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La Capilla de la Bolsa - CERRADO

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12/04/2016

Gran sitio, buena comida

El lugar es espectacular y la comida a mi me parecio muy buena, de lo mejor que he probado.

Nosotros eso si tiramos por el pescado, con la brandada de bacalao de entrante (espectacular) y el tartar de atun (increible).

Los postres bastantes flojos la verdad.

El servicio impecable.

Para repetir.

10/05/2014

Ubicado muy cerca de Sol en la antigua sede de la bolsa de Madrid. Un local de carácter clásico con un espectacular techo abovedado de estilo barroco y con mesas perfectamente vestidas e iluminación de colores para darle un toque moderno, en mi opinión no pintan nada y el toque de modernidad es innecesario en un ambiente eminentemente clásico y en un emplazamiento con tanta historia.
Adentrándonos en la restauración en sí cabe destacar la calidad y eficiencia del servicio, impecable. La carta se basa fundamentalmente en platos tradicionales.
En mi caso probé un menú degustación compuesto por: huevo frito con salsa de boletus y trufa negra, arenque con tartar de aguacate, atún rojo, cordero y una tarta de chocolate blanco. Y la sensación después de todos y cada uno de los platos fue la misma…le falta chispa, emoción. Todos los platos están bien ejecutados y la materia prima parece de calidad pero ninguno es memorable, ninguno hace que quieras volver pronto o recomendar un plato en particular a nadie. Todos son correctos , todos están bastante bien pero , para mi , falta algo.
Destacar también que cuenta con música en directo.
En resumen: un sitio que destaca por la arquitectura de la sala, con un servicio impecable y una carta tradicional.
El precio roza cifras altas (un entrante, un principal y postre sin vino se sube por encima de 40€ y tienen un menú degustación a 48€ + IVA) lo que hace que entres en una liga donde la competencia es muy variada y de mucha calidad. Pero la sala y la música en directo le aportan un plus que muy pocos sitios pueden ofrecer.

04/06/2013

Querer y no poder

Notable al local (fue el antiguo edificio de la Bolsa de Madrid, con piano a la entrada y actuación los martes y jueves noche y fines de semana también al medio día) y emplazamiento (Sol) del restaurante pero suspenso a la comida. Calidad-precio regular pero sin llegar a ser excesivamente caro puedes estar en un lugar distinto o sorprender a una persona por la magnitud del sitio, sin embargo no es un local ni comida de mi estilo . Había adquirido a través de Letsbonus por 84 euros (Casi todo el mundo estaba con promociones de diferentes sitios), 2 menús degustación, a elegir entre el Refectorio (Ensalada de la Abadesa, Sopa Monacal, Huevos Benedictinos, Arroz con perdiz de los Dominicos, Bacalao de los monjes del Císter, Capón en pepitoria de los Cartujos y de postre Tocino de cielo de las Monjas Clarisas) y el Claustro; elegimos el segundo compuesto de tortilla de bacalao, fideos con marisco al estilo marinero, taco de atún con salsa de pimientos verdes y crema de huevos fritos y carrillera de cerdo ibérico confitada a la baja temperatura. De postre manjar de chocolate blanco al marc de champagne y coulis de mentay una bebida a elegir. Bueno pues de todo lo anterior, poco se cumplió, en algún caso para peor y en otros gracias a la atención del camarero para bien. Comenzamos con un excelente aceite y panes chapata e integral. Rápidamente llegaron las mini tortillas de bacalao, sin más, algo de trámite que no tiene nada que ver con las jugosas tortillas de bacalao de las sidrerías vascas. Los fideos con marisco fue el mejor plato sin duda con un sabor que te recordaba a mar, con gambitas, mejillones y trocitos de pescado, exquisito; el único pero que los fideos estaban demasiado hecho (quizás porque al tener este plato para la gran mayoría de comensales, se había cocinado a través de lo que en el mundo de la empresa serían las economías de escala). El tercer plato fue uno de atún sellado por fuera y crudito por dentro, que estaba bueno pero nada que ver con el atún de almadraba que había probado una semana antes en el sur, y como la otra persona no podía comer atún, le ofrecieron inicialmente buey a la plancha que rápidamente en cocina se encargaron de desestimar y cambiar por un guiso, quien sabe de qué, fue el único plato que volvió casi intocable para dentro. Para finalizar carrillera de ternera, que creo que define perfectamente el restaurante, al ser un plato que llama la atención pero que sin embargo no acaba de cuajar y entre que la textura no era la mejor para lo tierna que es la carne o quizás sería por su calidad, pero tenía toda la pinta de que había sido descongelada. El sumun de este plato fue la guarnición, patatas fritas congeladas, cuando tanto el plato como el sitio en principio merecen algo más. De postre estaba incluido el pastel de chocolate blanco pero sin dar más explicaciones nos sacaron dos postres de leche frita que estaba inmejorable, tanto el tamaño (no demasiado grande) como el sabor; como a la otra persona no le gustaba me comí yo los dos postres y el camarero tuvo la deferencia de sacar uno de chocolate blanco el cual siendo más elaborado (que no son mis favoritos) estaba también muy bueno. El camarero que nos atendió se mostró en todo momento muy cercano y amable hasta tal punto que nos invitó a las copas de vino blanco y a una copa de vino tinto por una mala interpretación que tuvo a la hora de preguntarle sobre los vinos disponibles en carta… Blanco Verdejo “Ermita de Nieve” D.O. Rueda y Tinto Crianza de Viña Pomal.
Finalizamos la comida con dos copas de champagne, que sin ser algo espectacular, fue todo un detalle. Servilleta y mantel de tela, me encantó eso como siempre y con unos baños en la parte de arriba cerca del resto de salas muy originales, sin embargo el ambiente no me gustó y no volvería salvo en una ocasión especial y con un cambio radical en la comida. En resumen, el menú suspenso (independientemente de los cambios), me recordó en parte a la cocina de la cadena de Ginger, Public Gloria de Montera… en el que ofrecen platos sofisticados pero precocinados y baratos. El servicio correcto y cercano, el camarero mostró en todo momento atención, educación y ganas de aprender en todo momento.

