De los creadores de Mad Grill y Mad Café, Jimbo Smokehouse es el local ideal para probar la esencia de la cocina americana ahumada acompañada de una buena selección de cervezas artesanales. Sus premisas son claras: comer con las manos y disfrutar de recetas como su fantástico pulled pork o el costillar de cerdo.

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04/03/2017

Si apetece carnaza no está mal.

Nunca había cruzado la plaza del descubridor Diego Ordás hasta que fui por primera vez al nuevo local de Lakasa. Desde entonces en esta plaza han abierto dos locales mas de los que se escucha hablar: Torikey, y Jimbo Smokehouse, de los mismos dueños que Mad Café, donde, en mi opinión, sirven la segunda hamburguesa mejor de Madrid después de NY Burger.

El concepto me parece casi calcado que el cuarto cambio de MUTA, restaurante de Javier Bonet (Sala de Despiece) que cada cierto tiempo, muy variable, cambia de concepto. Como bien decía, el cuarto cambio de MUTA después de Brasil, Galicia y Mallorca fue un smokehouse donde sirven elaboraciones muy parecidas o iguales. Incluso se parece en el ambiente con tonos de madera y luz tenué, aunque la decoración de jimbo sea mas industrial.

La carta se basa casi exclusivamente en carnes. Carnes ahumadas con carbón a elegir entre brisket, costillar, cuarto de pollo y salchichas. Otro must es el pulled pork sandwich. También tiene una carta importante de cervezas.

Probé como entrante un TACO DE PULLED PORK, por probar el pulled pork. Estaba bien, volveré a probar el sandwich.

Como carne elegí el BRISKET, corte del pecho de la vaca que asan durante 15 horas. En la bandeja vienen dos cortes en tiras acompañado de pepinillo y zanahoria encurtida mas el side que hayas elegido, en mi caso ensalada de col. No digo que el brisket esté mal elaborado, pero en mi opinión es una carne que está sequísima, y acompañarlo con la grasa del corte no ayuda pues en ocasiones se hace intragable. La mejor manera de acompañar la carne es con la salsa barbacoa, lo cual dice todo. Creo que hay mejores opciones.
Por otro lado, aunque el servirlo en bandeja quede mas genuino, el papel que viene cubriendo la bandeja se deshace y rompe con la humedad, lo que resulta bastante incómodo.

En cuanto a la ensalada de col debo decir que no me gustó ya que la salsa no era la genuina, sino mas bien una salsa rosa. En cuanto a la salsa barbacoa casera, está a mitad de camino entre bbq y ketchup y presenta demasiado vinagre en mi opinión. Prefiero la original, aunque se agradece que se preocupen de realizar elaboraciones caseras.

De postre probé el S'MORE, que es un marshmallow con unas onzas de chocolate entre dos galletas a modo de sandwich. El precio de cada unidad son 2€. Simple pero está bueno.

Parece que no me ha gustado nada pero tampoco es así, puede que vuelva en un futuro, aunque si es verdad que me parece bastante mejor MUTA.

El precio es un punto a favor ya que es económico, todo esto sale a 19€ por persona sin cerveza, unos 25€ con. Veo difícil pagar mas de 30€.

01/03/2017

Decepción made in USA

No parece que tengamos por Madrid algo parecido.
Uno de esos restaurantes de carne asada y ahumada lentamente, con sabor intenso y textura suave y jugosa. Esa era la idea y en eso se quedo, en la idea.

El local no me pareció mal. Mesas corridas amplias y cómodas. Se pide en la barra pero te sirven en mesa y se paga en mesa al terminar. Un poco raro la verdad. No se como les funcionaria si se llena, yo estuve casi solo.

La carta corta, sándwiches algunos entrantes y las carnes asadas. Mucha cerveza artesanal. No pinta mal.

Plato de brisket con acompañamiento de mac & cheese,
La carne bastante seca. El sabor ahumado no lo encontré. Se podía comer y la verdad no es demasiada cantidad, aunque tampoco es caro.
Los macarrones, sosos y con la salsa de queso completamente desligada y la pasta chiclosa. La tostada simple, normal.

Las salsa de la mesa muy ricas. Tres barbacoas con 3 niveles de picante.
La idea de la bandeja con la carne sobre el papel... pues el papel con la salsa se moja, se rompe y se convierte en desagradable.

