Ubicado en una de las zonas más concurridas de Madrid, se divide en dos ambientes: un espacio más desenfadado con barra y mesas altas, y otro más formal en la parte de arriba, una terraza acristalada donde se ubica el comedor. ¿Qué ofrecen? Cocina de mercado, sencilla pero con personalidad propia.

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02/02/2017

Nuevo en el(mi) barrio y ¡qué suerte!

Animada por las opiniones de Miss migas y Gath, nos plantamos aquí el sábado pasado a comer. 2 personas.

Yo reservé para comer en la terraza (no hay opción de comedor) pero ofrece la posibilidad de tomar algo de picoteo en la barra o en unas mesas altas que tienen apartadas en otro espacio diferenciado. Eso sí, la carta es algo distinta, con huevos rotos, hummus, gildas, tostas y tablas de queso/jamón/ahumados.
En principio la terraza es siempre el mejor sitio y está acondicionada para invierno con grandes estufas, la única desventaja es que se permite fumar y para ventilar dejan las puertas abiertas, por lo que yo al final terminé con los pies como Elsa de Frozen.

Congelamientos a parte, la carta se basa en platos de temporada, 3 carnes y 3 pescados y están tan en rodaje que los precios aún están escritos a mano.

- Servicio de pan: 2 tipos, blanco y de maíz.

- Aperitivo de la casa: Croqueta de grelos y jamón. Con esta, ya es la tercera croqueta que me endosan de aperitivo en lo que va de año…y no ha pasado ni un mes. Auguro el 2017 como el año de la croqueta. Rebozado terso y bien crujiente con una bechamel muy ligera tirando a líquida, taquito de jamón del bueno (nada de esos rancios) y un puntito de mayonesa con ajo con el que se acompañaba. Me gustó la combinación, y ya si me gustasen las croquetas habría sido la pera.

- Sopa de cebolla y trufa negra con Idiazábal y pan de centeno: Cebolla caramelizada, fondo de ave oloroso y 2 lascas de trufa que se ven pero no se saborean. Al principio resultaba sosa pero conforme uno va comiendo mejora de sabor (se hace imprescindible el queso). Es bastante ligera para la idea que tengo yo de una sopa de cebolla.

- Crema de calabaza ahumada, berberechos y crujiente de quinoa: Otra que no me esperaba así. En mi imaginación sonaba como la típica crema con la calabaza pasada con un poco de mantequilla y rematada con nata. Nada que ver. En su lugar es puré de la calabaza tal cual, muy fino y de nuevo, muy ligero con unos berberechos que no acaban de funcionar y unas hierbas anisadas. Nos supo raro. Ojo que no malo, simplemente raro.

- Orechietti: Pasta salteada con setas shitake, tomate seco, soja y canela. Un locurón. Si llego a conocer este plato antes, lo pido de primero, segundo y postre.

- Lubina asada: perfecta de punto, y los acompañamientos muy ricos también.
El problema fue el conjunto: el hummus es delicioso pero tiene un sabor tan marcado que no se nota con él la lubina, el puré de berenjena un pelín soso pero este por ejemplo le va mejor al pescado, y el de pimiento bueno también pero de sabor muy marcado. Lleva además aceitunas negras kalamata y hoja de albahaca. Too much para algo que de por sí está casi perfecto solo.

- Torrija con semillas de fruta de la pasión y helado de keffir: Si no fuese porque es cantidubi de dulce sería para comerse 8, está espectacular. El maracuyá le va al pelo para contrastar el dulzor con ese punto ácido, que queda también rebajado con el helado de keffir.

El total de la comida: 27 euros por persona. Eso sí, con jarrita de agua, y de momento no cobran el cubierto/servicio de pan ni ninguna otra historia.

Muy muy recomendable y con ganas de probar más cosas.

LeSamp

Que bien! pues me interesa...gracias por la info!

21 de abril de 2017

31/01/2017

Apunta muy buenas maneras.

21-1-2017. Mediodía.

Visita a un lugar de muy reciente apertura, ubicado en una zona donde "habitan" algunos locales de mucha fama y nutrida concurrencia de publico.

Tan cercano al momento de su apertura ha sido la visita, que se aprecian defectos/carencias, las cuales, siendo reconocidas por la propiedad, en fechas próximas serán implementadas.

