En este restaurante podrás disfrutar de una carta deliciosa tanto en barra como en mesa. Producto excelente y platos que quitan el hipo: gyoza de pato y verduras, verdinas asturianas en caldo de cocido, contramuslo de pollo de corral con chop suey de verduras, el salmón asado con crema de coco y sorbete de lima...

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02/03/2017

Gastrotasca

Cena diario - marzo 2017

Hace veinte años EL INGREDIENTE hubiera sido un Bar Paco con palilleros en la barra, raciones de bravas y oreja, y música de tragaperras de fondo, pero los tiempos cambian y las nuevas aperturas tienen que adaptarse a lo que demanda el mercado: es decir ceviches, currys, kimchis y demás.

Se trata de un sitio más bien pequeño, barra y unas 8 mesas, puesto con ganas pero con cierta penuria de medios que se refleja en la ausencia de manteles, en la vajilla del Ikea, o en los mejorables remates del local.

En cuanto a la cocina, pues eso, fusión "chinotailandesaperuanamejicana". Carta de raciones y medias, pensadas para compartir. Sobre el papel todo pinta apetecible.

Te toma nota uno de los cocineros que nos aconsejó pedir medias raciones para probar más cosas, vamos al lío. Nos quedamos con ganas de probar el sandwich de sardina y codorniz, pero no había. De aperitivo un cuenquito de crema de coliflor y detrás pedimos, todo en medias:

- Steak tartar. Lo anuncian de pato, pero tampoco había y se sirvió de ternera. Preparado con alcaparras y mayonesa japonesa, suave pero rico.

- Verduritas de temporada al Wok, trigueros, zanahoria, brócoli, salteados con salsa de soja y coronados con un huevo de codorniz. El punto de la verdura poco conseguido, una cosa es el "dente", pero estas estaban prácticamente crudas.

- Ceviche caliente. trozos más bien grandes de pescado, buen punto de acidez y un toque picante. Estaba bueno.

- Curry de caballa con noodles. Sobre una especie de caldo concentrado de pescado con un puñado de fideos chinos, tres trocitos de caballa braseada, un puñado de cilantro y "chim pum". A lo mejor no entendimos el plato, pero no nos gustó nada.

Las medias raciones son un poco escasas, casi tapas. En cuanto al servicio... en rodaje. El único camarero hace lo que puede, algún parón entre plato y plato, y no te esperes cambio de platos y cubiertos entre pases, que aquí eso no se lleva.

Carta de vinos con pocas referencias de vinos de mesa, pero con mucha variedad de generosos por copas. Pedimos un tinto mencía del Bierzo Viña de Moya, que no conocíamos y que se dejó beber.

Pagamos 54 euros por todo. Luces y sombras, no salimos muy contentos, son tres estrellas muy justas, necesita rodaje.

Gath

Otro que estaba en lista de "a corto plazo" y que con vuestra experiencia pasa a la lista de "a largo plazo", ...... , habrá que insistir con los clasicos que nunca fallan.

2 de marzo de 2017

1Falces

Son chavales jóvenes. Comenzar un negocio de hostelería con vajillas de diseño y lámparas retromodernas requiere una cantidad de pasta de la que es difícil disponer hoy en día... Irán mejorando poco a poco, seguro.

2 de marzo de 2017

Adreid.

La fusión "chinotailandesaperuanamejicana" da mucha pereza ya, no?

2 de marzo de 2017

Adreid.

Buena descripción por cierto jeje

2 de marzo de 2017

barbara

Primera visita y bastante decepcionante. El servicio lento y no muy empatico. Los platos con altibajos. Bien el tartar de pato, el arroz y las carrilleras, pero el pez mantequilla muy maltratado, ahogado en soja.

7 de julio de 2018

18/06/2017

Jóvenes, con buenas ideas y cierta desigualdad

Junio 2017

Tras una primera buena comida en El Ingrediente y haber recomendado mucho a estos jóvenes y prometedores chicos hoy he vuelto y el resultado ha sido irregular. Las ideas, el fondo y la buena mano siguen ahí pero es justo admitir que en ejecución hoy no han tenido su mejor día.
Buena versión del "marmitako" para empezar, un arroz de pato muy salado para seguir (se devuelve, lo rectifican y después esta rico aunque la pechuga del ave un poco terca), un delicioso aguachile de carabinero (hubiese estado bien empezar la comida con él, en mi opinión), un rape que llega crudo (se rectifica y luego está bien de punto aunque ligeramente enmascarado por sus acompañamientos) y um correcto mollete de panceta con mucho jamón braseado. Deliciosos los dos postres: tarta de queso azul y pannacotta de amontillado.
A causa de los desperfectos, quiero entender, servicio muy lento. Volveré, porque creo que ha sido solo un mal día.

