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07/05/2017

Cocina fusión de mucho nivel en el Barrio de la Letras

Cena sábado mayo 2017

Visita de control a BISTRONOMIKA, el pequeño bistrot en el que oficia Carlos Portillo y su equipo en el barrio de las Letras, y que lleva ya un año abierto.

Compartiendo todo, como recomiendan ellos mismos, en esta ocasión probamos: Colmenillas rellenas de urta con almejas, agradable contraste entre la suavidad de las setas y la sabrosura del relleno, un auténtico platazo de los que dejan recuerdo.

Seguimos con una escorpa, también llamada gallineta, a la parrilla, con kale rehogada y crema de calabaza. Un pez traído de Asturias, sabroso y con la carne prieta, plato en el que pudimos apreciar la buena mano del Chef con los pescados.

Seguimos con media ración de unos estupendos callos que teníamos pendiente probar, tersos, pegalabios y bien picantes, como a mí me gustan.

Rematamos con una tabla de quesos bien seleccionados: comté francés, trevisco cántabro, y otros dos, uno azul y otro de oveja del los que no me quedé con el nombre.

En el apartado líquido un Algueiro, mencía de Ribera Sacra hizo los honores. Esta fiesta salió por 40 € por barba, una estupenda relación calidad precio, comparando con las cuentas que se manejan actualmente en Madrid.

Pese a esta excelencia en la cocina y buen precio, es un sitio del que se habla poco y parece que no acaba de despegar, quizá eclipsado por el tremendo éxito de su vecino Triciclo, que practica una cocina similar.

No obstante, tengo que recomendaros que lo visitéis, o repitáis si hace tiempo que no váis, pues la experiencia no pudo ser más satisfactoria, aquí no hay fallos, están completamente asentados, y cocinan cada vez mejor.

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Cena jueves abril 2016

Sube a 5 stars, por comida, por majez, y por poner de música ambiental a Los Smiths....

Nueva visita, la cocina se va asentando y éste sitio nos gusta cada vez más. Cuatro personas, número de comensales optimo para este sitio, pues las raciones están pensadas para compartir, y entre cuatro va genial para pedir una cosa de cada y probar muchos platos.

En esta ocasión pedimos unos dumplings, verdel asado sobre salmorejo, callos a la madrileña, curry de carrillera y pulpo a la brasa.Todo entre muy bueno y excelente, mención especial para los dumplings y los callos, para hacerles un monumento. Para beber "Bicicletas y demonios", un excelente Ribera del Duero poco conocido, que nos encantó.

Servicio atentísimo, majez y simpatía a raudales, que nos hizo sentir como en casa y pasar una velada muy agradable.

Si no habéis venido, no sabéis lo que os estáis perdiendo.

Comida sábado marzo 2016. 4+

En pleno Barrio de las Letras, en el local que albergó el Café Motha, muy cerquita de Triciclo, acaba de abrir BISTRONOMIKA, un pequeño restaurante de cocina de fusión, que además trabaja un excelente producto.

El negocio está dirigido por el Chef Carlos Portillo, con una dilatada trayectoria, compañero de promoción de Chicote y Roncero, y con experiencia en cocinas de mucho nivel, como la de Lúculo o La Terraza del Casino.

Local acogedor, decorado en plan rústico-chic, con paredes vestidas de tablones de madera sin tratar y bombillas de filamentos. A la entrada con una pequeña barra y la cocina vista, y al fondo un comedorcito con unas ocho mesas.

Carta breve, con todos los platos seguidos, sin ordenar entre entradas, primeros o principales, pensada para compartir. Platos creativos, producto nacional pero preparado con técnicas e ingredientes exóticos. Todo muy apetecible.

Dos personas, empezamos con reconfortante tacita de crema de cigalas con tobiko de aperitivo, seguimos con:

Alcachofas confitadas con vieira a la plancha y mejillones de la ría, rodo acompañado con una salsilla de mojar pan y coronada por brotes de germinados. Buena combinación, tierna la verdura e impresionante la frescura de la vieira y los mejillones. Platazo.

Calamar de anzuelo a la parrilla, en una base de salsa de jugo de carne y ají, con unos trocitos de una guindilla roja asada originaria de China, del que nos dijeron que era como los pimientos de padrón, pero a nosotros nos tocó el que picaba. Probé un trocito y acabé sudando y llorando, no he probado nada que pique tanto, vaya subidón. El calamar estaba bien bueno, pero para mí quedó anulado por el picante.

Terminamos con dos baos de costilla. Está muy de moda estos bocatas asiáticos, pero estos son sin duda son los mejores que hemos probado hasta la fecha. El pan con un toque de plancha, pepino hierbabuena y una carne tierna y sabrosa, costillas asadas a baja temperatura durante muchas horas.

De postre, nos dejamos aconsejar, y nos pusieron piña glaseada al curry con helado de mojito, que resultó un final dulce y refrescante.

Carta de vinos corta, pero con caldos interesantes. Elegimos "De Muerte", un tinto de Yecla, de uva monastrell y shiraz, servido a su temperatura, que resultó un excelente acompañamiento (por cierto, la etiqueta una monada).

Buena vajilla y copas, servilletas de tela y mesas de madera sin mantel, en la linea que se lleva ahora. Servicio muy profesional, todo servido con amabilidad, explicando, y a su debido tiempo. Aquí no hay "rodaje". Por cierto, muy bueno el pan que les sirve "Madre hizo pan".

Interesante charla con Carlos al terminar la comida, al que le dimos nuestra impresión y felicitamos por su trabajo. Nos comentó que su obsesión es ofrecer el mejor producto (se nota), y que va a meter más guisos en carta (buena decisión).

El sitio no es barato, salimos a 40 euros por persona, pero creemos que bien pagados. Mucho nivel en esta casa. Por tipo de comida y originalidad, nos recordó a su vecino Triciclo. Una sugerencia: sería bueno que hubiera posibilidad de pedir medias raciones para probar más cosas.

Recomendable visitarlo antes de que corra la voz y se ponga imposible reservar. Os soplo el teléfono mientras lo ponen en la Web: 911 386 298

1Falces

¿Baos congelados de comimport?

¿De verdad que no hay ningún obrador en Madrid que haya visto la oportunidad de hacerlos caseros y vendérselos al 99% de los restaurantes de la ciudad?

Todos locos.

7 de marzo de 2016

Avelio

Pues no se si serían congelados (probablemente porque eran muy perfectos), pero estaban de muerte. Los ponen con un toque de plancha, pero mejor es el relleno, carne de costilla hecha a baja temperatura nosecuantas horas. Nos gustaron más que los que te ponen en Chuka o Buns &Bones.
Por cierto que tienes toda la razón, el obrador que se ponga a hacer baos artesanos para hostelería lo va a petar.

7 de marzo de 2016

monica iglesias

Nos fijamos también nosotros en la musica, aciertos pa nuestro gusto, todos :)

6 de mayo de 2016

mmvera

totalmente de acuerdo, yo los visito cada tres o cuatro meses y para mi mejoran a triciclo en atención totalmente... puede que en variedad tengas más cosas diferentes pero como cambian mucho la carta, nunca te repites

8 de mayo de 2017

06/03/2017

Pequeño restaurante con carta corta pero muy apetecible.

Bistronomika es un pequeño restaurante situado en la calle Santa María, unos metros mas abajo de Triciclo.

El local se divide en dos partes, la entrada donde además de alguna mesa destaca la parrilla y un pequeño comedor en el fondo. La decoración es austera a base de maderas y con el techo forrado con sacos de café.

