El Penicilino

Un sitio mítico de Valladolid, cerquita de la catedral. Hasta hace unos años era un bar de toda la vida, con su suelo roto, sus ceniceros de cristal biselado y unas telarañas...

15/06/2010

mola

bar de toda la vida, con la barra muy alta y buenos vinos y cosas tradicionales como la zapatilla (dulce) que se marida con un moscatel. La de tertulias que habrán tenido lugar en este sitio. Está siempre animado y por lo visto tiene terraza cuando procede.

09/12/2010

Se ha convertido en el lugar bohemio por excelencia, con permiso de El Cafetín. Muy buen ambiente, está siempre animado, la gente que trabaja es maja y sabe lo que hace. Imprescindible.

28/05/2008

Acondicionado, aunque ya no es lo que era

Un sitio mítico de Valladolid, cerquita de la catedral. Hasta hace unos años era un bar de toda la vida, con su suelo roto, sus ceniceros de cristal biselado y unas telarañas como puños. Con el cambio ganó en higiene, limpieza pero ha perdido el penicilino, ese extraño brebaje de vino dulce. Mantienen la zapatilla (el mantecado del portillo), pero ahora hay que tomarlo con un sansón o un vino de misa. Eso si, muy buen ambiente.

05/11/2007

Otro de los clásicos de Valladolid

Este local se hizo un hueco dentro de los clásicos con su propia receta artesana de un brevaje llamado "Penicilino". Está bien localizado, muy cerca de la catedral. Aunque a mi me parece que es un poco "cutre", hay que ir al menos una vez en la vida.

15/06/2008

uno de los míticos

un clásico reinventado... no es lo mismo, pero vale!
la terracita es muy agradable, pero cuesta trabajo encontrar un hueco!

01/09/2008

Lo mejor su terraza

Después de la reforma, lo mejor que queda de El Penicilino es su terraza.

01/09/2008

vino del penicilino + zapatilla, gente alternativa y trasnochados habituales