Surge como un proyecto muy personal del chef Andy Boman, “El Flaco”, sueco de origen pero con “corazón culinario tailandés”. Auténtica cocina thai adaptada al paladar español. Su plato estrella es el curry verde de mar con albahaca thai.

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22/10/2016

Picante, dulce, amargo, salado..todo en un mismo plato

Comida para 2 entre semana.

Espacio pequeño pero muy bien aprovechado situado en una calle poco transitada; uno de hecho tiene que acercarse hasta aquí expresamente puesto que no es una calle de paso; decoración divertida, con lámparas que son woks, manteles de lino gris que contrastan con unas sillas rojas y cocina vista. Es cuqui.

En cuanto a la carta tan sólo 11 platos (sin incluir postres) y todos pensados para compartir, precios desde 8 a 23 euros pero sabed que está en Kviar para comidas, y en El Tenedor para comidas y cenas entre semana y sólo comidas el viernes y sábado.
Disponen también de un menú degustacion con 4 entrantes, principal a elegir y postre por 40 euros. Antes ofrecían menú del día pero según me comentan no le daban salida y acababa todos los días en la basura.

Empezamos con un aperitivo de la casa:

- Cola de langostino con salsa kimchi, albahaca y una laminita de ajo frito, con un ligero saborcillo a anís, caliente y crujiente. Bien.

- Yukke sueco: tartar picadísimo de lomo alto con salsa xo de marisco, sésamo y pera Nashi. Se acompaña de kimchi y, según carta, por yema de huevo de codorniz que en nuestro caso ni rastro de ella. Sabores picantes, salados y dulces acentuados aún mas por el efecto del kimchi; sí creo que con la yema habría quedado todo más suave.

- Rollito crujiente de pato Pekín: para comer, untar al gusto el rollito con la salsa hoisin de ciruela y envolver con las hojas de lechuga, menta y albahaca. Rico.

- Bao de panceta: panceta confitada en caldo cantonés con salsa barbacoa casera, semillas de sesamo, cilantro, cebolla morada. Saborazo. Es obligatorio comerlo caliente.

- Mud Crab: Cangrejo en salsa de pimienta negra, albahaca thai, ajo frito acompañado de una rodajita de lima para rebajar sabores. Otro bien potente, de salsa pegajosa con un toque de anís. Nosotros lo pedimos flojo de picante y menos mal...cualquiera diría que estaba constipada.
Es un plato entretenidillo de comer, para meter las zarpas ya que el cangrejo viene en trozos pero con concha; procurad ir con alguien de confianza y no muy cochino porque vais a guarrear seguro.

- De postre un Bao frito de ruibarbo: no había probado aún el ruibarbo pese a haberlo visto en infinidad de recetas, así que cuando me dijeron que tenían este postre no tuve duda alguna. Tampoco había probado nunca el bao frito pero me parece un acierto con elementos como el ruibarbo, la frambuesa y algarroba; se acompaña también de su sorbete. Locurón; vuelvo sólo a por esto.

Estos 5 platos a compartir entre 2, con sendos refrescos, 19 euros por persona con el descuento de Kviar.
Sin descuento intuyo precio medio de unos 30 igualmente es para volver, y muy digno de considerar el menú degustación.

Eso sí, aviso para navegantes que no es cocina tailandesa al uso, la mezcla de sabores en El Flaco es aún más extrema, ya no por picante que se puede adaptar al gusto del consumidor si no porque predomina una mezcla de sabores fuertes; ojo que no es para flojitos.

TragaldabasPro

Fui hace tiempo y me apetece volver por allí, yo me fui con una sensación de ni frío ni calor.

23 de octubre de 2016

EandradA

¿Cuándo vamos?

23 de octubre de 2016

TragaldabasPro

Yo a partir de la semana que viene cuando sea ;)

24 de octubre de 2016

EandradA

La semana que viene nos vamos a la Taberna Sanlúcar.

24 de octubre de 2016

LeSamp

Hay que ver como os poneis!!