La carta es corta pero muy apetecible, aunque luego el nivel de los platos me pareció irregular. Hay predominancia de pescados, bastantes platos de cuchara y toques fusión, además, hay algún que otro plato fuera de carta. Se pueden pedir medias raciones de casi todo por lo que es ideal para compartir. El tamaño de estas es grande y son suficiente para compartir dos personas. La carta de vinos también es corta pero con referencias interesantes.

De aperitivo nos sirvieron un buen caldo de pichón antes de empezar con la GILDA DE ATÚN CON AJÍ AMARILLO, que fue lo mejor de la comida a mi parecer. Muy buen sabor del atún que combina con la acidez y picante de las piparras. Obligatorio. Sin embargo el TIGRE-OSTRA GILLARDEAU fue una decepción, y es que la ostra apenas aparece.

Seguimos con GARBANZOS GUISADOS con mejillones y cañaíllas. Buen guiso y buen tamaño de la cañaílla aunque la legumbre estaba un poco dura.

El PARGO SALVAJE A BAJA TEMPERATURA me gustó bastante. No existen medias raciones en los pescados pero según te indican al tomar la comanda son su especialidad, por lo que creo que hay que probar al menos uno. La textura y el sabor del pescado eran buenos, solo me faltó que la piel estuviera mas crujiente. Acompañan sus huevas, salsa de las cabezas y una salsa a base de pimiento, fresas y chile. Recomendable.

Como carne tomamos ALBÓNDIGAS DE CORZO CON NAVAJA, un mar y montaña que no me sedujo y la COSTILLA DE RUBIA GALLEGA CON CURRY y puré de apio nabo, este último mejor. Carne que se desmiga y buena salsa con ligero toque de curry.

Ojo porque las raciones de los postres son grandes. Probamos la CREMA DE ARROZ ASTURIANA y CHOCONÓMIKA, mejor el primero. El segundo está bien para amantes del chocolate, aunque me pareció algo pesado para terminar y el bizcocho sin helado resulta un poco seco.

En total 50€ p.p. Sin vino. A pesar de que es bastante cantidad me parece algo caro.

28/01/2018

COCINANDO EL MAR

Como el propio chef anuncia en su eslogan publicitario, aquí se cocina el mar.

Por fin pudimos disfrutar del buen hacer en los fogones de Carlos del Portillo en su pequeño restaurante de la calle Santa María, justo en el local de al lado de Tandem y casi en frente de Triciclo; hay que saber rodearse de los mejores. Y la verdad es que el chef no se queda atrás con una propuesta firme y decidida por los mejores pescados y mariscos de nuestros mares.

Local íntimo y austero desprovisto de cualquier elemento superfluo con mesas y sillas de madera con lámparas bajas. Mesas desnudas con un único elemento de color, los vasos verdes elaborados por un artesano del Escorial que recicla botellas cortándolas para darles este nuevo uso. La vajilla es muy sencilla pero cuidadosamente escogida en la que se recuperan los antiguos platos y pucheros de loza.

La carta es especialmente corta y, por cierto, en su web no está actualizada, no deberían descuidar estas cosas. Ahora la propuesta se decanta aún más por los pescados y mariscos, de hecho creo que lo único distinto a éstos son los callos.

Anoche algunos platos fuera de carta de los que elegidos dos para los entrantes (cuidado que no anuncian los precios); rebozuelos con camarones fritos (23€) y verdinas con bogavante (27€). Ambos platos excepcionales, la combinación de la seta con el marisco de lo más acertada, el camarón de buen calibre y especialmente crujiente, muy buen plato. Las verdinas sorprenden menos, pero la ejecución de la legumbre era perfecta. Eso sí, en mi opinión, un plato subido de precio ya que la cantidad de bogavante era escasa.

Maridamos los primeros platos con una botella de Bastión de Luna, vino blanco de uva albariño DO Rías Baixas que a mi al menos me resultó muy ácido, por lo que para el plato principal decidí cambiar.

La estrella de la noche fue el pescado salvaje, en nuestro caso un sargo gallego de 1350 gr. Te lo muestran antes de cocinarlo y te dicen el peso, tampoco te comentan el precio que en la carta indican que es por cada 100 gr. Este fueron 98€ y la verdad es que aunque puede parecer elevado, no lo es, comimos perfectamente cuatro personas y de hecho nos costó acabarlo y la calidad del pez es sublime, fresquísimo y elaborado en su punto justo, a nosotros nos gusta un poquito menos hecho, pero estaba soberbio. Los acompañamientos van a parte, patatas panadera (6€) y pimientos y berenjena (8€), elaborado todo al horno e igualmente muy muy rico, con un sabor a leña muy destacado.

Maridamos el pescado con un vino muy especial que fue el descubrimiento de la noche; La Maldición oxidativo 2015 de uva Torrontés blanco DO Madrid (26,50€) con un color anaranjado turbio y un sabor ajerezado que fue una gran sorpresa y que acompañó a la perfección el pescado.

Aunque estábamos bastante llenos, para terminar nos atrevimos con una tarta de queso de cabra azul acompañada con un helado del que no recuerdo el sabor (8€). La tarta, de aspecto muy similar a la de Cañadío, pero con un sabor mucho más intenso a queso azul que nos resultó un poco fuerte, pero la verdad es que estaba muy buena.

Dos botellas de Vichy Catalá a 3,25€/u y tres cafés 2,50€/u. Aquí creo que se pasan mucho.
El servicio de pan, muy bueno, y aperitivo a 1,90€/persona que en este caso no me parece excesivo.

En total la cuenta fueron 239,73€, 60€/persona. Creo que lo justo hubieran sido 10€ menos por persona, ya que toda la bebida está un poco subida de precio, así como algún primero. Bien es cierto que todo el producto es de una calidad excepcional, pedimos todo lo que nos apeteció y los vinos son muy seleccionados. Si miras un poco más lo que pides y optas por primeros más económicos como las almejas, los mejillones o los callos, con vinos un poco más económicos, la cuenta puede rondar los 40-50€ por persona.

En cualquier caso, aunque no es un sitio para ir con mucha frecuencia, merece muchísimo la pena conocer este templo del producto del mar por el mimo con el que lo cocinan y lo sorprendente de su carta de vinos.

Miss Superlike Aveli...

Te estas guardando todos los buenos

8 de mayo de 2016

24/07/2017

Revisión julio 2017: 4+

Sitio al que teníamos ganas de dar una oportunidad y actualizar nuestra percepción. Y vaya que lo hemos hecho. Muy cerca de las 5* anda el resultado.

Ya totalmente asentado el negocio y con el ritmo y cadencia de platos rodados estamos hablando de un sitio de mucho disfrute.

Venga a probar diferentes pescados con variadas preparaciones (su especialidad), pero no por ello no triunfan con un guiso de pochas con carrilleras de dar palmas, lo que hace que dejemos en pendientes de probar esos callos que soportan en carta en verano (por algo será, seguro)

Local pequeño, tranquilo, servicio atento y eficiente, buenos vinos........ = gran velada.

¿y de comer? pues estupendos boquerones en vinagre, sabrosos y picantitos mejillones, espectacular pargo, y un rico tartar de bonito. Ojo, y las galácticas pochas, bien regadas con un palo cortado. Otro punto positivo

Acaba de entrar en nuestra quiniela de lugares a los que visitar de forma recurrente.

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Mayo 2016. 4--
Poco más de 3 horas para 4 platos. Si al salir de casa un vecino hubiera ido a Valencia a zamparse una paella habríamos acabado a la par.

Después de esta introducción, arrancamos.

