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24/08/2018

Fallaron los detalles (otra vez)

Enero 2018

Nuevamente comienzo una reseña hablando del servicio de sala. Y es que sigo sin entender qué pretenden determinados sitios poniendo al frente de una sala, gente sin aptitudes, que miran con aires de superioridad y que carecen de cualquier ápice de empatía para guiar al cliente.

Otros detalles de poca clase, es tener una carta con precios SIN IVA lo cual a parte de confundir al cliente, es ilegal. O salir a saludar / pelotear a determinadas mesas ignorando al resto de los comensales (me es indiferente que pasen a saludarme en los restaurantes, pero si lo haces en medio de la sala, pasa por todas las mesas)

De la comida poco que decir, nada justifica el ticket medio de este restuante, más aún cuando en su versión "low cost" a escasos 50 metros, ofrecen la mitad de sus hits a precios mucho más contenidos.

Y por favor, que alguien haga algo con ese baño. Si se la dan de restaurante de nivel, por lo menos el bote de gel y los rollos de papel ténganlos guardaditos, que al final uno se queda con lo detalles.

nindiola

Hay que joderse con el mal servicio, pero Jaime, la culpa es tuya, a un restaurante se va a todo, y si algo no esta bien, en este caso el servicio, que les den y desde luego no se repite. La primera vez es culpa del restaurante, la segunda tuya.
Yo nunca he tenido ningún incidente en en el Quenco, pero tomo nota.

26 de agosto de 2018

fresandco

Con el "otra vez" del título me refiero a que no es la primera vez que el servicio arruina una cena. Hay cosas que no perdono (y creo que no soy el único), y esta gente no se merece una segunda oportunidad.

28 de agosto de 2018

nindiola

:-)

28 de agosto de 2018

31/07/2018

Cocina tradicional basada en un excelente producto.

Julio-2018

El Qüenco de Pepa es un restaurante basado en producto de temporada y que ofrece unas preparaciones de corte casero, tradicional. Un restaurante muy apreciado por los amantes de una cocina que muestra los sabores de toda la vida.

Al frente del Qüenco de Pepa, se encuentra su alma mater: Pepa Muñoz. Una cocinera que aunque se define si misma, como cocinera autodidacta, posee un amplio bagaje que le ha hecho convertirse en una cocinera muy sólida y en una de las más conocidas representantes de la cocina tradicional. No es extraño, por tanto, que la guía Repsol reconozca su establecimiento con un sol.

Ese bagaje al que antes aludía, se inicia a edad temprana cuando ayudaba a su madre: Aurora, primero en la Casa de Cordoba y posteriormente en el restaurante El Qüenco -el negocio familiar bastante próximo al establecimiento objeto de la reseña-, hasta que decide independizarse y crear su propio espacio. Un primer nombre recibe su local: Qüenco Selección hasta que en el 2006, adopta el nombre actual El Qüenco de Pepa.

Reseña completa y fotos en comercongusto.es/el-quenco-de-pepa


——
5-11-2016. Mediodía.

Día muy desapacible, con lluvia y viento, el elegido para visitar, por primera vez, este lugar del que todos los que entienden de estos temas, opinan que es un lugar con una cocina tradicional, sin artificios, donde se rinde culto a un producto de gran nivel.

Sala llena, hasta la bandera y con público llegando a pedir mesa y recibiendo el estamos completos como respuesta.

Caras conocidas y en general, la impresión de que la mayor parte de la clientela, por no decir que salvo nosotros, son asiduos del local, y ello, en este caso si redunda en la actitud del personal de sala. Ojo no digo que fuera mala la actitud hacia los no conocidos, es amable, correcta y siempre con sonrisa en los labios, solo afirmo que hay comportamientos diferentes.