De precio 15 euretes con un cocacola. No es caro. Necesita mejorar mucho.

De momento lo dejo en cuarentena.

Liliana

Del 11870.com/pro/smoking-club me han hablado maravillas, cae en breve

hace 6 meses

15/08/2016

Contundente barbacoa, con cosas por pulir

“Me lavo con un trapo atado a un palo”.

Célebre frase de uno de los mejores capítulos de Los Simpson. Bart aspira a ser muy gordo y hace estas declaraciones a la prensa. Y así más o menos salimos de Jimbo Smokehouse, pensando en lavarnos con un trapo atado a un palo. Que nos pusimos como el kiko, vaya.

Era fin de semana de este Agosto letal. En serio, nosotros nos quedábamos aquí en Agosto porque en Agosto baja la temperatura respecto a Julio. Entonces, nos han timado. Este año no baja. Quedamos con el Monger, vimos la exposición de Vivian Maier y fuimos a comer al Jimbo. Allá donde hay cervezas artesanales, allá vamos nosotros. Tarde o temprano aparecemos. La oferta de cerveza de calidad (dejemonos de artesanal o no artesanal, pasemos a de calidad o no calidad) es una asignatura pendiente.

Este Jimbo Smokehouse es obra de las gentes de Mad Grill, así que es un sello de calidad. Es cierto que es importar conceptos norteamericanos, pero bueno, al menos este concepto de la barbacoa rollo Tennessee no es algo que estuviese muy visto por estos lares. Es verdad también que sólo aparecen las cervezas de calidad en estos sitios y que aspiro a encontrarme buenas cervezas en lugares de callos y croquetas. Pero bueno, todo es empezar por algo.

Jimbo está en la plaza del Descubridor Diego de Ordás, que es un auténtico antilugar. Los antilugares son estos espacios que no tienen un sentido concreto en el urbanismo, son ocurrencias felices de gente que en la cabeza tiene un caballito que hace “yiiii”. Pues eso, una plaza que surge frente a Santa Engracia, como un recoveco de Sim City ahí puesto. Durante el año tendrá movimiento de oficinas, pero en Agosto maldito es un infierno de cemento sin sombras. Pero por suerte para nosotros no íbamos allí para estar a la solana, sino para probar este Jimbo.

Decía que Jimbo es un lugar de barbacoa americana. Barbacoa americana no son las chuletas de cordero y los chorizos tan nuestros, son carnes cocinadas muy lentamente a 80 grados. Todo está puesto de maderita, con mesas corridas para compartir espacio con el prójimo. Se pide en barra y te llevan la comida al lugar escogido. Esta es la idea.

La oferta, cuatro carnes: brisket (que es jarrete si no estoy equivocado), pulled pork (carne de cerdo deshilachada), costillar de cerdo y contramuslo de pollo. A parte, bocadillo de sardinas, nachos, secreto ibérico y varias cosas más. Tienen un plato que es la bandeja de carnes , que lleva una selección de las cuatro carnes principales. Es un plato para dos. Como éramos tres, pedimos también secreto ibérico. Y como éramos Bart Simpson lavándonos con un trapo atado a un palo, pedimos nachos con pulled pork.

Antes de entrar en la comida, la parte de la cerveza. Diez grifos muy bien escogidos, estilos variados, pedimos cuatro para ir probando. La Misunderstood Dry and Bitter, tal vez la peor de todas. La Kiskale Brown Ale de Laugar, ejemplar y muy bien con las carnes. La Smoke Bomb, sin duda había que pedir algo ahumado y tampoco desmerecía el maridaje. Y la Roast King Coffee Stout, porque una stout siempre va bien con estas cosas y encima conviene dejarse un poquito para el postre. Además, tenían una nevera con muchas cositas. Es una pena para el mundo de la cerveza que yo ya no sea el que fui, porque habría dado buena cuenta.