22/01/2014

decepcionante

Tal vez tenía demasiadas expectativas por los comentarios que hay por aquí, pero vamos, yo ni repetiré ni lo recomendaría.
El diseño tan comentado, bueno, entras (siempre hablando del salón principal) y hay un primer "wow!", que pasa al segundo y es entonces cuando, al menos para mi, te das cuentas de los toques horteras que a lo mejor para otros se consideran modernos. Ese juego de luces multicolor del techo, esa pared dorada bajo el piano... demasiado amplio e iluminado para pasar por romántico y acogedor.
La comida normalucha. Entrantes resultones, principales flojos (pedimos 4 distintos de pescado y carne y ninguno "acertó") y carte de postres muuuy corta.
De precio rondando los 40€ por persona, que en realidad para lo que comes (en cantidad y calidad) se me antoja un poco caro.

17/07/2015

PRECIOSO!

Me llevaron a cenar como sorpresa porque llevaba tiempo queriendo ir a este restaurante y me encantó!
El sitio precioso con pianista en directo y la comida muy buena. Para darse un homenaje de vez en cuando en compañía de alguien especial (aunque también había grupo).

Gema

Me llevaron a cenar como sorpresa porque llevaba tiempo queriendo ir a este restaurante y me encantó!
El sitio precioso con pianista en directo y la comida muy buena. Para darse un homenaje de vez en cuando en compañía de alguien especial (aunque también había grupo).

17 de julio de 2015

19/12/2013

Merece la pena

Restaurante magníficamente ubicado, con original decoración, música en directo y cuidada puesta en escena, ofrece un servicio y materia prima de cuidada elaboración, aunque en raciones algo escasas y vinos excesivamente caros, tornan el lugar en un establecimiento para frecuentarlo en contadas ocasiones.

01/12/2012

Lujo económico

La Capilla de la bolsa es un restaurante lujoso con precios que no son para nada desorbitados. El sitio es de lo más bonito que te puedes encontrar en Madrid ya que el edificio en el que se encuentra el restaurante fue en la Edad Media la Ermita de Santa Cruz (cuenta la leyenda que era una iglesia templaria). Años después aquí estuvo la primera Bolsa de Madrid. La arquitectura del lugar se ha mantenido, dejando la bóveda de la capilla y las columnas originales.