25 de octubre de 2016

TragaldabasPro

^^ XD

25 de octubre de 2016

03/03/2017

Decepción

Pues mal andamos últimamente con los restaurante a los que les tenía ganas desde hace tiempo.

Ayer El Flaco un bluff. Me explico.

Llegue a las 9:20, había reservado para ir de 9 a 9:20, a las 9:15 me estaban llamando me imagino para ver que pasaba conmigo, no cogí pues iba conduciendo. Llegue y el caballero con el que quedé no había llegado. Me pusieron en una mesa detrás de la barra, una mesa para dos lo cual me pareció correcto viendo que había mesas de dos y de cuatro. Me pareció incorrecto cuando empezaron a llegar mesas y empezaron a ocupar esas mesas de 4, todo eran parejas y todos como yo habían reservado. Entiendo que si llegar literalmente el primero, no deberían ponerte en la mesa más pequeña cuando hay otras más amplias que están destinadas a dos. Primera en la frente (ojo y realmente no es más que una anécdota, estuvimos cómodos, pero es el detalle).

Pedimos sugeridos por el camarero tres primeros y un segundo, aparte de la muy rica sopa con lemmon tree que nos pusieron de salida.

Tomamos unos insípidos rollitos vietnamitas vegetales con una salsa que era lo único que medio se salvaba. En mi vida he comido algo tan aburrido y soso. Venían 4 rollitos tamaño maki. Ración pequeña.

Seguimos con unos baos de panceta. Pues eso, unos baos de panceta, sin más. Lo eligió mi co-comensal, yo estoy bastante cansados de baos que no sorprenden.

Por ultimo pedimos unas excelentes vieiras. Venían 4, muy ricas aunque te quedas con ganas de algo más.

De segundo por recomendación de Missmigas, pedimos el pescado con curry verde. Muy bien, aunque por los 25 euros de marras me pareció bastante escaso. Mucho verde adornando, pero debajo del verde y dentro de curry, 2 chipirones, 2 mejillones, unos berberechos, una navaja, un langostino, aparte del pescado. Insisto, rico pero breve.

Pedimos un postre de plátano con noseque a compartir. Rico.

Esto con el tinto más barato (DO Navarra) de la carta y dos copas 115 euros.

Sinceramente, a 50 por barba (dejando a un lado las copas) salimos con bastante hambre.

Resumen, no me impresionó para nada la comida, me pareció muy caro. El servicio atento, simpático y profesional.

No nos pusieron pan, me extrañó tanto como se lo agradecí.

3 estrellas porque tampoco es para 2, pero van muy justitas. No creo que vuelva, sinceramente.

Por cierto, y esto ya es cosa mía. Pensé que era Thai.

23/11/2016

Echábamos de menos a Andy!

Salgo de “El Flaco” bastante más gordo de lo que entré. El lugar se llama así porque Andy, su cocinero (ex Ginger Boy) es extraordinariamente flaco. Esto me da a entender que tiene un don divino, porque las comidas que hace son excelentes y uno no se explica que el chico sea tan absolutamente delgado. Pero lo es.

Está El Flaco en la Prospe, en una calle perdida de poco tránsito, antiguo polígono, tienes que ir totalmente a propósito, no te cruzas con este restaurante. Nosotros lo teníamos en el Wunderlist regio , con muchas ganas. Ya contamos en su momento que llamábamos a Ginger Boy (y llamamos todavía de tanto en tanto) pero que ya no nos parecía lo mismo, y algún ser bondadoso nos dijo que es que en Ginger Boy ya no estaba su chef, y que estaba en su nuevo restaurante. Intentamos ir en distintas ocasiones pero por A o por B siempre se nos torcía el plan, o no conseguíamos reservar o vaya usted a saber.

Pero bueno, hemos ido. En este día gris y lluvioso, un viajecito corto en la Línea 4, llena hasta la bandera porque Metro de Madrid vuela gracias a Cifuentes. Entramos en esa calle oculta de Javier Ferrero, 8, en el local decorado minimalista, agradable, muy parecido a Lakasa y con selección musical similar (aquí, reggae durante toda la estancia) sólo que con algún que otro motivo asiático y cocina a la vista de todos. En una repisa hay unos cuantos libros de cocina con muy buena pinta y en la barra nos llama la atención que tienen unas cuantas cervezas artesanales.