Pequeño localito en pleno barrio de las letras. Pequeño pero resultón, creo que han sacado partido a cada centímetro. Bien

Como ya está más que comentado, carta corta de marcado gusto por el producto y con los toques (ya clásicos) de fusión del momento.

Ricas gyozas, de buen sabor y contundente relleno, pulpo muy rico y con un punto que se me antoja bueno, insípido cabracho con caldo de anchoa y típico ceviche, no por ello menos bueno. Aceptable. De postre, tarta de limón bien, correcta.
No opción de medias raciones porque, según ellos, está pensado para compartir, aunque en la práctica hay platos que se comparten mejor entre 2 que entre 4.
Platos de 15€ a 26€ con mayoría entorno a 18€, excepto el chuletón, que ya tiene precio más serio.
Precio medio ronda los 40€. Nosotros en cena ligerita y sin vino quedó ligeramente por debajo.

Carta de vinos ídem de comida. Corta y concreta, bien seleccionada. De precio, aceptables.

La comida bien, vale, mola, pero los tiempos fueron eternos. Menos mal que tuvimos el día tonto de charleta y nos vino hasta bien, pero lo que es, es. Laaaaargo.

¿Volver? En buena compañía, seguro (por si acaso el tema tiempos).

26/11/2016

Salsas que piden pan, mucho pan!

Ayer por la noche me llevaron por sorpresa a Bistronomika, cuando vi el sitio recordé que había leído que los precios eran bastante altitos pero he de decir que mi experiencia fue muy buena, aunque no sea elegante empezar hablando de precios, hasta ahora lo que me había echado para atrás a la hora de ir era eso y he de decir que al final salimos a treinta y pocos euros por persona con botella de vino, cuatro medias raciones y postre, un muy buen precio por la calidad del producto. Ojo, vi que el precio se podía incrementar exageradamente si se pedían los productos individuales como la croqueta, la gilda o la ostra que estaba fuera de carta, que si que tenían unos precios bastante desproporcionados.

De aperitivo unas buenas aceitunas y un pastel de pescado, ricos.

A continuación, alcachofas, zamburiñas (volandeiras) y angulas de monte, muy buen plato, con una buenísima salsita al fondo que nos hizo que empezáramos a mojar el riquísimo pan que tienen.

Seguimos con unos mejillones con bisque de cangrejos, por favor denme una garrafa de ese bisque de cangrejos... delicioso!

Probamos después unos chocos a la brasa, para mi gusto lo más flojito, estaba rico, pero comparado con los demás platos un paso por detrás.

Y terminamos con el platazo, la costilla de vaca rubia con curry, la carne era pura melosidad, y la salsa nos hizo acabar con el pan, nos llegamos a plantear chupar el plato, pero como somos personas medió educadas tuvimos que controlar nuestros instintos...

De postre tomamos un bizcocho de chocolate con helado de chocolate blanco con boletus también muy muy rico..

No esperaba tanto de este sitio y me sorprendió muy gratamente, id!!!!!

24/03/2018

Cocina casera de un nivel de gran restaurante

Maravilloso sitio, pequeño con muy pocas misas pero muy bonito. Aunque lo más sorprendente es la excelente calidad de la comida, con ese toque casero y riquísimo que da idea de la maestría que hay en la cocina. Unos callos maravillosos, platos de cuchara como hacía mucho que no los probaba y una enorme calidad con los pescados. Como el pescado es salvaje, el precio es alto si tienes pescado, hasta los 60 o 70 € por cabeza. Carta de vinos corta pero muy interesante

28/05/2017

Muy buen sitio,para volver

26-mayo-2017
Pues casi un año después he vuelto y me reafirmo en lo que puse en su momento, muy buen sitio.

11-junio-2016

Sitio pequeño, sin grandes alardes pero que se está cómodo. Comida muy muy buena, una fusión muy bien entendida. Todo rico, en cantidad suficiente y a buen precio. Por lo rica y original que estaba el plato que más me gustó fue la gilda.

Croquetas de almejas ricas, dumplin de gambas al ajillo (creo) ricas pero demasiado relleno, un poco más pequeñas serían perfectas.

Pescados muy bien tratados, y la costilla con curry muy buena. De todas formas me estoy cansando del curry y quizá ya no me acabe tanto por esto.

Los vinos bastante ajustados.

Servicio muy agradable y que ayudan bastante a elegir. Carlos del Portillo cocinero-dueño un tío muy majete.

Un sitio al que hay que volver más pronto que tarde...

31/05/2016

Producto, cocina y sala, pero precios elevados.

29-5-2016. Mediodía.

Visita a este lugar que de un tiempo a esta parte, esta recibiendo múltiples visitas y acaparando múltiples comentarios - variados, eso si-, en las redes sociales. Desde aquel que poco menos, le tilda del descubrimiento del año, hasta aquel que le califica como uno mas, hay todo tipo de comentarios.

Una vez producida la visita, ya puedo opinar, y a ello vamos.

Las instalaciones, no me han gustado, directamente, no me he encontrado cómodo en ellas; ni la decoración, por muy de moda que esté; ni la iluminación, luces amarillas que impiden hacer una foto en condiciones; ni las lamparas, colgando muy bajas en el centro de las mesas y que cada vez que te levantas como no andes con cuidado la golpeas con la cabeza, y escribo con conocimiento de causa; ni la ausencia de un mantel en la mesa. Menos mal que si presentan servilletas.

La sala muy correcta, la jefa de sala muy amable, atenta y explicando muy bien la carta, una persona procedente de la cocina que nos ha sacado varios platos muy bien explicados y otra persona, muy dispuesta y con una sonrisa siempre en los labios, pero con dificultades para expresarse en nuestra lengua, lo cual hacia difícil entender las explicaciones de los platos que nos ha traído.

En cuanto a la cocina, nada que objetar, se nota el manejo de un buen producto y una buena elaboración. En ese sentido, me adhiero a la corriente que opina que este es un lugar con buena cocina.

Las carta es corta, cambiante en función de mercado. Sus propuestas, según la sala, están pensadas para compartir todos los platos. El aspecto bebercio, su carta es breve, con referencias conocidas en su mayor parte y con precios razonables, tan solo una referencia desconocida y que obviamente hemos trasegado, un Rias Baixas, con mezcla de Albariño, caiño branco y loureiro, del 2013, de nombre Vimbio, que se deja beber pero que no pasa a mi lista.

A modo de aperitivo Boquerones marinados con salsa kimchi, para nada aceitosos, con el sabor propio del pescado fresco. El nombre de boquerones, lo es porque lo oí al servir en la mesa de al lado y por el aspecto claro está, la persona que nos sirvió el aperitivo - nada ducha en nuestro idioma -, los bautizó con el nombre de mojarrones, le pregunte hasta tres veces por el nombre - no lo había oído nunca- pero ante sus dificultades idiomáticas, desistí en seguir haciendo preguntas.

Pero por interés intelectual, comencé la búsqueda del significado de la palabra, ni la RAE ni la Wikipedia ofrecen ninguna información, tan solo he encontrado y aporto un poco mas abajo, una tabla con los nombres mas comunes y/o comerciales. Si alguien tiene alguna noticia sobre el nombre, su procedencia o donde su utiliza, la aportación será bienvenida, aunque sospecho que la palabra procede de un mal entendimiento de nuestra lengua y no tiene ninguna conexión con el bicho.


Nombres comunes o comerciales

Castellano: boquerón, anchoa. Andalucía: boquerón. Asturias: bocarte. Baleares: aladroc. Canarias: longorón, anchoa. Cantabria: bocarte. Cataluña: seitó. Galicia: bocarte. Murcia: boquerón. País Vasco: antxoa, bokarte. Valencia: seitó, aladroc.

