Desde el corazón de Valdemorillo. Entre el agua del embalse de Valmayor y el Monte de Abantos. Aquí estamos. Haciendo lo que más nos gusta. Crear. Crear platos ricos y nuevos ...

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08/12/2016

Servicio expcecional. Experiencia agradable, pero no llena del todo.

Fuimos a comer, menú largo para dos personas. 100 euros por persona.
La atención estupenda, atentísimos, servicio rápido platos bien contados. Local muy agradable ,amplio y luminoso.
Los platos estan bien, todo muy rico. Sin embargo, echo de menos ese punto de sorpresa agradable. Demasiada carne, guiso, estofado...
Los postres bien, pero no increíbles.La presentación, sin embargo, creo que es la mejor que he visto nunca. Sorprendente.

10/10/2016

Impresionante, toda una experiencia..!!

Experiencia maravillosa, tienen dos menus, uno largo y un corto, y lo puedes maridar.
Nosotros pedimos el largo y cada plato era una experiencia nueva, fusión asiatica, arabe con productos mediterraneos y todo bajo el mismo sello del chef Sami Ali, un genio.
Recomendable ir sin ningún tipo de problema por algun tipo de comida, ya que la sola experiencia de mezcla de sabores merece muchisimo la pena.
volveremos seguro ya que cambian la carta cada dos semanas mas o menos.
el trato por parte del personal excepcional, muy profesionales, amables y simpáticos.
muy muy muy recomendable.

07/02/2016

Divertido

Está visto que cada uno cuenta la feria como le va. Y a nosotros, nos ha ido genial. Elegimos el menú de 9 pasos (67 euros) por aquello de que en el término medio está la virtud. El trato fue muy cordial y el ritmo adecuado. Eso sí, un dato a tener en cuenta es que la duración de la cena no llegó a las tres horas, pero casi. No quiero imaginar a que hora hubiéramos salido de haber escogido el menú de 11 pasos.

En líneas generales, las impresiones fueron muy satisfactorias: Sobresaliente en creatividad y presentación y notable alto en la ejecución.Mi memoria de pez no me permite entrar en detalles pero lo que sí puedo afirmar es que hacía tiempo que no disfrutaba tanto en un restaurante.

spider72

a mi me gusto mucho la cocina de la candela...aunque en sala nos fue muy mal

7 de febrero de 2016

Gloria in the sky

Sí, leí tu crítica y esa es la impresión que me dio. Por eso, reservé relativamente pronto (a las 9 y media). Los tiempos me parecieron adecuados y el trato fue de lo más cordial. Salimos muy contentos con todo, con la cocina, con la presentación, con la atención. Fue una noche redonda :D

7 de febrero de 2016

11/12/2015

alto nivel de cocina a un precio muy interasante

Mini-crítica resumida de mi unica visita a este restaurante en agosto de 2015 con compañeros de trabajo

Tomamos el menú mediano. Ha pasado bastante tiempo y no recuerdo muchos detalles, pero puedo rescatar de mi memoria varias cosas:

los aperitivos servidos en "rama" de olivo traido de su anterior ubicación en Valdemorillo Medio arbol, oiga. Muy impresionante la presentación. Y ricos.

Usuzukuri de corvina (creo recordad), Iba levemente marinado. Delicioso

Rollito de pichón con su caldo. Espectacular especie de ravioli relleno de carne guisada de pichón bañaada en caldo de la carcasa. Un bocade de dioses..

El resto de los platos los recuerdo de nivel alto o muy alto pero no recuerdo sus detales.

Mención aparte el riquísimo champán con el que acompañamos la comida y que nos recomendó el sumiller. Me encanta comer con espumosos buenos (aparte del indudable glamour, creo que van muy bien con la buena cocina, jeje)

Tuve la suerte de que en esta ocasión me invitaron, pero el precio del menu mediano recuerdo que rondó los 60 y pico lereles (espumoso glamouroso aparte) Me pareción muy contenido para estar hablando de una comida de nivelazo.