Empezamos pidiendo la bebida y servidor opta por la Brewski Mangofeber, una Imperial IPA sueca que es un maridaje perfecto para el tipo de comida del local. Más fuerte en alcohol, con el amargor del lúpulo y un toque dulce del mango. Muy buena y muy bonita . La Reina, a estas alturas, ha de conformarse con una sin alcohol. Y por supuesto, agua con gas a raudales.

Nos trae la carta un amable camarero (el servicio es de diez), le pedimos sugerencias y al final nos sugiere el menú degustación: cinco entrantes, dos segundos, 45 pavos. El local está lleno, hay hombres de negocios hablando de sus inversiones en Corea, grupos de amigos y parejas acarameladas. La Reina y yo estamos en una mesa discreta porque aunque somos monarcas tampoco nos gusta ser el centro de atención y además salir de La Guindalera para ir a la Prospe ahora no pero antiguamente tenía sus rivalidades. Prospe ya fueron colonizados por España así que no hay tanto problema.

Con el menú degustación nos van trayendo platos y nos van explicando, los vamos comiendo con alegría y buen humor. Empezamos con una sopita de maiz que más que a Tailandia me recuerda a Bolivia pero que en cualquier caso está para mojar.

Seguimos con una dupla de rollitos. Primero llegan los rollitos vegetarianos, que se sirven templados, con mango verde y salsa de sésamo. Luego unos rollitos de pato que están pistonudos. Comienza fuerte “El Flaco” y que dure.

Continuamos el festival con unos langostinos que llevan una salsa cuyo nombre nos dicen pero no retenemos pero ¿qué importa el nombre? Ya dijo Ramón Espinar que no importan las caras sino los proyectos y el caso es que flipamos con lo bueno que está todo.

Acabamos los entrantes con el bao. Lo del bao es algo curiosísimo de lo que ya hablamos hace poco, este pan esponjoso con su gabardina y su salsa rosa picantilla. Me deja muy inquieto el bao, porque a priori no me emociona pero mientras lo como me va motivando, es una cosa rara este pan esponjoso, no sabe uno si está comiendo nube de gominola, bocata de calamares o que. Lo que sí se es que cuando se acaba exclamo motivado “¡comería otro!”. Pero sería absurdo comer otro salvo que quisiera que me reventase la pancha.

Llega el primer segundo plato. Curry verde de mar, un curry de corbina con chipirón, mejillones, navajas, almejas, tirabeques… es espectacular, es picante, pero tiene un punto dulce, es adictivo, nos terminamos todo el arroz bien mojado en la salsita,hay que meter al Flaco en la cárcel por esto. Si, a la cárcel sin compasión, porque ahora ¿qué voy a hacer mañana cuando quiera curry verde y no tenga?

Y terminado el primer segundo plato llega el segundo segundo plato, que es una carillera del Flaco que pica un poquito más, que lleva también su tirabeque, su maíz rarito y varios lichis que encajan sorprendentemente bien. Yo estaba ya jodido porque me comí el “arito rojo”. Esto hay que hacerlo, ese trozo de guindilla roja suelta que uno se encuentra y dice “a tomar por saco” y acaba llorando como cuando muere Marcial en Médico de Familia. Bueno, pues a tope con esa carrillera, tan bien conjugadita, tan sensible a nuestro goce, tan todo…

Cuando terminamos con esto, estamos bastante jodidos. Es de esto que comes tanto que se considera hasta deporte. Sí, porque tu cuerpo tiene que hacer tal desgaste para digerir esta inmensidad, que quemas calorías. Es más duro comerse todo que subir el Tourmalet. Demonio, esto es lo que debe ser un menú degustación, tienes que salir un poco jodido. Vamos pensando si pedir o no pedir postre, pero claro, el menú incluye postre. No, collons, incluye DOS postres. ¿Dos? Sí, dos postracos como dos soles. De un lado, una creme brulee de chocolate con helado de plátano. De otro, rollitos de piña con helado de piña. A cuál más gordo. Nos cuesta terminárnoslo, de hecho La Reina se deja un poco de su rollito de piña y yo soy incapaz de hacer mi clásica jugada de atacar a su plato. Es todo buenísimo pero no puedo más con la vida. Voy a reventar.