Alemán: sardelle, anchovis.

Francés: anchois.

Griego: antjúga, gavros.

Inglés: anchovy.

Italiano: acciuga.

Portugués: biqueirão.


- Guisantes naturales con centolla. Se aprecia buena calidad del guisante, por contra la centolla, mas allá de su presencia, no aporta gran cosa, salvo en el precio final, 22€ el plato.

- Anchoas, sus espinas, salsa de vermut. Otro ejemplo de buen producto, cocinado lo justo para que no pierda su frescura. Espinas crujientes. 18€ el plato.

- Dumpling de gambas al ajillo. Muy bien preparadas, en ese aspecto no tienen nada que desmerecer de las preparadas en lugares chinos; relleno compacto, con intenso sabor a gamba al ajillo, pero muy secas, excesivamente secas, la aportación de alguna salsa no le hubiera venido nada mal, incluso si hubiera incrementado los 15€ que cuesta este plato.

- Xata roxa, hojas de shiso y tiras de manzana acida. Se trata de una vaca de origen asturiano, caracterizada por presentar una carne rosada. Las hojas de shiso y la manzana aportan un punto de acidez que resulta interesante, pero no estoy muy seguro de que sea la mejor elección cuando la carne es buena. Muy tierna la carne, jugosa y con muy buen sabor, pero caemos en las modas, solo tres pequeños trozos para dos personas y a casi 24€el plato. ¿Pero no quedamos que la idea es compartir todos los platos? Con número impar de piezas es dificil compartir entre un numero par de comensales.

- Creme brulee al caramelo. Presentado dentro de un tarro de cristal, es agradable de sabor, pero tiene una textura muy espesa. Se hace un postre pesado.

- Tarta de queso, salsa ligeramente picante de pimientos y helado de fresa. Postre fuera de carta, destaca por el contraste, en boca, de los tres sabores, el queso, la fresa y el ligerísimo picor de la salsa, tan ligero que creo que una subida de picor hubiera realzado este postre.

Cafés con hielo, para no variar.

En conclusión, si solo te interesa la comida que tienes en el plato y deglutirla sin mas, haciendo caso omiso de los otros aspectos que te rodean, efectivamente estás en un muy buen sitio. Aquí se come muy bien. Pero si ya, a estas alturas, buscas algo mas, si buscas un entorno agradable, atractivo, además de una buena comida, éste, emho, no es el mejor lugar.

Y si hablamos de precios, sí, ya sé que algunos dirán que la calidad se paga, y aquí hay calidad, lo afirmo, eso no lo pongo en duda, al contrario, pero habiendo pagado 120€ por 2pax, también afirmo que por un poco mas, hay otros lugares con una muy buena calidad de producto, cocina, sala y ademas instalaciones. Y no cito nombres, por no hacer publicidad o que alguien me acuse de estar a sueldo.

No obstante, se puede volver, claro que si.

spider72

Bueno, expectante estoy por leer...y eso que a mi no me pareció caro.

30 de mayo de 2016

1Falces

Pidiendo gyozas resultará caro. De ahí mi política de nunca pedir gyozas en lugares posmodernos (véase StreetXo y derivados). Convertir un entrante en un plato principal... es una salvajada. En Harajuku Gyoza (Tokyo) te sirven 6 gyozas del carajo por 290Y. Pues... eso.

30 de mayo de 2016

spider72

Ya pero pide tu una naranja en Tokyo y ya verás el "preu". Tus Gyozas cuestan eso más el avión :D

30 de mayo de 2016

1Falces

No es comparable. El precio de la materia prima es el mismo allí que aquí. En cualquier chino te metes 12 jiaozi por 3,50€.

30 de mayo de 2016

spider72

Eso es verdad. El coste de la materia prima es de risa, pero quiero pensar que la cocina que tiene el uno detrás no la tiene el otro. A mi las gyozas de Bistronómika no me supieron igual que las de un chino de 3,50 la docena que imagino que son las que yo compro en Iberochina para mi casa.

30 de mayo de 2016

Yanzoo

Estupenda reseña Gath. Mi alter ego cuando llegó la cuenta dijo exactamente lo mismo...

31 de mayo de 2016

Gath

Muchas gracias Eum. Me alegra saber que mi humilde opinion coincide con la de importantes usuarios de este portal.

31 de mayo de 2016

acme

Idéntica experiencia José luis. Yo al menos solo pagué 100 larries

31 de mayo de 2016

volga

Buena reseña. Si me permites un par de puntualizaciones:
- Aunque estoy de acuerdo contigo en que seguramente fueran boquerones, hay que apuntar que hay un pez comestible que se llama mojarra (sargo se llama en otras zonas). Igual han mezclado la palabra mojarra con boquerón y han inventado la palabra mojarrón...
- La xata roxa es una vaca asturiana que se llama así no por su carne rosada, sino porque el animal es de pelo rubio/naranja (en asturiano roxu significa pelirrojo).

1 de junio de 2016

Gath

Muchas gracias por las puntualizaciones.
La verdad es que la persona que menciono la voz, mojarrones, es la persona que no dominaba nuestra lengua, y al escuchar a la jefa de sala explicar a otra mesa, que eran boquerones, interpreté que se trataba de un error de tipo idiomatico.
Pues fijate que cuando me contaron lo de la carne rosada, pensé roxa=rosa, anda, pues tiene logica, ahora veo que de bable, como de tantas cosas, nada de nada, ¡ cuanto queda por aprender!
Muchas gracias por tus puntualzaciones, gracias a ellas hoy sabemos todos un poco mas.

1 de junio de 2016

Gath

@volga. Me has hecho pensar - lo cual es siempre positivo-, acerca de la voz "roxa" y me acaba de venir a la mente que hace muchos años, uno frecuentaba un chigre, muy cutre, en Villaviciosa (Asturies) de nombre "El Roxu", donde uno se ponia literalmente ciego a sidra, con sus morcillitas y sus fabes - no todo va a ser trasegar liquidos-, y el dueño, que deambulaba por alli, tenia el pelo, pelirrojo no, lo que sigue,.... Mira tu por donde, pasan los años, me cuentan lo de la carne roxa, y voy y me lo creo. ¡Que pena de memoria !

1 de junio de 2016

volga

Jeje, efectívamente, había un chigre en Villaviciosa llamado el Roxu. Y digo había, porque hace un año o así lo vendieron y el nuevo dueño le cambió el nombre.
Y sobre la palabra roxu/roxa, es una palabra muy usada en Asturias a pesar de que es curiosa porque tiene un significado muy amplio. En función del contexto (aplicado a una persona o a animales) puede significar rubio, pelirrojo, naranja, castaño claro, color canela... Es decir, se podría entender más bien en sentido amplio como "no moreno/a".

1 de junio de 2016

Rosalía Martínez (Pi...

de acuerdo con las gyozas, pero yo la verdad es que no vi cara la dolorosa final

1 de junio de 2016

09/05/2016

BISTROKAZADO (Salgo en la carta, soy el pichón)

Cena Sábado Mayo 2016

3,5 * y ni una más.

Tras el éxito de BACIRA la semana pasada sufría acoso y presión para reservar en otro sitio este fin de semana. Podría haber asegurado el tiro con algo menos arriesgado, más afianzado y reposado, pero no, tiré de una de las últimas novedades, y no, la jugada no salió del todo bien.

No se llegó a pedir mi cabeza, pero en general bastante descontento y odiosas comparaciones con la elección de la semana anterior. He de decir que servidor fue el menos crítico con el lugar y que oyendo al resto le pondría 1 estrella, pero quiero pensar que no eran del todo objetivos y se dejaban llevar por la pasión del momento.

