumiller de España). Decidle el presupuesto que tenéis (ej: 50 € por botella), decidle qué tipo de vino os gusta (ej: blanco Riesling, tinto Priorato), pedidle que sobre esa base os ponga cosas diferentes, y a disfrutar.

Tras los postres, salimos a tomar unos GT al jardín, donde nos pusieron unos petit fours increíbles y donde pudimos conversar con Joan que nos contó su gira americana de este agosto así como un poco de toda la historia del Celler. Con la complicidad de la noche de vernao, con nuestro GT y con Joan hablando, estábamos todos obnubilados escuchándole. Y allí estuvimos hasta las 04:00 de la mañana (llegamos a las 20:00). 8 horas en el Celler que serán inolvidables.

La cuenta final fueron 250 € que es lo que siempre acabo pagando aquí. Me parece un precio correctísimo si tenemos en cuenta que estamos en el (segundo) mejor restaurante del mundo.

No tengo adjetivos suficientes para describir lo que ocurre en el Celler. Por eso tenéis que ir vosotros y comprobarlo.

Eso sí, esta frase de un amigo durante la cena lo describe muy bien: “está todo tan jodidamente bueno que cagaría la cena y me la comería”.

potoko1981

yo tengo la reserva xa el 8 de diciembre, espero ansioso tus comentarios,

saludos!

25 de julio de 2012

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Los publicaré en cuanto vuelva ahora en octubre. He decidio ir una vez al año así que cuando vaya ahora en octubre reservaré ya para el 2013 y así todos los años de mi vida....jejeje

26 de julio de 2012

potoko1981

No es mala opción! jaja. Reservé la mesa en enero, y el año se hace muuuuy largo...

26 de julio de 2012

potoko1981

...joder, me dejas frío, entonces me sugieres que pida el menu festival?

30 de octubre de 2012

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Hola potoko:

Te sugiero que pidas el Menú Festival de mi primera visita, es decir con algunos plazos de caza, entre ellos la becada, que dicen es espectacular y que yo no pude probar por no ser temporada.

Antes de ir a comer, mándales un mail o llámales y díles que querrás el Menú Festival pero con algún plato extra de caza y pregunta si puede ser becada. Aparte de la becada, el ciervo, la torcaz y la liebre a la royal que yo sí tomé en mi primera visita me parecieron brutales; puedes preguntar si el menú Festival que te van a servir incluye esos platos y que de no ser así, si los podrían incluir, siempre claro que sea época de caza de esos animales.

Yo creo que el fallo de esta nueva visita mía ha sido intentar salirme del menú festival propio de octubre y pedirles que, como ya fui el año pasado, me puesieran el menor número posible de platos repetidos.

Creo que si te centras en el Menú Festival estándar y les pides que quieres algún plato extra de caza como la becada, saldrás absolutamente encantado.

Yo vuelvo en junio 2013 y esa vez me dejaré de chorradas y pediré el Menú Festival que corresponda a ese mes y punto, es decir, haré como si nunca hubiera ido antes al Celler.

31 de octubre de 2012

Arancha

Nosotros vamos a cenar en julio del año que viene, nos centraremos en el menú festival y a ver qué tal! La verdad es que tenemos unas ganas enormes.

Saludos y gracias por tus críticas,
Arancha

6 de noviembre de 2012

manolis

Voy a ir en agossto a comer alli, me recomendais algun alojamiento cerca?

28 de mayo de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Hola Manuel:

Yo vuelvo a finales de junio de este año. Te cuento mi planning:

Salimos el viernes en coche desde Madrid y vamos a Roses, un pueblo costero a una hora de Girona. Ahí cenamos en ELS BRANCS, una estrella michelín y con una terraza con vistas al mar impresionantes. Dormimos en Hotel Univers que cuesta 55 €, lo que está muy bien para los altos precios de la zona en temporada alta.

El sábado iremos en coche a alguna playa/cala chula que por ahí las hay y muchas, y por la tarde nos vamos a Girona.

Esa noche dormimos en Ibis Budget Girona Costa Brava que me ha costado 35 € la habitación doble y está a 1 km del Celler, donde cenamos.

Al día siguiente iremos a otra playa y vuelta a Madrid.

Debido a que el Celler ya me va a costar un cojón y medio (250 € aprox), no he querido invertir en hotel pues solo lo voy a usar para dormir después de una larga cenorra brutal en el Celler, así que con que sea un hotel limpio y cercano, me es suficiente.

