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18/05/2016

Local bien puesto y carta corta pero bien ejecutada

Del grupo "En compañía de Lobos" que tienen en Madrid, Bosco de Lobos y Ana la Santa.

LOCAL, con una terraza en la entrada (hacía malo el día que fuimos pero en verano tiene que estar genial para los que vayan a la playa). Dentro, está todo acristalado dando a la playa, con mesas de madera grandes para compartir o para grupos de 8 ó 12 pax más o menos. Y detalles como una pared llena de tablas de surf colgadas, cojines estampados estilo bañador...

COMIDA, carta corta con pocas opciones pero bien hechas, además traen los platos de manera ordenada teniendo en cuenta cuando sirven los calientes para que no se enfríen o el cambio de platos después de tomar raciones con salsas.

- Burrata, bien con un aderezo de aceite y especias, el plato más pequeño para compartir, aunque nos avisaron que para 7 una burrata solo sería poco

- Calamares, correctos, blandos, bien fritos, sin mucho aceite, y acompañados de alioli.

- Almejas a la marinera, muy buenas. Vienen en una sartén grande, de sobra para dos o tres personas. Nosotras éramos 7 y tomamos 4 ó 5 almejas cada una.

Los arroces, vienen en sartenes grandes, que mantienen perfectamente el calor. A nosotras nos trajeron los dos a la vez, servimos y tomamos primero uno, y cuando fuimos a servir el segundo seguía caliente y en su punto. Pedimos:

- Arroz de gambas, calamares y alcachofas, muy suave, el que más gustó en la mesa

- Arroz de costilla, butifarra negra y setas, fuerte, para quien le guste la butifarra porque es contundente el sabor.

SERVICIO, bien, mucho personal, porque una nos recibió, otro nos pidió la bebida, otro los platos de la carta... pero nada desorganizado.

PRECIO, 20 € persona (comida de 7 pax), con 3 raciones de entrada para compartir, 2 arroces, 2 postres para compartir y una caña cada una.

01/06/2015

Gallito es una de las mejores sorpresas que nos tenía guardadas Barcelona. Para los que adoran comer junto al mar, pero sin llenarse los pies de arena, esta es la mejor opción que encontrarás en toda la ciudad. Situado bajo el hotel W, este encantador local ofrece todas las opciones que se te antojen: desde una cena romántica a una tarde de cócteles con un amigos, o tal vez el lugar para celebrar un evento o almorzar en familia al sol. Su interior de madera es tranquilo y acogedor, y en su terraza sentirás todo el esplendor de la costa de Barcelona, pero al mismo tiempo te sentirás en otra ciudad. Especialmente ahora en primavera resulta un rincón paradisíaco.

Si pasamos a la carta solo nos esperan cosas buenas. Gallito, perteneciente al detallista En Compañía de Lobos, rinde homenaje a la gastronomía marítima, ¡y de qué forma! Sus tortitas de atún, aguacate y mayonesa de chipotle son un must, un sutil combinado de texturas que te harán repetir. También ofrecen exquisitos platos de mariscos, como las almejas a la marinera o el mejillón de roca con cítricos, un verdadero bocado de mar. Aunque si eres más de carne, solo diré: espaldita de cabrito al horno con papa arrugada canaria. Un consejo, pide recomendación a sus camareros. Seguramente te guíen hacia uno de sus platos estrella, la colita de rape Santurce al horno. Nunca un plato de pescado supo mejor. Combínalo todo con un buen vino, haz un repaso a sus postres y, como es posible que no quieras marcharte jamás, finiquita el día refrescándote con un buen cóctel en compañía de la brisa marina. (Le Cool)

31/08/2011

leohcuevas lo descubrió en agosto de 2011

Buen concepto, flojo inicio.

Nuevo local del Grupo Tragaluz en los bajos del Hotel W.
Espacio completamente abierto con una terraza muy agradable y aseos con duchas y taquillas para los clientes.

El primer día que fuimos al local era un autentico caos, diez minutos esperando a que nos dieran una mesa (cinco vacías) para después levantarnos y sentarnos en otras. En ese momento se oyó un grito enorme en medio del local "Se acabaron los zumos, todos aquí". Los múltiples camareros del local asustados corriendo como en una película de los hermanos Marx. Desgobierno total.

Pasamos a la comida:
La carta esta compuesta por esa mezcla de conceptos que está tan de moda en los últimos años.
Las Bravas muy buenas, exactamente las mismas que en el Bar Lobo.
Las fajitas, escasas con muy poco sabor y el guacamole (dos cucharadas).
La Hamburguesa muy buena.
Las croquetas y la tarta de manzana correctas.

En resumen, un local bien diseñado pero abierto antes de tiempo. Lo pudimos comprobar en la visita que hicimos unas semanas mas tarde.