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14/04/2014

comida deliciosa en un puelo perdido

marzo 2013:

Alojados como estábamos en el hotel del restaurante, del que había escuchado maravillas, optamos por cenar aquí dos noches. Y la verdad es que todo lo que el hotel me decepcionó me cautivó el restaurante, con pocas mesas, tranquilo y con una excelente cocina.

La primera noche pedimos unas migas de pastor de entrante (muy buenas, y aunque consistentes no eran demasiado grasosas), un entrecot (correcto) y el famoso cuscús con cordero, que estaba realmente bueno aunque quizá un poco graso. De postre pedimos el excelente suflé de chocolate (que es un coulant, realmente bueno( y el tiramisú, que a mi me gustó aunque para mi acompañante tenía demasiado licor.

La segunda noche optamos por los huevos rotos con pimientos de padrón dulcesy crujiente de jamón (muy muy buenos, y realmente rotos; anda de huvo frito con patatas), los dados de solomillo strogonoff (muy buenos) y el delicioso solomillo, que se fundía en la boca. De postre la leche frita (quizá algo sosina, pero buena) y la tarta anita, una curiosa mezcla de hojaldre, mousse de café, nata, almendra y crema pastelera.

De precio pues yo creo que bien; 30-35 sin vino, ya que tengo la desgracia de no tolerarlo bien. Ni medianamente bien.

Consejo: comed o cenad aquí, que es muy recomendable.

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Me encantaría ir cuando vaya a patones...visto lo visto es visita indispensable!

20/02/2014

Comida de "Sibarita Cordobés" en EL POLEO

Casi en el límite nordeste con la provincia de Guadalajara se encuentra la localidad madrileña de Patones. Ésta tiene la peculiaridad de dividirse en dos núcleos: Patones de Arriba y Patones de Abajo. Patones de Arriba, que se encuentra en un pequeño monte al que se accede a través de una estrechísima carretera que parte desde Patones de Abajo, resulta ser la parte origen del municipio y la que merece el interés de una enorme cantidad de visitantes cada fin de semana.

Efectivamente, el entorno natural y su particular estética con construcciones en piedra y pizarra, hacen de este punto uno de los principales focos turísticos de la comunidad madrileña.

A la belleza del pueblo, se suma una interesante oferta de casas y hoteles rurales, así como restaurantes. Entre estos últimos, el que hace poco visitábamos: El Poleo.

Este restaurante forma parte de un conjunto más complejo que componen el Hotel El Tiempo Perdido y el también restaurante, El Jardín del Poleo. Así que, aunque relacionados, no es lo mismo un restaurante que otro, por lo que debemos tener claro a donde queremos dirigirnos.

Volviendo a El Poleo, restaurante objeto de nuestra visita, decir que exteriormente sigue la estética de la localidad: algunos carteles por las calles nos conducirán hasta él. Nada más entrar, encontraremos un recibidor donde confirmamos nuestra reserva y desde nos conducirán a nuestra mesa. En este caso ocupamos una mesa de la planta baja, aunque también disponen de otra sala en la planta superior a la que se accede a través de unas escaleras. El interior tiene un aire rústico y al mismo tiempo elegante.

El restaurante nos ofrece cocina española de corte tradicional con alguna influencia francesa. También encontraremos algunos toques de la cocina de Córdoba. No en vano su responsable es el chef cordobés Paco Bello.

La carta a disposición en nuestra visita no es muy extensa: apenas siete entradas y nueve platos principales. En este último grupo, la oferta de pescado es casi nula: solamente el “Lomo de bacalao al horno” de la casa. Se ofrece también un menú – sólo para comidas a mediodía – a un precio de 25 euros IVA incluido – incluye un entrante, un principal, postre o café, el pan y una bebida –. Tras ojear la carta nos decidimos por los siguientes platos – para dos personas –:

- Ensalada templada de gambones con dos vinagretas
- Pierna de cordero lechal asada
- Rabo de toro deshuesado con verduras a la manera cordobesa

Para el postre elegimos:

- Crema catalana
- Un Cortado

Dos cervezas, una botella de agua y el servicio de pan completaron una cuenta que ascendió a 72 euros.

Nada que objetar a unos platos con buen producto y muy bien resueltos. Sin duda destacaban la sabrosa “Ensalada templada de gambones con dos vinagretas” y el excelente “Rabo de toro deshuesado a la cordobesa”. Resaltar también que sirven un aperitivo de la casa con la bebida.