Iba a ir en AVE a Girona pero ida y vuelta, en esa fecha, no baja de 180 € y tarda 4 horas cuando en coche tardas 6 horas si le pisas un poco.

Avión a Girona ya no hay.

Avión a Barcelona y luego alquilar un coche es perder el tiempo y sale bastante caro.

Por tanto, coche es la mejor opción aunque sea paliza.

Si te interesa, por esa zona está el restaurante MIRAMAR, 2 estrellas michelín y dicen que brutal. Yo me he quedado con las ganas porque justo ese finde que voy está cerrado para un evento.

28 de mayo de 2013

Arancha

Hola!

El planazo que te has organizado, Alberto, no está nada mal! ;) Me lo apunto para la siguiente vez que vaya a cenar al Celler.

Nosotros vamos en julio de este año, hemos cogido AVE Madrid-Girona, lo compramos con 2 meses de antelación y había buena tarifa (90€ I/V). Nos alojaremos en el AC Girona.

Saludos!

28 de mayo de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Hola Arancha!

Todo es mirar el AVE con antelación, de todas formas, ¿vas de viernes a domingo? ¿cuál es tu horario? Yo es que salgo de currar los viernes a las 3 por lo que tengo poco margen de maniobra.

Lo malo del AVE es que, salvo que te alquiles un coche allí, que es la mejor opción, quedarte todo el finde en Girona es un poco coñazo, no?

Sin duda, si hay un AVE por menos de 120 euros, la mejor opción es ir en AVE el viernes, alquilar un coche y recorrer alguna playa. Así al menos aprovechas más el finde y no solo vas hasta Girona para comer/cenar en el Celler.

28 de mayo de 2013

Arancha

Hola!

Nosotros vamos a hacer un viaje "relámpago". Vamos el viernes (primer AVE de la mañana) , cenamos en el Celler ese día y volvemos el sábado (en el último AVE). Así que nos hemos tenido que coger el viernes de vacaciones.

Para futuras ocasiones, alargarermos más el viaje y aprovecharemos para conocer otras zonas.

Saludos!

28 de mayo de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Bueno, yo el año pasado volé un sábado con Ryanair, comí en el Celler y me volví por la noche. Eso sí que fue relámpago, jeje.

De todas formas, creo que el Celler bien se merece un viaje relámpago como el tuyo.

Ya me contarás!!

28 de mayo de 2013

manolis

Gracias Alberto! Creo que el hotelito IBIS va a ser una buena opción! Ya os contaré que tal el celler!

28 de mayo de 2013

acme

Así me gusta. Comer como reyes y dormir como plebeyos. Eso se llama tener claras las prioridades. Beneficio directo a la cuenta de resultados.
El error sería dormir en el Ritz y cenar en el Burger king, que también los he visto.

28 de mayo de 2013

manolis

eso es asi

29 de mayo de 2013

Arancha

Hola Alberto,

El pasado viernes estuvimos cenando en el Celler, sólo puedo decir que jamás hemos vivido una experiencia gastronómica como esta. ¡Estoy deseando volver!

Nosotros también pedimos el menú festival y creo que es todo un acierto. A mi personalmente me encantaron las aceitunas caramelizadas, la tartaleta de chanquete, el brioche de trufa, la infusión de sauco, la ensalada de ortiguillas, navajas y algas; toda la gamba, las cocochas de sardina y el cordero a la brasa! ¡Una auténtica locura todo!

El diseño del restaurante es absolutamente genial, un ambiente encantador, tranquilo, me gustó mucho.
Además, pudimos charlar con Joan, antes de comenzar la cena, mientras nos enseñaba la cocina y los cocineros estaban en plena faena. Amabilísimo, humilde y cercano.

Me emociono cada vez que lo recuerdo todo :)))

Arancha

15 de julio de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Me alegro que te gustara! La verdad es que para mí es lo máximo gastronómicamente hablando. Yo ahora reservaré para verano 2014!!

15 de julio de 2013

Rosalía Martínez (Pi...

de mayor quiero ser como Fanjul

15 de julio de 2013

Catón

Tengo una pregunta para ustedes. En unos días vamos al Celler. La verdad es que solemos cenar muy poco (una ensalada completa, por ejemplo). Hemos pensado en compartir un Festival entre dos. Creéis que puede ser suficiente? Otra pregunta: ¿Es posible tomar vino a copas? Con el último maridaje salí con la cabeza que no sabía ni como me llamaba y pasé una noche infernal y una resaca peor. Nunca más. Si no, nos limitaremos a un buen vino polivalente. Muchas gracias y felicidades por el blog.

