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08/12/2016

Restaurante de moda, y cocina fusión japonesa-brasileña.

Fuimos un sábado por la noche, 4 personas. Local abarrotado. Mientras esperamos mesa, nos invitan a las copas de vino que queramos (detallazo)

Pedimos, makis, harumakis, tempura y un plato más de cocina brasileña, que no recuerdo.
No es un restaurante barato, pero la cocina es de gran calidad y las cantidades, bastante justas. En todo caso, todos los platos, estaban más que buenos.

El servicio, excelente. Quizás un trato pelín empalagoso, pero ninguna queja.

Buena decoración, ambiente tipo : "local de moda", lleno y con música. Pero bastante recomendable, También puedes tomarte una copa después de la cena.

Precios por encima de los 35-40€

18/11/2014

cocina japobrasileña

El restaurante me parece muy bonito y la música de fondo apropiada para generar un ambiente acogedor. El servicio también muy bien.

La comida me pareció buena, estaba rica, quizás tenía las expectativas muy altas y me esperaba más, particularmente con los platos de origen japonés. Los de origen brasileño le parecieron más seductores a mi humilde paladar.

Siendo un restaurante caro, aproveché la Barcelona restaurant lover week (gastronomiaycia.com/2014/11/14/barcelona-restaurant-lover-week-2014) para probar el menú que habían preparado. Un menú muy completo y abundante que os recomiendo probar y pasar una velada en tan agradable y exótico restaurante.

Me faltó probar alguno de sus exóticos cócteles, que supongo también se pueden tomar sin cenar en la terraza a pie de calle frente al restaurante.

01/04/2013

Mònica lo descubrió en marzo de 2013

En una Semana Santa que ha sido eminentemente gastronómica, tenía que caer alguno de los sitios pendientes que me habían recomendado. Uno de ellos era el Ikibana.
El Paral·lel ya hace tiempo que acoge a algunos locales de moda, tanto gastronómicos como de copas. En ese contexto, encontramos el Ikibana, un local de moda y moderno. Sorprenden sus mesas elevadas, con taburetes: sorprendentemente confortables, lo uno y lo otro. La música, a pesar de estar alta, no impide la conversación, pero no es un local tranquilo.
Trabajan cocina fusión japonesa-brasileña. Huimos de recomendaciones y nos centramos en aquello que nos llamó la atención: triunfamos. Unas gyozas magníficas servidas en un contexto caldoso dieron inicio a una serie de delicias que os dejo fotografiadas (sólo algunas, porque en el fragor de la batalla, me dediqué a desgustarlas en lugar de a fotografiarlas). Sorprendía la presencia de jalapeños, además del tradicional wasabi, como complemento para los diferentes makis y uramakis.
Acompañamos la cena de cerveza y no tomamos postre.
Dos personas: unos 45 euros por cabeza.