Servicio atento y local agradable.
En general, sitio que huele a estrellita michelín, aunque parece que no le han dado ninguna.
Espero volver con la consorte para quedar como un señor :)

06/09/2015

De Valdemorillo a Madrid con su complejidad, riesgo y, en muchas ocasiones, triunfos.

Abril 2015

Tras una visita con un final no demasiado final, básicamente amargo por culpa de un servicio excesiva y agotadamente lento - tanto que a la mitad ya pedimos que dejaran de sacar platos - , había que darle una nueva oportunidad al recién inaugurado emplazamiento de La Candela en pleno Madrid centro.

El local, agradable, decorado con en tonos vintage, se encuentra en el meollo turístico más difícil de acceder de la capital así que la única solución será vía taxi o aparcando en alguno de los párkines de la zona. El servicio, esta vez encantador, eficiente, con un ritmo perfecto, nos guió a través de la cocina de Samy y Álvaro a las mil maravillas; una gastronomía caracterizada por combinaciones arriesgadas, productos y técnicas de otras culturas pero integrados de forma creativa, convirtiendo lo extranjero en algo propio y dándole una vuelta de tuerca con maneras distintas por lo que los baos o las gyozas pasan a formar parte de una línea de trabajo propia y no se entienden como meras adopciones orientales aplicadas "porque es lo que se lleva". No, su trabajo va mucho más allá.

El menú gastronómico, cuyo precio pasa a ser de 49€ a 79€ tras el cambio de ubicación, arranca con unos snaks entre los que sobresale la fantástica Esfera de leche de tigre - ácida, picante, ideal para salivar y tener ganas de más - y cuenta con platos para el recuerdo como el Huevo Kijote, su versión de la sopa castellana, o el erizo con oreja, curry rojo y holandesa, un platazo. Apuestan por cocciones en crudo, como el sashimi de cabra de roca que podría potenciarse más con otro pescado, o también por platos secuencia como el Anticucho de Lomo de Corzo. Los postres son suaves, no empalagosos, perfectos para terminar un menú de estas características y la bodega, aunque bastante reducida, tiene referencias divertidas a precios más que asequibles.

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Un caos al que se busca poner orden y pulcritud en una sala que gusta por hacer un batiburrillo de lo encontrado en el desván y lo comprado hace tres días. Servicio atento pero excesivamente lento, encantadores eso sí.
La cocina funciona con dos menús cerrados, uno corto a 36€ y uno largo con dos platos más a 46€, por el que optamos pero que a mitad de camino nos retraemos por la cadencia que llevábamos y porque mi acompañante de bloqueo literalmente después de un rollito de oreja que trajeron en el aperitivo, el asqueroso poder de la mente.
La cocina busca en general presentaciones de las que se quieren hoy en día y se arriesga con combinaciones inusuales que algunas veces funcionan aunque es en lo tradicional donde más triunfa, como es el caso de la corvina con alcachofas y holandesa o la espléndida albóndiga de rabo de toro con un cremosísimo puré de patatas.
Nos regalaron un cucurucho de sorbete de albahaca muy logrado, fresquito para aligerar la cena y muy bien equilibrado.

je suis béatrice

David, os odio a todos...

15 de enero de 2014

Miss Migas

Si sus opciones sólo fueran el VIPS hasta me relajaría. No me lo digas dos veces que allá que me apunto. Hasta a un bombardeo como dicen por ahí... jajaja

16 de enero de 2014

je suis béatrice

Vete con ellos, Miss , que son muy majos. Yo les odio porque han quedado un día que yo no puedo ir...

16 de enero de 2014

Miss Migas

Resulta que está muy bueno! Por cierto.... Me dan luz verde para organizar alguna actividad cocinillas en la escuela.....

17 de marzo de 2014

je suis béatrice

...Olé, olé, olé! Ya nos dirás, yo colaboro con lo que me digas...

17 de marzo de 2014

Sr Rodriguez

bien bien...

17 de marzo de 2014

EandradA

Yo, que soy de poco comer (uissshhh), también me apunto a lo que sea.