29 de agosto de 2013

Gastrorules

Hola Alberto, lo primero gracias por tus criticas... Son siempre muy utiles...
Queria organizar un viaje para conocer el Celler con amigos, yo me iba con los ojos cerrados a todo...Pero seguro que mis amigos preguntan mas detalles. A ver si puedes contestar a alguna duda que seguro surge.
-Cuanto te retienen en la tarjeta? Por pedirles algo en caso de que ellos no vayan... yo seguro voy... si inicialmente somos 8 y luego acabo siendo solo dos como lo penalizarian?
-Has comentado que han subido los precios... lo ultimo que vi en webs es que habia un menu de 135 y 165€ esto entiendo que no incluye el maridaje. Que puede salir el maridaje del 2º menu.
-Se puede pedir en la misma mesa distintos menus? 2 de 165 y 6 de 135€?
-Elegir un fin de semana en concreto es mision imposible? Es decir... si quiero ir el primer finde de Septiembre es posible si estoy a las 23:55 del 31 de julio? o me tocara lo que buenamente haya,,,
Muchas gracias!

24 de julio de 2014

ALBERTO DE LUNA FANJ...

BdG12, te comento:

Para conseguir mesa, tienes que reservar 11 meses antes. Por tanto, si quieres ir en septiembre, 11 meses antes será en octubre (31 julio serían 13 meses antes). Por tanto, el 30 de septiembre a las 23:55 estate ya metiéndote en la web y así hasta que justo a las 00:00 se abran las reservas y puedas reservar para el primer finde de septiembre 2015.

Hay solo dos menús, el de clásicos a 160 € y el Festival, que es el bueno, a 195 €. TIENEN QUE SER A MESA COMPLETA.

El maridaje del primer menú sale a 55 € y el del festival a 95 €.

Te copio sus condiciones de anulación:

SIN GASTOS:

> TODA RESERVA ANULADA CON MÁS DE 72 HORAS DE ANTELACIÓN

> LA REDUCCIÓN DEL NÚMERO DE PERSONAS NO SUPERIOR AL 50%

CON GASTOS:

> TODA RESERVA ANULADA DENTRO DE LAS 72 HORAS ANTERIORES A LA RESERVA CONLLEVARÁ UN CARGO DE 100 € POR PERSONA

> LA REDUCCIÓN DEL NÚMERO DE PERSONAS DEL 50% O MÁS SUPONDRÁ UN CARGO DE 100 € POR COMENSAL ANULADO.

24 de julio de 2014

Gastrorules

Perfecto! muchas gracias por tu rapida respuesta. Esta clarisimo ya..
Un saludo

24 de julio de 2014

25/04/2014

El mejor restaurante del mundo

Tener la suerte de poder acudir a uno de los mejores restaurantes del mundo es algo de lo cual me podré acordar toda la vida ( theworlds50best.com/awards/1-50-winners )

Este año fue elegido segundo mejor, pero viendo la lista te puedes imaginar que a este nivel del 1 al 50 las diferencias deben de ser mínimas.

Aquí puntua todo: como se come, como se bebe, como está la temperatura del local, lo bonito que es, como te atiende la gente que está allí trabajando, mantelería, baños, la sobremesa, los extras,... es tanto donde mirar y donde disfrutar que iré subiendo la crítica poco a poco de las cosas que me acuerde.

La entrada es estupenda, dos o tres aperitivos mientras te decides por el tipo de menu que vas a tomar o la carta.

La luz del local es perfecta y el espacio entre mesas amplio, todo preparado para después darte cuenta que mas de 8 personas interactuaron con nosotros en algún momento. Cada vez que te levantas, alguien viene a recoger tu servilleta y ponerte una limpia.

Aperitivos, carnes, pescados, sorpresas, todo cuanto comes tiene un sabor exacto a lo que te han contado donde puedes identificar cada matiz.

Optamos por el Menu Festival y el maridaje.

Aperitivos
- Comida el mundo: 5 bocados que recuerda a 5 sabores del mundo
- Olivas caramelizadas: servidas en Bonsai
- 3 bocaditos adicionales, como trufa y alguna cosa mas

Menu
- Trigo verde con sardina ahumada, uva, helado de pan tostado con aceite y espuma de levadura
- Olivada: toda una reunión de sabores de diferentes tipos de aceitunas
- Comtessa de espárragos blancos: la parte crujiente con trufa
- Ostra con Holandesa de caza
- Toda la gamba: gamba de Palamos servida para que puedas comertelo absolutamente todo, incluido el bizcocho de plancton.
- Besugo con endibia, genciana y cítricos
- Bacalao en brandada
- Cochinillo ibérico en blanqueta al Riesling
- Salmonente cocinado a baja temperatura
- Mollejas y ventresca de cordero a con berenjenas cafe y regaliz.
- Higado de torcaz con cebolla: sabor muy potente para adictos al sabor de la caza.