La camarera era una chica encantadora que además tenía la virtud de sonreir y reir, esto hace siempre mejor la experiencia. Y nos fue trayendo las cosas que pedimos con tanta devoción y ánimo exploratorio. Comenzamos con los nachos. No soy muy nachero, pero algo me dijo que había que probarlos y la verdad es que eran cojonudos. No se si los mejores que he comido. No se muy bien como medir esto, pero eran especialmente sabrosos. No sólo por llevar pulled pork y queso, que también, es que el propio “nacho”, en abstracto, así suelto, el nacho solitario, era muy rico.

Luego llegaron las carnes. La ración de secreto, muy curiosa, no estamos acostumbrados a tomarla así, parecía pequeña pero no lo era tanto.

La bandeja de cuatro carnes, a pelo. No ponen platos, ponen pan bimbo tostado (no se a qué responde esta elección), sacan las bandejas y uno se va apañando. A mí esto no me importa, lo escribo a título informativo. El brisket iba en sandwich, nos dijeron que ese día en concreto tenía que ser en sandwich. Pues en sandwich. El pulled pork, un invento muy interesante, ya lo habíamos probado en Food Truck y hay que destacar sobretodo que le da una vuelta de tuerca a esto del cerdo, más jugoso y más sabroso, o, mejor dicho, jugoso y sabroso de otra manera. Las costillas, con un puntito picante, algo brutas. Y el pollo tal vez lo más insustancial. En cuanto a las guarniciones, puré de patata, ensalada de col y patatas gajo. El aspecto patatero bien, aprobado alto, la ensalada de col notable. Muchos pepinillos por en medio y apio en plan “pickle” que me pareció un gran invento. Había en la mesa tres botes de salsa barbacoa, una no picante, otra de picante medio y otra muy picante. A mi juicio no picaba ninguna, así que nos fundimos medio bote de muy picante.

A esas alturas estábamos ya a reventar. Hay que decir que hicimos parada previa en la “Sala de Despiece”, lugar que merece una visita más a fondo, pero también hay que decir que yo iba sin desayunar. Parecía que era poco lerele y luego ibas trasegando y se notaba la contundencia.

Pero en estos sitios hay que ir siempre a probar todo y además quedando stout en el vaso hay que maridar. La presencia de estos conceptos de la comida yanki que todavía no habían llegado trae aparejada la llegada a nuestras básculas de los postres gochacos de aquellos lares. Y tomamos dos cosas a cuál más gorder. Smores (nubes de las que nos daban en las bolsas de cumpleaños del cole) con chocolate y galleta y ¡helado de donut! Que sabía a donut.

El lugar no estaba muy concurrido, así que me resulta difícil hacer una apreciación de la fauna, cuestión antropológica que siempre gusto de señalar. Imagino que en el año corriente y moliente tendrá mucha presencia oficinista (porque en esa plaza no hay más que oficinas), y en el día de nuestra visita hubo poco más que una familia y un auténtico “The Dude”. Los madrileños están pero no están. Hay más de los que parece, pero el resto está encerrado en apartamentos, reproduciendo la vida madrileña apiñados en colmena. Ya lo vio venir Chirbes.

Nos salió la comida de los tres por unos 60€, precio que no está mal teniendo en cuenta que pedimos por encima de nuestras posibilidades. Me parece un concepto muy interesante, no me importaría repetir si estuviese por la zona. Aun así creo que le falta un puntito más. Un puntito más de sabor para pasar a ser una visita obligatoria digna de peregrinación específica. Todo estaba rico, pero por ejemplo el pollo o el secreto necesitaban un empujoncito más. Están empezando, veamos la evolución.

Ah, importante. Muy buena selección musical.

guindillasmutantes.wordpress.com/2016/08/15/jimbo-smokehouse-madrid

CubaLibre

"Tendrá todo el dinero del mundo pero hay algo que nunca podrá comprar, un dinosaurio." Homer genio y figura.

16 de agosto de 2016

03/07/2017

Cerveceo, humo y carnaza

Le eche el ojo nada más abrir y las primeras opiniones de los exploradores no fueron demasiado buenas así que decidí dejarlo para el futuro, grata fue la sorpresa del sarao organizado por 11870 al que pude asistir y en el cual me lo pasé muy bien comiendo, bebiendo y charlando con otros usuarios que siempre se descubren sitios nuevos, desde aquí otra vez gracias a las organizadoras porque estuvo genial.