17 de marzo de 2014

Abraham Rivera

El menú corto ahora son 53 y el largo 79. Supongo que habrá cambiado el contenido, pero vaya diferencia.

30 de julio de 2015

Miss Migas

Abril 2015

Tras una visita con un final no demasiado final, básicamente amargo por culpa de un servicio excesiva y agotadamente lento - tanto que a la mitad ya pedimos que dejaran de sacar platos - , había que darle una nueva oportunidad al recién inaugurado emplazamiento de La Candela en pleno Madrid centro.

El local, agradable, decorado con en tonos vintage, se encuentra en el meollo turístico más difícil de acceder de la capital así que la única solución será vía taxi o aparcando en alguno de los párkines de la zona. El servicio, esta vez encantador, eficiente, con un ritmo perfecto, nos guió a través de la cocina de Samy y Álvaro a las mil maravillas; una gastronomía caracterizada por combinaciones arriesgadas, productos y técnicas de otras culturas pero integrados de forma creativa, convirtiendo lo extranjero en algo propio y dándole una vuelta de tuerca con maneras distintas por lo que los baos o las gyozas pasan a formar parte de una línea de trabajo propia y no se entienden como meras adopciones orientales aplicadas "porque es lo que se lleva". No, su trabajo va mucho más allá.

El menú gastronómico, cuyo precio pasa a ser de 49€ a 79€ tras el cambio de ubicación, arranca con unos snaks entre los que sobresale la fantástica Esfera de leche de tigre - ácida, picante, ideal para salivar y tener ganas de más - y cuenta con platos para el recuerdo como el Huevo Kijote, su versión de la sopa castellana, o el erizo con oreja, curry rojo y holandesa, un platazo. Apuestan por cocciones en crudo, como el sashimi de cabra de roca que podría potenciarse más con otro pescado, o también por platos secuencia como el Anticucho de Lomo de Corzo. Los postres son suaves, no empalagosos, perfectos para terminar un menú de estas características y la bodega, aunque bastante reducida, tiene referencias divertidas a precios más que asequibles.

Aquí porque no me deja actualizar donde se debería...

20 de agosto de 2015

11/09/2015

Una cocina sólida y que podría ser un referente en Madrid echada a perder por el trato al comensal. Deprisa-deprisa.

Entre todos la mataron y ella sola se murió.

Antes de empezar una de las opiniones más cabreantes de mi historia 11870ística reciente, sobre todo debido a las ganas que yo tenía de disfrutar en este local, no me duelen prendas en reconocer que la cocina de La Candela es notabilísima y salvo algún plato con algún fallo de libro, como pudo ser el pulpo, duro y de poca calidad, el resto de propuestas me parecieron impecables en su factura y presentación.

Otra cosa es que La Candela se empeñara desde el minuto 1 en que yo no disfrutase de su cocina.

Pero, empecemos por el principio:

Sicilia 1929, como decía una de las chicas de oro.

Llegamos al local a las 22:20. Nos habían pedido puntualidad ya que a las 22:45 se cierra la cocina para nuevas comandas. Está lleno salvo una mesa de 6. Servicio amable y sonriente. Todo perfecto. Esto empieza bien.

Espacio bien decorado . Líneas sencillas, azulejo blanco. Algún guiño al diseño, como sus apliques-tubería. Me gusta.

3 Menús a elegir: 6, 9 o 12 pasos. Elegimos el de 9 (no quiero pensar que hubiera pasado si nos tiramos al barro con el menú largo). Empieza el show.

Todo comienza a rodar y empezamos a notar una rapidez inusual para este tipo de menús (en los que la cadencia en exceso o en defecto rompen el efecto disfrute). Los platos salen y entran cada vez más rápido.

PIm-pam-pim-pam.

El servicio de vino es impecable, de hecho mi copa es rellenada una y otra vez a la misma velocidad que los platos son servidos, explicados y retirados.

A las 23:50 hrs, es decir, apenas una hora y media después ya estamos encarando el último plato previo a los postres. El resto de mesas ya han terminado y están con los cafés. Algunos empleados salen de la cocina: bromean, charlotean...todo es muy de colega, pero si jugamos a la Alta Cocina (y el precio de este local lo es) jugamos todos.