Postres
- Manzana de feria
- Crema de chocolate con leche, helado de mantequilla, crema de praliné y caramelo de chocolate
- Crema de jarabe de arce, pera, nueces y cardamomo.
- Carrito con postres de bocados, del cual te sirven una generosísima bandeja con varios de ellos.

Maridaje
- Albert y Noya Cava El Celler Brut D.O. Cava
- Navazos Nieport 11 D.O. Jerez
- Domaine Danjou-Banessy Rancio 90 A.O.C. Rivesaltes
- Joh.Jos.Prüm Wehlener Sonnenuhr 07 Kabinett V.D.P. Mosel
- Gutierrez Colosía Palo Cortado V.O.R.S. D.O. Jerez
- Viña Tondonia Reserva Blanc 98 D.O. Jerez
- Oremus Mandolas Dry 06 Tokaji
- Nelin 08 D.O.Qa. Priorat
- Dr. Burklin Wolf Pechstein 07 V.D.P. Pfalz
- Mendall All in Rosat 11 Vi de taula (Tarragona)
- Pheasant tears
- Montevetrano 04 I.G.T. Colli di Salerno
- Pétillant Naturel Sydre Argelette 09 Eric Bordelet (Normandie-Charchigne)
- Chateau REymond-Lafon 01 A.O.C. Sauternes
- Lustau Oloroso Abocado 97 D.O. Jerez

La sobremesa fue encantadora. En ningún momento viene nadie a meterte prisa y cuando se acerca la hora de la cena hay una parte separada donde poder estar tomándote una copa y, como fue nuestro caso, poder disfrutar de un rato de charla con Josep Roca, poder darle las gracias por este día tan especial y que te cuente alguna anécdota del local o de otros cocineros, siempre mostrando su gran agradecimiento a todos los clientes que por allí pasan.

Si tienes la inquietud y te gusta, haz lo que puedas para conseguir ir a lo que yo he pasado a denominar "El Cielo en la Tierra".

gordolobo

qué mal todo no?

21 de enero de 2013

Guillermo Castilla

Seguiré tus actualizaciónes, mientras llega mi turno (julio del 2013). Así podré ir haciéndome una idea de la experiencia gastronómica

21 de enero de 2013

Lizzard

En cuanto esté completo os actualizo aquí para que podais leerlo completo. Eso sí Guillermo, la mejor preparación para el turno es no cenar fuerte la noche anterior, desayunar solo café y prepararte algo para el estómago pues estar 4 horas y media comiendo y bebiendo hace que lo notes un poco al día siguiente :)

21 de enero de 2013

Lizzard

Actualizado el menu, tengo que recuperar como sea el maridaje...

21 de enero de 2013

Lizzard

Añadido Maridaje gracias a @BobPopVeTV

23 de enero de 2013

gordolobo

vaya brutalidad de vinos

23 de enero de 2013

21/08/2013

El arte culinario, vinícola y dulce de los hermanos Roca

Y llego el día de la esperada visita al restaurante número 1 del mundo: el Celler de Can Roca. Casi un año esperando la ocasión para poder disfrutar del arte culinario y vinícola de los hermanos Roca.

Jueves 18 de julio. Desayunamos poco con la idea de poder acabar todo los que nos pusieran en el plato, y salimos rumbo a la estación de Sants, punto de encuentro con los amigos que nos acompañarían en el festín. Fue buena decisión la de ir en tren hasta Girona, sobre todo con el nuevo tren de alta velocidad que, en clase Avant, te deja desde Barcelona en algo más de 30 minutos por menos de 16 euros. Con todo los que bebimos habría sido complicado y arriesgado volver en coche.

Llegamos a Girona con tiempo suficiente. Nos esperaban en el Celler de Can Roca sobre las 13 horas, así que con ayuda de Google Maps decidimos ir caminando hasta el restaurante. Mala elección: 20 minutos caminando en pleno mes de julio a más de 30 grados. Por lo menos la caminata nos abrió el apetito. Como eran las 12 de la mañana pasadas, decidimos traspasar la puerta principal que lleva al jardín de entrada; nos recibieron un par de grandes sofás a la sombra, ideales para el aperitivo.