En el tema del bebercio la cerveza es la reina, múltiples variedades que pueden abrumar, pero no te preocupes si no tienes ni idea como es mi caso, el personal que tienen te van a aconsejar muy bien, que son majisimos estos chavales.

Pasando a la comida, probamos cuatro platos, el pork belly y el pulled pork me molaron mucho ambos junto con las patatas de acompañamiento. Las costillas que mira que soy un jodido fanático de las mismas eran bastante mejorables sobre todo el tema de que fueran más jugosas y se despegarán del hueso aún así de sabor estaban bien. Entiendo que para todo el mogollon de gente que estábamos era una tarea complicada que todas salieran igual de bien. Finalmente llegó el brisket, yo ya estaba saciado aún así lo probé, hubo opiniones dispares en mi mesa pero a mí me gustó.

El postre fue helado de donut, una bestiada para mí, no me gustó especialmente y es que siempre he sido más de salado.

En conclusión fue un evento muy divertido, algunos platos mejores que otros y unas cervezas la mar de ricas.

Liliana

Agree, las costillas no llegaron igual a todas las mesas... el pork belly para mi fue el ganador. Y comparando con el NYB si consiguen que la carne salga limpia del hueso sin esfuerzo, además jugosa y buena bbq.

hace 2 meses

12/07/2016

Bien las cervezas, decepcionante comida

Como cervecería: 4*
Como Smokehouse: 2*
(la media es 3*, aunque en general no lo recomendaría)

Me da cierta pena tener que escribir esto porque no me gusta hablar 'mal' de un sitio que acaba de abrir. Sobre todo porque pertenece al mismo grupo de restaurantes que Mad Cafe y Mad Grill, dos sitios donde se come muy bien y que me encantan. Pero es que quizás por eso la decepción por la comida de este Jimbo ha sido mayor, porque esperaba algo más (la imagen, el nombre y el concepto me generaban expectativas).

Y además es que la primera impresión es buena. Local amplio, con mesas largas corridas pensadas para compartir o para grupos. Las mesas, eso sí, tienen como un borde de metal por debajo tan bajo, que apenas hay sitio para meter las piernas entre el banco y la mesa (difícil sentarse y levantarse). También hay un par de mesas en el exterior en plan merendero pero ahora no apetece mucho porque los jardines de la plaza están secos y abandonados por un conflicto con la empresa de jardinería que los mantenía.

La barra está al fondo según entras con grifos de cerveza y hay una ventana desde la que se ve la cocina. Decoración industrial con banquetas de metal en la barra.

La oferta de cervezas es interesante. 10 grifos de cerveza artesana, con opciones de todo el mundo y de distintas variedades, entre ellas algunas curiosidades, como una lambic geuze (belga, obviamente). Tienen información del nombre de la cerveza, la marca, el IBU (índice de amargor), el ABV (porcentaje de alcohol) y los precios, 3,30-4,20 la media pinta y 5,50-7,00 la pinta entera. También tienen una nevera con más cervezas, desde madrileñas (la omnipresente la Virgen), pasando por americanas, hasta varias cervezas rusas. Camareros que saben y aconsejan. Por aquí todo muy bien.

Y la oferta como smokehouse también suena bien sobre el papel. Distintos tipos de carne cocinadas con humo a baja temperatura (brisket de ternera, pulled pork y costilla de cerdo, pollo, secreto ibérico), alguna cosa más tipo bocata de sardinas o patata con mejillones, y acompañamientos (encurtidos, mazorca, patata frita, puré de patata, ensalada de col, mac'n'cheese...) Lo normal y esperable en un establecimiento así.

Pero ay! cuando pides, pagas (porque hay que pedir, pagar en el momento por adelantado y recoger en barra el pedido, no sea que te vayas a escapar) y de cocina te entregan la bandeja, llega la decepción. Presentación muy pobre (ver fotos), cantidad rácana (tanto de carne como de pickles) y sobre todo, carne seca y con poco sabor.

Nosotros pedimos pulled pork, supuestamente 150g de corte Boston butt (?) adobado con azúcar moreno y especias por 7,90, y que era un puñado de carne amarilla y seca, con olor ahumado eso sí (los dedos se impregnan) pero sin gota de jugosidad y aburrido.