Iba a seguir el consejo de pedir las mesas de fuera, pero como me aseguraron que llamarían para confirmar la reserva lo dejé para ese momento y, finalmente, no hubo tal llamada. En cualquier caso tengo mis dudas de que fuera nos hubieran podido hacer sitio a 6 personas.

Tras hacer terapia de grupo, para que nuestros queridos amigos "filete con papas" no convirtieran la experiencia en una no-experiencia pidiendo 2 kilos de txuletaka, llegamos a local.
Muy bonito al entrar con esas pocas mesas y la barra. Nos pasan al comedor trasero y tenemos una hermosa mesa de madera amplia y buen ambiente.
El comedor interior. aunque está muy bien conseguido y ambientado, no deja de ser una estancia interior, sin ventanas, más bien pequeña y que da a los baños. Pero no se está mal.
Cada uno que iba llegando se quejaba del calor, y me fio más de ellos que de mí, que soy medio insensible a las temperaturas. En seguida se ofrecieron a ¿abrir una puerta?, pero no puedo confirmar si se resolvió el problema. Yo estuve agusto todo el tiempo, en mangas de camisa eso sí, pero a las camareras se las veía sudar la gota gorda.

APERITIVO. Brochetas de gambas. Muy buenas.

GILDA - ATÚN ROJO- AJÍ - PIPARRAS. Una para cada uno. No fue un gran éxito de público y crítica he de reconocer, aunque a mí me gustó bastante y la disfruté mucho. Son 4,5€ pero la cantidad de atún es generosa.

TARTAR DE ANCHOA. Fuera de carta. Tuvieron la deferencia de servirnos 5 porciones individuales, cada una sobre una lámina de pan. ¿Estaba bueno? Sí. ¿Sorprende probar un tartar de este pescado? Sí. ¿Como para pagar 5 euros por cada porción? Seguramente no, aunque desconozco a cuánto cotiza la anchoa fresca del cantábrico. Quizá un ligero exceso de acidez que no dejaba apreciar del todo el pescado.

DUMPLING - GAMBAS - BERENJENA - PONZU. Muy ricos y con un relleno muy sabroso. Vuelven a ajustar el número a los comensales. La única pega de este plato es que tienen el detalle de ofrecerte palillos si los quieres, algunos nos animamos y era dificilmente tratable con palillos, costaba hacerse con él, se deslizaba, rompia y escurría, imagino que por el relleno. Cosa que dificilmente pasa por ejemplo en un japonés. Aun así muy buenos. ¿Como para pagar 3,75€ por cada uno?. Ufff, no sé, no sé.

KALAMAR - BRASA - JUGO DE CANGREJO. Un muy buen calamar sobre una salsa oscura y unos brotes. Este no picaba nada. Obviamente el calamar muy bueno, pero no mejor que si lo hubieran hecho de una manera clásica. En mi opinión falla el concepto de este plato porque la salsa queda abajo, y el calamar es muy firme y no empapa bien la salsa, de hecho ni recuerdo el sabor, solo recuerdo el calamar.
Yo echaría la salsa por encima del calamar aunque afee el plato, o cortaría el calamar y lo metería en remojo con la salsa en un recipiente, aunque perdiera el aspecto de verlo entero fresco y bueno. O mejor todavía haría una salsa más densa que sí se pegara al calamar, que incluso podría servirse muy caliente y aparte.
Así son 18€ que te dejan un poco frío.

COSTILLA - CURRY PANANG - COCO. Nos recomendaron pedir un par para acabar bien, y así lo hicimos. Muy buena la combinación de la carne, la pasta y la salsa. La pasta, contra lo que pueda parecer, no desmerece nada. La carne tierna y buena. Un poco excesivos los 17€ por cada plato, pero está bueno eso sí.

Iba avisado de que los postres ni fú ni fá, exceptuando el de piña, que por desgracia seguían sin tenerlo. El caso es que entre querer sacar algo más de la experiencia, que tampoco es que quedáramos muy saciados, y que nos liamos y acabamos pidiendo 3 cuando iban a ser 2... acabamos liándola del todo. Nos cantan los postres en vez de traernos la carta. Fallo nuestro de no verlos antes y de no pedirla, porque si vemos los precios igual no pedimos o pedimos menos seguro.

CREMA DE ARROZ ASTURIANA. Si llegamos a saber que iban a caer 9 €urazos por este plato se queda en cocinas. Una versión de arroz con leche asturiano, con el arroz no sé si muy pasado, triturado o deshecho y con el caramelizado en la parte de arriba. Es un postre abundante y estaba bueno, ¡¿¡pero 9€!?!

TORRIJA. No debía de ser la misma que le pusieron a Javier B. Porque esto era un pan brioche directamente empapado en leche y con un poco de soplete por encima. A mi pareció comer pan mojado en leche con un poco de azucar tostado encima, de las peores que he probado, si no la peor. Se quedaron gran parte de los bordes del pan y del resto, desmenuzados, en el plato. Veo que en la foto reciente de la carta pone helado de cerezas, pero eso no hizo acto de presencia, solo había leche en el fondo, y a un lado unas frambuesas y cerezas al natural. 7 €urazos.

CREME BRULEE - CHOCOLATE BLANCO. Típico postre que pidió alguien porque era en lo único que oyó algo de "chocolate". Daba igual si eran "Estropajos usados con pimienta y virutas de chocolate". El caso es que fue eso, una crema bastante insípida que lejánamente recordaba al chocolate blanco y nada a una creme brulee, con unas bolitas de chocolate sin más. La presentación bastante currada, pero un postre insulso. 7 €urazos.

PAN. Nos pusieron uno blanco y uno negro, muy buenos.

BEBIDA. Algunas cervezas, refrescos, aguas y un par de botellas de alvariño Paco y Lola (21€), bastante decente, y a buen precio por lo que vi, sin dejar de ser caro como todo alvariño.

PRECIO. Con algún café suelto, y sin copa, la cosa quedó en 44€ por persona. Caro, caro, para la experiencia vivida y, aunque acertáramos pidiendo todo y evitáramos los postres, me seguría pareciendo una relación calidad-precio regular.

Como anécdota la mesa de al lado tampoco debió de acabar entusiasmada con el precio cuando les vi preguntar por el precio que les habían cobrado por la txuletaka gallega (500 grs). Según oí les habían puesto 1,2 kg y no los 500grs que reza en la carta. Imagino que en la comanda les explicarían que les ponían carne para los 4, o la cantidad, porque eso sí, todo lo explican en detalle y correctamente.

ME GUSTA:
- El concepto de platos fusión, innovadores, asíatico y de pescado. Siempre, o casi siempre, apetecen cosas nuevas y sorprendentes.
- La atención. Es buena, ningún pero aquí, salvo el detalle de cantarnos los postres en vez de traer la carta, que normalmente no penalizaría pero en este caso sí, y mucho, tras el apocalipsis postril allí vivido.

NO ME GUSTA:
- Los postres. Por ese precio son denunciables, y si fueran más baratos alguno también, y lo que es peor, son el final y lo que te acaba dejando un mal sabor de boca.
- Los tiempos. Estaba de charleta y ni me dí cuenta, pero es verdad que alguno se quejó al final de la cena y cuando dijo la hora nos llevamos una sorpresa. Si vas sin prisa yo al menos no sufrí esperando ninguno.
- La relación calidad-precio no acaba de convencerme aunque el producto sea de buena calidad.

Sr Rodriguez

totalmente de acuerdo.

9 de mayo de 2016

Yanzoo

Pues la torrija que tome yo estaba buena.... jajaja me ha encantado "estropajos usados con pimienta y viruta de chocolate".