Ya en el jardín, aproveché que la puerta de la zona de restauración quedaba abierta -nos habíamos cruzado con el cartero- para asomar la cabeza y vi al reconocidísimo somelier de los hermanos, Josep Pitu Roca, vestido de calle junto a una simpática RRPP. Nos dieron la bienvenida y, sin tener que solicitarlo, Josep Roca nos invitó a visitar las instalaciones del restaurante. ¡Todo un lujo y una “buscada" experiencia!

La visita no podía empezar por otra parte que no fuera su tesoro: la bodega del restaurante. Increíble que en apenas 250m² se guarden más de 35.000 botellas. La bodega se encuentra dividida por denominaciones de origen de España y otras zonas de Europa, como Borgoña (Bourgogne). Cada denominación de origen tiene su rincón homenaje creado a base de objetos, imágenes y melodías que representan para Josep Roca las sensaciones de los vinos, cavas o champagnes de cada denominación. Un santuario y una escuela para los verdaderos amantes del vino.

Salimos de la bodega museo rumbo a la cocina. Dividida en dos grandes espacios, todavía no había rastro de los cocineros. Sólo un pinche trabajaba en solitario disponiendo y ordenando los utensilios necesarios para preparar las creaciones culinarias. Josep nos informó de que siempre comen en el restaurante de sus padres, próximo al Celler de Can Roca, y de nombre similar: Can Roca. Observamos el horno de leña, la cantidad de recipientes y otros objetos que nos serán familiares en la mesa. Nos paramos ante una botella con un líquido color limón que no cesa de dar vueltas, y cuya función es la de hacer el almíbar o emulsión.

En la cocina predomina un olor a “suquet” (caldo) de marisco y frutos del mar que, con el pescado, serán ingredientes principales del menú Festival.

Se nos acaban los espacios que visitar y se acerca la hora de empezar a comer, así que después de la visita, la agradable conversación sobre vinos y cocina no dejamos la oportunidad de inmortalizar el momento con una foto junto a Josep Pitu Roca.
Mientras esperábamos la entrada al comedor, empezaron a llegar más comensales. Por su fisonomía y acento, la mayoría extranjeros. Nos ofrecieron una copa de cava Brut de la bodega Albert i Noya elaborado especialmente para el Celler de Can Roca. ¡Con el calor que hacía era de agradecer!
Pasadas las 13 horas nos invitaron a pasar al comedor, un espacio triangular con grandes cristaleras que protegen un jardín interior de estilo japonés.
Tuvimos suerte: nos acomodaron en la primera mesa, que quedaba separada del resto sin otros clientes alrededor. En total no recuerdo más de 15 mesas, aunque tampoco las conté. A la entrada de la bodega había una gran mesa rectangular reservada para compromisos o clientes “ilustres”.
Mesa redonda, amplia, de blanco inmaculado y cubiertos de plata maciza: ¡cómo pesaban!
Llegó la carta, con dos únicos menús: el Clásico (140e), con las creaciones más conocidas del Celler, y el Festival (175€),en el que se incorporan las últimas creaciones y platos más innovadores del Celler de Can Roca. La opción escogida debía ser para la mesa completa. No hubo problema, todos seleccionamos el menú Festival y el maridaje de vinos selección Josep Roca (85€), gracias al cual cada plato sería acompañado por una copa de vino diferente.
Pese a escoger el maridaje, no perdí la ocasión de ver la carta de vinos -más que una carta, un imponente tomo de enciclopedia encuadernado en DIN A3 repleto de tintos, blancos y rosados-. Me sorprendió ver vinos asequibles y de precios similares a restaurantes sin ninguna estrella Michelín.
Seguimos con el cava para acompañar los aperitivos que nos presentaron enseguida en la mesa:
“Menjar-se el món” (Comerse el mundo). Aperitivos que, con su sabor, representan cinco países del mundo: los últimos viajes de los hermanos Roca. Los sirven escondidos en el interior de un farolillo de papel y recomiendan un posible orden. Cada bolita es única y original. ¿Qué países representan?:
- México: guacamole con semilla y agua de tomate y cilantro.
- Perú: caldo concentrado de ceviche (encerrado en una bola blanca que se derrite en la boca).
- China: verduras encurtidas con crema de ciruelas.
- Marruecos: hojaldre de almendras con rosa, miel, azafrán, otra especie desconocida y yogurt de cabra.
- Japón: buñuelo de miso con tempura y alguna salsa de origen japonés.