En definitiva una visita muy completa: un lugar agradable y acogedor, con buen servicio y donde se come muy bien a un precio razonable. Para una próxima ocasión dejamos el “Cordero a la miel de Patones con cuscús”, una de las especialidades de la casa que no queremos dejar pasar en la siguiente visita a El Poleo.

Puntos positivos:

Entorno agradable
Restaurante agradable
Buena cocina: tradicional, buen producto y bien ejecutada
Precio equilibrado
Trato amable

Puntos a mejorar:

Escasa oferta en pescados
Limitada oferta en vinos

Puntos negativos:

La estrecha carretera de acceso a la localidad y las dificultades para aparcar, especialmente en fines de semana.

15/02/2014

absolutamente MÁGICO

Paco BELLO, el chef propietario tiene una ESTRECHA para la restauración, aunque está no es Michelin.

El restaurante mágico, ubicado en el pueblo más bonito de Madrid, que el y su chico rehabilitaron, es un autentico espectáculo.

El servicio perfecto y la comida divina, de una sutileza indescriptible.

Impresionantes:

Ensalada con varios quesos fritos, envueltos en pasta brik, con una vinagreta de mostaza, carpaccio de calabacín con pulpa de tomate, queso feta y frutos secos, pimientos del piquillo rellenos de morcilla de Burgos y manitas de cerdo, rehogado de alcachofas frescas con foie gras y huevos de corral (receta de su madre) y el cordero a la Miel de Patones, acompañado de cuscús

18/11/2010

El mejor de Patones de Arriba

Y también de toda la comarca. La realidad es que por la zona tampoco hay muchos que le puedan hacer competencia.

Tenemos dos posibilidades, cenar en el restaurante (su tamaño y decoración lo hacen íntimo y acogedor en invierno) o en la terraza si el tiempo lo permite (impresionante para las noches de verano). A priori la carta es la misma para ambos espacios con lo que se debería comer igual de bien. Sin embargo, mi experiencia personal me dice que siempre he comido mucho mejor dentro que fuera, con bastante diferencia además. ¿Por qué? no lo se, pero no creo que sea algo subjetivo, he coincidido en esta apreciación con bastante gente.

Impresionante Nelson, el maitre: explicando cada plato con un nivel de detalle y una teatralidad suficientes para justificar la visita. Yo he llegado al punto de cancelar alguna cena al enterarme de que, por algún motivo, se encontraba ausente. Se que esto puede parecer demasiado, pero cuando le conozcáis me daréis la razón: es adictivo. Yo lo tengo catalogado entre mis tres actores preferidos de todos los tiempos...

Además del restaurante tienen allí mismo un minihotel rural increíble. Si vais con pareja, entre lo mágico del entorno y lo romántico del restaurante, muy mal se os tiene que dar si no acabáis la jornada comprobando la decoración de sus habitaciones, ya me entendéis.

20/03/2010

el problema de no ser famoso

se juntaron tres problemas: primero, hizo mal tiempo, tuvieron que cerrar la terraza y nos aglutinaron a todos los comensales en el salón interior; segundo, estaban comiendo 15 miembros de una familia de famosos actores, y los camareros descuidaron al resto de mesas en pro de dar un buen servicio a los anti-globalización; tercero, yo llegaba con las expectativas muy altas.

el caso es que al final comimos muy incómodos. No nos sentaron en la escalera porque la familia del no a la guerra tenía que bajar de vez en cuando al baño. Nos pusieron en una mesa que al llegar era de apoyo para los camareros (estaba llena de vasos) y que al recogerla seguían quedando unos cuantos vasos (debía de ser para sustituir las servilletas que olvidaron ponernos). Nunca había comido entre tanto vaso, la verdad.

el trato de los camareros no fue correcto. Mientras hablaban con nosotros se le notaba más atentos a la familia titiritera que a lo en ese momento estaban haciendo, que era tomarnos nota. Se equivocaron con el pedido y entre los entrantes y los segundos platos pasó una eternidad.

eso sí, la comida buenísima si eres carnívoro: solomillo, entrecot, lomo, morcilla, chorizo... Muy buena calidad y muy bien preparado. Eso sí, si vas, casi que ve un día de sol para asegurarte que tienen disponible la terraza y no van a meter una mesa por cada cuatro baldosas y, si es posible, que tu visita coincida con la Gala de los Goya para asegurarte que no vas a coincidir con actor alguno que merezca mejor consideración que tu como cliente.