Curiosa la planta, un local interior, con barra, alguna mesa alta, servicios y la cocina y una terraza exterior cubierta, donde se ubica el restaurante, propiamente dicho. Un restaurante que, en la visita, no estaba terminado del todo, faltaban mesas, con lo cual el espacio era mayor del que será en el futuro. Sin embargo desprende buenas sensaciones, se esta a gusto aquí.

Acudimos tres personas con buena boca y buen estomago, dispuestos a dar un repasillo a las propuestas de este lugar, que dispone al frente de su cocina de un chef formado en las cocinas de Viridiana, entre otros lugares. No recuerdo su nombre, pero si que pudimos apreciar en una breve charla, que se trata de un joven, con las ideas claras y los pies en el suelo.

Cartas separadas y diferenciadas para barra o comedor. La correspondiente al comedor no excesivamente grande, manejable, 3 entrantes a compartir, 6 entrantes de temporada, 3 pescados, 3 carnes y 6 postres. Cartas provisionales, con los precios anotados a mano. Mas curioso resulta la carta de vinos, en espera de su llegada, no solo de las cartas físicas sino de los contenidos reales. Nada grave, viendo el resultado global. Todo se soluciona con un poco de tiempo, y ganas tienen y muchas.

De la escasa oferta vamos a por un clásico, super conocido, un Jose Pariente 2015, un verdejo con el que siempre quedas bien.

- Aperitivo. Pastel de patata con bacalao ahumado y salsa romescu. Correcto.

Una mirada entre los tres y la decisión sale casi automática. Los 6 entrantes de temporada, los 3 pescados y 3 postres, que por orden de aparición o desaparición, que diría el maestro fueron:

- Sopa de cebolla y trufa negra con pan de centeno e Idiazabal. Buen plato, aunque necesitó una corrección del punto de sal.

- Crema de calabaza ahumada con berberechos y crujiente de parmesano y quinoa. Suave y rico de contrastes.

- Alubias guisadas con congrio y butifarra blanca. Platazo.

- Orechietti salteados con shitake, tomate seco, soja y canela. Sorprendente plato, exquisito, es lo mejor que se me ocurre decir.

- Menestra de verduras de invierno con salsa holandesa, cecina y almendras. Buena seleccion de producto, bien tratado y bien presentado.

- Huevo poché con huitlacoche, puré de coliflor y aire de parmesano. Al mezclar los ingredientes pierde, queda demasiado cremoso, con lo cual pierde sabor.

- Calamar braseado con salsa de su tinta, asadillo de pimientos y cebollitas. Perfecto punto del calamar, al dente, que conjuga muy bien con las verduras.

- Lubina asada, hummus, berenjena, pimiento asado, albahaca y aceituna kalamata. Individualmente, cada componente está bueno, pero a nivel global, como conjunto no es un plato "redondo".

- Merluza en caldo de grelos con pastel de patata. Buen plato, aunque hay un voto negativo sobre el particular.

- Brownie con avellanas, crema de higos y espuma de cafe. Ha gustado hasta a los no amantes del brownie.

- Torrija Graciela con helado de keffir y semillas de fruta de la pasion. Tambien hay discrepancias, basadas en el nivel de dulzor del plato. A mi me ha gustado.

- Helado de queso parmesano. Coincidencia plena, poco sabor a queso y demasiada cristalización.

Cafes con hielo ponen punto final a esta visita, que ha dejado muy buenas sensaciones. Sala muy agradable, muy atenta a la mesa; espacio muy agradable y cocina que apunta muy buenas maneras y a la que habrá que seguir de cerca.

Gath

Gracias por la info. Iremos por alli.

21 de abril de 2017

07/02/2017

SUPER TERRAZA. BONITA. ATENCIÓN ESCASA. COCINA CORRECTA QUE NO LLEGA A ENAMORAR.

Comida Sábado Febrero 2017

Tirando hacia las 3,5*

He visto cambiar de nombre este local en más de una ocasión, pero esta vez juegan la baza, y de qué manera, de cubrir la enorme terraza dejándola muy chula, espaciosa y agradable.