Febrero 2017

El Ingrediente no es más que un humilde bar de barrio que hace pocos meses han cogido dos jóvenes cocineros (David Gutiérrez y Miguel Ángel López) y con escasos medios han creado un pequeño restaurante con valor. Cocina con toques de muchas partes, guiso y propuestas deliciosas – dentro de una breve carta – como su...

Para leer todo: cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20170609/restaurantes-en...

12/06/2017

Luces y sombras

Cena junio 2017

Relativo pinchazo, seguramente por tener el listado bastante alto.

En cuanto al local, no se han dejado los cuernos: pillamos un bar, lo pintamos de blanco y al lio.

En cuanto al servicio, despistado y no muy profesional, con equivocaciones en las bebidas y olvidos en las peticiones. No se lo curraron mucho a la hora de recomendar platos. Pan regulero y escaso.

En cuanto a la comanda:
Foie: Estaba bueno pero escaso (as que media parecía un tercio)
Sandwich: Interesante, pero es una mezcla arriesgada que no queda redonda.
Morro: Lo mejor de la noche. Nivel tasqueria.
Chilirape: Rape pasadísimo de cocción (pensaba que era bacalao).
Cebiche: Aceptable, aunque demasiado macerado. Mejor el acompañamiento.
Tarta de queso: Junto con el morro, lo mejor
Precio: 32 € por barba

En definitiva, un cierto quiero y no puedo de comida fusión, con muchas más sombras de las esperadas. Ya me da rabia, ya, pues le han puesto ganas e intención.

16/05/2017

Mimbres y ganas

Una de las últimas novedades del panorama gastronómico madrileño es El Ingrediente. Situado en la calle Alenza, la misma en la que antiguamente se situaban las cocheras de los autobuses que iban hacia Santander y que tanto frecuentaba, antes de que se abriera el intercambiador de Avenida de América. Pequeño local que pareciera proveniente de una antigua cafetería de barrio. Aproximadamente 7 mesas para unos 30 comensales y un reducida barra. Sin pretensiones ni capacidad de gran inversión, un espacio austero para comenzar esa aventura gastronómica y empresarial en la que los jóvenes cada vez se atreven antes.

En El Ingrediente hay buenos mimbres y también recorrido de mejora, mereciendo la pena destacar dos aspectos; por una parte que casi todos los platos también se presentan en medias raciones, por otra para ser un local de reducidas dimensiones, no se doblan las mesas. Se piensa en el cliente. Humildad y trabajo, sin ningún efectismo.

Desde el punto de vista culinario, estamos ante una cocina de atrevimiento controlado. Platos con variedad de ingredientes, ligeros guiños asiáticos y fondo. No se evita cierta contundencia a través de las guisos y las salsas, que a veces echan de menor un grado de finura.

Al poder elegir medias raciones (ver fotos), el número de degustaciones aumenta. Comenzamos con un steak tartar de pato, con alcaparra frita y mayonesa japonesa. Gran combinación y buen aderezo, ligeramente picante a través de las piparras, que también aportan un punto amargo junto a las alcaparras. Notable.

Las verduras salteadas con salsa japonesa, huevo de codorniz, guisantes y almendra gozan de una textura destacable. Marcadas a la plancha, se expresan crujientes. Las salsas (yema y japo) aumentan la untuosidad del plato, aunque reducen la esencia gustativa de las verduras.

Los chipirones guisados con cebolla frita, alioli de ajo negro y pasta japonesa muestra un buen manejo del guiso. Pero se nota que en este caso el producto puede mejorar. De todas formas, hay que ser consecuente con el tipo de espacio en el que estamos. El alioli de nuevo aumenta la contundencia del plato y excluye el sabor dulce del guiso del calamar. Mejorable.