También un costillar de cerdo, en realidad 1/3 (5 costillas pequeñas) por 10€, supuestamente sazonado con chili en polvo y especias y cocinado con frutas y untado con salsa bbq casera, pero que en la realidad eran costillas con un sabor como a chuleta de sajonia, con muy poca salsa ni pringosidad.

Acompañamos con una mazorca, y con pickles, que por 1€ te dan 2 trocitos de pepinillo y unas rodajas de rábano. Ambas bandejas vienen con una rebanada de pan tostado con mantequilla.

Nos lo comimos, sí (soy esclavo de mi educación y me suelo comer lo que tengo en el plato), pero terminamos tan decepcionados, aburridos y con hambre que (true story) nos fuimos caminando al Smoking Room (que está en la cercana calle Ponzano) sólo para comer allí un par de cosas y comparar, por si era cosa nuestra. Y no es cosa nuestra), definitivamente el pulled pork puede estar más jugoso de lo que lo sirven en Jimbo.

Igual volvería a beber cervezas si estoy por la zona, pero mucho tendrían que mejorar (y que yo me entere) en presentación, jugosidad, sabor y gracia para que volviera.

Resumiendo: tú traes aquí a un amigo texano y pierdes un amigo.

EandradA

Mala suerte. Seguro que mejoran, en los "Mads" se esfuerzan por hacerlo bien y suelen hacer caso a las críticas. Que racaneen con los pepinillos dulces es una cutrada como una catedral.

12 de julio de 2016

CubaLibre

A este le tenía echado el ojo para ir el finde, pero visto lo visto habrá que dejarlo en la nevera un tiempo. Gracias por esa exploración y el sacrificio realizado.

12 de julio de 2016

volga

Si te interesa la cerveza dale una oportunidad, y espero que después de un tiempo le den un poco más de cariño a la presentación. Sobre que la carne estuviera seca igual es por tema de rotación de producto, que al haber poca clientela la carne se les queda seca, pero no deberían servirlo así.

12 de julio de 2016

julialopez

Vaya chasco viendo tus fotos, espero que mejoren y que el pan de sandwich con tostado desigual lo quiten, porque pintaba bien el sitio

14 de julio de 2016

Borja Gonzálvez

lo peor sin duda me parece lo del pan de molde tostao de acompañamiento. Lo tenía apuntado pero viendo las fotos me ha dado un bajón tremendo, desde luego que me lo desapunto. Lo tendré en el radar por si mejoran estrepitosamente

26 de julio de 2016

Mad Café

Hola a todos/as! Lo primero decir que apreciamos y tenemos muy en cuenta las críticas que cada uno de vosotros nos dais. Nos ayudan a mejorar. LLevamos poco tiempo abiertos al público y nos ha costado un poco encajarnos pero ya estamos en el camino. Hemos llevado a cabo cambios y ajustes en la carta y así nos sentimos más a gusto nosotros y también los clientes que han estado viniendo últimamente.
Esperamos que nos deis una oportunidad y volváis a Jimbo.
Muchas gracias a todos y todas!

28 de julio de 2016

EandradA

(:-D

29 de julio de 2016

06/10/2016

El placer indedente de la carne

Una de las mejores experiencias de nuestro reciente viaje a Nueva York fue disfrutar de una auténtica barbacoa de estilo texano en Fette Sau, uno de los locales de moda en Brooklyn, especializado en cervezas artesanas y deliciosa carnaza ahumada. Por eso, cuando escuchamos que las chicos de Mad Café y Mad Grill (que preparan una de nuestras hamburguesas favoritas) se habían lanzado a replicar este concepto (el dejà vu es inevitable) nos lanzamos a conocerlo.

¿Y cómo es Jimbo Smokehouse? Situado en un amplio local en la plaza del Descubridor Diego de Ordás (en pleno barrio de Chamberí), Jimbo es un “restaurante” gamberro donde los haya. Decorado con muchos detalles al estilo industrial-hipster típico de Brooklyn, el Jimbo cuenta con una barra en la que sirven una buena variedad de cervezas artesanas a presión que van variando cada poco tiempo. A través de un mostrador (tienes que pedir y pagar aquí) despachan distintos tipos de carne ahumada y otros platillos complementarios que podrás disfrutar según llegues (no admiten reservas) en una serie de mesas de madera corridas (dentro o fuera del local).