Antiguamente el restaurante se llamaba Santa Cruz y, a mi gusto, era de los mejores de Madrid. Hace unos años cambió y la comida ha perdido calidad, aunque también es ahora más barato con unos menús degustación bastane económicos (unos 50€). En la parte elevada del salón principal un pianista toca música clásica, a veces turnándose con un violocentista.

Más en: viajesytapas.blogspot.com.es/2012/07/la-capilla-de-la-bolsa-lujo-eco...

08/03/2012

Para mí, el restaurante más bonito de Madrid

En un local que entre sus funcionalidades pretéritas ha tenido el ser la primera sede de la bolsa de Madrid, templo masónico e incluso una iglesia, encontrar actualmente un restaurante ( sobre todo contando que estamos a 100 metros de la Puerta del Sol ) resulta, cuando menos, paradójico.
El restaurante actual conserva las bóvedas del pasado y recientemnete sufrió una remodelación en la que sus paredes , hasta entonces cubiertas de cortinones han dejado paso a mosaicos realizados con teselas que, la verdad , le dan un aire , si cabe , más "pomposo".
Tiene otros comedores en la planta superior que tampoco están mal , pero, un consejo: si vas a reservar es imperdonable no hacerlo en el comedor principal. Si no lo haces, cuando pases por dicho comedor principal para acceder a los de la planta superior te darás cuenta del error que cometiste.
Justo encima de la puerta de entrada al dicho comedor principal hay un piano de cola , que tanto a la horas de las comidas como las de las cenas , toca un pianista junto a un violinista , lo cual da al lugar un aire romántico inigualable.
La luz tenue , el encanto del lugar y la músca de violín y piano , creo que hacen el 90% de lo que puede ser una velada perfecta. El otro 10% evidentemente has de ponerlo tú con la elección de una buena compañía.
En cuanto a la apartado gastronómico , la carta es amplia con bastante variedad. Correctos los caramelos de foie , sabrosos los boletus , interesante la hamburguesa de avestruz a la que personamente creo que le sobra el medallón de foie y atractivo el atún rojo , aunque personalmente creo que algo pasado de punto.
En resumen, un precioso restaurante con una gastronomía que sin duda meece la pena conocer.

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31/08/2011

EXCELENTE

Ha sido una grata sorpresa, y me ha gustado mucho. No entiendo com puede haber gente dececpcionada con este restaurante. El local, es impresionante, no recuerdo haber estado en un restaurante que me impactara hasta ese punto, un sitio muy clásico y barroco con una iluminación moderna que le da un toque a restaurante de las películas.
En el apartado servicio, destacar que es excelente y atento por aprte de todos los empleados del restaurante, tanto recepción, maitre, camareros, etc.
El tema de la comida, quizás sea el más flojo, pero yo creo que es porque el resto de detalles pone el listón demasiado alto. La comida, personalmente está muy buena, son platos de cierto diseño, y están buenos y muy elaborados quizás sean algo escasos, pero no a todos nos gusta comer hasta la extenuación.
Por último el tema precio, a mi sinceramente me pareció barato, no se de que se queja la gente, si aquí en Madrid con poquito ya sales a 40 € por persona en el bar de la esquina.
Lo recomiendo.

28/06/2012

Curioso

Mas por el sitio, la ubicación, y lo que en su día fue el local, que como su nombre indica, era una capilla.
Más para turistas, al menos esa es mi opinión.
La comida, pasable, no guardo ni buen ni mal recuerdo, lo que significa que no creo que vuelva.
Un tipo toca el piano y ameniza el entorno.
Para una vez, pase.

29/03/2011

DECORACIÓN F.C 1- REAL COMIDA O

Sentirse Alicia en el país de las maravillas siendo de barrio es recomendable al menos una vez en la vida. Si es tu caso, anímate. Diferentes ambientes con decoraciones eclécticas y elegantes que te llevan de lo decimonónico a lo espacial en sus diferentes salones. Todo ello no nos debe hacer olvidar el principal motivo que a uno le lleva ir a un restaurante: comer....y es aqui donde falla con rotundidad...la comida deshace el encanto en el que la fastuosidad de su decoración te había sumido. Prescindible y decepcionante además de caro.