El morro de ternera con salsa de calamar, ensalada de hinojo y miel es un mar y montaña bien conseguido y ejecutado. Textura melosa y cierto equilibrio a través de la verdura. La salsa de calamar se integra con la de la casquería estableciendo sabores desconocidos. Aplausos.

A continuación, un suave y agradable curry de carrillera de ternera, con pico de gallo y arroz basmati que se encuentra fuera de carta. Lo mencionado, se sabe guisar y sin tapujos.

Empujados por esa sensación de no estar todavía llenos que se fusiona con el gusto de probar más platos, solicitamos el aguachile de manzana verde y carabinero. Falta un poco de picante frente a un aguachile mexicano clásico y hay una mayor proporción de acidez y manzana verde que de carabinero y emulsión de sus cabezas. Buena idea, que puede mejorar su ejecución. Menos puede ser más.

El golpe suculento final es través del sandwich de pollo rojo escabechado y sardina ahumada. Estofado concentrado y prensado al cual la sardina le aporta un punto de equilibrado frescor. Salvando las grandes distancias, en la línea de los maravillosos sandwiches de David Muñoz en Diverxo. ¡Pídanlo!

En la carta, no hay postres, simplemente se recitan. Si le mencionan, la tarta de queso azul Payoyo, no lo duden. Para amantes del queso, sabor verdaderamente marcado. Si mejora la parte de bizcocho o galleta que actualmente resulta dura, esta tarta puede ser de las mejores de la capital. La parte central es de alabar., disfrutando tanto de su sabor como su textura. Imprescindible.

El Ingrediente es uno de esos espacios a seguir dentro de la restauración madrileña. En la misma línea que Recreo, Tripea, aunque puede que un pequeño paso todavía por detrás. Lugares comandados por gente joven con ganas de cocinar y agradar que necesitan ser visitados para dotarles de confianza, de forma que pueda aparecer una mayor osadía culinaria.

Destacables el steak tartar de pato, el morro de ternera con salsa de calamar, el sándwich de pollo y sardina y la tarta de queso. Por otra parte abundancia de “salsa japonesa” y en algunos platos ligero caos gustativo. La progresión de los platos a futuro está en la consecución de una mayor armonía, finura e integración de los diferentes sabores. Lo importante, que las raíces son para tener en cuenta y el entusiasmo es alto.

Post completo y fotos en complicidadgastronomica.es/2017/05/elingrediente

13/07/2018

Mal servicio,la comida sin más

Mediodia con reserva,poca gente y el servicio lentoooo.
Varios platos para compartir,con altibajos.El arroz no está sabroso,está salado,el tartar de pato lo mejor,el pez mantequilla destrozado,las carrillleras buenas....
Tienen la buena idea de servir pan de verdad, pero cortado de la noche anterior?Reseco.
En la bodega les faltan un montón de referencias,y el servicio es tan mejorable...el aire lo apagan y lo encienden,asi que te ahorras la sauna.
Con tantos sitios nuevos,no creo que me vuelva a perder por estos lares

24/06/2017

Apunta buenas maneras.

Junio-2017

El Ingrediente es un restaurante de reciente apertura que practica una cocina basada en el producto y que para muchos, por sus propuestas, supone una de las novedades mas prometedoras entre las recientes aperturas capitalinas.

Ocupa un local pequeño en una calle -Alenza -, que está ubicada en una de las zonas con mayor actividad gastronómica de la capital y muy próxima a la calle Ponzano, calle de innegable referencia gastronómica.

Decía que el local es pequeño, apenas una pequeña e irregular barra a la izquierda según se entra - donde se terminan platos dada las diminutas dimensiones de la cocina-, y la sala a continuación, a dos alturas, con capacidad limitada a unas 7 ú 8 mesas. Si tienes la mala suerte de encontrarte con mesas ocupadas por grupos, el nivel de ruido es más que considerable.

Decoración sencilla - posiblemente una de las más sencillas con las que me he encontrado en los últimos tiempos.

Tres socios, de los cuales, dos de ellos son chefs: David Gutierrez y Miguel Angel López, jóvenes con recorrido breve en el mundo de las cocinas, pero con ilusión y ganas de abrirse un hueco en este complicado mundillo.

