La Contraseña; un espacio singular y cosmopolita concebido para disfrutar de una cocina esmerada donde confluyen sabores clásicos y propuestas innovadoras y sugerentes

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18/04/2017

Para cena y copa!

Está en el límite entre un restaurante y un bar de copas, porque pusieron un portero y ya alguna vez encontré más gente de copas a las 11h que cenando.

Eso sí, la comida es un poco mejor que los Marieta, Perrachica... por ejemplo, el tartar de pez mantequilla con trufa es una combinación muy vista ya, pero aquí tiene buena calidad, y las migas extremeñas, es un plato contundente en cantidad, incluso en el número de torreznos que lleva, palabras de un extremeño al que le gustaron.

Los postres todos correctos, las empanadillas de manzana muy buenas, la pena que como llegues pasadas las 12 a tomar postre y copa a veces tienen cerrada cocina y te quedas con las ganas

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Pendiente comer, solo tomé postres y las empanadillas de manzana con helado, buenísimas.

Además se nos acercó un borracho que se coló por la puerta y casi vomita al lado nuestro, que estábamos en las mesas altas de al lado de la puerta y los camareros fueron majísimos sacándonos casi por la puerta de atrás para que no nos lo volviéramos a encontrar.

Berri

jajaja! estuve justo ayer... no he cenado/comido nunca.
Mis reticencias con el nivel culinario del fenomeno ponzaning de calle de moda, con platos de moda. Donde este la tortilla gallega del alipio con sus toneles con solera!

hace 6 meses

Cristina Bertrand Pi...

Ya total, yo me quedo con la tortilla de alipio o la tabla de ahumados del doble. Quizás los nuevos que me han ganado son el pato ahumado de smoking club, las croquetas de taberna averías, y el foie casero de toque de sal. Así que este seguirá siendo para postre y copa.

hace 6 meses

Javier B.

Para mi Ponzano se ha quedado en ir en Agosto a disfrutar en Sala de despiece. Creo que ha dejado de ser un sitio de tapeo para convertirse en una zona de copas donde ir a ver y dejarse ver. Lo de los porteros controlando aforo en varios locales me ha matado

hace 6 meses

15/06/2016

Si lo se no voy ...........

Mira que hay sitios que pese a lo mono te huelen a que no es el sitio que tu quieres para cenar.Y ahí pleno al quince,la sala de despiece que no se puede entrar ni con pértiga y eso que es lunes.Pues vamos a probar,y en que hora....
Calor en la sala,el servicio pésimo,la comida vulgar y cuando bajé a los aseos un olor a fritanga con aceite refritoooooo.
Hubo que pedir la bebida 3 veces porque las camareras estaban de cotorreo y no se decidían a servir.Pedimos unas croquetas sin más,el tataki unas berenjenas y unos rollitos de "capón" y salimos sin tomar ni el postre con un hartazgo considerable.
A mi ya me han visto

08/12/2016

Ok

Está ok.
La comida estaba bien, pero el precio alto solo pueden mantener por estar en la calle Ponzano.

13/04/2016

Pequeño oasis

En una zona con bastante oferta de bares para oficinistas y restaurantes con menú, econtré este agradable lugar que, tras salvar la diminuta zona de barra de la entrada, revela un comedor tranquilo y espacioso, con tres ambientes diferenciados por el nivel de luz natural (al menos a la hora de la comida) que cae directamente desde arriba.

Lo mejor que puedo decir del restaurante es que la tranquilidad reinante y la cuidada decoración convirtieron al lugar en un rincón realmente acogedor para comer y tomar un café. Los camareros fueron diligentes y discretos.

El menú, ajustado en precio para las cantidades servidas. Pero el cocido completo, estaba salado. Un fallo incomprensible porque, tanto la sopa como los garbanzos, carnes y verduras, estaban bien sabrosos y, sin embargo, alguien había añadido sobre los platos una delicada ración de escamas de sal, estéticamente valorables, pero culinariamente prescindibles.

Tendré que darle una segunda oportunidad, ya que suelo pasar por aquí de vez en cuando.

26/01/2016

todo bien pero qué se yo...servicio mal

Me gustó mucho la carta y la pseudo terraza, pero le faltaba algo para recordar la experiencia por su comida. Eso y el servicio.

