En el barrio de Chueca se encuentra este pequeño y acogedor restaurante que basa su oferta en la estacionalidad de los productos, siempre en busca de la mejor materia prima. Desde el pan que elaboran ellos mismos, con harinas ecológicas molidas a piedra, hasta el café 100% Arábica natural.

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05/02/2017

Cuchara de la buena y mucho más

La buena vida comienza comiendo y bebiendo bien y eso en esta casa es una máxima.

Llevaba mucho tiempo queriendo probar este pequeño y coqueto restaurante, de dimensiones y aspecto recordable al de un bistrot francés y lo logré yendo con unos buenos amigos. No me decepcionó, desde el primero momento en el que ves una carta muy atractiva que juega con la estacionalidad de los productos, como debe ser.

Comenzamos con unas croquetas de jamón (12 euros), completamente frías por dentro, en ese momento siendo lo primero que comes piensas que igual te has equivocado, pero fue un espejismo teniendo en cuenta todo lo que vino a continuación. Probamos, lo que para mí fue lo mejor de la noche (aunque sea difícil elegir), unas alcachofas naturales con callos de bacalao (18,50) con un sabor espectacular, un plato untuoso, rico y rebañable hasta no dejar ni gota. No bajó ni mucho menos el nivel con unas exquisitas patatas a la importancia con butifarra y setas que estaban para llorar de buenas, es increíble lo bien que cocinan en esta casa los platos de cuchara o semi cuchara jeje. A continuación nos decantamos por una muy rica menestra de verduras (16,20) , que obviamente, después de los otros dos platos anteriores quedó algo sepultada de sabor, normal. No me atrajo tanto como pensaba el pulpo meloso (17,50), un pulpo rico con toques picantes y dulces que no despertó en mí lo que esperaba, aunque estuviera correcto. Por ultimo unos raons (también llamados loritos), un pescado que cada vez se ve más tanto en pescaderías como restaurantes, en este caso estaban espectacularmente fritos y con unos tirabeques perfectos de punto acompañándolos. Espectaculares los loritos, con la piel y escamas crujientes y por dentro perfectamente jugoso. En este caso ascendió la cuenta (44 euros los 4) , pero es un producto caro de origen.

Nos quedamos con ganas de probar su famosa tarta de queso pero no tuvimos suerte, ya que estaba aún poco hecha según nos comentaron, lastima, tendremos que volver. Muy buena carta de vinos, con opciones para todos los bolsillos y referencias muy interesantes. Fantástico pan (hecho por ellos mismos).

El servicio, algo frío en mi opinión, de principio a fin, daba la sensación de que éramos una mesa que les interesaba menos que otras, eso puede pasar, pero no se puede notar. Aclaración, a continuación verán fotos de platos servidos individualmente, pedimos raciones para compartir entre los cuatro y esto es un detalle que siempre me encanta, simplemente lo aclaro para que no piensen que esta cantidad representa una ración, ni mucho menos.
Servicio: 5,5

Local: 6,5

Bodega: 8

Comida: 7,5

RCP: 6

Precio medio: 50 - 55euros, aunque en nuestro caso fue algo menos puesto que no contábamos con tanta hambre.

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

1Falces

Los raons empiezan a verse a 24€ el kg... en la central del Mercado de La Paz, por ejemplo (ojo). Así que no sé yo si los hosteleros van a seguir pudiendo justificar el precio al que los sirven...

5 de febrero de 2017

La Mandarina Valient...

Cierto es

5 de febrero de 2017

13/12/2017

Restaurante de culto donde probar producto con mayúsculas.

La Buena Vida es otro de esos reductos del buen comer que existen por Madrid. Un espacio alejado de las modas donde probar elaboraciones sin artificios, cocina de mercado y de temporada de verdad y buenos vinos, por eso goza de muy buena fama entre aficionados a la gastronomía y no es muy conocido fuera del círculo.

El restaurante está regentado por el matrimonio formado por Carlos y Elisa, él se encarga de la cocina y ella de la sala. Se sitúa en el barrio de Justicia y pasa muy desapercibido, se compone de una simple sala con luz tenue y una decoración que no destaca. No hay nada que reste el protagonismo plato.

La carta es reducida y siempre hay elaboraciones fuera de carta según mercado y temporada, donde es aconsejable centrarse. Se puede pedir todo para compartir ya que emplatan individualmente. La carta de vinos está al nivel, seleccionada con acierto para acompañar de manera acorde.