En la carta, típica de una smokehouse americana, la carne ahumada y cocinada lentamente a 80 grados es la protagonista. Los cortes son los típicos de Estados Unidos: el brisket (corte del pecho de la vaca macerado con especias), el pulled pork (cerdo deshebrado adobado con azúcar moreno y especias) y las costillas de cerdo (sazonadas con chili en polvo, especias y salsa barbacoa casera). Además, añaden ricos contramuslos de pollo a la barbacoa y otras carnes más propias dependiendo de la temporada (secreto ibérico, caza…). Dependiendo del tipo de carne, la madera utilizada para ahumar es distinta: para el cerdo usan leñas más frutales, desde cerezos a perales, para la vaca, otras más secas, como el roble. Y para acompañar, tres tipos de salsa barbacoa casera y sides muy típicos: pickles (pepinillos agridulces) y ensalada de col. Pero tranquilos, que no todo es carnaza, además hay otros platos, como una curiosa tortilla de patatas ahumadas, bocadillo de sardinas ahumadas, nachos o tacos.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/jimbo-smokehouse-madrid

Buen provecho e Eat & Love!

29/06/2017

Jimbo Smokehouse… & Craft Beer.

El pasado jueves tuvimos la suerte de poder asistir al evento organizado por la plataforma de recomendaciones 11870 en el restaurante Jimbo Smokehouse. He aquí nuestra reseña sobre este peculiar local.

Típicas de las zonas sureñas de los Estados Unidos son las barbacoas donde la carne se ahuma lentamente durante horas para después ser asada. Y ese es básicamente el concepto que nos han querido traer hasta Madrid, de los creadores de Mad Café y Mad Grill. Oferta desde cierto punto de vista bastante novedosa, debido a que no existe prácticamente dicha oferta en la capital.

Además de esto también se han unido al movimiento craft beer (también de origen estadounidense) que de un tiempo a esta parte está pegando fuerte en nuestro país. Diez grifos de cerveza artesanal para regar esas pecaminosas carnes. La oferta no puede resultar más apetecible.

Así que pasemos al asunto en cuestión y veamos que es lo que pudimos probar durante la divertida noche que pasamos…

Sigue leyendo en...

gastrobloggia.com/2017/06/jimbo-smokehouse-craft-beer

28/06/2017

Mejor la diversidad de cervezas que la comida

Lo conocí por la jarana veraniega de 11870.
Está curiosa la variedad de cervezas y si quieres probar cosas diferentes, está bien.
En cuanto a la comida me tocó costilla seca (sé que a otros les tocó en su punto y les gustó).
Antes un par de mini burguer que tampoco me emocionaron.
Les doy 3* porque nos trataron bien y porque un día regular lo puede tener cualquiera.

23/06/2017

Mejor cervezas que comida.

Entiendo que hablamos de una cuestión de gustos, porque a mi la carne ahumada me resulta un poco monótona.

Buena colección de cervezas, local un poco impersonal y sin aire acondicionado (que se notase), que en los tiempos que corren es un suicidio comercial.

Servicio atento y sabían lo que vendían.

26/07/2016

Muy bueno

Cena para dos, Brisket y Pulled Pork Sándwiches, carne tierna, sabrosa, jugosa, pan crujiente y untado con la cantidad exacta de salsa, deliciosos !
El acompañamiento de pickle (rabanito y apio encurtidos) le dan un puntito bueno.
La presentación y las mesas corridas, acorde con el concepto Fabric del local.
En cuanto a la cantidad, mas que suficiente y el precio bastante razonable.
Dos sándwich y 2 pintas de cerveza Lager La Virgen, 30 Euros.
Sin duda repetiremos y pronto !

Mad Café

Muchas gracias!!!! Nos alegra mucho que lo disfrutaras!
Esperamos volver a verte por aqui.

4 de agosto de 2016

28/06/2017

El brisket es espectacular

Fui por primera vez el otro día y me encantó. Probé las costillas, que estaban buenísimas, y brisket que estaba impresionante.
Volveré seguro

26/02/2017

No está mal

Excelente carta de cervezas, es un sitio majete para ir con amigos sin que la cocina vaya a ser la protagonista, local frío, literalmente hablando.