Le Petit Handicap

El Restaurante Le Petit Handicap es un lugar muy acogedor con una cocina elaborada y tradicional, disponemos de un ambiente exquisito y con profesionales con amplia experiencia en el sector.En nuestro restaurante tenemos: platos a la carta, tapas, nuestra especialidad es: steak tartare, tenemos carnes y guisos caser...

Ordenar por:

relevancia fecha

17/04/2013

Los mejores montaditos de Madrid con servicio cinco estrellas

El mejor servicio.. El de toda la vida
La mejor comida.. La que se hace al momento y manteniendo la calidad de los productos y sin complicarse demasiado
Imprescindible el pincho kung-fu (de bonito con vinagreta,salsa de tomate y mayonesa)
Excelentes pinchos de salchichas,morcilla,solomillo
Muy ricas raciones para compartir..patatas al ajillo, revueltos, croquetas, albóndigas..

Gracias por seguir ahí!

23/09/2012

A la vieja usanza

Le Petit Hándicap es un sitio inesperado en el barrio de Salamanca. Tanto la decoración, como el servicio y el ambiente es old school. Viejuno pero con carácter y sabor.

La comida:

Croquetas de jamón y de espinacas. Correctas.

Ensalada de aguacate, muy buena, con una presentación mejorable.

Steak tartar, abundante, sabroso.

70 euros (35 por persona) con cafés, cerveza y refrescos. Incluido el descuento del 20% de la 118870.

Hay un menu de día entre semana, pero sólo servido en la barra.

10/12/2011

Singular e imprescindible bistró de toda la vida

A Handicap le debo mi escasa afición al fútbol. Descubrí con mi entonces novia, hoy mi mujer, que cuando había un gran partido, su minúscula barra dejaba de estar atestada; y entre Butrageño y unas "patatas astronauta" la elección era obvia.

Handicap es otro lugar emblemático del Madrid gastronómico. Tubo una efímera delegación en Argüelles, pero el genuino, en donde siempre atendió como maître su dueño, ya fallecido, es el de General Oraá. De aquel hombre, con cuerpo de jockey y maneras afrancesadas, recuerdo su recitado de carta de memoria (a capela, como decía un amigo sembrado) mientras yo intentaba desentrañar al vuelo cual de los platos era pedible y cual un palo; cuando eres un joven con escasos posibles invitando a quien quieres ligarte lo de las cartas a pelo te pone muy nervioso.

Handicap es un bistró pequeño de inspiración francesa con unas 8 mesas minúsculas para servicio de restaurante y una barra enana. La decoración es ecléctica, antigua, pero agradable y bien conservada; el lugar resulta acogedor. Al personal, todos hombres, le cuesta la sonrisa, pero llevan allí tanto tiempo que sus maneras forman parte del escenario.

Pocas veces me he sentado en sus mesas, pero he practicado mucho la barra. Su carta de picoteo y raciones es amplia, genuina y no excesiva de precio. En cambio comer de carta "cantada" puede ponerse en un pico si bien merece la pena probar sus guisos y platos elaborados. Desde hace unos años ofrece un menú de mediodía por 25€.

Sus clásicos de barra son el pincho kung-fu, en pulguita o en plato, una mezcla de atún y mayonesa con vinagreta; la pulga de salchicha o la de atún con tomate; sus "patatas astronauta" abundantes patatas más bien finas con ajo y perejil; gran variedad de revueltos, tersos y suaves, de entre los que destaco el de queso; los calamares en su tinta con un excelente arroz blanco; croquetas exquisitas de varios componentes; suave rabo de toro; y más, muchos más, pinchos y platos (fuentes alargadas) servidos de manera sencilla pero impecable.

Bodega suficiente con varias posibilidades de crianzas para tomar por copas.

Como se ha puesto el paño, el precio final en barra no es excesivo, sino rompemos nada, cenar de pinchos y raciones con vino por copas sale en unos 20-30€ por persona.

Handicap es un lugar muy singular, de clientela muy fiel a la que le gusta comer ricos platos genuinos en un lugar minúsculo pero muy agradable. Es imprescindible.

18/02/2013

Comida casera a precio razonable

Sitio de aspecto muy normalito pero se come bien y el servicio es atento. Precio correcto. Tomé picantón muy rico y entradas todas ok tb.
Mesas algo pequeñas.
Rcomendable para comida de trabajo no pomposa.

05/06/2012

este lugar es magnífico, tanto por su ubicación, su calidad y por el trato recibido por parte de los empleados y dueño...un lugar personal,con mucho estilo propio, con una carta sencilla xo con muchísima calidad!.absolutamente recomendable...además q si vas jueves,viernes o sábado tienes el Mamá No Lo Sabe al lado xa tomarte las primeras copas escuchando buena música.