Yo quiero ser mimado, no encontrarme en una cadena de montaje ni tener que ver compadreos de los trabajadores.

A las 12:15 hrs somos los únicos en la sala. Ya estamos terminando, aunque aún nos quedan los postres. Sirven 3 postres en 15 minutos. El pico de insulina es notable...mi hígado no da a basto.

Encienden las luces, recogen los muletones, secan los cubiertos para el siguiente turno...algo impensable en otros locales parecidos como podría ser un Montia o un Kena, por pensar en dos locales con menú y cocina de autor.

Cuando se lo hago notar al sumiller, éste me da la razón y me asegura que es la primera vez que pasa, que el resto de mesas ha venido a las 20:30 y claro que el efecto es raro.

En cualquier caso la cena ya se ha echado a perder. La Candela debería saber que la grandeza en la restauración no termina en el plato. La seriedad debe también estar en cada uno de los rincones del local y a 90 euros por persona no se pueden admitir ciertas cosas. Si en el Bar Pepe le dan la vuelta a los taburetes conmigo dentro, hasta les ayudo a echar el cierre encantado y divertido, pero en un local que quiere jugar en primera división esto es inconcebible.

Falta seriedad y sacrificio. Esto no es un localito de amiguetes. Esto se supone que aspira a más.

Nos tomamos el café como pudimos no sin antes comprobar lo que le gusta tararear la canción de Adèle a alguna empleada que (a pesar de todo) sigue recogiendo.

178 EUR DOS PERSONAS CON DOS CAFÉS, DOS VINOS DE POSTRE Y UNA MARAVILLOSA BOTELLA DE UN VINO DE RÍAS BAIXAS TINTO QUE NOS ENCANTÓ.

CONCLUSIÓN: Notable alto o quizá sobresaliente para la cocina y el suspenso más categórico en cuanto al trato al cliente. Me sentí desilusionado y triste. He comido bien, regular y mal en muchos sitios, pero en ninguno (de este precio, se entiende) he tenido la sensación de "pírate ya" que he tenido aquí.

Muy buen servicio en cuanto a la recomendación de los vinos (carta correcta y ada subida de precio) y también muy correcta la explicación de cada plato, algunos maravillosos.

Señores de La Candela, si alguna vez llegan a leer estas líneas, un consejo: si la fórmula del menú es como es, no acepten ustedes comensales a las 22:30. No pasa nada. Es mejor perder una mesa una noche, que, como en este caso, un cliente.

El Turnover no siempre es lo más importante.

Cristina

Esas cosas sientan muy mal, es curioso como un mal servicio puede reventar una cena de notable o como un muy buen servicio puede levantar una de aprobado raspado... No solo en lo que uno se lleva al buche está la gracia...

11 de septiembre de 2015

spider72

Efectiviwonder...una pena. Esta cocina me recuerda a Montia y a otros locales parecidos...es una cocina seria que puede gustar o no, pero que tiene un trabajazo. Una pena que el resto de detalles sea más bastos que un marathon de Gandía-Shore.

11 de septiembre de 2015

Lady Spider76

Sentarse a comer un menú degustación en un local de estas características es mucho más que comer. Uno no paga simplemente por los platos que se lleva a la boca, paga la experiencia o así debe ser. hubo un momento en el que se me juntó un plato con otro en la mesa, es decir, sin terminar de levantar un plato ya tenía otro. Así no hay nadie que aguante.

11 de septiembre de 2015

Yanzoo

Tú mismo das el diagnóstico y la receta. Simplemente no admitan mesas después de las 9... así no!! de verdad que lo siento, yo guardo un recuerdo estupendo de este local.

11 de septiembre de 2015

Miss Migas

Me imagino el cabreo. Totalmente razonable.

11 de septiembre de 2015

Gath

Buena reseña Spider, hubiera querido poner "me gusta", pero cada vez que lo intento, un mensaje aparece diciendo: "algo no ha ido bien".

