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30/09/2014

El Hotel: Una atención extraordinaria - El Restaurante: Elegante y Romántico

2ª visita 25-09-14
Hace un año prometimos volver y hemos vuelto. Lujo, elegancia y romanticismo hacen de esta maravillosa terraza un lugar único para celebraciones únicas.
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25-09-13
Buscábamos para nuestro 20 aniversario un restaurante de lujo con un buen hotel en las proximidades. Despues de sopesar varias opciones, nos decidimos por el Ritz, ya que hotel y restaurante de lujo se encuentran en el mismo edificio. La elección fue un tanto arriesgada, ya que nunca habíamos estado ni en el hotel ni en el restaurante; el resultado fue espectacular y superó todas nuestras previsiones.

EL HOTEL: admito que íbamos un tanto predispuestos a encontrarnos con un lugar de rancia decoración y estirada atención, y nos equivocamos rotundamente. No recuerdo hotel con un trato tan amable, cercano y a la vez tan profesional como en el Ritz. Desde el señor de recepción, hasta el botones, pasando por la maitre del restaurante, las chicas de la limpieza, el aparcacoches o los conserjes. No solo no son estirados, sino que por el contrario, se adaptan perfectamente al modo se ser de cada uno, dispensando un trato exquisito. Las habitaciones no son precisamente modernas, como es sabido, pero están perfectamente mantenidas. De gran tamaño, tranquilas ( las que dan al patio interior, al menos), con un baño algo pequeño pero renovado, tienen detalles dignos de mención: cama enorme con cómodo colchón, sábanas de lino bordadas, toallas de baño grandes y de tacto agradable, suelo cubierto con alfombras de extraordinaria calidad, colgadores de toallas calefactados ( con 30º en el exterior) para disponer en todo momento de toallas secas, unos inmensos armarios en los que se podrían colgar perfectamente aquellos vestidos de época de grandes vuelos, y para rematar, el cartel "no molesten" más original que haya visto hasta el momento. De los interruptores de la luz hace unos años diría que son anticuados, pero hoy opinaría que son "vintage". Originales son, desde luego. Los pasillos, salones y zonas comunes están también alfombrados, presentando una limpieza extraordinaria ( no se como lo harán, pero mantener esto debe de ser complicado y costoso ). No cabe duda que va necesitando una reforma, pero si algo tiene este hotel es una personalidad única.
El asunto del coche merece también un comentario. En su web no conseguí averiguar cuánto cuesta el garaje por noche. Temiéndome la gran clavada, resulta que no hay garaje ( al menos que yo sepa ) y el coche te lo aparcan en unos vados resevados para el hotel justo enfrente a la puerta principal. El resultado es que el garaje es gratis, aún cuando el coche está vigilado y atendido por los apracacoches.
En resumen, categoría Gran Lujo perfectamente justificada, cuando lo reformen será lo más y una experiencia inolvidable. También tengo que decir que la noche nos salió a precio de hotel normalillo de París: 290 eur IVA incluido. Reservamos con antelación para conseguir ese precio y volvería, sin duda, aunque los 500 eur de la tarifa habitual no los hubiese pagado.

EL RESTAURANTE: buscábamos terraza y tuvimos la gran suerte de conseguirla, aunque por poco, ya que a los pocos días cambió el tiempo y cerraron definitivamente la temporada. La Terraza ( no confundir con El Jardín ) es sencillamente impresionante. De lo más elegante que conozco, comparable únicamente al Marbella Club o La Meridiana, ambos de Marbella, aunque yo me quedo con esta del Ritz. El servicio del mismo estilo que el hotel: profesional, agradable y cercano. La comida excelente y muuuy abundante. Nos decantamos por el menú degustación a 100 eur con todo incluído excepto la bebida. El "todo incluído" implica pan, aperitivo, postre, IVA y cafés, de manera que lo único que hay que sumar es la bebida y la copa. La bebida consistió en 2 excelentes botellas de champán Laurent Perrier servidas y mantenidas muy frías, como debe ser. La copa, un gin-tonic de G'Vine a 22 eur, por suerte invitación de la casa por estar alojados en el Hotel. Del menú decir que estaba todo estupendo, a la altura de cualquier estrellado, aunque para mí algo excesivo en cantidad ( por suerte al mediodía únicamente nos habíamos comido unos canapés en la cercana y mítica La Dolores ). Muy original la morcilla, una actualización del famoso "cojonudo" burgalés; estupendo el cochinillo, con su piel crujiente y sin gota de grasa; fuera de serie el atún, digno del mismísimo Kabuki; soprendentes por su calidad y sabor las vieiras sobre láminas de pulpo que, curiosamente, sabían a pulpo; muy adecuado el sorbete de piña colada y excelente postre de chocolate caliente.
Resumiendo: 4 horas de inolvidable velada y muy recomendable para una ocasión especial. Mi mujer sugiere que volvamos para el 21 aniversario. No creo que esperemos tanto.