30/04/2012

raciones caseras

Raciones caseras en un sitio con solera y clientela habitual de la zona. Dispone de varias mesas para cenar con carta, pero los camareros acaban convirtiendolas en mesas para tomar unas raciones.

Pincho kungfu, croquetas, patatas astronauta con revuelto, cuatro bebidas, total 30 euros.

17/11/2010

Incómodo pero interesante

Handicap 2 es un restaurante interesante y peculiar, si te fías de las primeras impresiones, lo más probable es que nunca entraras en este local. Por fuera es bastante cutre, con una par de ventanas con barrotes y una puerta pequeña cerrada por un cortinón antediluviano. Por dentro, el local es pequeño y se reparte sin separación entre una barra y unas pocas mesas, colo cadas como si del tetris se tratara. Si después de esto te sigue apeteciendo ir, te recomiendo que reserves, porque está muy solicitado.
La comida merece la pena, la carta es relativamente ecléctica, desde una fritura a un steak tartare, sin embargo, destacaría los platos de cuchara y los guisos, y entre los entrantes, las croquetas, las habitas con jamón o las setas en temporada. Personalmente, me confieso enamorado de su morcillo al vino de Rioja; aunque las opciones son amplias. Los postres también están bastante logrados, profiteroles, los mouses de chocolate, flan de arroz con leche…
El sitio, a pesar de su aspecto, es carillo, el precio medio de los platos es de unos €22/€24, pero la comida merece la pena. En mi opinión, el sitio ganará mucho con la prohibición de fumar, porque cuando las mesas y la barra se llenan, sientes que estás comiendo en un cenicero estrecho.
En resumen, es un sitio para recomendar por su comida, pero explicándolo todo, que es malo que la gente se lleve a engaño.

09/11/2011

Ana Sáenz de Miera lo descubrió en marzo de 2007

Croquetas, pulguitas y raciones de primera

Escondido tras unas cortinas, este pequeño y desconocido restaurantillo es una muy buena opción para picar algo por la noche. Destaca la pulga kung fu, sus huevos con patatas, la pulga de solomillo y mostaza y están riquísimas sus croquetas. Antes estaba llenísimo, pero ahora se puede cenar sin reservar.

02/04/2011

Lleva 30 años abierto y para mi siguen siendo los mejores pinchos de Madrid, aunque carillos, claro. El kung-fu es un bocatín de atún con vinagreta y mayonesa, pan tostado, espectacular.EL pincho de solomillo con mostaza, las patatas astronauta o con ajillo, unos calamares en su tinta esplendidos, y para comer o cenar también esta todo bueno, aunque el sitio es pequeño e incomodo. Se trata sin duda de un must: hay que ir de vez en cuando.

18/12/2011

Magnífico y pequeñísimo restaurante en el barrio de Salamanca. Carta amplia, comida muy buena. Estupendo steak tartar. Tiene tambien barra para pinchos que iré a probar.

28/07/2010

Un rinconcito curioso. Está un poco desfasado en decoración y el personal no es de lo más agradable que digamos si no te conocen pero tien cosas ricas, claro el Kungfu, y en la barrita varios revueltos, las croquetas, etc... es carete, pero un buen recurso de vez en cuando.

31/03/2008

Enano, bueno y caro....

Es un sitio de esos "con encanto" y menos mal, porque sino no volvería. El sitio es viejo, que no antigiuo, las mesas enanas que no recogiditas, y la carta variopinta que no original: van de afrancesados pero te encuentras desde unos pescaditos fritos a un steaktartare....
Esto últim o es desde mi punto de vista lo mejor. Muy rico y hecho a la antigua.
Ahora la clavada es monumental y no puedes dejarte aconsejar por el camarero, como ejemplo "tome este vino caballero que es muy bueno (30 euros la botella)" "pues si que está bueno si" pensé yo. Me apunto la referencia y 7,15 la botella en El Corte Inglés.... Que en los restaurantes te la clavan con el vino ya lo sabñiamos pero lo de este es de juzgado de guardia....

09/10/2007

irrenunciable

Este pequeño restaurante tiene un encanto especial. Puedes comer en la barra o en una de sus 5-6 mesas. Yo empezariá pidiendo un pincho Kung-Fu, luego compartiría unas croquetas mitad verdura mitad jamón y de segundo tomaría o las exquisitas albo´ndigas con arroz y piñones o los calamares en su tinta con arroz o el rabo de toro. Los postres son también exquisitos irrenunciable la mousse de chocolate mitad blanco mitad negro. Por la noche Juan os recitará la carta de memoria y le da un toque divertido. En barra 25 €/ persona en mesa 40 €. Cierra domingos y agosto