03/06/2010

El Poleo es el nombre del restaurante principal, que está integrado en las instalaciones del hotel El Tiempo Perdido, un acogedor, aunque caro, hotel rural.

El Jardín del Poleo, contiguo al cuerpo del hotel, consta de dos partes: un porche de madera cerrado y acristalado y una deliciosa terraza de verano con una oferta gastronómica más sencilla y económica que la del restaurante principal. La parte cubierta funciona durante todo el año. Durante los meses de verano, por la noche, la terraza-jardín transforma completamente su decoración y la carta es la misma de El Poleo.

TIPO DE COCINA.-

El tipo de cocina que se sirve es tradicional con toques creativos. Aunque la carta no es muy extensa, sí que ofrece unos platos muy atractivos. El dueño, chef y fundador, el cordobés Paco Bello ofrece una carta de platos clásicos que comparten menú con algunas recetas de cocina francesa (foie gras, solomillo con salsa Strogonof, muslo de pularda relleno). Además el chef homenajea a su tierra natal con platos como el salmorejo cordobés o en el rabo de toro. La especialidad y plato estrella es el cordero a la miel de Patones con cuscus.

La carta de vinos no es muy extensa ni original, en tintos se limita a riojas, riberas, somontanos y algún vino menos conocido de Madrid.



AMBIENTE Y DECORACION.-

Local de ambiente rústico, elegante y acogedor. Paredes granates, algunos cuadros, sencillo pero resultón. No es demasiado grande, consta de dos plantas, si bien la planta superior sólo permite unas cuatro mesas. Mesas algo juntas, aunque no demasiado como para ser agobiante.

La vajilla correcta, no así las copas que son un tanto bastas y algo envejecidas por lo que desluce un poco el servicio del vino.
NO FUMADORES.-

Dentro de algunos años (espero que no muchos) nos parecerá impensable que hubo un tiempo en el que se permitía fumar en los restaurantes. Mientras llega ese día, los no fumadores mejor que crucen los dedos para que el resto de comensales no sean como chimeneas porque en este restaurante se permite fumar en sus dos salones.



SERVICIO.-

Correcto, servicial, profesional, pero su jefe de sala es demasiado meticuloso y prolijo en las explicaciones. Me explico, es de agradecer que explique los platos, es de agradecer que te ayude en tu elección, pero tan meticulosamente acaba por agobiarte.

Viene a ser algo así:

“Permítanme darles la bienvenida al restaurante El Poleo, quiero que sepan que tanto yo como el resto de mis compañeros estamos a su disposición para que su comida resulte agradable. Mi primera pregunta no podría ser otra que, ¿con que plato les gustaría comenzar?”

Tomaré, endivias con crema de queso de cabra.

“Excelente elección caballero. Este es uno platos que más éxito tiene en nuestra carta y que nuestro chef, Paco Bello, lleva elaborando con gran éxito desde que aperturó el restaurante hace ya más de veinte años. El sabor amargo de las endivias se equilibra en perfecta armonía con la crema de queso de cabra que al estar caramelizada ofrece un contrapunto exquisito. Sin duda un plato que estoy seguro va a ser de su agrado … bla, bla, bla… “

De segundo tomaré el Lomo de corzo.

“De nuevo una elección acertada caballero. Permítame que le explique. En nuestro restaurante cuando un sólo comensal opta por este plato, nosotros partimos el lomo de corzo y lo preparamos al gusto del cliente, pero en primer lugar, debo preguntarle por el punto al que desea la carne, pero antes de que me responda, es mi deber advertirle que se trata de una carne de caza por lo que el punto no es el mismo que si se tratase de una carne de ternera. Por ello le aconsejo que no la pase mucho, ya que este tipo de carnes pierden gran parte de su original sabor a campo. En cuanto a las guarniciones que acompañan a este excelente plato, nuestro chef Paco Bello ha decidido que nada más y nada menos que tres salsas le darían un sabor más sofisticado, desde un sencillo puré de patatas, pasando por una crema de castañas y , lo más original, una salsa de arándanos que pone el contrapunto dulce y, sin embargo, potencia el sabor de la carne de corzo y bla, bla, bla ….”

Y tal que así con cada uno de los platos, imaginad una mesa de ocho comensales a dos platos por cabeza,más el vino la toma de la comanda puede prolongarse durante quince o veinte minutos.

Y a continuación, escuchad lo mismo cuando aconseja a la mesa de vuestra derecha y más tarde a la mesa de la izquierda.