11 de septiembre de 2015

Sr Rodriguez

No me digas, José Luis.... ¿no funciona algo en 118?????

11 de septiembre de 2015

Gath

Lo acabo de reportar al portal, pero ya sabes, comienza el finde, ... , pues ya estamos .....

11 de septiembre de 2015

Sr Rodriguez

venga, esperamos al.....¿lunes? total ¿quién nos lee?

11 de septiembre de 2015

Avelio

Yo le leo Sr. Rodri

11 de septiembre de 2015

Gath

Yo también.....

11 de septiembre de 2015

je suis béatrice

Anda, a mi tampoco me deja poner "me gusta" , raro, raro...Yo también leo a las dos arañas.

11 de septiembre de 2015

Gath

Ya está arreglado el problema que impedía poner "me gusta" a esta reseña. Bien, bien....

12 de septiembre de 2015

11/09/2015

Speedy González llega a la ciudad. Comida maravillosa a ritmo de fast food

Ayer fue uno de esos días en los que eliges un restaurante como La Candela Restò porque te apetece enormemente que te cuiden, disfrutar de una cena especial, calmada pausada, diferente.....repito, pausada.

Elegimos La Candela tras descartar, por no cupo, Kabuki y Club Allard. Imaginad la ilusión que le habíamos puesto a la noche!!!.

Para ver descripciones del local ver reseña de @spider72, compañero de atragantamientos, aunque el aguantó bien el ritmo del servicio.

Cocina maravillosa. Sin estridencias, sin nada que me sorprendiera pero ejecutada a la perfección salvo un par de detalles completamente perdonables.

Pero al llegar a los principales (23.30) comienzan a tener mucha prisa, y llevamos sólo 1 hora comiendo.

Tal es el ritmo de entrada y salida de platos, que en uno de los principales (de 3 pasos) sin terminar el tercero ya me traen el siguiente principal. Esto parece un bar de menú donde se agolpan los platos en la mesa. Demencial.

-LadySpider: ¿tengo que tomar el coctel de este plato con el siguiente plato y mezclar todo?
- Camarero: No señora
-LadySpider:....pues entonces déjeme terminar antes de traerme otro pase....(cabreada).

A partir de ahí todo fue de bajada y esta frase se repitió también en los postres. Bueno más que frase cara de agobio, de "oiga no soy un pavo"..

Llegan los postres (3 pases).

empezamos a las 23:50 (esta vez ya me fijé) y acabamos en 15 minutos...explicaciones incluidas, demencial.

Y mientras tomábamos los postres a las 0:00, tardísimo para un restaurante, hay que limpiar los cubiertos, cantar, dejar las mesas con lo muletones para el día siguiente etc.

Hablando mal y pronto me fastidiaron la experiencia, así es que sin duda no volveré.

Y la comida me encantó, qué pena.

Una oportunidad de disfrutar perdida.

Yanzoo

Vaya!! yo fuí un sábado a mediodía y el ritmo fué totalmente diferente. Una pena!!

11 de septiembre de 2015

Gath

Tenia este sitio apuntado a medio plazo, pero después de leer vuestras reseñas y alguna otra, me lo voy a pensar.....

11 de septiembre de 2015

12/11/2015

Innovador y espectacular

En mi opinión, que un restuarante de cocina de autor te mantenga con ganas de volver una y otra vez, a pesar de haber probado su menú de degustación y que hayas perdido el factor sorpresa, tiene un merito impresionante.
Eso sin duda es lo que consiguen en La Candela, por que al margen de buscar sorprerder con sus platos, no se olvidan de que al final la comida te debe hacer disfrutar no solo por lo imnovador si no tambien por el sabor.

Para mi en estos momentos, la apuesta mas sorprendente y deliciosa de Madrid.

21/05/2015

Originalidad, buen hacer y simpatia.

Abril 2015

Aprovechando su nuevo emplazamiento en el centro de Madrid decidimos visitarlo, después de haber oído tan buenos comentarios. Es la primera vez que iba, así que no podré comparar con lo que hacían en Valdemorillo.
El local es bastante luminoso y acogedor, con un toque "vintage" y desde el primer momento fueron muy simpáticos y estuvieron pendientes de nosotros. No trabajan carta, sólo con tres menús, en nuestro caso elegimos el largo, ya sabéis que siempre hay que ir a lo grande.