Y no me refiero al trato directo y cercano hacia el cliente habitual, ese trato que va mas allá de la amabilidad exigible siempre, de eso no me quejo, a mi también me gusta cuando voy a un lugar donde me conocen, que el trato sea mas cercano, mas de confianza, pero cuando, por ejemplo, quien está al frente de la sala solo se dedica a sus conocidos, o cuando al comensal no habitual solo le ofrecen como platos fuera de carta A, B o C mientras que al conocido se le amplia a oferta a D, E, F e incluso G, entramos en un terreno que ya no me hace mucha gracia.

Pero después del breve apunte, pasamos al tema que nos ocupa.

Sala agradable, bien montada, con mesas bien dispuestas, amplias, bien vestidas y con separación suficiente entre ellas.

Carta de vinos no excesivamente grande, surtida y con niveles de precios comedidos. De aquí nos decantamos por un Guitian, un godello ya conocido y que funciona bien.

Carta de comercio llena de ofertas de platos tradicionales, conocidos y que se agradece encontrar dentro del amplio abanico gastro capitalino. No todo son las propuestas tan dispares que encuentras actualmente, aquí vienes a disfrutar con la cocina de raíces.

Aperitivos: Aceitunas, encurtidos, queso y pan con aove gaditano. Depositados en la mesa al momento del montaje de la misma.

- 1/2 Tomate con sal maldón y aove. Plato que responde a todas las expectativas. Tomate de mucha calidad, tomate de verdad de los que solo saben a tomate. Hay varias posibilidades pero esta versión apenas con un toque de un muy buen aove y un poco de sal, es para levantarte y aplaudir. Es una de las propuestas mas reconocidas de este lugar, y no me extraña lo mas mínimo.

- 1/2 Arroz cremoso con gurumelos y foie. Otro de los platos mas afamados del lugar. Otro plato para levantarte y aplaudir. Tremendo, por textura, por sabor. Para repetir y recomendar.

- 1/2 Pulpo gallego con crema de patata y ajada. Perfecto el punto del pulpo, cremosidad absoluta de la patata y buen contrapunto de la ajada. Rico,rico.

- Surtido de setas. Plato a sugerencia de la sala, no está mal pero no son las mejores setas que hemos degustado.

Al llegar a este punto, oigo ofrecer a una mesa "amiga" una propuesta de cuchara muy sugerente, de la que había leído buenos comentarios, y directamente solicito probarla

- Pochas con chipirón y setas. Pochas mantecosas, con sus chipirones, su tinta y el contrapunto de las setas. Muy buen plato, lastima que no hubiera sido ofrecido desde un principio, me hubiera evitado tener que intercalarlo.

- Rape a la plancha con su jugo y aove. Presentación sencilla, sin lujos, sin acompañamientos que resten protagonismo. Buena calidad del rape y con un punto prefecto.

- Tarta fina de manzana con helado de vainilla. Agradable, buen sabor.

- Arroz con leche casero. Su version del arroz con leche, no alcanza el sabor de los miticos asturianos, pero se deja comer.

Cafés con hielo, ponen fin a esta visita. Si hablamos en términos gastro, es un lugar donde disfrutar con una muy buena cocina, y a la que se puede y se debe volver.

fresandco

Gran reseña Jose Luis, que poco agradan los amiguismos, de eso se ha hablado largo y tendido, se equivocan al "ocultar" determinados platos al público en general. Tengo una visita pendiente al Quenco con mis padres, ¡estaré con el oído bien alerta para que nos se nos escapen los D,E y F!

11 de noviembre de 2016

Sergiete

Buena reseña. Se come bien en este sitio pero... ¿Qué tal fue la RCP?. A mí es lo único que no me convenció en su día.

11 de noviembre de 2016

Gath

Si no estoy equivocado, creo que salimos a 71€/pax. No es sitio barato, aunque su calidad esta pir encoma de la media.

11 de noviembre de 2016

25/06/2017

Buena comida, atención penosa (según quién seas)

Vaya por delante que no me gusta poner críticas negativas, no disfruto con ello, pero también me parece bueno que la gente sepa lo que ocurre en algunos sitios y si estos pueden aprender de sus errores mucho mejor.