Pueden leer la reseña completa en comercongusto.es/el-ingrediente

26/02/2017

Bueno pero mejorable

Comida Febrero 2017

Reservamos para comer un viernes 4 personas a las 13:30, en barra porque no quedaba mesa (me avisaron de antemano). Sí decir que una vez pasada la comida no entendí muy bien que no nos dejasen comer en mesa, porque una de las mesas de 4 se ocupó pocos minutos antes de irnos nosotros. De todas formas, como la barra hacía esquina se estaba bien. Si pudiese poner medias estrellas quizás sería un 3,5, pero lo redondeao a 4. Por puntos:

SERVICIO
Pelín lento. Había varios cocineros pero sólo un camarero en barra que también atendía las mesas. Los cocineros también cogían notas, pero al estar muchas veces de espaldas era complicado que te mirasen. Y el camarero que había tras la barra me dió la sensación de un poco falto de ritmo. Las esperas entre plato y plato fueron largas (sobre todo después del 2º sobre 4 en total) y más teniendo en cuenta que cuando llegamos éramos los únicos aún comiendo. Otro detalle que no gustó (especialmente a mi padre, que se fija mucho en el servicio) es que no nos pusiesen ni un mantelito ni nada. Entiendo que no lo pongan si vas a tomar unos pinchos, pero nosotros estábamos comiendo de carta y sin mantelito no sabías ni dónde apoyar el pan. Como resumen, muy amables y todo bien, pero me dió la sensación de un poco de lentitud y falta de rodaje.

COMIDA
Pedimos 4 raciones y media para 4 personas, y bien de cantidad (si no vas a salir a reventar).
Entrante de crema de coliflor: Nos lo pusieron de entrante al pedir. Muy rica (si te gusta la coliflor)
Verduras de temporada salteadas: Muy ricas, muy bien de punto, tersas y la salsa japonesa muy rica. El único pero que quizás un poco justo de cantidad, pero muy rico
Arroz meloso de pato y naranja: EL pato bastante rico pero el arroz me dejó más frío, me pareció que estaba soso y que no resaltaba el sabor a naranja. De textura y cocción perfecto pero de sabor quizá el plato que menos me gustó.
1/2 de Ceviche caliente de corvina: me gustó mucho, ácido y bajo de picante para mi gusto, pero rico. Lo de que sea caliente no me pareció nada del otro mundo, creo que está mejor el ceviche frío, pero estaba bueno.
Curry-mee de caballa: rico de sabor, tenía un aire como a una fideuá de marisco. Lo que menos me convenció fue que los "noodles" chinos eran más bien fideos, y le hacían parecerse aún más a una fideuá. Pero vamos, que estaba rico y el sabor de la caballa me encantó.
Carrileras de cerdo al mole poblano: Sin duda el plato que más me gustó. Las carrilleras perfectas de punto y la salsa de mole deliciosa y perfecta de picante, y además muy bien de cantidad (4 carrileras y lo acompañan de arroz blanco). Acierto total este plato.

BEBIDA: Sólo bebimos cerveza y agua, así que poco que decir (bueno sí, que no se pasan 3 pueblos con los precios de las cañas como hacen muchos).

POSTRE: No tomamos (lo siento, nos fuimos a la heladería Da Roma que está muy cerca y es nuestra favorita de Madrid)

PRECIO: 88 con algo euros los cuatro (casi 23€ persona). No salimos super-llenos de comer pero no me pareció mal de precio.

CONCLUSIÓN: Creo que han abierto hace poco y me dió sensación de falta de rodaje en tiempos sobre todo. También puede ser que al llegar nosotros los primeros estuviesen todavía preparando muchas cosas y por eso tardasen un poco más. Pero me gustaría repetir para probar algunas cosas más, como el sandwich de sardina y codorniz, que justo ese día era el único plato que no tenían. Lo recomiendo, una buena opción para comer cosas ricas a un precio comedido y encima muy orientado a compartir (que son los sitios que más me gustan) ya que todo está en raciones enteras y medias. Repetiré

01/08/2018

grata sorpresa, para repetir

Pues lo que habíamos leído era que es muy irregular, nos ha tocado un día estupendo, para nosotros es un sitio de los de repetir seguro.

19/07/2017

Bastante regular

La comida muy rica pero las raciones bastante escasas, y el local es cutre. Para no volver