Mientras esperábamos el siguiente aperitivo, no sirvieron una segunda (ya tercera en realidad) copa del mismo cava del Celler. Y llegó el segundo aperitivo, el más conocido: un regreso a sabores de la tierra con el olivo en formato bonsai que llega a la mesa con sus ocho aceitunas, dos por comensal. No sólo destaca la presentación del aperitivo, sino el excelente gusto de la anchoa que rellena la oliva caramelizada.
En cuanto retiraron el olivo, trajeron los siguientes aperitivos, todos juntos: un crujiente de gambas, fino y sabroso; un bombón de licor italiano campano (estilo vermut) con naranja y sésamo negro, que nos encantó; y una cuchara con tortilla de calabacín (quizás su simplicidad tras el excelente bombón de campano hizo que pasara desapercibida). Los siguientes aperitivos, a base de trufa pero con texturas completamente diferentes: un bombón de trufa, servido en una piedra de mármol helada, y un briox también de trufa, excelentísimo al paladar.

Finalizados los aperitivos, todos destacamos la cuidada y original presentación de los aperitivos. A continuación, nos ofrecieron escoger pan para acompañar los platos. No perdimos la ocasión de probarlos todos. Ocho tipos diferentes de pan con sabores naturales y diversos: tomate, vino, olivada, cereales, albaricoque... Los de tipo briox los hacen ellos, al resto les añaden los ingredientes y los cuecen en su horno.

Nos retiraron la copa de cava y, antes de la llegada del primer plato del menú Festival, nos presentaron el vino que lo acompañaría, servido en su tipo de copa correspondiente. A cada plato del menú le acompaña su respectivo vino, seleccionado por la combinación con el gusto y textura del plato.

En total 15 platos configuran el menú Festival; de ellos cuatro son postres, y quizá no destacaron mucho, si bien, después de los 11 platos y sus respectivos caldos, uno llega a los postres con el estómago bastante lleno y colapsado con tantos gustos y sabores.
Todos coincidimos en destacar el predominio del pescado como ingrediente principal de la mayorÍa de los platos. Solo dos son de carne: los trozos de ventresca de cordero a la brasa con berenjena, café y regaliz, y el parfait de colomÍ (torcaz), con cebolla, nueces caramelizadas con curri, ginebra, piel de naranja y hierbas. Excelente la salsa que acompañaba al cordero.

Del resto de los platos, nos encantó el sabor de la sopa de cerezas, que técnicamente se denominaba infusión de sauce con cerezas al licor Amaretto y jengibre y unos trazos de anguila ahumada. Exquisita la combinación de sabores tan opuestos: la dulzura de las cerezas y la acidez de la anguila. Plato arriesgado el de las falsas cocochas de sardinas, pero bien matizado gracias al excelente sabor de la salsa verde que las bañaba. También hubo bacalao y lenguado.

Del marisco destacaba el plato denominado Toda la gamba: una gamba de la Escala a la brasa y pelada, con cada una de sus partes cocinada de forma diferente. La cabeza con algas, el cuerpo con espuma de agua de mar y acompañada de una miga de pan verde hecha de plancton, las patas y antenas fritas y crujientes. Indescriptible el gusto de la espuma de agua de mar que acompañaba a la gamba. También sirvieron una cigala, que se cocinaba en la misma mesa al vapor de piedras calientes al vertir en su recipiente un jerez amontillado.

No nos gustó demasiado, por su extracto y fuerte sabor, la infusión vegetal de tempura de brotes de verduras, flores, hojas y frutas, todo de también minúsculo en una base de caldo gelatinoso.

Después del carrusel de platos llegó el turno de los postres. El primero, con una llamativa presentación, era base de helado de masa madre con pulpa de cacao, lichis y unos minúsculos macarrones de vinagre de jerez que estaban muy buenos. El helado descansa en una especie de gran roca azucarada que se mueve, latiendo como un corazón. Otro de los postres era un crema de frutas (naranja y mango) con alguna flor comestible y una esfera de canela y violetas.