9 de mayo de 2016

Sergiete

¿Tu torrija tenía helado?

9 de mayo de 2016

Yanzoo

pues @sergiete juraría que sí!! y teniendo en cuenta que no me gusta nada la leche, si hubiera sido "pan mojado en leche" creo que lo recordaría..

9 de mayo de 2016

Sergiete

Pues a partir de hoy pongo en duda toda torrija acompañada de helado. ¡Qué diantres! todo postre acompañado de camuflaje de helado. Y reivindico los postres clásicos sin camuflaje de helado, exceptuando el brownie que sino no pasa...

9 de mayo de 2016

spider72

bueno bueno...pues yo he ido 3 veces y siempre me ha ido muy bien. eso sí no tomé postres...

9 de mayo de 2016

Helen Holms

Estás cogiendo carrerilla Sergiete .... Ahora eres tú el que te adelantas ... Lo tengo en mi lista de pendientes también!!!

10 de mayo de 2016

Helen Holms

Por cierto, tú descripción de los postres es ... Indescriptible, jajajajaj, que gracia me ha hecho lo de los estropajos ...

10 de mayo de 2016

Pamplinero

Estuve en la comida de ese mismo día y coincido con la reseña AL SIENTO POL SIENTO. La torrija espantosa y el arroz con leche nada del otro mundo. A ver si saco tiempo y escribo la mía.

11 de mayo de 2016

Javier B.

Sergiete, mis postres favoritos son el arrroz con leche y las torrijas. A mi me pareció la mejor del año y eso que (aunque no lo llegué a escribir) las torrijas de brioche me parecen de salida un pequeño fraude que se extiende en varias cartas. En Marzo debí comer como 20 torrijas y está me pareció la mejor. Vete a saber que ha podido pasar.
El arroz con leche es muy dificil de hacerlo bien. Yo nunca lo pido salvo excepciones. Y claro, triturar todo el arroz pasandolo de punto y llamarlo crema es algo que hacen muchos sitios porque es resultón. Y lo resultón es enemigo de lo bueno.

11 de mayo de 2016

Sergiete

Sí, por eso digo que no debió de ser la misma, porque no creo que sea tema de gustos, porque de los 5 que eramos a todos nos pareció igual de mala y se quedó medio sin comer. Además de no llevar helado.
Tampoco quita que seas completamente CULPABLE, porque la pedí pensando en tu premio "TORRIJA DEL AÑO" jajaja :P

11 de mayo de 2016

Javier B.

Ya lo siento...Sensacionalismo gastronómico...

11 de mayo de 2016

Miss Migas

Arroz con leche a 9 euretes.... ¿quién se apunta a montar un puesto?

11 de mayo de 2016

Gath

Parece que lo veo....de entrada Fish&chips y para finalizar Arroz con leche "Prendes style"...suena bien.

11 de mayo de 2016

08/05/2016

La espera Astronomika (3 estrellas muy largas)

(Iba a poner 3 estrellas, pero igual me echan de 11870).

A ver, que sí, que la comida es la jostia. Pero 40 minutos de espera entre el primer plato y los demás, que también se hicieron de esperar, debería estar tipificado para un juicio de faltas.
Yo lo pongo en cuarentena.

El sitio no es muy grande, y es verdad que mejor la zona de fuera que la de dentro, pero nos tocó la zona de dentro.
Los camareros muy majos, pero no tuvieron el día, vaya. El local se acabó llenando, pero con cuenta gotas. Nos amenizaron un poco la cena con espectáculo improvisado, uno de borrachos enfrente.

Para 3 comensales pedimos: los dumplings (15€, 4 unidades), pulpo a la gallega (18€)-fuera de carta-, ceviche (15,50 €), cabracho (18€) y tartaleta de limón (7€). Más pan con aperitivo (que veo que lo cobran, el aperitivo, el pan ya lo suponía) (3€) más las cervezas: 6 dobles (18€) ascendió la cuenta a 96€. Que está bien.

Dos partes: 1. la comida. Sí, muy rica, de 4 estrellas llegando a 5. Porque el ceviche no es el mejor que he probado, pero ésos dumplings estaban de toma pan y moja y el pulpo más.
El pan era de masa madre y no sé qué más virguerías. La tartaleta, ok. Para cuando el cabracho llegó se me había quitado el hambre y me había comido todo el pan. Lo que comí estaba bueno, muy suave.
2. El servicio. El compás de espera fue un EPIC FAIL para mí, que no tengo paciencia ni la conozco. Entrar a las 9 y salir a las 1, sin copas ni nada, juzguen ustedes. Entre semana y que tampoco había tanto lío en el local. No sé si les debí mirar mal o qué. Inexperiencia, lío en la cocina, qué sé yo.

La comida de 5 y la espera de 3 (y pongo 3 porque los camareros fueron majetes y nos explicaron toda la carta), la media hace un 4.

¿Volveré? Pues no sé, por ahora voy a probar otras cosas. Lo dejo en "revisables", que el tiempo todo lo cura.

Ya me pueden echar de 118.

Yanzoo

yo también lo tengo en esa categoría..

8 de mayo de 2016

Mims

¿Qué te pasó a ti @eum? Mira que yo pensé que me tocó a mí la china.

8 de mayo de 2016

Yanzoo

Pues @mims que nos pusieron unos dumplings étnicos... lo que viene siendo negros, vamos quemados!. Tuvimos mala suerte.

8 de mayo de 2016

Sergiete

Joe pues mira, yo voy a andar sobre las 3* y media

9 de mayo de 2016

spider72

vaya pues en serio que a mi todo lo que he probado y por lo que vale me parece de 5

9 de mayo de 2016

Sr Rodriguez

Otro que se apunta a las 3 y mucho, no llegando a 4

9 de mayo de 2016

Avelio

A mí también me parece de 5 stars, pero cada uno le va, como le va. El que tenga que rajar que lo haga, que aquí no hay censura (por fortuna).

9 de mayo de 2016

Sr Rodriguez

Keep calm, Avelio. Como tú bien dices, cada uno puntúa por lo vivido

9 de mayo de 2016

Javier B.

A ver si se le está pegando de su vecino Triciclo...A nosotros nos fueron bien los tiempos, pero el local estaba medio vacío (Semana Santa).
Lo que sigo viendo es precios descompensados, 15€ por 4 dumplings??!!

9 de mayo de 2016

bokimon

recomendado por aveli@s y spider,reserve el jueves,estube superapuntito de entrar,pero la verdad lo que habia en la carta no nos apetecia mucho y segui,os nuestro camino a lo simple y llano

9 de mayo de 2016

Sergiete

Pues a mi la carta sí me resulta muy atractiva para ese rollo fusión-producto-mar. El que no nos acabara de conquistar fue por otros motivos.

9 de mayo de 2016

TragaldabasPro

Sigo alucinando con lo de los 40 minutos!!

9 de mayo de 2016

17/06/2016

La mar de bueno

Bistronomika es un proyecto de Carlos del Portillo, chef que ya empezó a apuntar muy buenas maneras en el hotel Ritz y en el restaurante Velázquez 128, y que ha encontrado en la calle Santa María (la misma de nuestros adorados Triciclo y Tandem, que a este paso va camino de ser la calle más foodie de Madrid) un pequeño rincón ideal para liberar su creatividad. El espacio, coquetón y con aires de bistrot, es diminuto y no tiene mucha luz, pero la madera y la iluminación le dan un toque íntimo y acogedor que te hará sentir como en casa.