El local como tal no es que sea gran cosa, pero la terraza destaca por su amplitud, vegetación alrededor, cierre en tonalidad marrón completamente acristalado, potentes calentadores para el invierno, espacio enorme entre mesas, y una agradable decoración.
Las dos caídas del tejado se pueden abrir con el buen tiempo, así que darán mucho juego.

Disponen de una carta para las mesas y otra de barra (adjunto fotos) que nos entregaron por equivocación. En las mesas no nos dejaron pedir nada de la carta de barra, salvo los huevos rotos.

PAN. Ofrecen pan a cada rato. Tenían normal, de centeno y de maíz, y me dio la sensación de que debe de ser casero. Para serlo no es ninguna locura pero sí bastante mejor que el que se suele encontrar por ahí.

PASTA BRIC CON PALOMETA, LOMBARDA Y PESTO (Aperitivo). Como aperitivo no está nada mal, pero estaba demasiado fuerte y salado.

SOPA DE CEBOLLA Y TRUFA NEGRA CON PAN DE CENTENO E IDIAZABAL. Sopa de cebolla rica sin más, peor de lo esperado, difícil que no esté buena y menos por ese precio (9€), pero nada del otro mundo. Teniendo reciente la (brutal) de Montia (las comparaciones son odiosas, lo sé) esto fue una grandísima decepción.
El papel de la trufa no lo encontré, ni tampoco aromatizó el plato, casi me desagradó más que agradó. ¿Sería de plástico?. Aprovechan el pan de centeno que dan también para comer.

HUEVOS ROTOS CON CECINA. Bien hechos y muy ricos, buena materia prima, qué menos por 11,50€.

ORECHIETTI SALTEADOS CON SHITAKE, TOMATE SECO, SOJA Y CANELA. Una pasta muy rica pero un poco falta de intensidad, sabor, punch... Como que saben hacerlo bien pero les faltó ingrediente y/o redondear el plato.

CALAMAR BRASEADO CON SALSA DE SU TINTA, ASADILLO DE PIMIENTOS Y CEBOLLITAS. Me comentaron que estaba bueno, aunque caro (17€) para tan poco calamar.

LUBINA ASADA, HUMMUS, BERENJENA, PIMIENTO ASADO, ALBAHACA Y KALAMATA. Bastante buena, buen sabor, y el acompañamiento intenso. Lo que llaman "pimiento asado" imagino que es una salsa roja muy sabrosa parecida a un mojo picón. A mí me gustó.

NAVARÍN DE JABALÍ. De este solo probé un trozo de carne y me parecieron hilachas, deshechas, con un sabor con la salsa plano, nada emocionante. Totalmente prescindible.

ENTRAÑA DE TERNERA DE GUADARRAMA CON PATATA TIERNA Y AJETES. Me comentaron que bien, correcta. No tenía mala pinta. Qué menos en un plato tan sencillo a 15€.

TORRIJA CARAMELIZADA CON PAN BRIOCHE. Pues eso, caramelo, el brioche demasiado blando, con tanto caramelo por encima, no está nada malo, pero se parece a una torrija como un huevo a una castaña. Lo pueden llamar de cualquier otra forma y será un postre dulzón, que no está malo, pero que no engaña a nadie.

BROWNIE. Olvidé preguntar, pero el Brownie me pareció diferente, al principio no me convenció pero, tras el primer bocado, me fue gustando más. Más ligero, original.

CAFÉ. Bueno.

ATENCION. No es mala pero algo escasa. No sé si faltaría personal, se veía un número apropiado para la cantidad de clientela, pero la terraza es grande y no se les veía en exceso.

PRECIO. Sin comer mucho para ser mediodía, con Bebidas varias, Aguas, Rioja de la casa "Finca Nueva 2015" (15€) bastante decente, y cafés, la cosa quedó en unos 32€ por cabeza, que sería una relación calidad precio correcta si no fuera porque no comimos mucho y compartimos al centro platos sencillos como los huevos o la pasta.

Copas sobremeseras algo caras (7,5€). Será por la terraza...

ME GUSTA:
- La terraza que es muy muy agradable
- La enorme distancia entre mesas
- Durante la comida apareció un hombre por la terraza vendiendo calcetines. Esto puede ser muy útil sobretodo con el frío invierno :P

NO ME GUSTA:
- Precios de carta por plato algo subiditos. Será por la terraza, pero...

