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El Sainete - CERRADO

Bienvenidos a El Sainete, un espacio donde cerveza y gastronomía comparten el papel protagonista.

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08/05/2017

150 cervezas artesanas y muy buena comida

Cada vez que voy a El Sainete me gusta más.

No dejan de incorporar cervezas artesanas a su oferta, las notificación de Untappd empiezan a ansiarme porque veo que nunca llegaré a probar todas las que quiero :P Tienen 20 referencias en grifo que cambian frecuentemente y las demás en botellas cubriendo prácticamente todos los estilos.

Su cocina me encanta, los platos son de tamaño de media ración ideales para compartir y no dejan de incluir nuevos cada poco tiempo. Creo que nunca he llegado a elegir nada, siempre que he ido he dejado que saquen lo que ellos quieran y hasta donde ellos quieran maridando siempre cada plato. Para beber sólo tienen cerveza y agua.

Avelio

Y si no te gusta la cerveza y el agua te repele, qué tomas?

17 de junio de 2017

TragaldabasPro

Te vas a otro sitio. Los veganos me repelen como a ti el agua y no voy, simple.

17 de junio de 2017

07/11/2017

El secreto foodie (y cervecero) de La Latina

El Sainete es un nuevo restaurante en la Latina con un concepto original, diferente y, sobre todo, muy, muy foodie (ya sabes, foodie de verdad, no de ‘postureo’) que nos ha dejado las ganas de volver a flor de piel. No solo por el amor con el que Fran Vicente -exconcursante de Top Chef y alumno de Berasategui– trabaja cada ingrediente de su propuesta gastronómica, sino por la experiencia divertida y de nivel que nos propone y (hay que decirlo) por el servicio de cine que tienen: encantadores. :)

Y es que la alta cocina ha conocido a la cerveza artesana (y se ha enamorado de ella). Nos lo cuentan sus casi 200 cervezas de todo el mundo -20 de barril, el resto de botella- que hacen ojitos a una gastronomía tradicional de aire ‘’informal’’ muy bien traída a las técnicas modernas. Y es que aquí, amigo, es donde nos hemos despojado de todo prejuicio y hemos dicho ‘sí, quiero’ a un mundo infinito de colores, texturas y sabores enterrando la ridícula creencia de que la cerveza solo se casa con la comida rápida. Si vienes, olvídate de pedir vino (o ningún otro refresco que se tercie), porque ahí, dicen ellos, reside su mayor reto: convencer a tus papilas gustativas de que tienen que quedarse cuando se empeñan en beber algo que no encontrarán en su local… ¡pero no nos llevemos las manos a la cabeza! Su variedad de cerveza es de vértigo y las hay para todos (todos) los gustos. Incluso que recuerden al vino, a la sidra o al champagne. Y como todos sus camareros son beer sommeliers, ellos te van a aconsejar las opciones que más vayan a chispearte los sentidos y que mejor mariden con los platos que has pedido: si escoges comer /cenar con maridaje, cada plato (incluso el postre) se acompaña por un ‘chupito’ de cerveza generoso al módico precio de 1’50€.

En cuanto la carta de comida de El Sainete, en seguida nos pispamos de que al chef le pirra el recetario más castizo (apoyado siempre en el mejor producto de temporada), pero él le otorga un toque divertido creando un mundo lleno de posibilidades; Fran convierte la cerveza en un elemento más con el que jugar en su cocina (muchos de sus platos la incluyen como ingrediente). Así han nacido algunos como el rodaballo en salsa thai, el arroz meloso –oh, sí- con bogavante, la ventresca de atún rojo con guiso de tendones, los berberechos jumbo al vapor con cítricos, el gran taco de rabo de toro o la famosa pechuga de pularda en pepitoria de Fran.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/el-sainete-madrid

Buen provecho e Eat & Love!

06/05/2018

Gran experiencia con maridaje de cervezas en La Latina

No somos muy de cervezas, incluso para la comida oriental estamos sustituyéndola por cócteles, pero en El Sainete la cosa cambia.

Fuimos con menú Restaurant Week, que incluía un aperitivo, un entrante, dos principales y un postre, todo a compartir, con el maridaje incluido. Mi parienta, nada cervecera, optó por una sola cerveza muy suave, apta para no cerveceros. A todo ello añadimos un plato adicional, el chili crab soft shell, imprescindible, a la altura del de Streetxo o mejor (por ser soft shell se comía enterito, el de Dabiz lo único que puedes hacer es chuperretearlo).

El maridaje de cervezas, muy bien. Son más bien “chiquitos”, como en el País Vasco, todos los camareros son expertos y te explican como marida cada una con el plato correspondiente, muy bien y muy interesante, cervezas diferentes, todas artesanas, con sabores sorprendentes (una de ellas parecía sidra, por ejemplo).

Los platos, además del chili crab, muy bien también, y representativos de la carta, que por cierto cambia con frecuencia. Un pequeño pero, vinieron por lo general algo menos calientes de lo debido (yo soy de que me llegue a la mesa la comida bien caliente).

Agua también incluida en el menú y una cuenta final de 66€ la pareja, magnífica RCP.