Los protagonistas de la carta de Bistronomika son, como te imaginarás, los pescados y mariscos. Pero ojo, que aquí no vale cualquier cosa: no encontrarás nada que no sea salvaje (vamos, nada de de piscifactorias). Además, los chicos se los han currado abriendo su carta a especies poco comunes por estos lares procedentes de Galicia, Asturias o Canarias (sargo negro, coruxo, rubio, maragota, borriquete, pargo rojo…) todo preparado con recetas de aires nikkei con grandes contrastes de sabores dulces, picantes, salados y ácidos. Todo va cambiando según lo que el mar mande cada temporada, aunque hay platos que ya se han hecho un hueco permanente, como sus famosas gildas con atún rojo, piparras y salsa de ají que nosotros cometimos el imperdonable error de no pedir: ¡que no te pase lo mismo!

En Bistronomika tampoco se olvidan de la tierra: podrás probar delicias como el pichón, la carne de xata rosa (ternera asturiana con un característico color rosado) o, si tienes mucho saque y vienes acompañado, la enorme txuletaka: 1,5 kilos de chuletón gallego perfecto para compartir. Para cerrar tu comida / cena con un regustito delicioso en la boca tienen una selección de postres muy originales (y muy ricos) y para beber, no pueden faltar cervezas artesanas o buenos vinos de pequeñas bodegas de Galicia, Madrid o Ribera del Duero.

En definitiva, en Bistronomika encontrarás un producto inmejorable, un muy buen servicio y unas recetas originalísimas y bien ejecutadas. Nuestro únicos ‘peros’ son los tiempos de espera (muy, muy largos, o al menos así fue en nuestra comida) y la relación calidad / cantidad / precio, quizás un poco disparado hacia arriba si tenemos en cuenta lo reducido de algunos platos y la oferta actual de Madrid (muchos restaurantes estupendos a muy buen precio). Queda dicho, con todo, nos quitamos el sombrero y, por supuesto, te recomendamos que lo pruebes y que nos lo cuentes.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/bistronomika

Buen provecho e Eat & Love!

29/06/2016

A seguir de cerca

Dos visitas a Bistronomika para comprobar la nueva aventura de Carlos del Portillo que reaparece tras Velázquez, 128. Lo hace en un local pequeño, coqueto de la calle Santa Maria en el Barrio de Letras que ha puesto en pie con sus socios de forma enteramente manual. Decoración austera y cálida, aunque el local resulte algo oscuro.

Cocina vista de apenas seis metros cuadrados, en el que tanto Del Portillo como su colega Charlie Castellanos desarrollan platos cuyo objetivo es que brille el producto. Profunda presencia de pescados en función de la estacionalidad y los caprichos de lonjas y mercados. Sin tener miedo a ofrecer algunas especies menos comunes como xargos, rubios, reyes y cabrachos.
El estilo de cocina es directo, desnudo, sin telón, nada que esconder. La calidad del producto existe y se expresa elaboraciones sencillas bien a través de la baja o de las brasas mediante un horno Movilfrit (similar a josper) en el que se utilizan encina, quebracho argentino y fibra de coco. Cocina de producto y temporada que da lugar a una carta que varía de forma constante.

En la primera visita degusté un pudding de merluza de aperitivo que debería estar en la carta. Igual de obligatoria que resulta la gilda. Ahora de bonito, anteriormente de atún que se acompaña además de una salsa de ají amarillo. Lo mejor la combinación entre el punto de vinagre que abre el paladar y el pescado.

De las brasas sale la vieira con tomate y kimchi. Perfecta ejecución. El calor del producto se equilibra con el tomate y su ligera acidez. Los matices se completan con cierto dulzor proveniente del kimchi. Notable entrante.

La inmediatez en la cocina comentada tiene riesgos. La caballa, papada y ajo negro no convence en textura y la papada no permite que se aprecie ese sabor marino tan característico de este pescado azul.

En cambio en el chipirón, trufa de verano y berenjena Carlos sale más que airoso. Los toques ahumados de las brasas confluyen en el cefalópodo y en la verdura casando de forma síncrona. El calamar sin limpiar se muestra como es.

Ejemplo de desnudismo es el rubio que se acompaña a distancia de una crema de guisantes, otra de chirivía y cebolleta encurtida. Brilla el pescado que no necesita nada. Carne blanca y firme con notas yodadas por su alimentación. Producto y punto perfecto.

Siguiendo esa estela del género, el pichón de Bresse con brevas y zanahorias. Pechugas poco hechas manteniendo ese color rojizo tan atractivo y las alas con una textura diferente con más tiempo de calor. Se acompaña de una fruta de temporada como la breva que limpia la boca y equilibra con dulzor un toque amargo de una salsa de cerveza negra. Acierto.

El curry panang de carrillera de vaca rubia se me antoja obligatorio. Sabroso y ligeramente fresco, acompañado de una pasta italiana denominada fregola que absorbe la salsa. Reconforta con facilidad y conocimiento. Gusta por derecho.

También recomendable la costilla de vaca de origen con puré de patata. Solo necesita tiempo para después resultar suculenta, aunque con menor duración habría ganado en jugosidad. A destacar el puré de patata con unas interesantes notas terrosas ya que se utiliza parte de su piel.

Los postres no bajan el nivel. Se nota cuidado, interés y querer salir de la norma actual que impera en este apartado. Destacan los frutos rojos con helado de fresa y wasabi y creme fraiche. El helado de uno de las mejores heladerías del país, el Obrador Grate de Logroño de Fernando Sáenz. Se equilibran la fresa y el wasabi, predominando ligeramente éste, pero sin que resulte picante del todo, aumentando la frescura del conjunto. Dulces, amargos y el punto de temperatura necesario para esta época del año. Muy interesante.

El lemonpie se compone de helado de mojito, crema de limón, hojaldre y una especie de merengue seco de limón mejorable. Ácido, fresco y con ese tono dulce que llega a través del hojaldre.

A cargo de la sala, Silvia Manzano que atiende con cercana sonrisa y con las explicaciones necesarias en la presentación de cada uno de los platos. Precio en consonancia con el producto que se utiliza, resultando alguna ración de pescado de tamaño incrementable.

En definitiva, se trata de una propuesta gastronómica personal que depende del mercado y que tiene lugar en una cocina diminuta a la vista. No hay trampa, ni cartón. Producto, acertados puntos de cocinado y ligeras incursiones asiáticas. Se buscan matices con ingredientes que rodean al producto pero bajo un prisma de extremo cuidado, sin buscar extremos para permitir que el producto hable.

Para ver fotos y post completo complicidadgastronomica.es/2016/06/bistronomika-seguir-cerca

24/07/2016

Buen producto, especialistas en pescado, sala lúgubre y precios altos

Julio 2016

Mims

¿Tiempos?
Te pasó igual que a mí, que las luces del lugar estropean las fotos

11 de julio de 2016

monica iglesias

Las fotos??!

22 de julio de 2016

Miss Migas

Qué les pasa a las fotos monica?
Los tiempos no fueron malos Mims pero es que un sábado mediodía sólo había cuatro mesas ocupadas...

24 de julio de 2016

11/05/2016

No envié a mis barcos a pelear contra mis amigos

Comida. Sábado 7 de mayo.