LeSamp

Cierto es, la "trufa" sucks

10 de febrero de 2017

Sergiete

Gracias por la información!. Con el buen tiempo y esa terraza habrá que ir a probarlos :)

22 de abril de 2017

14/03/2017

LA terraza de Madrid...en la que además se come de 10

Por fin una terraza donde se come realmente bien.

Local para picar algo, mesas altas y comida más informal.
Terraza-restaurante para comer/cenar espectacularmente bien y entre horas poder estar tomando algo.

De la carta de restaurante muy buena la crema de calabaza con berberechos, crujiente de parmesano y quinoa; muy buena también la sopa de cebolla; y riquísimos los orechietti salteados. De segundos muy buena la entraña de ternera y el navarín de jabalí.

En la carta de barra, buenísimos los huevos revueltos con bacalao y las tostas de pato y cerdo.

Precio medio 25€-30€.

Muchas ganas de ir y probar más platos.

18/09/2017

Cocina casera

Debido a las valoraciones previas y a que, al parecer, el chef trabajó en Viridiana acudí a este restaurante con unas expectativas relativamente altas. Y digo "relativamente" porque la experiencia me ha enseñado que no es bueno esperar demasiado.

Comenzamos bien: el comedor está en un invernadero muy agradable y la atención fue correcta. Luego al ver la carta, la encontré bastante escueta y con platos que no me llamaban mucho la atención (esto es cuestión de gustos). Pedimos:

Queso mascarpone con encurtidos y grissini: Dejémoslo en mascarpone con grissini. Los encurtidos testimoniales. Plato de aperitivo sin gracia.

Berenjenas y langostinos rebozados con salsa ¿teriyaki? (creo recordar). Sin duda, lo mejor. Rebozado y consistencia perfectos.

Albóndigas: Como las albóndigas de la abuela de toda la vida.

Rabo de toro: Correcto, aunque un poco soso para mi gusto.

Con dos cafés y una botella de vino sobre los 40/45 euros por persona.

Volviendo al inicio, comimos bien sin rozar el entusiasmo pero no es lo que esperaba de un sitio con valoraciones altas.

19/02/2017

Miss Migas lo descubrió en enero de 2017

Magníica terraza con una oferta cuidada

Enero 2017

¡Qué bonita y qué agradable es la terraza de este nuevo Graciela!

Acudimos tras sólo unos días de llevar abiertos por lo que todavía había detalles por pulir como la carta de vinos o los precios bien puestos pero las sensaciones fueron más que agradables.

Probamos entre tres todos los platos de temporada, seis, y los tres pescados destacando los riquísimos orecchiette con shiitake, la menestra, las alubias con butifarra y congrio o la merluza, mis platos favoritos de los que probamos.

Para terminar también muy rico el brownie, jugoso y con el gran toque de la avellana. La torrija, por la que ya casi son famosos, me pareció deliciosa para los adictos al dulce como mi amiga @LeSamp que fue unos días más tarde y lo constató.

Servicio muy atento, queriendo agradar y local interior también bonito e ideal para ir a picar algo.

El cocinero ofició en Viridiana, como detalle. A observar su progresión.

Avelio

A ver esos explorers!

12 de enero de 2017

Helen Holms

Eso! Eso!

16 de enero de 2017

17/01/2017

Terrazón donde comer estupendamente

Buen concepto el que han aplicado en este restaurante.

Por un lado, un bar con mesas altas muy chulo decorado donde picar algo y por otro un terrazón acristalado mucho más grande que el local, haciendo las veces de comedor, donde comer/cenar sentado a la carta. Por cierto, terraza que está perfectamente climatizada para no pasar frío y que tiene pinta de abrirse completamente en primavera verano (iremos para comprobarlo).

De momento he probado la parte de la terraza y además de estar muy agradable, se come fantásticamente. Es comida de mercado, sencilla pero con un toque diferenciador que a todos los presentes nos gustó mucho. Se comenta que el chef viene de Viridiana y la verdad es que se nota.

Nos gustó mucho la crema de calabaza, los orecchiette salteados con setas y el navarín de jabalí. De postre, la torrija está impresionante, lo cual es mucho decir para un no goloso como yo.

Después de cenar rematamos con unas copas en la parte de bar.

