Hotel Spa Niwa

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30/10/2012

un OASIS de relax en el corazón de la Alcarria

Brihuega es una bonita población Alcarreña, conjunto histórico - artístico, llena de sorpresas. El museo de miniaturas profesor MAX, el mar de LAVANDA... y el spa NIWA que mi amiga Ana Bedoya con su incombustible simpatía y buen humor gestiona a la perfección.

Siempre me choca y son ya muchas las visitas, encontrarme tras cruzar el umbral a las cuatro filipinas que se encargan de los tratamientos en ese edificio tan minimalista y limpio, con un delicado adorno floral.

Los tratamientos son increíbles, sobre todo dos locales y exclusivos, el envoltorio en miel de la Alcarria, estamos en el paraíso mundial de la miel y las friegas de espliego, Briihueja jardín de la Alcarria, paraíso aromático.

El spa es privado y muy romántico y el trato es familiar. Me encanta tomar el sol cuando hace buen tiempo en sus hamacas bajo las palmeras en su coqueto jardín.

Cuando me quiero dar un lujo en Guadalajara lo tengo claro, paseo por Sigüenza con comida en El DONCEL y a la tarde spa y masaje en NIWA, con un largo paseo por Brihuega y para cenar un picoteo en la bonita mesa de nogal en barra, de alguna especialidad del día en LA POSADA DE JORGE, los platos de pochera son espectaculares.

09/04/2012

hotel cerca de madrid para desconectar

Hotel situado en Brihuega, cerca de Madrid, para desconectar del todo, muuuuuuy recomendable, desde el trato que es muy casero, muy cercano y el hotel en sí, es como si estuvieras en casa, el desayuno merece mención aparte. Tiene parking, pero vamos que en caso extremo sitio tienes de sobra :p

Tienes botellas de agua repartidas por todo el hotel, además puedes tomar cualquier otra bebida, ya de pago, tienes prensa, jardín, una especie de terraza que si el tiempo acompaña se está de lujo, gimnasio... y todo en un ambiente muuuuuuuy tranquilo.

Tienen varias tarifas, ofertas y demás, probé la 1.000 sensaciones, para 2 personas, 1 noche habitación doble superior, desayuno, circuito spa privado con velas, 60´, masaje por persona de 60´ (recomendable el shiatsu - sueco), habitación con flores, fruta fresca, cava y bombones. 300€.

La habitación muy bien, espaciosa, con la fruta preparada, bombones, el cava lo prepararon para después del masaje, te lo encuentras en la habitación. El spa no es muy grande, pero para una hora más que suficiente, tiene una piscina que da para unos largos, además de la parte típica con chorros y demás, sauna, baño turco, ducha escocesa... en la oferta que tenía estaba ambientado con velas, totalmente solos, desconexión TOTAL.

El masaje dado por filipinas muy bien, muy muy recomendable, el shiatsu - sueco, primero spa y luego el masaje, te deja nuevo :D

Y mención aparte se merece el desayuno, es simplemente espectacular, tienes de todo, y lo más seguro es que desayunes solo, a nosotros nos pasó eso, y claro, como en casa, tienes zumo de naranja que te lo haces in situ, leche, tostadas, bollería, embutido, del de verdad ;), tostadas, pan y tomate, en fin, todo lo inimaginable, bestial.

Resumiendo es un hotel situado en un pueblo tranquilo, de modo que si se quiere desconectar es el lugar perfecto, además cerca tienes el restaurante quiñoneros (11870.com/pro/quinoneros) que es perfecto para comer, en fin un peazo de hotel para descansar, totalmente recomendado.

03/11/2009

Ana Iglesias lo descubrió en noviembre de 2009

Relax oriental

Reconozco que llegué a este sitio casi por casualidad, con un bono de SmartBox que nos regalaron, y que estando próximo a caducar cogimos casi el sitio que nos quedaba más cerca de Madrid. Y a veces la casualidad te juega buenas pasadas...

Se trata de un hotel nuevo (julio de 2008) con 10 habitaciones perfectamente equipadas. Camas magníficas y amplias, lencería blanca, climatización, baño estupendo con buenas ammenities, y un estilo minimalista bien cuidado, con detalles de agradecer, como las estupendas griferías instaladas en las duchas, las grandes ventanas, armarios bien dimensionados y compartimentados, espaciosidad, pantalla plana de TV...