PUNTUACIÓN: 3-

Decía Felipe II cuando le preguntaban por la suerte de la Felicísima Armada que intentó conquistar Inglaterra para sentar en su trono a un rey católico - lo de “invencible” es el nombre con el que la bautizaron los ingleses para darse pisto - que él no había enviado a sus barcos a luchar contra los elementos refiriéndose a la mala mar y al viento que mandaron a casi todos los navíos españoles a pique.
Bueno, pues lo mismo me pasa a mí pero con unos pocos barcos menos: yo no voy a comer fuera para pelearme con mis amigos. Y si uno tiene un amigo que cuando ve el clásico Villagodio/Txuletón/Trozo de brontosaurio a la brasa en una carta tiene que pedirlo porque así se lo manda el su dios, el Gran Toro Sangrante desde sus moradas eternas, no se pelea con él para que pida otra cosa en un restaurante fusión, que es lo que toca. Así pasa lo que pasa.
Concluida esta digresión que podría no tener nada que ver con la experiencia en Bistronomika seguimos con la reseña.
Bistronomika está situado en un local difícil, bastante pequeño, en la zona de Antón Martín que tan de moda se ha puesto últimamente. El restorán apenas consta de una antesala con tres mesas y una barra - más para esperar a sentarse mientras se bebe una cerveza rápida que para acudir a picar algo a propósito - y un comedor al fondo. Está forrado de tablones de madera sin tratar de suelo a techo y rafia lo que lo hace agradable aunque recuerda en la decoración a una franquicia de bocadillos que se llamaba Bocatta. Bombillas gordas con vistosos filamentos colgando de cables, esto no lo había visto nunca (ja-ja). Mesas amplias, se agradece.
La carta son unos veintipocos platos, todos para compartir, entre los que predominan los de pescado. En principio todos ellos muy apetecibles. No hay medias raciones.

Siendo tres la comanda constó de:

VIEIRA BRASA – JUGO DE CANGREJO: Pedimos tres, cada una a 8,5 EUR. Subiditas de precio pero de gran calidad y eso que a mí es un molusco que no me apasiona.

ANCHOAS NORTEÑAS – ESPINAS – TOMATE: Una ración de unas 10-12 anchoas gordas, fresquísimas con un picadillo de tomate para tomar sobre unas finas láminas de pan parecidas a las tortas del gazpacho pastor y con las espinas de la anchoa fritas aparte. La verdad es que estaba muy bueno pero por 18 EUR no era un plato sorprendente.

PULPO CONCHA BRASA – PATATAS – AJADA GALLEGA: Pulpito gallego también de grandísima calidad con unas patatas confitadas cortadas en láminas muy finas de muchísimo sabor. Unas hojas de grelos y una ajada con pimentón que ayudaba a mojar pan. Muy bueno también pero con un plato así era imposible sorprenderse. Saborazo, eso sí.

TXULETAKA GALLEGA – PIMIENTOS – PATATAS: Si la carne es buena este plato está hecho. Afortunadamente lo era. 1,5 kilos de txuletón gallego que se disolvía como un caramelo en la boca. Cero riesgo pero satisfacción muy alta. Nota para navegantes, en la carta pone el precio por ½ kg y no el precio del plato en total que dependerá del peso de a txuleta, esto es así aquí y en cualquier asador de este bendito país, que aún hay quien se sorprende con la cuenta.

Hasta este momento la comida es buena en líneas generales, las materias primas son de primera y pese a lo conservadora que fue la elección de los platos (lo repito, yo no salgo a pelearme con mis amigos) la ejecución es de diez.

Pero, ¡ah, fatalidad! Pinchazo terrible en los postres con una CREMA DE ARROZ CON LECHE ASTURIANA mediocre y una TORRIJA –HELADO DE CEREZAS directamente mala. La peor torrija de postre que he comido nunca, tal y como la he descrito acertadamente otro usuario nada más que una rebanada de brioche que rezumaba leche con un poco de soplete. El helado ni se estaba ni se le esperaba, había frutos del bosque en su lugar.

Servicio amable, con una jefa de sala que todo lo explica muy bien.

Salí contento pero no satisfecho, así que no sé si volveré a probar los platos que de verdad me apetecían de la carta como el curry panang, el ceviche verde o el pichón. Qué le vamos a hacer.

Sergiete

Jajaja, buena reseña. Con los amigos no hace falta pelearse, solo un poco de terapia previa y mano izquierda, al menos en mi caso :D

11 de mayo de 2016

Gath

Buena reseña, en la linea de las ultimas leidas. Lo dejaremos en espera de tiempos mejores.

11 de mayo de 2016

Pamplinero

@Sergiete He leído tu reseña y parece que tenemos las mismas sensaciones

@Gath Gracias, señor, siempre un placer escribir para buenos lectores.

11 de mayo de 2016

acme

Coincido con la linea, a mi me pareció carillo [50€/each], no muy cómodo y 2 d elos 4 platos ni fú ni fá.@Gath es sabio y prudente

11 de mayo de 2016

Pamplinero

@acme Con 1,5 kg de chuletón gallego te imaginarás la cuenta se nos fue a unos 60, el resto de platos tiene el precio unos 3 euros por encima del valor.

11 de mayo de 2016

Mims

Los dumplings están buenos pero "overpriced" en relación a la cantidad.

11 de mayo de 2016

Sr Rodriguez

Coincidiendo. En general tirando a caro. De momento más o menos como Gath, en la nevera

11 de mayo de 2016

Gath

@pamplinero. Tenia reserva cerrada y confirmada, pero eso, tenia, a estas horas ya está convenientemente sustiuida.

11 de mayo de 2016

Miss Migas

Pamps, como consejo vital: cambia de amigos. Los que salen a restaurantes "fusión" a comer anchoas y chuletón no son de fiar. Pero ni un poquito.
En cuanto a la Bistro, después del cataclismo tras estrenar La Malaje he sido prudente y por muchos fuegos artificiales leídos vamos a dejarlo en standby hasta que se consolide. Eso sí, por si algún día quiero carnaza me lo apunto en la lista de "dónde llevar a mis amigos coñazo".

11 de mayo de 2016

Pamplinero

@MissMi a los amigos hay que quererlos a pesar de que no salgan del filete de triceratops a la brasa y poco hecho y todo lo quieran con papas fritas.

12 de mayo de 2016

23/05/2016

Expectativas cumplidas

Y no era fácil porque eran altas.

Pedimos:

La renombrada Gilda. Muy buena aunque me gusta más la clásica (ya se sabe, la costumbre). Pero al César lo que es del César, el aspecto es magnífico y el atún estaba muy bueno.

Las anchoas con su espina. O sea, lo que en Madrid llamamos boquerones (lo de anchoas, lo dejamos para cuando están en salazón), muy frescas, perfectamente hechas. La espina lo entiendo como modernez aunque no nos mató y la encontramos demasiado salada.

El cebiche, muy bueno y, para nosotros, picante en su justa medida, lo que no es extrapolable ya que en mi familia el grado de tolerancia al picante es muy alto.

Los chipirones, creo recordar que a la plancha. Buena materia prima y buena factura pero de lo menos sorprendente.

Tataki de rubia gallega. Igual que el plato anterior, buena materia prima y bien hecha.

El pichón con maridaje de cerveza tostada. El plato estrella por antonomasia. Espectacular. Si lo sé, lo pido para mi sola.

En líneas generales, los tiempos fueron adecuados, la RCP muy buena y la atención estupenda. Pero, sobre todo, destaca la buena materia prima empleada y el excelente tratamiento de la misma.

No entiendo como este sitio no está lleno.

spider72

A mi me gustó mucho pero por lo que veo hay opiniones dispares...al parecer la cosa cambia el día que está o no el owner.

23 de mayo de 2016

Gloria in the sky

Bueno es lo que tiene, cada uno es cada uno. Sólo por el pichón, ya merece la pena el sitio.

23 de mayo de 2016

Miss Superlike Aveli...

Ya se sabe ojo del amo engorda el ganado...cuando esta Carlos Portillo se nota.

24 de mayo de 2016