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16/06/2009

Japones caro con calidad justa

Comimos 4 sushi de salmon, 4 de atun, 8 de atun Toro, teriyaki de atun, tempura de verduras, 2 maki de erizo, 1 helado de judias de postre, benjamin de vino y un agua, total 127 €. En general la calidad era más que aceptable, pero el atun y el toro eran bastantes normalitos para ser platos de unos 30 €. No se como estara la barra, pero el restaurante bastante flojito para el precio.

15/01/2009

Decepcionante

30 euros por persona.

Pedimos nigiris de: anguila, vieira, toro, pez mantequilla. Makis de atún. Atún picante. Mini sashimi de atún, salmón y lubina. Maki california roll de salmón, pepino y queso Philadelphia.

Nos sentamos en la cinta giratoria (barra), y la verdad es que nos decepcionó bastante: poca variedad (platos repetidos continuamente) y calidad escasa.

Calificación: 5 sobre 10.

28/10/2006

El único kaiten de verdad de Madrid

Ginza es el único restaurante de Madrid que tiene un kaiten de verdad. Hay uno o dos sitios más con cinta, pero ni son japoneses ni la cinta es un kaitén de verdad (algunas no son más que un expositor donde ruedan y ruedan siempre los mismos platos).

Comer en la barra del Ginza sale caro, pero es fácil controlarse. Los platos son de colores, y cada color tiene un precio. Está muy clarito, colgado en la pared: los de 2, 3, 4 y 5 €... Y las habitas al principio, por supuesto.

Comer en mesa tampoco está mal, pero no es para nada lo mismo: aunque tengas toda la carta de entrantes disponible, no ves pasar las delicias maki que van haciendo los cocineros sobre la marcha.

20/03/2007

Mi japonés favorito

Ginza es, de los restaurantes japoneses que conozco, mi favorito. Desde que lo descubrí, muy pocas veces he ido a otro, eso sí nunca he comido en su restaurante. Y no lo he hecho por dos motivos, el primero es que me encanta el picoteo y tiene la mejor cinta que conozco y la segunda el elevadisimo precio que tiene comer en la planta de arriba. Además, si estas comiendo en la cinta, siempre puedes pedir algún plato de la carta, mientras que al revés es complicado. Cuando tengo mono de comida japonesa, no dudo en ir a Ginza, sabiendo, eso si, que lo voy a pagar.