Acabados los postres llegó el turno del café©, cuyo precio (2,5€) me pareció mas que correcto, ya que se acompañaba con unos petits fours que puedes escoger de un gran carro repleto de bombones y otros dulces. Pese a estar ya saturados de tantos sabor, gustos y perfumes, y con el alcohol haciendo sus primeros efectos en el cuerpo, no nos quisimos perder las creaciones dulces del pequeño de los hermanos Roca, Jordi Roca. Nos tomamos el café de forma pausada, haciendo sitio a cada uno de los dulces o bombones que nos puso el matre en la mesa, mientras intentábamos recordar que platos nos habían gustado mas

El maridaje de vinos seleccionado para el menú Festival se caracterizo por la presencia mayoritaria de vinos blancos, acordes con la presencia de pescado y marisco como base de la mayorÍ­a de los platos. No se repite ninguna denominación de origen, a excepción del cava del aperitivo, dos vinos de Rioja y otros dos del Priorat. Hubo un toque internacional con algún caldo francesas y aleman con base de uva riesling. Destacamos la gran diferencia entre cada uno de los vinos, que hacía que la degustación de cada copa que acompañaba a cada plato fuera completamente diferente.

Ya sobre las 17 h de la tarde era momento de abandonar el Celler y volver a la calurosa realidad. Como no tenÍ­amos cuerpo para volver caminando, acabamos por pedir un taxi que rapidamente nos deja en la estación.

Conclusión: excepcional experiencia gastronómica.

Actualizo la reseña con la lista de todos los vinos del maridaje selección Josep Roca del menú festival:

-Aperitivo con varias copas de Cava del Celler Brut de la bodega de Albert i Noya (D.O penedés).

La mayoría de vinos del maridaje festival son blancos, creo que una de las razones es la presencia del pescado y el marisco como ingredientes principales de la mayoría de platos:

-Blanc 5.7 12 D.O. Conca de Barberà. Acompañaba a la sopa de Verduras.

-Joh. Josm Prüm Kabinet 09 V:D:P Mosel- Saar- Ruwer (vino aleman de uva Riesling, que por lo comentado con Josep Roca es una de sus variedades predilectas). Acompañaba a la Contesa de espárragos blancos.

-Cobero 12 Vino de mesa de Liebana (uva palomina de viñedos de Cantabria). Acompañaba a las cocochas de sardinas.

-Domaine Valette 08 Magnum A.O.C Viré-Clesse (otro vino francés de tipo de uva Chardonnay de viñedos próximos a la Borgoña). En esta ocasión de presentaba en botella Magnum, detalle que aproveche para que la Sommeliere me confirmará que el vino se conserva mejor en botella de litro y medio, ya que a mayor cantidad de caldo menos riesgo de deterioro del mismo.

-Viña Tondonia blanco 98 D.O. Ca Rioja. Un clásico de los vinos blancos reserva de D.O Rioja de uvas Viura y Malvasia. Esta última tipo de uva la descubrí en Lanzarote, donde es la base de los vinos de la isla.

-Pedra de Guix 10 D.O. Qa Priorat . Un vino de una de las zonas de vinos con más Pedigree de Catalunya. Mezcla de forma magistral varios tipos de uvas ( 80% Garnacha Blanca, 18% Pedro Ximénez y 2% Macabeu). Excelente en todo: color, sabor, etc.

-Josep Pardet Estinguells 09 Magnum D.0 Costers del Segre. Un vino de uva Chardonnay de la zona de Lleida que destaca por su cultivo ecológico (sin aditivos).

Vinos Tintos:

-Marcel Lapierre 11 A.O.C Morgon (Beaujolais francés ) que acompañaba excelentemente a la exquisita sopa de cerezas.

-Pedro Balda Cosecha 10 D.O Rioja. Un vino de uva tempranillo, característica de la D.O Rioja, de un joven viticultor que disfruta haciendo vino: “A pesar de su juventud y de no poseer instalaciones de trabajo cómo las de las grandes bodegas, este viticultor riojano con gran conocimiento, entusiasmo y experiencia, consigue hacer el único vino sin sulfuroso añadido en la rioja. Ya que su obsesión es hacerlo todo de la forma más natural y artesanal posible”.

-Idus 09 D.O Qa. Priorat. Repetimos D.O en este vino tinto que procede de una de las bodegas más conocida, no sólo por su propietario (LLuis Llach), sino por la calidad de sus caldos. Último vino que acompañaba al plato de paloma torcaz, antes de entrar a los postres con vino más dulces.

Vinos que acompañaban a los postres:

-Ariyanas 07 Naturalmente dulce D.O. Málaga. Excelente mezcla de dulzor y acidez que combinaba con el postre estrella, más por su presentación que por su sabor (helado de masa madre).

-Heymann Lowenstein Rottgen 06 V.D.P Mosel. Vino alemán de uva Riesling, tradicional en los vinos de esa zona de europea y menos en la península. Aunque cada vez hay más bodegas que ya comienzan a elaborar vinos con esta uva.

