El Restaurante Vegetariano

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02/02/2015

Un "vegeta" clandestino

Cena en el RESTAURANTE VEGETARIANO, situado en la calle Santiago, en pleno centro de Madrid, entre la calle Mayor y la Plaza de Opera. El sitio es un poco rollo clandestino porque no tiene letrero en la puerta, ni tiene nombre ni se le espera, pues lleva ya varios años abierto y todo el mundo lo llama el vegetariano de Santiago, o el "vegeta" para los amigos.

Es un sitio pequeño, dos comedores muy rústicos con unas doce mesas (un poquito apretadas), lo regenta una pareja, ella en la cocina y él en la sala, ayudados por una camarera. Tienen platos vegetarianos, muchos de ellos con queso, algunos también estrictamente "veganos", para los que no quieran probar ni los huevos ni la leche. Todos con un toque oriental, pues la cocinera es japonesa.

En este sitio hemos estado bastantes veces porque la comida es sana y natural, los sabores son familiares, los platos se cocinan al momento, en definitiva todo está muy rico.

Tres personas, pedimos a compartir:

Hummus, con tomate, piñones y pan de pita. Suave y cremoso, servido con pan de pita caliente.

Gyozas con salsa de soja y cítricos. Las clásicas empanadillas japonesas fritas, rellenas de tofu, col china y cebollino. Francamente buenas.

Albóndigas de soja, arroz negro y azuki (soja roja), en salsa de tomate, con patatas fritas. Consiguen una textura muy similar a la de la carne picada, muy sabrosas.

Lasaña de verduras. La pasta tierna, con queso fundido tipo gouda. Estaba rica, pero es el plato que menos sorprende, no deja de ser una lasaña vegetal convencional.

Carta de vino con pocas referencias, pero bien escogidas. Nosotros tomamos un Finca Antigua, un tinto de syrah de Cuenca con algo de crianza, muy agradable de beber.

Acabamos bastante llenos y no pedimos postre. La cuenta ascendió a 62 euros. Buena relación calidad precio. Un sitio muy recomendable, pues se puede llevar a cualquier persona aunque no sea muy partidaria de la comida vegetariana, ya que la comida es casera, los sabores son reconocibles y se sale bastante saciado, sin sensación de haber estado sólo "comiendo hierbajos".

spider72

Pues las fotos tienen muy buena pinta...

2 de febrero de 2015

09/04/2013

Verde pomposo

Los detractores de la dieta verde tenemos aquí una oportunidad de conciliar la mesa con las greguerías wannabe de los vegetómanos, esos malhumorados pero fibrosos chicos que aspiran a comer albóndigas falsas y a vivir mil años en buena vecindad con las vacas. En El Restaurante Vegetariano han apostado por ser adustos (el nombre del establecimiento lo dice todo), precisos, conscientes de que se traen entre manos una poderosa utopía de seitán y alfalfa. Administran sus escasas mesas con sencillez y civismo, haciéndonos conscientes de que una vez sentados, nuestro tracto digestivo tendrá el regalo de una iniciación luminosa.

Pero su falsa sencillez tiene el perdón de su cocina, con cierta tendencia a los matices orientales. Les recomiendo que adopten el mismo procedimiento que siguió uno de mis amigos: tomar algo antes para sobrevivir a la engañosa opulencia de los platos. Uno siempre tiene la misma sedicente sensación de gravidez cuando abandona la mesa de un vegetariano, para descubrir no mucho más tarde que te comerías un ñú. Mi amigo tuvo la coherente precaución de sentarse a cenar aquí con una ración de callos y morcilla en el cuerpo, que disfrutó en compañía de amigos más deportivos que nosotros. He de precisar que este individuo hace mucho deporte, se desplaza en bicicleta y trasnocha. Que lleva mucho trajín, vamos. Aun así optó por los platos más contundentes de la carta y los acompañó de pan, no os digo más. Yo aposté por las croquetas de espinacas y las albóndigas de azuki, que no sabía muy bien qué eran, hasta que hoy he descubierto que son una atractiva legumbre con aspecto de cojoncillos de chihuahua. Como dirían las divertidas muchachas que suelen escribir aquí: todo muy rico. Incluso la cuenta, porque este acontecimiento de la soja hay que pagarlo, vaya que sí. Es carete, aunque pocos se atreverán a decirlo por temor a parecer unos malvivientes, o por esa fantasía castellana de parecer más que ser. Y digan lo que digan, el recental es superior al tempeh. Pero vamos, que si vas a elegir un vegetariano, ve a este.

Los WC presentan un magnífico estado, se nota que los vegetarianos tienen un colon espléndido tal y como presumen en sus histéricas webs militantes :-)

27/01/2013

Mi favorito

No soy vegetariana, pero este es mi restaurante favorito de Madrid. La comida es excelente, libre de todas esas pretensiones de "parecerse a la carne" en la que caen otros restaurantes vegetarianos (nada de choritofu ni hamburguesa de seitán) y también de echarle a todo canela, frutos secos y especias demasiado cargantes. Los platos son muy sencillitos y caseros, con toques orientales. Lo mejor son las cremas de verduras y la pasta. Las ensaladas tal vez sea lo más flojo. La carta de vinos es buena.