Hace varios años vivía relativamente cerca de este restaurante, iba bastante porque su comida me parecía verdaderamente buena. Con una materia prima excelsa. Ayer fui con unos amigos después de mucho tiempo y puedo decir que en este apartado creo que nada ha cambiado. Lo malo, es que tampoco ha cambiado el hecho de que el servicio te trate peor o mejor en función de qué edad tengas o si eres famoso o no, para mí algo inaceptable en cualquier lugar, menos aún si vas a pagar tus 40 o 50 por persona, igual que el resto de comensales de la sala.

Quiero insistir en lo bien que se come aquí, porque es una verdad. Para empezar al llegar siempre hay un fantástico pan con aceite, un queso parmesano de escándalo y otros buenos detalles. Los tomates de su huerta son de escándalo, los pescados se fríen como en pocos sitios, las tortillitas de camarones están de lujo (un poco grasienta ayer bajo mi punto de vista) y la tortilla marinera, es decir con almejas a la marinera por encima, es uno de mis platos preferidos. Hay algo que nunca soporté (pero no es cosa exclusiva de este lugar) que es no incluir el IVA en la carta, algo que nunca entendí y creo que nunca entenderé. Si algún restaurante me puede explicar su finalidad se lo agradeceré.

Pero vamos al turrón, lo que no es de recibo es que no te atiendan bien, que te ignoren, que te tengas tú que servir el vino todas y cada una de las veces, que la persona responsable en sala te ponga malas caras....y en cambio veas que a tu alrededor toooodo es muy distinto. Eso, como digo, me molesta. Hace años sentí algo parecido cuando había famosos, ayer simplemente creo que se trataba un tema de edad, si van cuatro personas de unos 30 años y el resto casi te dobla en edad...pues claro, a quiénes vas a tratar mejor, esa debe de ser la penosa forma de entender una sala. Lo siento pero esa fue nuestra sensación, la comida es muy buena pero creo que hay lugares en Madrid suficientes donde comer igual de bien y en cambio sentirte bien tratado o al menos, igual que al resto. No hace falta decir que no dejamos nada de propina, nunca hacemos esto, pero pensamos que si este detalles les puede hacer recapacitar....habrá sido mucho más valioso que dejar unos euros.

Bodega: 7

Local: 5,5 (algo estrecho y poco espacio entre mesas)

Servicio: 0

Cocina: 7

RCP: 5,5

Precio medio: 45-50 pp

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

09/02/2017

Decepcionante

Hacía tiempo de mi última visita, de hecho, no llegué a escribir comentario. Desgraciadamente, no era como lo recordaba.
En primer lugar, la sala, acaban de remodelarlo, al menos eso nos dijeron. Yo, honestamente, recordaba menos mesas. La sala es un comedero, no por abarrotado, que lo estaba, sino por lo juntas que están las mesas. Nos habían reservado acomodo en una esquina, la sala está organizada de tal forma que se tuvieron que mover los de la mesa de al lado para que pudiéramos entrar nosotros. Un vez compuesto el Tetris, descubrimos una salida de aire acondicionado que caía sobre nosotros y lo comentamos a los responsables de la sala. Según ellos, era la calefacción, pero era un chorro de aire helador totalmente incongruente. A lo largo de toda la cena fueron incapaces de eliminarlo, al parecer no sabían manejar el aire. Observamos que la gente de la otra mesa comían con cazadoras y bufandas.
La comida, bien, pero no fenomenal, nos gustó el tomate, la gamba roja al ajillo y las croquetas. Los pescados, sin embargo, no estaban en su punto, poco hecho el rodaballo y también el lenguado, y por lo tanto fríos… Una pena, sobre todo, porque no es un sitio barato, salimos a más de 60€ por persona.
Si me permiten un consejo, quiten alguna mesa y mejoren la climatización.