El Hoyu L'Agua

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08/08/2016

Sidrería con ambiente asturiano de antaño

Entrar en El Hoyu l´Agua es respirar Asturias desde la puerta. Olor a sidra y decoración de ambiente rústico, te transportan los sentidos a esa Asturias castiza.

Decoración muy conseguida. Por fuera es un edificio de piedra junto a la carretera; por dentro, vigas de madera sobre la que cuelgan cestos, cencerros, baldes, palanganas, aperos de bueyes, y tras la barra, un viejo reloj de pared y botellas de todas clases. Fotos de la historia de la zona por las paredes, y camareros/as escanciando sidra a los clientes.

Mientras estaba sentado, recordaba aquellos aperos de labranza, y elementos rústicos de antaño con los que convivía en la casa de mis abuelos en el pueblo de mis padres cuando de niño, me dejaban en verano para pasar las vacaciones.

La parte de arriba, combinando la piedra con las vigas de madera y más botellas y cuadros, y una pizarra grande con un listado de platos típicos en bable.

La atención, fenomenal, las camareras y camareros muy simpáticos y con ese acento asturiano que me encanta (será la genética asturiana que me viene por parte de mi abuela materna nacida en Mieres), asesorándote sobre la carta y siempre muy pendientes de que te sientas a gusto. Te atienden muy rápido y no tienes que esperar entre plato y plato.

El sitio lo conocía del año pasado, donde pasé unos días en Puertas de Vidiago, y me gustó bastante. Este año estuve un poco más lejos, pero me acerqué con un familar que también lo conocía sabiendo que se cenaba muy bien, y volví a repetir un día que me pillaba de paso cuando venía reventado de pisar la cumbre de Los Horcados Rojos cuando volvía de camino a Cuerres, donde me alojaba, y cené de maravilla, tal y como recordaba.

Tanto las croquetas de cabrales, como unos gambones a la plancha y una ensalada campesina que estaban de muerte los recomiendo sin dudar. El segundo día probé una dorada con patatas que estaba realmente buena. Me quedé con ganas de pimplarme la sidra de rigor, pero con eso de que tenía que salir a la autovía con el coche para ir a mi alojamiento en Cuerres, me quedé con las ganas.

Me sorprendió el postre, que estando ya lleno hasta el píloro, en lugar de tirarme al arroz con leche como es mi costumbre cuando visito Asturias, me incliné por pedir un sorbete (más ligero). Sin embargo, al pedir a la camarera que nos atendió un sorbete de limón (por costumbre al ser lo más normal), me dijo que de limón no tenían, que allí el sorbete era de SIDRA. Al momento, se me iluminaron los ojos, flipaba en colores, sorbete de SIDRA, con lo que me gusta este líquido, no podía dejarlo pasar. Cuando me lo trajo, no daba crédito a lo que mi paladar sentía, qué deleite!!!!! Cuando le dije a la camarera (muy simpática) lo rico que estaba, se echó a reir como diciendo "ya sabía yo que ibas a flipar".

Total, que la segunda vez que fui este año, repetí el sorbete porque no lo he vuelto a encontrar en ningún otro sitio y vale la pena. Me he quedado con ganas de probar una fabada a ver si me sorprenden, y los famosos chipirones afogaos, cosa que dejo para una futura visita la próxima vez que suba a Asturias y pase por la zona (siempre hay que quedarse con ganas para volver a los buenos sitios). Del arroz con leche tengo buen recuerdo del año pasado, pero para valorarlo lo dejo para zampármelo en la próxima visita que haga en el futuro.

Por lo visto, he leído por algún sitio que de vez en cuando organizan conciertos de música celta, cosa que tengo que vivirla alguna vez, con lo que la próxima vez que suba por Asturias preguntaré, porque una cena en este sitio escuchando música celta en directo (con lo que me encanta) tiene que ser un chute de energía para desconectar completamente de los problemas del trabajo.

Por la zona, se puede visitar el Idolo de Peña Tú y los Bufones de Arenillas, estos para ver cuando la marea esté alta y más espectaculares con temporal (cuida y respeta el entorno, déjalo igual de limpio que te lo encontraste para que los demás puedan disfrutarlo igual que tú).

En definitiva, y resumiendo, vale la pena desviarse para comer o cenar en este sitio, trato excepcional por parte de las camareras y camareros, platos bien presentados, buena cantidad, decoración rústica muy cuidada y ambiente total asturiano. No es caro.

Me faltó sacar alguna foto, pero así tengo que volver, para la próxima.

02/02/2008

dicky lo descubrió en febrero de 2008

En su interior se siente la magia celta

Tres ambientes:

Tienda de productos típicos en la entrada, muy bien surtida y con descubrimientos interesantes como el queso de Porrúa o el amarillo Afuega el Pitu.

Comedor de batalla en madera, junto a una inmensa barra decorada con estilo astur y mucho gusto, donde puedes comer unos huevos de pitu de caleya con sidra escanciada.

El comedor de arriba es de mantel de hilo y coqueto, Allí se pueden comer los platos más elaborados y ser excelentemente atendidos por el amable Joaquín.

Recomendable.

09/02/2008

Chigre y tienda en Vidiaco

Chigre tipico asturiano para degustar productos de la tierra. Se come fenomenal y merece la pena ir y llevar amigos y conocerlos. Huevos de pitu, sidra. Los alrededores
acompañan para pasar un dia estupendo paseando despues de una buena comida.