La atención durante la comida es correcta, algo lenta y calmada, pero sin llegar a desesperarte esperando tu plato. No apresuran para doblar turnos, sino todo lo contrario.



IR CON NIÑOS.-

No es especialmente adecuado para visitar con niños, pues la carta es demasiado sofisticada para encontrar platos que sean del agrado infantil. Sí que tienen el detalle de preparar medio solomillo con patatas o una tortilla francesa en el caso de acudir con los pequeños de la casa (al módico precio de 9 euros más Iva la tortilla!). Para familias os recomiendo el restaurante “El abuelo Manolo” situado unos metros más allá y que sí que está especializado en comidas familiares y ofrece una alternativa que me encantó: Una sala infantil vigilada por un monitor con juguetes y películas infantiles para que los pequeñajos dejen disfrutar de la sobremesa a los padres.



LO QUE QUE COMI.-

• Servicio de pan y Detalle de la casa, foie casero (2,25 €)

Bien, rico y detalle que se agradece sobremanera porque el primer plato tarda bastante en aparecer.



•Migas con uvas a la manera extremeña (11 €)

Un plato sencillo, bien resuelto, con abundante beicon y chorizo además de las migas, Se prepara con ajos enteros y se sirve con uvas.



•Lomo de ciervo con puré de castaña, confitura de arándanos y puré de patatas. (19,50 €)

Una de las sugerencias del chef, muy sabroso, una rica salsa y las guarniciones curiosas, el puré de patatas quizá lo más sencillo, el puré de castañas semidulce y la confitura de arándanos dulce ponen un contrapunto curioso. Muy recomendable.



• Cochinillo confitado en su jugo con patatas fournier (21 €)

Muy logrado, llega deshuesado y es sabroso aunque quizá algo seco. Las patatas se fríen con una salsa de nata. También una de las sugerencias del chef, un poco decepcionante. Me quedé con la sensación de que el cordero a la miel hubiese sido mejor elección.



• Vino Rioja Lan Crianza (½ litro), (13,50 €)

se agradece que tengan varias botellas de medio litro para los que tenemos que conducir después de la comida. Algo frío de temperatura y deslucido con las copas en el que lo sirven.



PRECIO.-

Servicio de pan (2,25 euros) , primeros platos (15 euros), segundos platos (20 euros), postre (6 euros) …. Entre 40 y 50 euros por comensal.



VALORACION FJREDONDO.-

El Poleo es con mucho el restaurante con la cocina más elaborada de la localidad de Patones. Con buen tiempo yo os recomendaría más que comieseis en la terraza, aunque la carta es más sencilla y los platos menos elaborados. El restaurante principal es algo caro aunque no exageradamente. La decoración agradable, el servicio algo lento pero correcto en términos generales, aunque el jefe de sala agobia un poco con su pormenorizada descripción de los platos. La comida agradable, con algún altibajo. Le doy 7 sobre 10.

29/03/2009

COMER DISFRUTANDO Y SOBRE SEGURO

Él pueblo lo conocí hace años y el primer restaurante El rey De Patones, nada que decir en contra, pero cuando abrieron El Poleo, El hotel, y la Terraza de El Poleo creo que la alta gastroomía se traslado a este pueblo encantador. Estuve hace poco y han conservado tanto su encanto en la decoración y el trato como en la comida. ¡Qué decir del cordero a la miel y el solomillo!!!!!!!!! nada.. simplemente para recordar y salir del restaurante con una sonrisa cómplice. El precio unos 40 euros, pero no piensas que te han timado.

19/09/2007

El Jardin del poleo

Paco Bello, responsable de la cocina y de las salas, ofrece a sus clientes una profesionalidad fuera de toda duda acompañada de unos maravillosos platos tipicos de la zona...indudables la ensalada depimientos con salmon las tostadas con salmorejo y luego esa pierna de cabrito asada, o esa brocheta de buey.............. uf.

26/02/2007

bea lo descubrió en febrero de 2007

delicioso

su cocina está categorizada como creativa... creativa o no todo lo que he comido allí está delicioso.
su espcialidad el cordero a la miel de patones... pero bueno, cualquier cosa que pidas no defraudará. el precio ronda los 40€ por cubierto.
solo abren los fines de semana y festivos.

21/02/2010

pendiente para pasar el dia

conocer patones!
comer alli ,me han hablado maravillas de la cocina, terraza, con encanto,50 euros.
creo sólo abrian primavera verano?