El ambiente es sencillo y elegante, con una decoración muy equilibrada y sobria y buen juego de luces. Hay dos ambientes, pero recomiendo el salón principal. Está bien ventilado y jamás he salido de allí oliendo a comida, lo cual me parece extremadamente importante. Jazz relajado por las noches, buena carta de vinos y público tirando a silencioso (mucha gente suele comer sola allí, lo que se hace un poco incómodo cuando aún hay poca clientela y tú vas acompañado) El trato es muy correcto. Los camareros son educados, amables en la justa medida; no son joviales, pero tampoco secos, así que por mí perfecto.

El precio es más que aceptable (unos 22 euros dos platos + copa de vino, 11.50 el menú del día) Si te queda hueco para un postre enorme, la tarta de zanahoria y el strudel de manzana con nata de soja son una maravilla. No hace falta reservar a no ser que vayas en grupo.

Y en fin, que una sale de allí con la sensación de haber comido sano, rico y a un buen precio. Me encanta este sitio.

14/09/2009

Un buen vegetariano

Un vegetariano sencillo y bien puesto. Muchas veces los vegetarianos me dan algo de dentera por la mezcla de rollo hippie, macrobiótico, yoga, chakras, etc. Vamos, que muchos vegetarianos a veces son una excusa para comer mal a costa de rollo cósmico. No así el Restaurante Vegetariano de la calle Santiago, un buen restaurante para cenar una comida rica, sana y bien preparada.

La carta no es muy amplia pero está todo muy rico. Me gustarón especialmente la lasaña y las albóndigas vegetarianas. La tarta de manzana con nata de soja es estupenda. Cenar sale por unos 25 euros.

Sin manteles. Servilletas de papel.

14/09/2009

seguro que les gusta a quienes les gusten los vegetarianos

yo reconozco que a mí, los vegetarianos... pues no, como que no; lo intento, los pruebo y hago el esfuerzo pero al salir de cualquier vegetariano me quedo como raro, como si no hubiese cenado o si echase en falta un "algo" especial. y no es problema del restaurante vegetariano, faltaría más! es un local pequeño muy bien atendido pero poco iluminado. tiene una carta de vinos super interesante, pequeñita pero llena de propuestas curiosas que demuestran el conocimiento del dueño y su gusto por ofrecer algo que se sale de lo común. la carta, vegetariana, es bastante completa. el hummus está rico y las croquetas de boletus también. las falsas albondigas salen ricas pero el sabor de este tipo de cocina no me termina de convencer, no es lo mío. no he conseguido salir nunca de un vegetariano relamiéndome de lo bien que había cenado pero insisto, son rarezas mías

el local puede llegar a ser insufrible si hay una mesa grande porque la acústica es algo rara y el sonido puede ser ensorcededor pero el servicio es tan tan amable que lo perdonas todo.

27/10/2010

Esta bien

Hemos estado este sábado y tengo que decir que la comida me ha gustado. Tomamos las empanadillas que estaban muy ricas, las albóndigas que para ser vegetarianas estaban realmente bien y el cous cous que de todo quizás fuese lo menos sabroso. El vino que pedimos fue un Ribera del Duero Tinto muy bueno.
La atención por parte de la chica buena, por parte del “hombre” tengo que decir que fue más bien mala, creo que tenía un mal día.
El local es sencillo y lo malo es que en el momento en que en una mesa hablan alto resuena en toda la sala.

07/02/2012

acogedor

La comida está buena y el local parece algo más refinado el que el vegetariano de libro. Tienen unos vinos muy apañados.

07/05/2012

Un restaurante vegetariano donde todo está realmente rico, así dejar de comer carne, no cuesta nada. Al menos a mi me gusta más esta cocina que la grasaca tradicional. ¡¡¡Gracias!!!!

04/10/2010

Uno de mis restaurante vegetarianos favoritos, con la atención centrada en la buena comida, todo de calidad. Sin los rollos místicos que tan poco me gustan. Trato correcto y precio medio


Magenta

21/06/2009

Un buen vegetariano para variar

He estado en este restaurante varias veces y nunca me decepciona. Buena cocina, buen servicio en un sitio acogedor, aunque con luz demasiado tenue.
Los platos escritos en una pizarra invitan a la gula. Recomiendo especialmente las albóndigas (de soja claro), las croquetas de espinácas y piñones, la lasaña y la tarta de zanahoría. En cualquier caso hay platos para todos los gustos.
De precio medio: unos 25-28 euros con una copa de vino y postre.

25/06/2008

un vegetariano de referencia

nos llevó una amiga y la verdad es que mereció la pena. es un sitio pequeño por lo que conviene reservar.
la comida está bien, se nota que la cocinera es asiática porque algunos platos tienen sabores del lejano oriente.
los precios son ajustados y aunque la carta no es muy amplia tienen cierta variedad.

recomendable.