Llega la cuenta. Hemos comido como gorilas sueltos en el Topolino , todo riquísimo, con un servicio de diez y más cerca de la muerte placentera que de la vida gris. Me pongo místico con estas comidas pero cuando uno está con la última cucharada de creme brulee, ya con temblores, piensa “¿y si esto fuese el final?” y tampoco sería mal final. Sale todo por 102€, que para un menú degustación tan potente no es moco de pavo. Calculo que, de carta, se puede comer bastante bien por entre 30 y 40 pavos.

No llueve, así que decidimos volver dando un paseo que permita a nuestro estómago reestablecerse. Estaremos un par de días sin ingerir alimento, pero vale la pena la visita. Amigo Flaco, ya nos contarás el secreto de poder hacer honor a tu nombre de guerra. A mí me gustaría comer todas las semanas en tu local y ser igual de flaco que tú.

guindillasmutantes.wordpress.com/2016/11/23/el-flaco-madrid

Yanzoo

Este finde hemos vuelto al flaco y en esta segunda ocasión nos ha gustado algo menos que la primera. Coincidimos sólo en la carrillera que sí nos gusto y en los rollitos de piña que a mi no me encajaron nada.. los baos son espectaculares y el curry que probamos en la ocasión anterior rico, rico.

24 de noviembre de 2016

13/09/2016

10/9/16 Sabado de saraos. Comida para tres.

3,5 ***

Hasta tres veces habia intentado ir, pero por motivos del destino no ha sido hasta septiembre cuando he cumplido con mi deber. Además tenia descuento en elTenedor, eso hay que atraparlo si o si porque la rabia pica mucho cuando se te escapa un suculento descuento, por ello en julio hice la reserva, esta vez el destino no se podia poner en mi contra, se va, si o sí.

Como ya se ha hablado, el local es el del desaparecido El Brote (esperemos que abra de nuevo, porque sino será una gradísima pérdida), el local sencillo y ofrecia un lleno absoluto ¡Buena señal!

Viendo la carta, habia bastantes cosas apetecibles, pedimos recomendación y esto fue lo que sucedió:

Como entrante pusieron un LANGOSTINO que pasó sin pena ni gloria.
BAOS DE PANCETA, que si que los baos en Madrid han triunfado mas que la aplicación de los Pokemon, pero cuando encuentras uno que de verdad merece la pena, se nota. Este lo es.
SATAY DE POLLO, simple pero delicioso, la salsa de cacahuete me flipa, para rebajar un poco la densidad del plato viene acompañado de hierbas frescas.
ROLLITOS DE PATO con salsa de ciruelas. Eche de menos más sabor, el pato era inapreciable y la envoltura pese a estar bien crujiente tenia un exceso de aceite. Flojo.
PESCADO DEL DIA con salsa de marisco. El pescado (Pámpano creo que era) estaba muy seco, costó hasta demenuzarlo, pero al mezclarlo con las verduritas (esperragos y brotes) y la salsa, paso del fracaso al exito. Parece que el señor Broman es especialista en las salsas, prueba de ello es el MUDCRAB, una especie de buey de mar en una salsa muy parecida al chili crab, es entretenido y guarrete el plato, pero desde luego la salsa es el 90% del exito.

De postre pedimos una CREME BRULEE, con helado de cacahuete. Muy rica.

Bebimos en total 4 cañas y 2 aguas, y pagamos 32€ cada uno, previa aplicación del descuento. Sin el descuentro me parece que es caro.

En general la experiencia me gustó, pero si tengo que pagar 40-45€ por lo mismo, me lo tendría que pensar.

Sergiete

Yo pagué poco más de 30€ sin descuento. Eramos 6 eso sí.

14 de septiembre de 2016

fresandco

Pues ahora me haces dudar si aplicaron el descuento, la verdad es que yo no mire la cuenta porque me parecía un precio medio concorde a lo que aquí se estaba comentando...