-Dolç Mataró D.O. Alella. Vino de la zona del Maresme (Tiana), del que había probado algún vino blanco, sobretodo de uva Pansa Blanca (Cartuja Blanca). Este sin embargo era un vino tinto dulce, hecho con uva syrah y presentado en botella de 0,5 litros.

gordolobo

tremenda crónica, muchas gracias por compartir!

22 de agosto de 2013

Guillermo Castilla

Gracias gordolobo. La experiencia dió para mucho más!!. Lástima que estas experiencias gastronómicas no se puedan hacer a "diario".

22 de agosto de 2013

28/03/2014

Estuvimos en Nov 2013.
La experiencia nos la aguó un camarero que debía de haber tomado algo raro, porque no acertaba a explicar ningún plato...
La mayoría de los platos muy buenos, aunque ninguno que nos asombrara, o que nos pareciera que era la primera vez que lo probábamos.
Los postres, el de la manzana muy bueno, y los otros dos, a mí no me gustaron nada, pero a mis acompañantes les parecieron aceptables.
En resumen, no sé sí mereció la pena ir hasta allí.
elsomni.cat/es/el-somni/la-pelicula

29/05/2014

Brutal

Un sitio brutal. Un homenaje de ésos que pasan a otra liga, otra historia.

El lugar, precioso. Mimo a cada detalle, sobrio, moderno, cómodo. Casi perfecto. Terrazas y cristaleras que te llevan de viaje en los platos.

Dos menús. 135 y 165€.

Fuimos al mayor. Nó sé que platos quedarme, pero te propongo:

Ensalada verde con aguacate, lima, pepino, corazón de tomate, ‘chartreuse’, rúcula, oxalis, berro, pimpinela, sorbete de oliva y aceite de oliva
- Moluscada al albariño: chirla / manzana, berberecho / albaricoque, mejillón / humo, almeja / laurel, ostra / pomelo, caldo de molusco / albariño
- Ostra con consomé de garbanzos y trufa
- Besugo con yuzu
- Toda la gamba: gamba a la brasa, arena de gamba, rocas de tinta, patas fritas, jugo de la cabeza y esencia de gambas
- Erizo de mar a la brasa con geleé de crustáceos
- Lenguado a la brasa a la manera meunière: Velo de leche, mantequilla tostada, limón y alcaparras.
- Piel de flores y cítricos
- Bacalao en brandada, con estofado de tripa, espuma de bacalao, sopa al aceite de oliva, escalonias con miel, tomillo, ají. Contraste vegetal
- Cochinillo ibérico en blanqueta al Riesling

Elegidos como los mejores reposteros del mundo, excuso decirte lo que tienes allí. Déjate cuidar y que te mimen. Prueba todo.
En cuanto a la bodega, espectacular. Caldos, denominaciones, sugerencias, una carta al detalle.

Uno paga agusto. Y pensando en volver. Ya. Ahora. :-)

04/07/2014

Espectáculo

Segunda visita a El Celler de can Roca. Junio 2014
Con el sistema de reservas que tienen tuvimos que reservar a primeros de julio de 2013 para cenar en junio de 2014. Un año de excursión gastronómica en perspectiva...

Me reafirmo en todo lo expresado en mi primera visita.
Es un restaurante a un nivel superior en todos los sentidos, decoración, servicio y menú.
Nosotros optamos por el menú largo, el Festival. Una vez que estás allí, hay que probar lo máximo posible, sin duda.
Esta vez no optamos por el maridaje. Creo que no está mal, pero con una vez es suficiente. Optamos por un cava catalán, un vino blanco de Tenerife que me sorprendió positivamente y un tinto D.O. Monsant

Desde luego una experiencia absolutamente recomendable. Can Roca es otro nivel........aunque lo hayan relegado al segundo mejor restaurante del mundo. No conozco Noma pero dudo que me guste más

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Tuve la oportunidad de visitar el Celler de Can Roca en el verano de 2010.
Al llegar allí estuvimos charlando un rato con Joan sobre temas profesionales y pasamos posteriormente a visitar la bodega.
El restaurante tiene un diseño muy luminoso, arquitectónicamente interesante.

Elegimos el menú degustación con maridaje de vinos y resultó espectacular.
Todos los platos estaban perfectamente resueltos.

Resultó una experiencia gastronómica de primer nivel y absolutamente recomendable.

El precio era en torno a 250 €/persona, que es caro si piensas en una comida, pero es barato para la experiencia vivida
Hay que relativizar el precio, ya que se te avería el coche y te cuesta más disfrutando mucho menos, jeje..