Lo del parking, un horror, sábado 21:00, parking de la Cebada lleno y la única opción fue hacer cola hasta que pudimos entrar. Nos dijo el maitre que no es normal, que algo había para que estuviese así. Tampoco hubo que esperar mucho, a esa hora hay bastante rotación, pero a estos sitios hay que venir con más antelación y con la logística bien pensada.

21/12/2017

No solo vino bebe el hombre

Comida diciembre-2017

“Yo solo como con vino; las cervezas son solo para el cañeo del aperitivo pero no pienso ir a un sitio que solo ponen cervezas”.

Sería una pena que pensarais así, porque os perderíais una gran experiencia, pues se lo han currado realmente bien en todos los sentidos: local, servicio, comida y bebida

En cuanto al local, está en pleno Austrias, en un sótano de ladrillo visto, muy bien recuperado, con mesas sin mantel y mobiliario “hipster” muy en lo que se lleva a hora. Se está agusto.

En cuanto al servicio, son chavales que controlan bastante de cervezas y te recomiendan bien. Trato muy agradable. Bravo por ellos.

De la comida, me sorprendió bastante por lo bueno que estaba casi todo:
- Unos mejillones en escabeche de lo mejorcito que he probado en mi vida. Pedidlos fijo.
- Pulpo: Bastante bueno. De notable pero no sobresaliente
- Presa al carbón: Muy rica. Pedidla también.
- Pularda: Regulera. El único fallo
- Alcachofas, borraja y gambas: Magnifico guiso.
- Ventresca atún. Muy grasosa y potente. Solo para los muy atuneros.
- De postre un brownie, más que aceptable

De la bebida, todo fue lógicamente cerveza. Probamos de todo, dependiendo del plato: varias IPAs, trigos, etc. Y sobre todo una Scotch Ale de quitar el sentido. Disfruté como un enano

¿Precio? Poniéndonos puos a comer y a beber salimos, con descuento kviar, a 35 € por barba (sin descuento sales a 45 €). RCP de escándalo.

Venga! Pasaros al lado oscuro por un rato y tened una comida con cerveza en vez de vino! Al menos probadlo una vez, demonios!

01/02/2017

Alvaro Armenteros lo descubrió en febrero de 2017

Bien para birras. El tema papeo me deja dudas

Nueva cervecería enfocada en la escena artesana, con una pila de grifos impresionantes y un surtido embotellado cuasi-infinito. Local céntrico, chulo. Ladrillo visto y bastante diáfano.
Personal con muchas ganas de agradar, con conocimiento del producto que sirven. Hasta aquí, como cervecería todo muy bien.

En la parte gastronómica tienen a los mandos a Fran Vicente, ex concusante de Top Chef de esos que tenían patina de favorito desde el inicio porque se veia que cocinaba bien (aunque luego se quedó a las puertas de la final). Eso al menos a mi me daba esperanzas de cara a mi visita, promovida por un colega bastante metido en el rollo cervecero artesano, ante el total desconocimiento de lo que ofertaban para comer (no hay nada en la web, salvo algunas opiniones muy escuetas, nada de carta, pocas menciones a platos...un salto a la piscina sin saber si hay agua)
El comedor está en la planta inferior, y es de estilo informal, sin manteles ni mucho adorno. En principio, me encaja para cenas de amigos. Lo veo poco romántico.

Al tema gastro: carta corta (¿demasiado?) que aparentemente está pensada para compartir (no hay lista de entrantes ni principales, etc). Ok, como se lleva hoy en día en muchos sitios. El problema viene mayormente con el tamaño de las raciones, que es demasiado escaso, máxime si tienes enfocado el tema a compartir. O te indican bien cómo modular la comanda en cuanto a número de raciones a pedir de cada cosa, o terminas probando una miseria por cabeza. No tuvimos suerte con este punto a la hora de decidir la comanda con la camarera que nos atendió, y nos quedamos bastante cortos. Aparte de esto, el tamaño vs precio de algunas raciones es un poco irritante. Por ejemplo, la ración de callos a 15 lereles me parece de una escasez alarmante. Creo que le tienen que dar una vuelta a este tema, aumentando los tamaños y ajustando mejor el precio.

Porque en la parte gustativa, el tema lo tienen resuelto. Todo esta bueno o muy bueno. Muy buenos los mejillones escabechados. Buenos los exiguos callos (aunque no llegan al nivel de otros que he probado), buenos los baos de pollo en pepitoria (no he entrado en la fiebre de los baos, y sólo tengo de experiencia previa los de El Flaco, que son mucho bao... y estos pierden con la comparación).

Pagamos 40 por barba, con varias cervezas probadas por cabeza, pero nos quedamos un poco pajarito con la comida. Para llenarnos hubieramos tenido que invertir una cantidad quizás excesiva para lo que es el tipo de sitio.

Le dejo 3 estrellas por la calidad de la comida, por el servicio, por el tema birrismo... pero aún me joden esos ridículos callos por 15 lerdos

30/03/2017

La cocina de Fran Vicente y un templo de la cerveza

29 de marzo 2017

Avelio

Y aquí no hay vinos Clara?

30 de marzo de 2017