14 de septiembre de 2016

Alvaro Armenteros

yo, sin descuentos, salí a 41 lereles por barba, siendo 3 mulos comedores y pidiendo 5 platos, sin postre y 2 rondas de tintos de verano

14 de septiembre de 2016

12/06/2017

Sabores de Asia en pleno barrio de prosperidad

Andy Boman “El flaco” reaparece en la cocina madrileña con un nuevo restaurante de cocina fusión thai. En El Flaco todo es casero, sus salsas se elaboran durante horas.

Su cocina es un viaje a Asia en toda regla con un estupendo servicio, con sabores intensos y auténticos. Todo lo que pedimos tenía un sabor y una presentación que nos fascinó, es comida fusión oriental con productos españoles y un toque picante.

Destacaría de entre todos los platos el Mud Crab con salsa de pimienta negra estilo Malasia, con albahaca thai y ajo crujiente, con un saborazo en boca atronador, que no te dejará impasible.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:
zampurreando.com/2017/02/08/el-flaco

05/12/2016

Experience Thai

El Flaco...ese restaurante situado en el submundo de la calle paralela a Pradillo, pegado a poligonos industriales y que no deja de sorprender desde que entras.

Decoración chula, industriasica y con el privilegio de ser lo unico abierto en 500 metros a la redonda.

Comida tailandesa con un nivel muy alto, todos los platos con un sabor espectacular y el perfecto punto de picante.

- Bao de langostino frito...para comer y comer y comer y comer y comer...
- Kebab de cordero thai...espectacular
- Curry verde de pescado
- Costilla con bbq...

Cuidado con los platos porque son muy grandes.

Habra que volver a comer el resto.

Grande Andy!

08/09/2016

Este flaco engorda

Engorda:

- la lista de clientes satisfechos con ganas de volver conmigo y mis dos acompañanates en mi reciente visita, porque nos flipó el sitio
- mis carnes, porque todo lo de la carta me atrae y todo lo probado me gustó mucho y sospecho que voy a repetir visitas hasta no dejar plato sin probar

Cocina exótica muy bien preparada y presentada. Cantidades correctas que además adaptan si vas a compartir, como fue nuestro caso que éramos impares. Muy bien por ellos.

Probamos los rollitos vietnamitas, el bao de panceta, una carrillera en salsa, el mud crab y un pescado (pámpano). Todo buenísimo, destacando el bao (gran recomendación, compañeros de 118!) y el mud crab (qué salsa! pena no llevar una barra de pan escondida y dejar el plato como si no se hubiera usado)

Confirmo que ya no hay descuentos que valgan (penita) pero aceptan cheques restaurante (¡bien!). En cualquier caso, los cinco platos (no quedó ninguno con hambre sino todo lo contrario) con 6 tintos de verano/birras arrojaron un montante de 41 lereles por cabeza, que me parece una RCP muy aceptable. Si siguiera el descuento ya se caga la perra. Afortunados los que lo disfrutaron, pero no dejéis de venir por eso, que merece mucho la pena

Javier B.

Era un descuento sin rasgo de sospecha. De Lunes a Jueves y fines de semana de Julio y Agosto y como trampolín para darse a conocer.
Los semptiernos del descuento ya sabemos que el descuento ya está "descontado"

8 de septiembre de 2016

05/12/2016

Fusión thai sabrosa y refrescante. Estos baos sí. Un éxito asegurado

Cena Viernes Septiembre 2016

Local no destacable. Mejor experiencia en grupo que en pareja.

Alvaro Armenteros

Si voy en pareja mejor diré que voy en grupo de 2 ;)

6 de septiembre de 2016

Sergiete

Grupúsculo diría yo. Yo fui en grupo, pero se ve que las parejas ven aquello un poco soso y desangelado. Pero si el objetivo es comer, ve que está muy chulo, y más ahora con el calor. No te pierdas el bao de panceta y el cangrejo, aunque te parezca un coñazo, está rico rico.