En la planta baja hay un par de salas en las que ponen a disposición del cliente la prensa semanal y diaria, y en las que te puedes servir una copa, si lo deseas, y picar frutos secos. Cuenta también con una galería acristalada, que se abre en verano, en la que puedes tomarte algo tranquilamente, leer, disfrutar de un cigarrillo sin molestar a nadie... Y fuera hay un estupendo terreno con césped y tumbonas para cuando aprieta el calor.

El desayuno es excelente. No hay huevos ni bacon, pero ni falta que hace. Tienen un surtido de embutidos de primera calidad (jamón, lomo, chorizo, salchichón, jamon york), queso, abundante fruta cortada, macedonia de frutas, yogures, cereales, bollería, mantequillas y mermeladas, panes, y un gran cuenco con tomate rallado para unas buenas tostadas. Zumo de naranja fresquísimo, pues te lo haces tú mismo en la máquina (de esas que ban bajando las naranjas por un carril, sólo has de apretar un botón), así como el café y las infusiones. Todo en una sala con amplia iluminación natural.

En la primera planta, donde se ubican las habitaciones, hay una pequeña nevera con botellines de agua para los clientes.

Y ahora viene lo bueno:
En el sótano se encuentra el spa, que consta de una piscina de agua templada, suficientemente amplia como para hacerte unos largos, con chorro para nadar contra corriente. Otra más pequeña de agua caliente, con diferentes tipos de jacuzzi y surtidores. Una poza de agua fría (12 grados) para reactivar la circulación. Una sauna, un baño turco, y una ducha escocesa. Además, dispone de servicio con taquilla para dejar los efectos personales, y una ducha aparte. Los espacios son generosos, y la iluminación está cuidadísima, con ventanas cenitales por las que entra la luz natural, y focos de led bajo el agua que van cambiando de color creando climas diferentes. Creedme, aquí se está de miedo.

Gimnasio: contiene todo lo que podáis necesitar para un entrenamiento rutinario. Elíptica, cinta de jogging, bicicleta, banco multiusos, y alguna máquina más que se me queda en el tintero, además de pantalla de televisión y sensación de amplitud. Este gimnasio debería hacer avergonzarse a muchos hoteles de cuatro y cinco estrellas que ofrecen el servicio, y al final te encuentras prácticamente con una bicicleta estática y unas espalderas.

Y la zona de tratamientos. Yo creía que, en cuestión de masajes, las tailandesas se llevaban la palma. Pero va a ser que cambio de opinión: las filipinas son impresionantes. Cuentan con un equipo de masajistas filipinas que te dejan en la gloria, y las cabinas son amplias, agradables, bien climatizadas, y con una perfecta ambientación musical.

Yo probé tres masajes (ya puestos, tiramos la casa por la ventana): el relajante, con aceites; uno sensitivo de manos, pies y cabeza; y un shiatsu. Todos eran buenos, pero si decidís ir y sólo os vais a dar uno, no podéis perderos el relajante. Es absolutamente fabuloso!!! A modo orientativo, masaje relajante de una hora, 55€. Media hora 27€.

El hotel no dispone de restaurante, pero en Brihuega hay varios sitios muy interesantes. Si lo solicitas, te pueden preparar unos ricos sandwiches para disfrutar en la habitación.

Por supuesto, si vas a usar el spa, te facilitan albornoz, toalla, zapatillas y gorro de piscina. Tú sólo has de llevar el bañador.

La dueña atiende a los clientes con una exquisita corrección y amabilidad, y les enseña el establecimiento e indica qué sitios se pueden visitar y dónde se puede comer. Por cierto, recomiendo encarecidamente el restaurante Quiñoneros (hay que reservar)

Es un lugar absolutamente silencioso, en el que he conseguido dormir como nunca, y lo recomiendo encarecidamente a todo aquel que necesite un fin de semana de desconexión y relax. Suelo explorar distintas casas y hoteles rurales, por lo que no vuelvo a los que ya conozco. Pero a este hotel, sin duda, volveré.