Probamos un rico GUISO DE NISCALOS CON BUTIFARRA para continuar con una espectacular LUBINA SALVAJE, que si bien es cierto que en su parte mas gruesa le faltaba coción lo demás estaba perfecto, con un sabor increíble y la piel crujiente. De las mejores probadas. Acompañan unos espléndidos tirabeques al dente que no quite protagonismo al pescado.

Mas tarde dimos buena cuenta de su plato estrella, siempre presente en la carta e imprescindible en la primera visita, la RAYA A LA MANTEQUILLA NEGRA, espectacular textura del pescado y brutal el guiso, con un sabor que perdura en el recuerdo.

Terminamos los salados con la GROUSSE, que es de las primeros aves que llegan en temporada y tiene quizá el sabor mas fuerte en cuanto a caza de pluma se refiere, por ello no es apto para todos los públicos. Magnífico punto de cocción.

Los postres no es el fuerte de LBV, al menos en cuanto a variedad. Según tengo entendido la tarta de queso es espectacular pero ese día no había así es que solo probamos las dos opciones que nos dieron, un buen HELADO DE CHOCOLATE CON NARANJA y la TARTA TATÍN.

No hay mucho mas, como digo el protagonista absoluto es el plato.

Pagamos unos 70-75€ p.p con vino. Hay que tener en cuenta que la grousse sube el precio, aunque es difícil bajar de 60€ con vino, y es que el buen producto se paga.

14/11/2017

PARA AMANTES DEL BUEN COMER

PUNT: 8.5 LUNAS

Lee más: dimeunrestaurante.com/restaurantes/la-buena-vida

Yanzoo

Buen detalle el que te digan los precios de "los fuera de carta" porque de otra manera cuando los pides te arriesgas al sablazo en toda regla...

10 de febrero de 2015

Dayán

Me alegro de que te haya gustado (te lo sugerí hace un año más o menos; es uno de mis favoritos). Un beso. Diana

16 de febrero de 2015

08/02/2016

Gran producto, excelente cocina.

Febrero 2016. Mediodia.

Hoy tocaba visitar, después de mucho tiempo desde la anterior visita, a este comedor ubicado en la zona de Salesas, abierto desde hace 15 años, y que desde sus orígenes se ha caracterizado por ofrecer un producto de alta calidad con unas preparaciones sencillas que no impidan que el producto pueda ofrecer todo su sabor, al contrario, esas preparaciones tiene como misión el reforzar el producto, nunca anularlo.

Ojo, no es un sitio barato, pero ya sabemos que la calidad se paga, y si es alta, se paga gustosamente.

Tiene una carta breve que se complementa con las ofertas fuera de carta, sugerencias que varían dependiendo de la estacionalidad, y que se acompañan del precio correspondiente. Ojalá todos los restaurantes imitaran esta buena practica.

Carta de vinos amplia con presencia de muchas referencias foráneas y precios en consonancia.

La sala, a mi juicio, no es un punto fuerte, es cierto que tiene un aire de bistrot, pero las mesas son mas bien pequeñas, bastante próximas, y con una iluminación un tanto escasa, eso si, la atención es exquisita.

Empezamos la fiesta con unas tostaditas de pan acompañadas de unos cuencos con tomate natural, tapenade y un aceite de arbequina.

Proseguimos con unas Habitas de Guetaria, repeladas, con butifarra negra de Rovira y con un fondo de caldo de ave. Impresionante, un caldo que no enmascara los sabores, unas habitas casi crudas que saben a gloria, y unas Alcachofas de Tudela con callos de bacalao, otro plato para nota.

Una Raya a la mantequilla negra, académica, canónica, de las mejores que se pueden tomar en la capital, y un Tournedo al vino de Marsala, perfecto de punto, tierno y jugoso.

Solo quedaba sitio para un postre, y de los mas afamados, nos quedamos con la Tarta Tatin con crema de leche cruda, perfecta de ejecución, ligera, muy buena.

Cafés con hielo y unos petit fours de acompañamiento ponen fin a esta visita, que habrá que repetir sin tanta distancia temporal, no en balde, me identifico con la opinión de parte de critica que califica a este lugar como uno de los "tapados" del panorama gastronómico capitalino.

