El Mirasol de la Recova

07/12/2017

Héctor Pérez lo descubrió en diciembre de 2017

Gran Parrilla

16 y 18/11/17
Dicen los autóctonos que es de las mejores parrillas de Buenos Aires. No tengo datos suficientes para confirmarlo, pero sí puedo decir que nos gustó tanto que repetimos. Perfectamente situado en La Recova, pequeña zona junto a la calle de los hoteles de lujo en donde se concentran unos 10 locales, todos ellos de cierta elegancia, entre los que se encuentran parrilladas, italianos y algún japonés.
Local grande, dividido en 2 alturas, el primer día llegamos sin reserva un jueves a las 10,30 hs y nos encontramos el local casi lleno ( parece que por estas latitudes también se ha acabado la crisis ). Nos atendieron sin problema, ya que en general en Buenos Aires los horarios de cena son amplios y tardíos. Pura carta de parrilla argentina, elegí directamente aquello que escasea en España: riñones de ternera y entraña, todo a la parrilla, evidentemente. Tengo que decir que estaba absolutamente delicioso, tanto que en la siguiente visita me pedí exactamente lo mismo. Mi mujer es menos de carne, pero en la carta también hay una amplia selección de ensaladas y algún pescado, por lo que no hay problemas para los menos carnívoros.
Indicar que los platos aquí son muy abundantes, por lo que es recomendable compartir o, de los que se indica en la carta, pedir medias raciones. Lo peor, los postres, caros, carísimos ( de 9 a 15 eur ) y nada especiales. Quizás lo mejor sea pedir sorbetes de helado, muy ricos en toda Argentina debido a la gran influencia italiana en su cocina.
De precio, con postre, cerveza, cafés y buen vino, sobre 50 eur pax. Muy caro para un argentino ( estamos en la zona más vip, junto con Puerto Madero ), pero muy bien de precio para un español.
El servicio, eficaz, rápido y muy amable.
Por último, un detalle que se descuida mucho pero que aquí está muy logrado: dice su web "La adecuada asimilación acústica del local hacen que sea una óptima elección para un almuerzo de negocios donde se puede conversar plácidamente". Tengo que decir que la adecuación acústica está muy lograda y no es fruto de la casualidad, sino de un estudiado tratamiento de paredes y techos. Doy fe de que, siendo un local grande y con muchas mesas de grupos, se puede conversar perfectamente sin elevar la voz y sin sensación alguna de ruido.