6 de septiembre de 2016

Alvaro Armenteros

Fui en agosto fiándome de google que decía que estaba abierto... fail!
Menos mal que Lakasa estaba abierto y me salvó la noche y de qué manera!

6 de septiembre de 2016

Sergiete

El Flaco está bien, pero Lakasa son palabras mayores, ¡casi te hicieron un favor! ;)

6 de septiembre de 2016

Javier B.

Con la salsa del cangrejo yo me podría comer una bombilla machacada...

6 de septiembre de 2016

Sergiete

Jajaja, eso es correcto, yo me tiré todo el rato viendo cómo utilizar las tenazas para rebañar la salsa

6 de septiembre de 2016

Alvaro Armenteros

Voy mañana. Pediré bao de cangrejo con bombilla :)

6 de septiembre de 2016

27/01/2017

Satisfaction

Enero 2017

Por fin conozco al asiático de moda. Y no podía ser más satisfactorio

Vayamos por partes.

Local en casa dios (el de El Brote) pero que tiene de bueno que se aparca en la puerta. Mono pero le falta un hervor

Servicio atento, profesional, pero sin compadreo. Para algunos será frío. Para mi perfecto.

Al lío. Como era la primera vez, pedimos un menú y cayeron:
. Aperitivo de crema de coliflor picantita. Bieeeen
. Rollitos vegetales . Correctos pero distantes
. Rollitos de toa la vida. Pichissss
. Langostinos de Valladolid (y no es coña). Muy buenos y mejorados con la salsa de no se donde que le pusieron
. Baos. Subídon subidon. Pedidlos si vais. Son una pasada
. Lubina frita con ensalada de soja. Muy muy rica pero le faltaba rocknroll
. Curry hindu con arroz. Sublime. No digo más.
. Creme brulle con helado de platado. Buen postre para terminar

Bebimos un Enate Guwestarmenier o como demonios se diga. Además de gustarnos (eso no es noticia pues ya lo habiamos probado antes) nos encantó que nos lo fueran sirviendo poco a poco para que no se calentará. Gran detalle del servicio.

No cafés. No chupitos.

Cuenta de 50 pavos por cabeza con el kviar de por medio. Caro? Noooo. Es que nos metimos una botella de vino y un doble de cerveza por cabeza. Siendo gente normal hubieramos salido a 35 lereles, lo que significa una gradisima RCP para la calidad de la comida que nos metimos entre pecho y espalda.

Estos suecos además de saber hacer muebles, han aprendido a cocinar

I will be back soon

Alexo

Le tengo ganas, pero a esos precios de sesenta para arriba ya se están posicionando en una liga donde la competencia se los traga.

hace 11 meses

10/08/2016

No flaquea

Sábado Agosto 2016

Sorprendido en su momento por el nivelón del take away Gingerboy y apenado por el cierre de Amasía (que duró nada), leo que el responsable de todo esto abre un nuevo restaurante.
Lo hace en el lugar que ocupó el Brote (snif..) y manteniendo el nivel del barrio añadiéndose a Tampu, the market e incluso evboca en un radio de 5 manzanas. Es cierto que la calle no es atractiva, pero a veces se agradece poder aparcar cerca y al barrio no le faltan bares para cañear en la previa.
Local agradable, con una distribución en herradura que marca la privacidad, no hay mesas pegadas y el nivel de confort es bueno. Servicio atento y cordial, explican cada uno de los platos.
Pedimos:
Rollitos vietnamitas (7,5€), estamos llegando a un grado de afición, que el siguiente paso es hacerlos en casa. Estos son superiores a la media, con un toque de mango que le da el punto justo de dulzor. Refrescantes.
Baos de panceta (10,5€), antes de que llegue el hartazgo y explote la burbuja, buenos, aunque con exceso de salsa. Punto justo justo de frescor, sabor y textura.
Curry verde de mar (23,5€), navajas, gambas, mejillones y un pequeño trozo de corvina con su punto exacto sobre una salsa verde sobresaliente, ligeramente picante, de esas que te echa un poco para atrás pero al segundo vuelves por más. Buenísimo.
Mud Crab con salsa de pimienta negra estilo Malasia (19,95€), El mud Crab es un cangrejo australiano del tamaño de un centollo del que no tenía referencias, de cascara muy dura, cuesta buscarle la chicha. El protagonista es la salsa que es espectacular, bañada en esta salsa podría comerme cualquier cosa al estilo carpanta. Volver de Malasia y descubrir aquí que existe esta salsa. Pringue total y acabar mojando el dedo sin discreción.
Acabamos con una sandía (6€) con almibar, helado de lima y chocolante blanco. Postre sencillo pero que es ideal para acabar con un punto de frescura.
Con cervezas y un par de copas de vino blanco (creo que lo mejor es cerveza para este tipo de comida) salimos por 85 € que gracias al descuento se quedó en 60€.