Ideal para pedirle a tu novia que se case contigo y una vez obtenido el si y blandiendo sonrisa, aprovechar la euforia para dirijirse a cualquier otro restaurante para celebrarlo comiendo bien

23/11/2013

romántico y bonito!

Un sitio romántico, asequible y bonito.

15/02/2011

Bonito restaurante.....pero mediocre cocina

Un restaurante que se puede elegir por muchas cuestiones, ubicación en el centro de Madrid, su entrada de calle bonita y sugerente (incluido portero con librea y gorra), su carta de platos sugerentes que publicitan en un lateral de la pared de entrada, por sus fotos en internet, etc. Un restaurante verdaderamente bonito en su interior, con varias salas de ambientes y decoraciones diferentes, bonitas y cuidadas en sus detalles, incluidos los servicios con el detalle de poner unas cajitas de Set Dental.
El servicio de sala, depende de quién te toque. A nosotros nos atendieron dos camareros, uno demostró ser un buen profesional, el otro, bastante despistado, un poco antipático, y poco profesional.
La cocina, es una cuestión de suerte a la hora de elegir los platos. La presentación es buena y en algunos platos hasta muy buena. La cantidad, la justa. La elaboración…. depende del plato, pero en general nada que destacar. Y la calidad del producto, bastante baja y deficiente. No recomiendo a nadie, que pida el Cochinillo Confitado ó el Jarrete de Cordero……, la ración de cochinillo correspondía a un animal un poco grande, estaba mal cocinado, con una piel parecida al plástico, y de confitado nada de nada. Y el Jarrete, un poco duro, mal cocinado y con una salsa de reducción con bastante sabor fuerte a vino. Las Croquetas de Langosta, son pasables y con poco sabor al producto principal. Si recomiendo como postre, los Buñuelos de Crema.
La carta de vinos, tampoco es para dar saltos de alegría. Tiene algunos buenos vinos y cavas, pero con unos precios un poco elevados.
Los precios son caros y se corresponden con los de un restaurante de dos ó tres estrellas Michelin. No entiendo cómo pueden pretender cobrar basándose en lo bonito del local, y no por la calidad de su cocina. Equiparar los precios de un restaurante que lo mejor que ofrece es arquitectura, decoración y detalles, con restaurantes donde ofrecen calidad del producto, presentación, cariño y profesionalidad en la elaboración de los platos, así como el interés, investigación y trabajo en el buen hacer de los fogones. Querer cobrar igual que un plato preparado por Angel Palacios (La Broche), Mario Sandoval (Coque) Pepe y Diego (El Bohio) Santi Santamaria (Santceloni), etc. etc. me parece demasiado.

19/02/2011

El local lo mas impresionante

Es como digo yo el tipico sitio para ir una vez y quedarte con la boca abierta de lo curioso del sitio, es evidentemente por localización y concepto el tipico sitio al que vienen a cenar por ejemplo uno de Lugo, uno de esos fines de semana que se escapan a Madrid ha haer lo que en casa no tienen (musicales, futbol, restaurantes curiosos o de moda).

La comida ramplona y cara, el sitio impresionante.

Lo dicho, para llevar a uno de fuera o para ir a ver su curioso local, para poco mas...

10/09/2008

Über-design

Siempre que pasaba por delante pensaba que me tenía que acercarme un día a comer. Por fin he ido. La entrada es super llamativa, por cierto. Se trata de un sitio muy de diseño moderno. Me recuerda un poco el rollo del Teatriz (11870.com/pro/5479) por esa mezcla de diseño de mobiliario en plan cool. Como ambientación tienen música en vivo como en una especie de coro elevado sobre la entrada. La noche que fui tenían música de piano y violín.

No suelo ser muy fan de este tipo de sitios pero la verdad es que la Capilla de la Bolsa me ha sorprendido gratamente. El servicio es amable y eficaz. La cocina, a medio camino entre la cocina internacional y la italiana, es estupenda, con unos platos suculentos y ricos. Cenar sale por unos 35 euros.

Servilletas y manteles de tela.