Comenzamos con unos snacks que nada más llegar te ponen de arroz suflado ( una especie de patatas), para que comas mientras eliges el menú. Una vez elegido te sacan un tronco con:
- Un bombón de manitas de cerdo predominante salsa hoisin y chile.
-Cucurucho relleno de humus, queso libanés y pepino a la menta.
-Esferificación de leche de tigre con fondo frutal; Buenisimo, tenia la suficiente acidez para empezar a salivar, lo que lo hace perfecto para arrancar a comer.
Los principales fueron:
-Sashimi de cabra de roca y ensalda de pamplinas, flores de temporada con salsa ponzu. Te traen una cabra ( pescado de roca que en crudo tiene muy poco sabor) cortado en shashimi y acompañado de una ponzu tambien ligera con pamplinas. Nos dijeron que la idea es que metas la cabra en la ponzu y esperes un minuto. Quizás meter la cabra en salmuera previamente le daría más potencia.
-Gyosa de cordero con su ajo y tzatziki. Rico, aunque el emplatado dificultaba comerlo. El sabor del cordero muy bueno , asi como la masa de la gyoza.
-"Huevo kijote. Espuma de miso y ajo. Su version de la sopa castellana. Para mi fue un PLATAZO, tambien hay que decir que soy un apasionado de esta sopa. Visualmente bonito, te lo traen en un huevo apoyado en una especie de nido. El miso le venia perfecto asi como las perlas de modena que le daban un toque de acidez. ¡Para repetir!
-Buns relleno chipirones en salsa china; un mollete chino con un sabor muy bueno, acompañado de unos puntos de cabrales, anchoa, bilbaina, piquillos,zanahoria y guisantes. Para comer con las manos.
-Cóctel solido de gin tonic, espuma-gel de pepino y tierra de enebro. Es un plato para limpiar el paladar. El gin viene en forma de caramelo,liquido por dentro.
-"Pulpo a la brasa" con un caldo de carne muy bueno y trozos de remolacha y puntos de salsa desperdigados por el plato. El sabor del pulpo muy bueno.
-Erizo de mar, oreja, curry rojo y holandesa. Muy rico el erizo acompañado por un bao frito al lado. El clasicismo del erizo con la salsa holandesa siempre funciona.
- Albóndiga de perdiz al moscatel. Muy bueno , gran sabor, con kimchi y maíz liofilizado.
-"Anticucho de lomo de corzo". Este plato fue en secuencia. Primero te traen un dimsum de patata limeña, chucrut de apio, nabo, mojo miso y salsa de corzo con teriyaki. Te dicen que te comas el dimsum con el mojo primero y luego llega el lomo de corzo que viene envuelto en hoja de plátano y acompañado con el chucrut. Muy bueno el sabor y el punto del corzo.

A continuación fue un plato de transición entre lo salado y lo dulce. Un prepostre de avellana, helado de levadura, remolacha, trigo, quinoa y algarrobo. Este venia con un chupito de cerveza "la virgen". Personalmente me gustó mucho, una combinacion de sabores que me encanto.

Los postres:
-Consuelo rice milk. Un arroz con leche de tapioca y leche de coco. Yo soy muy fan del arroz tradicional y sobretodo de las de textura de crema tipo asturiano, así que...
- Pisco sour con torrija de té matcha. Abstenerse los que no les gusta el toque alcohólico.

Para terminar una variedad de petit four.

De beber, un vino que tienen biológico, que ahora no recuerdo el nombre.

El menú largo cuesta 75 euros. Como conclusión personal parece que se a puesto de moda que llegue un plato al comensal y que tenga que terminarse delante suyo. ¿es necesario?

Buenas ideas, mucha simpatía, ganas de trabajar y avanzar fue la sensación que me lleve. Les deseo suerte y que sigan con esas ganas en su nuevo emplazamiento.