Sr Rodriguez

Muy de acuerdo en todo lo comentado y sobretodo en lo de "tapado"

8 de febrero de 2016

Gath

En efecto Sr Rodriguez, tiene una cocina esplendida que justifica el tener una clientela fiel, - el dia de marras, fue llegando gente y a todos les dijeron lo mismo: estamos completos -, y eso que no estan en el "circuito oficial" Con lo cual, me da la impresion de que el que viene aqui tiene una cierta cultura gastronómica.

8 de febrero de 2016

Miss Migas

Muy buena pinta, directo a mi lista de pendientes a conocer ya.

8 de febrero de 2016

Gath

Y harás muy bien. En mi opinión, forma parte de ese grupo de lugares de los que mas de un michelin debería aprender.

8 de febrero de 2016

19/02/2016

Cocina de producto y temporada, preparaciones clásicas en un local austero

Febrero 2016

Continuará.

Lady Spider76

La raciones se ven grandes!

19 de febrero de 2016

Miss Migas

En comparación con qué sitio, Lady?

19 de febrero de 2016

20/07/2015

producto y producto

tercera visita en el último año a la buena vida, y me gusta muchísimo... salvo el pequeño detalle del precio: no es barato. Pero el que algo quiere algo le cuesta. Y aquí lo que hay que querer es un producto buenísimo, mimado en la cocina. Más una carta de vinos muy larga y con muchas cosas para probar. Sólo en champagne francés mantienen más de 25 referencias, con marcas conocidas y pequeños productores que hay que conocer...

este pasado sábado (18/julio, sin connotaciones) tomamos, aparte de los clásicos mejillones al curry (de los mejores currys de madrid), unos rebozuelos buenísimos, y atención unos galanes (raons, loritos, se llaman de diferente manera según la zona de costa) que estaban espectaculares. De segundo, clásicos, raya a la mantequilla negra (confirmado, la mejor de madrid) y un tronco de merluza a la gallega para dos, que pasa a mi lista de favoritos ya. Eso sí, se nota que es verano, y el restaurante está a medio llenar, solo dos mesas un sábado... pero charlando con la dueña dice que han tenido un año buenísimo, así que no hay que preocuparse. El periodo vacacional afecta a todos?

todo esto, mas un par de postres, más dos botellas de champan de primer nivel (70 euros por botella, lo vale) sale por 85 euros por persona... para mi lo vale, pero entiendo que es un precio muy alto por un producto muy bueno. Aun asi, yo repito y repito cada vez que puedo...

22/03/2013

Agradable, sencillo y buena mesa

Un sitio con mucho encanto. Un local recuperado manteniendo las vigas originales con una distribución que se hace muy agradable. Mesas amplias. Buena iluminación. No sé, uno sitio tranquilo con un servicio sonriente que da buen rollito.

La cocina es ligera. Una carta pequeña, de pocos platos y varios platos de cocina de mercado fuera de carta cada día que mezcla platos japoneses y mediterráneos. Probé un atún en sus tres texturas (sashimi, tartar y taco de atún a la plancha) que estaba muy rico. Riquísimo también un erizo de mar con sopa gallega. En otra visita probé el arroz con carabinero que me pareció con poco sabor.

Tiene además una buena carta de vinos. Comer sale por unos 50-60 euros, que se me hizo caro para los tiempos que corren.

Manteles y servilletas de tela

17/11/2013

Una muy agradable experiencia . Me queda la duda de si suele estar asi de vacio ya que esa noche solo hubo 4 mesas. Su calidad tanto de la materia prima como de cocina no lo merecen. Comenzamos tras la tapenade que te ofrecen con unos mejillones al curry buenisimos y una croqueta por persona en su punto de cremosidad. Despues raya que nos ofrecieron en sus dos versiones (a la gallega y a la mantequilla), una degustacion de atunes tambien muy lograda y una grousse espectacular.

La tarta tatin y el helado de Pedro Ximenez redondearon la cena, junto con un vino frances en un precio ajustado(26 euros).

