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06/06/2015

Paellas valencianas de nivel en el Centro de Madrid

Trabajé varios años a poco más de 100 metros de este restaurante y tuve la oportunidad de ir muchas veces.

Hoy me he acordado de él al verle reconocido como uno de los mejores sitios de Madrid para tomar paellas y no puedo por menos que estar de acuerdo con esa afirmación.

Haré por volver pronto.

17/12/2012

En Valencia no sabemos hacer la Paella Valenciana Madrileña. Gracias a Dios

ARROZ DEL SENYORET

Al pedir el arroz del senyoret o paella ciega o la versión más parecida al marisco pelado nos aconsejaron la Paella Reina de Mariscos, pelada. Casualmente la opción más cara: 21,80 €

Ni nos plantearon comerla de la paella y emplataron en una mesa adjunta. Ya solo la imagen de las paellas nos daba un anticipo de la masacre que íbamos a experimentar:

Primero que el color amarillo radioactivo obligaba a utilizar gafas de sol (por respeto a la Geperudeta no las sacamos), luego que el grano ya se veía apelmazado y se adivinaba una textura que recordaba a nuestro querido CALDO.

Ya en el plato, el análisis visual no dejaba lugar a dudas. Estábamos ante un Tres Delicias Marisco Imperial (a tenor del Carabinero, Langostino, Mejillón, Almeja, Guisantes y Pimientos)
Lo que nos sorprende de este tipo de aberraciones es que parece que los alimentos solo han pasado el tiempo de la cocción del arroz juntos. Porque con la cantidad de marisco sabroso que se utiliza, o los guisantes están genéticamente tocados para neutralizar el sabor a mar o se ha cocinado todo a parte, porque la insipidez se redefinió esa tarde.

PAELLA VALENCIANA

Aún con la indignación en el cuerpo por el Tres Delicias Marisco Imperial nos atrevimos con la Valenciana.
En un primer momento no fuimos conscientes de lo que estábamos viviendo, pero si Lawrence Herbert hubiera estado con nosotros en aquella mesa, habría llorado de emoción al descubrir un amarillo con una fuerza inaudita. Creemos que la clave para conseguir un tono tan vivo es la unión del colorante con ese brillo que tiene la carne, otra vez sobrevolaba la mesa la palabra prohibida: CALDO.

Con los ojos a punto de estallar la probamos.
Fue entonces cuando a la indignación por el Tres Delicias se tornó en frustración y al sentimiento de haber sido engañados. En boca era increíble que no supiera a nada. Ni a monte, ni a romero, ni a verdura. Nada. Estamos convencidos de que es más difícil hacer este empastre que pasarse de sal, de verduras. ¿Pero que no sepa a nada? La quintaesencia de la cocina arrocera madrileña.

Sobre la carne decir que el conejo, al ser un animal de hueso frágil se debería tener cuidado al descuartizarlo, es fácil que se astille y haya pequeños huesos en el arroz. Un ingrediente más de la fiesta para los sentidos que supuso este arroz.

Aquí tenemos el bodegón de la catástrofe.
En los albores de la profecía Maya sobre el fin del mundo. Con esto hemos visitado el averno, para afirmar que preferimos cualquier sufirmiento menos repetir con el éter barraquero de este empastre arrocístico:

POSTRES

El ambiente no estaba como para deleitarse con los postres, pero pedimos un flan y unos buñuelos de crema (que realmente eran profiteroles cerrados) para deshacernos cuanto antes de ese resto de nada en nuestro paladar. Los postres no nos interesaron en absoluto.

EL DETALLE

El trato siempre fue exquisito con el personal de sala y con educación y máximo respeto pedimos al camarero hablar con el cocinero para hablar, como solemos hacer, sobre sus influencias, sus trucos... interesarnos sobre cómo ha urdido los platos.

El camarero fue escurriendo el bulto hasta que la mâitre apareció en escena.
Transcribimos aquí algunos fragmentos de la conversación. Advertimos que el grado de surrealimo puede confundir y recomendamos hacer un ejercicio de empatía para conocer realmente el alcance del marcianismo que vivimos:

Comunidad Paella de Madrid: -"Solemos charlar con los cocineros para que nos hable de sus influencias, sus trucos, cómo trabaja la receta..."
Mâitre: -"La receta no podemos facilitárosla"
CPM: (Mirando los ingredientes del plato): -"La receta... ¿no es la que vemos?"
M: -"No, no, la receta del CALDO es un secreto del chef. Todas la mañanas hacemos tres caldos, de carne, marisco y verduras. Para la valenciana ponemos de carne"
En este momento suponemos que la expresión de nuestras caras le llevó a preguntarnos la cuestión más brillante a la que nos hemos enfrentado desde que empezamos esta aventura:

M: -"¿EN VALENCIA NO HACÉIS LA PAELLA ASÍ, LA HACÉIS DIFERENTE?"
CPM: -"Sí, (contestamos con indignación). Nos sabe MUY diferente"
M: -"¿Diferente para mal, o diferente para bien?"
CPM: -"Esta paella nos sabe diferente para MAL. Para MUY MAL"

Tras un momento de silencio, la mâitre decidió confesarnos lo inconfesable:

"Yo la verdad es que nunca me he tomado una paella en Valencia, de hecho... no me gusta la Paella"

Invitamos al lector a aplicar tal teoría a su trabajo. Imagina que en tu profesión nunca has visto, ni sabes cómo se hace el producto referencia que vendes, es más, ni te gusta.
Correcto.
¿Para qué seguir, verdad?