17/06/2012

Té en el Ritz

Mi experiencia se reduce al "Té del Ritz". Nos ofrecieron tomarlo en el Lobby Bar o en la terraza, con piano incluído y nos decidimos por esto último. Fue muy agradable. Por 31€ por persona te ponen una buena variedad de sandwiches, panes y pasteles. Si eres un entendido en té, tienen una gran variedad
Para darse un capricho un dia está bien.

22/12/2009

La hora del té

Estuve ayer tomando el té en la terraza del Ritz y la verdad es que me encantó, en mi caso no era muy aficionada a los tés hasta ayer, pedí té frío y si bien es cierto que en frío sólo tenían una variedad, estaba riquísimo.
La persona que me acompañaba tomó té de Jazmín y probarlo fué una experiencia sensacional.
Los scones estaban calentitos y buenísimos, con confitura de fresa y clotted cream increíble!
El servicio fantástico, atentos sin ser pesados.
Modificaría la selección de sandwiches, que para mi gusto todos llevaban demasiado queso y/o mantequilla.

Es genial sentirte en un oasis dentro de la ciudad, con sol y sombra, pero una ligera brisa y todo bajo la frescura de los árboles...Sin olvidar al pianista interpretando una suave melodía.

Eso sí, no es barato (30€/persona), pero merece la pena probaro, en invierno en el lobby y en primavera en la terraza.

Si no te va el té también puedes pasarte a leer el periódico con un gintonic

18/10/2009

Correcta cena

Fuimos invitados a una boda y nos gustaria, desterrar el falso mito de que sales con hambre y te tienes que ir a comer un bocata de calamares o al VIPS.
Al menos en esta boda las raciones fueron correctas en cantidad y buena la forma de trabajar con el producto.

18/05/2007

Ohio Goza i Más lo descubrió en marzo de 2007

Low tea

Alguien se empeñó en invitarme a tomar el high tea en el Ritz. Creo que se trataba del Lobby Bar o el Velázquez.
Así que allá nos fuimos a disfrutar de una tarde en un entorno magnífico, como lo que se espera de una institución de Madrid, testigo de buena parte de nuestra historia.
Sin embargo, el té de las cinco no resultó estar a la altura de las circunstancias: la variedad de tés estándar, sin sorpresas.
Los finger-sandwiches y los pastelitos, delicados, sin nada más. A nadie se le ocurrió traernos con los scones recién salidos del microondas una auténtica preserve (mermelada de naranja amarga) o la clotted cream.
Un amabilíssimo camarero se deshizo en excusas y nos trajo un tarrito de mermelada de naranja Hero. En cuanto a la cream de marras, creo que tuvieron que ir a ordeñar la vaca para conseguirnos lo que pareció ser un poco de nata montada.
Eso sí, mil excusas, pero me tomé el scone frío. Decídidamente, una estafa en un país en el que el té es un remedio casero contra todos los males digestivos.
Creo que el restaurante Goya y la terraza están bien. Me gustaría probar allí la versión ibérica de la ensalada Waldorf.
Se admiten apuestas!
As a matter of course: Caballeros sin chaqueta y corbata abstenerse de penetrar en este templo de la elegancia, refinamiento y ranciedad típica de estos lugares. De precios no sé -menos mal que me invitaron- supongo también a la altura de las circunstancias.

20/05/2011

Siempre vuelvo en verano a la terraza del Ritz, es todo un lujo, pero de vez en cuando me lo puedo permitir y hay que llevarse alguna vez algun caprichito de vez en cuando no?

08/10/2008

Robo a café armado

La cafetería del Hotel Ritz es un sitio a evitar. Un café con leche y una Coca Cola costaron la friolera de 24 euros. Vale, nos pusieron bandejas de pastas y de salados, pero ni aún así se justifica el precio.

20/11/2009

Clásico pero espectacular

Pescada rellena de changurero y lomo de buey a la plancha. Estupendo todo. Adecuado a lo que te esperas.