Total para 3 personas 150 euros que me parece una relación calidad precio muy aceptable y que se está empezando a contagiar por suerte en algunas otras referencias de Madrid(Lakasa, Ormaza....) o incluso aun mas bajas(Montecastela)

22/03/2013

Buena comida, local y servicio muy mejorables

La comida es buena, con una carta escasa, pero platos bien elaborados. El sitio deja bastante que desear, las paredes están vacías, que puede ser muy bonito en plan minimal, pero están todas sucias y llenas de grietas, dando una imagen bastante mala. El servicio parece de una tasca en lugar de un restaurante, los camareros poco cuidadosos, no explican los platos, se retrasan en atender las peticiones, .... Caro en relación calidad-precio, sobre todo considerando el servicio y el local

11/03/2013

Producto y Sensibilidad

Se trata de un coqueto espacio con una carta más bien corta, y diversas opciones fuera de la misma en base al mercado y la temporada. Dependencia estacional para completar la propuesta. Elisa nos comenta esas posibilidades de fuera de carta: Habitas de Guetaria, Pulpitos del Maresme, Rebozuelos, Lubina, Becada,…El producto en mayúsculas de forma intencionada. Exploración en el abastecimiento para cocinar género de alta gama y calidad. Un detalle a resaltar es la incursión del precio en la enumeración de todo aquello que se presenta fuera de carta (no siempre se hace, aunque siempre debería de ser así).

Me hubiera gustado recorrer el menú degustación, pero esta vez fui minoría en la mesa; ya que el resto de mis acompañantes no querían cenar tanto. De esta forma nos decidimos por dos entrantes a compartir para liego sumar un plato de forma individual. Comenzamos con unas habitas de Guetaria con jamón y fondo de ave. Pura delicadeza, de gran finura. A destacar la suavidad del fondo para que las habitas sigan siendo protagonistas.

A continuación unos rebozuelos salteados, sencillez y sabor. Sensibilidad para obtener un punto de agradable textura y manteniendo su potencia. De mojar con pan el poco caldito que han soltado. Por cierto a destacar el pan que realizan en esta casa. A elegir entre blanco e integral. Cuidando los detalles, como el de emplatar individualmente los entrantres aunque se sean cuatro personas y se haya pedido una ración de cada una.

La mañana había sido bien carnívora de forma que tenía claro que tiraríamos por los pescados. De la carta, me llamó la atención la raya a la mantequilla negra. Clásica receta francesa que actualizó Escoffier en el 1902, eliminando el hígado del propio pescado. Resulta tremendamente jugosa con el pescado en su punto exacto. La salsa nada contundente para cual es su ingrediente principal, dotando las alcaparras de equilibrio y de unos toques amargos que combinan con otros más grasos. También destaca la melosidad, y densidad de la salsa, entiendo que provocada por la gelatina que la raya ha ido soltando. Se acompañaba de unas pequeñas patatas asadas.

También simplemente probamos (mi cómplice más, yo menos) el steak tartar con ligero toque picante; pero algo plano. Correcto, sin llamar mucho la atención; puede que para nuestro gusto le falte algo de intensidad al resto de ingredientes que suelen acompañar un steak tartar. Viene acompañado de patatas fritas caseras, un buen gesto, aunque éstas hayan resultado demasiado hechas, un poquito casi quemadas.

Finalmente compartimos una tarta tatin de manzana que viene acompañada de una crema de leche. Acidez y ligereza.

En resumen, producto y producto para rematar una carta sencilla. Técnicas “fáciles” para respetar al máximo el buen género que Carlos gestiona. Espectaculares rebozuelos, y académica y tradicional raya a la mantequilla negra. Por otra parte, el comedor resulta algo angosto, y las mesas se encuentran algo juntas; lo cual se amplifica cuando el local está lleno como suele ocurrir los fines de semana. Este aspecto de alguna forma se balancea con la atención de Elisa, y el interés cercano y humilde de Carlos para conocer que nos había parecido la cena.

Volveremos a “La Buena Vida” para percibir el producto y la sensibilidad.
Para ver el post completo...complicidadgastronomica.es/2013/03/restaurante-la-buena-vida-pro...

14/02/2013

Absolutamente espectacular

He acabado en este sitio un poco de casualidad. Estaba por la zona y he mirado sitios cercanos en 11870, viendo las recomendaciones de los demás usuarios he decidido pasarme a ver que tal estaba. Menuda sorpresa más gratificante, uno de los restaurante que más me ha gustado en los últimos tiempos.

El sitio es bastante pequeño pero muy acogedor, y el servicio amable y cercano. Me ha gustado especialmente que desde que hemos entrado nos ha atendido en gran parte el chef, nos han dado recomendaciones buenísimas, y en general han puesto todo de su parte para que estemos lo más a gusto posible.