Puedes ver el post completo de la visita en comunidadpaellademadrid.blogspot.com.es/2012/12/9-la-barraca.html

acme

impresionante documento. Yo soy profano en el tema pero coño, un poquito de por favor, con ese nombre y esa decoración,....
Me recuerda a muchos de los restaurantes españoles esparcidos por el mundo

17 de diciembre de 2012

Comunidad de la Pael...

Tristemente cierto Acme.

19 de diciembre de 2012

11/05/2014

Malo malo, caro caro. El arroz inexplicablemente insípido para todo el marisco que contenía. El punto incorrecto, sabor a azafrán inexistente, presencia de guisantes y pimientos rojos sin sentido ninguno.

13/10/2010

arroz con fundamento

En pleno centro, paralela a Gran Vía, por lo que vi, imprescindible reserva, el mismo día nos llamaron para confirmarla, debe ser que tienen lista de espera, normal, muy bien los arroces, su especialidad, mínimo de dos personas, para que lo puedan hacer, te lo presentan antes de servir.

Menú para 7, jamón, un poco caro para la cantidad, pero muy rico, el queso, como vino de la casa tienen Viña Salceda, rioja recomendado 100% y luego el arroz que uno quiera, probado a la marinera, al horno y con bogavante, 3 sorbetes con vodka, 2 helados, unos buñuelos, 3 coca colas, 3 de agua, total 7 personas 230€, menú de niño 15€, incluido en el precio, este último un poco escaso la verdad, pero en general bien, genial el arroz, el mio al horno, brutal, de postre los buñuelos "San Isidro" rellenos de crema recomendables. Los arroces sobre los 13€ por persona, excepto el de bogavante, 20€ un poco más caro.

Tiene varios salones, bien el servicio. Me quede con ganas de probar el suflé, para cuatro personas. Para celíacos, aunque no tienen carta aparte.

26/08/2013

Mahou te recomienda: La Barraca

El arroz nunca falla. No en La Barraca, veterano restaurante (abrió en 1935) especializado en paellas. Muy valorado por su andadura y su céntrica ubicación, es más que frecuente encontrarse celebridades de paso por la capital, sea la hora de comer o la de la cena. Entre las más solicitadas, la paella mixta, la valenciana, el arroz a banda. Para muy valientes, el arroz al horno con cocido madrileño. Sea cual sea la opción, que acompañe una ensalada de tomate pelado y ventresca.

07/03/2011

bien y punto

Puede ser una opción para tomarse una paella de calidad aceptable y por un precio acorde (entorno a los 30 euros/pax).

Flojean los primeros pero tampoco tiene mucho sentido centrarse en ellos, ya que la paella es generosa en tamaño.

Servicio profesional aunque un poco seco.

El local está decorado en plan 'étnico', imagino que acorde a la 'apología' valenciana que su propio nombre hace intuir. Prefiero, sin duda, el primer comedor, con ventanas a la calle y lejos de la claustrofobia de los más interiores.

Servilletas y mantel de tela.

13/10/2010

paella valenciana, con guisantes?

A pesar de eso, una paella correcta. No de las mejores que se podrían comer en Valencia, pero para estar en Madrid bastante buena. ¿Pegas? Aparte de tener guisantes, estaba un poco demasiado aceitosa. El caldo, con el que habían hecho la paella, era poco denso y sabroso. Al grano, aunque suelto y en su punto, por tanto le faltaba sabor. La paella (que no paellera) no era tradicional y demasiado antiadherente para lograr el famoso socarrat. Aún así, buen servicio que no se sorprendió al pedir que pusieran la paella en medio y que nos dejaran comerla directamente. Se puede repetir.

26/11/2012

una comida destrosa

!Nunca mais!. Inicio ,en este dia y hora, campaña contra el Restaurante la Barraca , C/ La Reina,29 Madrid. Hemos iniciado la comida con un arroz negro absolutamente malo y sin ningun tipo de sabor que nos ha sido retirado y sustituido por limaduras de bacalao sobre unos pimientos ( de bote) malos malos y unas setas salteadas malas malas que hemos devuelto, ambas cosas nada mas probarlo. Total lo unico que hemos tomado una botella de vino. Hemos pagado 36€ por la botella y lo demas que hemos devuelto. Un autentico desastre en un especialista "de toda la vida" en arroces valencianos al que jamas volveremos al igual que deberan hacer todos los que reciban este mensaje. ! Pasalo!

17/09/2008

Paella valenciana en un ambiente casero

Un sitio tranquilo y agradable para tomarte una paella por el centro. El menú es casi exclusivo a base de paella (a banda, marinera, de la huerta, arroz negro, etc). Las paellas están buenísimas y son raciones generosas así que cuidado con no pedir mucho de primero o sales rodando. Las raciones son mínimo para dos personas. Comer sale por unos 30 euros (sin vino). Ah, por cierto, cuidadín con el ali-oli, es estupendo pero si comes mucho te repite toda la tarde (como cualquier alioli).

Servilletas y manteles de tela.

22/01/2013

Paella de verdad

Uno de mis favoritos siempre que tengo ganas de comer paella.

25/09/2010

ffecha de la visita 17/09/2010
He de decir que voy contra corriente en mi opinión sobre este restaurante con respecto a las demas. No me emociono nada la visita a esta casa, los arroces me parecieron normales tirando a malos, debe ser porque había ido a comer a la Casa de Valencia el día 4 y pusieron el listón muy alto.
Soy un enamorado de los arroces y antes de volver a este restaurante creo que hay opciones mucho mejores en Madrid