En definitiva, muy recomendable. Es un sitio apetecible y distinto al resto, con muy buena relación calidad-precio y que me da a mi que va a triunfar, sobre todo entre gente joven.

Por cierto, la cerveza es Mahou.

11/05/2017

OLÉ

Nos acercamos porque nos lo habían recomendado por la espectacular terraza y por lo bien que se comía, y las recomendaciones estaban en lo cierto.
Comimos fenomenal y no pudimos estar mejor en la terraza con el día que hacía.

Empezamos con el foie casero, y aunque a mi me gusta un poco más "cañero", me pareció de los mejores que he tomado en Madrid. MUY BUENO.
Después yo pedí la entraña y es un SEÑOR PLATO, y con quien iba pidió el lingote de cochinillo que por lo visto estaba impresionando y nada pesado.
De postre pedimos el brownie y la torrija y la torrija estaba es-pec-ta-cu-lar.

19/01/2017

MUY BUENO y MÁS potencial AÚN

Ayer fuimos a cenar a Graciela, estuvimos en la terraza (que la han dejado preciosa… yo me acordaba de haber ido cuando era Gorki). Cenamos 2 platos cada uno y estaba todo muy rico, se nota que llevan poco pero la calidad de los platos es buenísima: sopa de cebolla muy muy rica, la crema de calabaza con berberechos y crujiente de parmesano y quinoa ESPECTACULAR, los orecchietti salteados con shitake y tomate seco de 10 y la dorada asada también muy buena.

Según nos comentó el director de sala, llevan poquísimo y están aún rodando (el trato fue muy bueno y los tiempos también)…. Y sí que se nota que quedan detalles por pulir (camareros nuevos, remates de decoración,…). Mucho potencial en la comida y con el buen tiempo va a ser un lleno cada día seguro. Por cierto, el cuarto de baño es precioso.

18/01/2017

Me ha encantado..pero acaba de abrir

Pasamos por delante y entramos a comer, hacía muy bueno y la terraza invitaba a entrar.
Hablando con el personal nos dijeron que sólo llevaban unos días y que justo ya tenían la carta del restaurante (tiene un local que lo llaman "La Barra" con mesas altas, más informal la carta) así que como éramos 4 pedimos un poco de todo. La carta es corta pero a mí eso personalmente me gusta.

Tomamos los ahumados de entrantes, unas sopas de cebolla que estaban espectaculares y el dip de mascarpone muy rico.
De segundos tomamos la entraña que MA-DRE MÍA QUÉ BUENA, el navarín de jabalí (que estaba muy bueno pero para mi gusto mejor la entraña), la pasta con setas que también estaba riquísima y los huevos revueltos con bacalao que tienen un toque dulce de las patatas que hace que sean adictivos.

De postre nunca había tomado una torrija como la de aquí.... ESPECTACULAR!

Le doy 4 estrellas y no 5 porque se nota que acaban de abrir, porque aún tienen pocos vinos y porque cuando vuelva seguro que pongo 5. El trato fue muy bueno, explicándonos en todo momento todo y preguntándonos al final para acelerar el rodaje...llevan sólo una semana.

En primavera esa terraza me da que va a dar mucho mucho que hablar

10/11/2018

Gran terraza, curioso baño

El cocinero fue jefe de cocina en Viridiana durante 7 años. Grandes expectativas.

UNa de las mejores terrazas de Madrid.

30/01/2017

Terraza todo el año

Graciela tiene una terraza preciosa, y se come muy bien a un precio razonable. De lo que pedimos me gustaron mucho la ensalada de col, los huevos rotos y la entraña. El confit tenia una pinta espectacular tambien. De postre recomiendo la torrija, impresionante.

18/05/2017

Me quedé impresionado de encontrarme, después de tantos años, un restaurante donde está permitido fumar. El truco es que el restaurante no está dentro del minúsculo local de Graciela si no que está montado en una especie de invernadero que como parece una terraza se puede fumar. Pero el día que yo estuve estaba cerrado y era como volver a aquellos tiempos en que cenaba rodeado de mesas con fumadores compulsivos. De la carta, me encantó el foie, sencilla pero muy bien resuelta la empanada, y el canelón de marisco estaba riquísimo. Excelente el cochinillo y postres muy logrados.