Como bien comentan otros comensales la carta es termendamente corta, eso si, tienen una grandisima variedad de platos de mercado fuera de carta. Además, mientras el chef te va contando lo que tienen, se nota que realmente disfruta mucho con lo que hace, y se nota que es de los que siempre van a los productos de primera calidad.

Como casi siempre, me he dejado recomendar, y hemos pedido lo siguiente:
-Huevo poché con crema de patatas y trufa rallada: aunque estaba muy bueno, ha sido el plato que menos me ha sorprendido de todos los que he probado ya que hay varios restaurantes con platos similares. Esto no quiere decir que no lo recomiendo, simplemente que los demás eran más especiales.
-Pulpitos: es muy difícil encontrar pulpitos y me ha encantado saber que los tenían. Siempre salen muy buenos, pero estos estaban muy conseguidos. Además, el precio del plato (aunque siempre son carísimos) era mucho más barato que en otros restaurantes.
-Erizo: plato en dos partes, erizo fresco gallego al natural y dentro de un huevo de pollita con caldo dashi caliente. No hay muchos restaurantes de Madrid donde encontrar erizo y menos donde te sirvan una cantidad así. Recomiendo muchísimo ir a probar este plato.
-Steak tartar: este plato se lo pidió mi novia y me lo acabe comiendo yo casi entero. Es el unico plato de los que hemos pedido que está en carta. Estaba bueno, pero no puedo compararlo con otros porque por alguna razón a mi novia le gusta el tartar con todo el picante posible y por consecuencia era muy distinto a los steak tartares que suelo probar.
-Habitas de Guetaria: venían muy poco cocinadas y con jamón. Me han encantado, creo que no sería ninguna barbaridad decir que son las habitas que he probado que mas me han gustado en mi vida.

En general me ha encantado, hay muy pocas cosas que me gusten más que ir a un restaurante y que tengan un montón de productos de mercado de primera calidad fuera de carta. En general el restaurante me ha recordado bastante a La Tasquita de Enfrente, pero sinceramente me ha gustado más este (ojo, eso es mucho decir).

El único "pero" ha sido el precio. Es cierto que estos productos son bastante exclusivos y son muy caros siempre, pero me ha parecido un pelín desorbitado pagar €75 por comensal (sin vino). Quizás no me ha molestado tanto pagar casi €30 euros por los pulpitos o por el erizo, pero tanto las habitas, como el huevo poché y sobretodo el steak tartar me han parecido demasiado caros. Aun así, estaba todo tan bueno que creo que ha merecido totalmente la pena y no tengo ninguna duda de que se merece las 5 estrellas.

07/02/2013

Muy buena cocina

Desde hace tiempo me apetecía ir a este stio y, por fín, hace unos días me he podido quitar el antojo.

El local, sin ser especialmente destacable, esta bien, con un aire un tanto antiguo (las dos columnas cercanas a la entrada, ayudan) pero sin exagerar.

Mientras mirábamos la carta, pedimos un par de cervezas y nos pusieron para picotear un platito con tapenade (buenísima), tomate rallado y aceite arbequina para untar en tostaditas.

Cuando ya casi nos habíamos decidido, llegó la maitre y nos contó las sugerencias fuera de carta. E "ipso facto" cambiamos la elección del segundo.

De primero pedimos unos mejillones de roca con curry de la casa para compartir que estaban sencillamente deliciosos y de segundo el risotto de liebre, el arroz con un punto perfecto y la liebre exquisita (escasa, eso sí).

Continuamos con cervezas y al final tomamos un par de cafés. La cuenta supuso algo más de 80 euros (no recuerdo la cantidad exacta) para dos personas. Dada la calidad del producto y de la cocina me pareció una excelente RCP (si bien, no pedimos vino y eso también influye).

En cuanto a la atención, casi perfecta. Por cierto, ahora dicen los precios de los platos fuera de carta.

20/05/2013

Restaurante acogedor

Un restaurante pequeño y con encanto, carta poco extensa pero con platos fuera de carta que te comentan. Le pongo dos peros. Mejoraría mucho con un poco de música ambiente, ya que estaba bastante vacío (sábado mediodía, quizá por la noche cambie), y un poco caro, salió por 45-50€ sin vino..
El atún 3 texturas espectacular.