Buen precio aun sin descuento, que es posible que desaparezca para los fines de semana

Por disfrute, precio y satisfacción le calzo 5 estrellacas.

20/06/2017

Fusion rica sin demasiadas sorpresas

Otra vez que salgo de un sitio como que no sé si me he vuelto demasiado exigente o que ya nada me sorprende... Ojo que cenamos bien, pero iba con expectativas altas y no las superó.
-Bao de panceta. Bueno y jugoso, sin ser el mejor bao del mundo merece la pena pedirlo.
-Vieiras a la plancha. Lo mejor de la cena, bocado pequeño y muy ricooo.
-Kebab de cordero. En mi opinión este plato nos sobraba. Con la ensalada y las salsas estaba bueno, pero la carne sola un poco insípida.
-Curry verde. Muy rico, esto sí me alegro de haberlo pedido.
Con una botella de Crayon 2015 pagamos 92 euros.
Estuvo bien pero sin tirar cohetes.

06/08/2016

Un gran descubrimiento

Local sencillo pero agradable y con muy buena música, siempre digo lo mismo, esto no es una cosa menor, bien por los que también cuidan este aspecto.

En cuanto a la comida estupenda, el bao de panceta superior, como el curry verde de mar, el tataky de buey para mí estaría mejor sin tanta salsa de soja, le aporta demasiada sal, creo que le iría mejor algo más ligero. El postre otra bomba que no hay que perderse.

El servicio excelente, amables, eficaces y atentos.

No te lo pierdas, el boca a boca funciona muy rápido

01/09/2016

Menú del día brutal

Intento agosto 2016.

Han quitado el menú, snif, al menos hasta nueva orden.

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Julio 2016

Dos visitas: una en grupo con un resultado y satisfacción fantásticos en la que pudimos disfrutar de una carne de jarrete espectacular.

En la segunda visita (dos personas esta vez) probamos el curry de mar. Está bien el curry aunque no se aprecia apenas el pescado y cuesta el platito 23'50€, precio más que excesivo para la cantidad que viene.

Algunos peros: en la cuenta vemos que nos han cobrado el bol de arroz a 3€, arroz que en principio viene acompañando al curry, nosotros no pedimos arroz aparte (este suplemento hace que el curry de mar cueste 27'50€). En la cuenta también había una sorpresa de una caña que no habíamos pedido; ambos detalles los vimos ya fuera del restaurante. Los perdono porque fuimos con descuento del 30% y salimos dos personas por menos de 60€.

El postre de sandía me parece carísimo: 6'50€. A pesar de todo El Flaco merece muy mucho la pena por originalidad, atención, buen saber hacer y precio.

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Mayo 2016

El Flaco pinta bien desde el momento en que oyes hablar de el restaurante: Andy Boman, thai, fusión... Que este tipo apueste por este estilo de cocina en esa calle de Deus... Pues eso tiene que ser garantía de algo, sin duda, y de momento está siendo un triunfo absoluto.

El local me parece muy muy chulo, decoración original, isleta con una pequeña barra y cocina a la vista. Casi lleno el martes que fuimos.

Aunque de la carta nos apetecía todo preferimos iniciarnos con el menú del día: 13'90€ por persona e incluye tercio de cerveza (por ejemplo), entrante, primero, segundo y postre, ahí es nada. El menú es el que es, no hay opción, a nosotros nos tocó de entrante ensalada con mil cosas y salsita de cacahuete muy fresquita y rica, de primero rollitos vietnamitas con salsa hoisin deliciosos, nada grasientos. De segundo filete de ternera con verduras y setas al wok, este plato parecía simplón pero la carne estaba perfectamente cocinada, las verduritas semicrudas, tenía una salsita suave por encima, cilantro y lima, riquísimo todo. De postre tenían trufas de chocolate rebozadas en coco y yuzu, tremendo también.

La atención fue perfecta, nos explicaron los platos, nos convencieron de que le ponen mucho cariño a la cocina y nos "obligaron" a salir de allí deseando volver a probar la carta.

Alexo

Pues no se... Me parece un error de bulto. Sobre todo por el lugar que ocupan. El tiempo lo dirá......

1 de septiembre de 2016

Sergiete

También han quitado el descuento, no sé si solo los findes. Veremos qué tal...

2 de septiembre de 2016

12/07/2016

Fan de Andy Boman!

Comida rica, currada, con buena presentación y, al menos mientras dure el descuento del 30% al reservar por determinada web, muy bien de precio (sin descuento no es tampoco tan caro). Andy Boman ha vuelto con su cocina thai versionada y love is in the air.

El local es para ir a él expresamente, no te lo encuentras de paseo, ya que está por una zona medio industrial de Prosperidad, con naves de concesionarios y almacenes, pero un domingo a la hora de comer estaba lleno, lo que me alegra y dice mucho sobre que si la oferta es buena, hay público.

Servicio rápido, atento, educado (para este ambiente informal) y que sabe lo que vende, conociendo ingredientes y elaboraciones.

La carta no es muy larga. Un grupo de 5 como nosotros nos pedimos para compartir casi media carta, y podríamos haber pedido más de no haber alergia al marisco entre los comensales y porque hay también unos fuera de carta muy atractivos. Además, habiendo menú del día a diario con platos distintos a la carta, hay suficiente variedad para no aburrirse rápido.

Para beber, unas cervezas suecas Brewski que con la tontería de llevar sabor a frutas tropicales parece que van a ser suaves, pero luego tienen 8°.

La comida buenísima. En Gingerboy la cocina de Boman estaba limitada porque los platos tenían que funcionar para llevar, pero aquí no tiene esa limitación así que los platos se notan trabajados y bien finalizados al momento.

Lo que comimos fue de la carta, y está en las fotos de abajo. A destacar los baos y lo peor igual el yukke, con una carne cruda de ternera a la que se perdía el sabor con tantos añadidos. Lo único fuera de carta fue un jarrete de ternera (o de brontosaurio) con salsa, acompañado de ensalada de sandía y un puré de boniato. Potente, jugoso y buena cantidad (nos costó entre todos).

Probamos todos los postres, incluyendo una sandía con sorbete de lima fuera de carta. Los postres son lo más flojo, hay posibilidad de mejorar aquí.

Al final, 28€/persona por comer como desesperados.

Bravo, Flaco, bravo.

28/05/2017

Pues ni fu ni fa

19/5/2017
Pues no sé si es que pedimos mal (el caso es que nos aconsejaron) o que todavía tenía reciente el Chuka y a veces las comparaciones son odiosas, o que realmente me había hecho muchas ilusiones pero al final no me gustó tanto como me esperaba. Ahora mismo no recuerdo ningún plato en especial, eso no es bueno...

El caso es que me da pena porque llevaba mucho tiempo con ganas de ir, por eso habrá que darle otra oportunidad

Liliana

Me paso lo contrario, iba con muchas ganas al Chuka, y me dejo templada tirando a fría, sin embargo en El Flaco disfrute de la comida. Quizás le de otra oportunidad al Chuka y vuelva para ver si El Flaco me sigue convenciendo ;)

hace 7 meses

rondri

Efectivamente lo mejor será volver a ambos para contrastarlo bien :) también es verdad que a uno fui en fin de semana y al otro no, que seguro que influye. Lo dicho habrá que volver... ya me contarás si vuelves

hace 7 meses