Me pareció buena opción para grupo de amigos, y así fuimos, aunque los platos no son muy compartibles

Cuando nos quisimos pedir la copa nos dijeron que cerraban a las 17:30 (domingo). Eran las 17h, les dijimos que ok, aceptábamaos ese límite, y no nos las pusieron! Entiendo que querían descansar porque era domingo, pero precisamente por eso me apetecía una copa, porque era domingo después de comer...

Las cañas que tomamos en la barra antes de entrar al restaurante fueron un triunfo cada una de ellas. Tenía la extraña sensación de estar en la barra de un festival, con ganas de pedir 2 para no pasar otra vez por lo mismo

16/09/2014

OTRO SITIO COOL CON COMIDA DECENTE Y QUE NADA APORTA

LA CONTRASEÑA es otro sitio de moda – o “cool” si lo prefieres llamar así- donde no se come mal pero que realmente poco aporta.

Todo sitio de moda/cool que se precie debe cumplir estos requisitos:

(i) Decoración. Este es el pilar fundamental para estar de moda por lo que es donde el empresario debe dejarse la pasta. A ser posible, el sitio debe estar decorado con maderas, hierros, plantas, detalles como una estantería con libros para dar un rollo intelectual y una barra donde tomar un gintonic.

(ii) Ambiente. Los sitios de moda son el objeto de deseo entre las pijas por lo que mientras ellas no vayan y hablen de ti, no eres nadie.

Vamos a ser claros. Los tíos cuando quedan de cena lo que buscan es que se coma bien, a ser posible asador con buena carne. La decoración les importa tres pepinos. ¿Os imagináis al capitán del equipo de futbol de los lunes proponiendo a sus amigotes una cena de Navidad en Contraseña, Dray Martina o Patio del Fisgón? Le echan del equipo.

Sin embargo, cuando las chicas quedan para cenar no buscan el restaurante donde se coma el mejor pescado o el mejor chuletón. Lo que buscan es aquel sitio que sale en Vogue o en Telva y que dicen que es lo más cool en Madrid. La comida queda en muy segundo plano.

Ahora bien, si un sitio de moda se llena de niñas guapas, entonces ya procede que el capitán del equipo de futbol de los lunes diga a sus amigotes que la cena de Navidad será en un sitio de moda porque “va a estar lleno de cachondas”.

(iii) Comida. Si montas un sitio de moda no tienes que comerte mucho la cabeza sobre qué platos meter en la carta porque ya vienen preestablecidos. Mete algo peruano (un ceviche) o japonés (un maki) que está muy de moda. Mete la hamburguesa de la casa. Mete un steak tartar para los atrevidos. Mete croquetas y una ensaladilla para los más clásicos. Mete algo italiano como pasta, pizza o rissoto porque eso a todo el mundo le gusta. Mete un huevo a 65 grados. Mete trufa a varios platos. Y “voilá”, ya tienes la carta.

(iv) Zona. Barrio Salamanca, Barrio de las Letras y la zona Alonso Martínez son las más cotizadas. Excepcionalmente te puedes ir lejos como Alberto Alcocer (Pipa&Co). La calle Ponzano, que se está poniendo muy de moda, también se acepta.

(v) Precio. El ticket medio no debe sobrepasar los 30 € ya que por mucha pijería que vaya a tu restaurante, muchos están pelados y no van a gastarse sus ahorros en comida.

La Contraseña cumple a raja tabla estos cinco requisitos.

A mí me llevó un jueves una amiga que es una joyita y que sabe que me encanta probar estos sitios. Estaba lleno.

Comimos:

Ceviche de chicharros y carabineros (16,50 €). Muy sin más. Es lo que tiene meterse a torear si no sabes.

Tartar de pez mantequilla con aceite de trufa (17 €). Esta mezcla, inventada en Kabuki, nunca falla.

Steak tartar (17,50 €). Mejor de lo que me esperaba. No es una locura pero se defiende.

Lasaña fría de marisco (12,50 €). Lo de lasaña es una pijada ya que este plato es una ensaladilla a base de pulpo, mejillón, langostino…Estaba buena.

De postre, unos ricos brotes de brownie (6,50 €).

Y para beber, un Mar de Frades a 22 €.

Precio final, 92 € que entre dos sale a 46€ / barba. Hay que aclarar que comimos mucho ya que lo normal habría sido tomar solo tres platos. Además cualquier cena de este tipo entre dos, mientras no permitan medias raciones, siempre sale más cara que si vais cuatro. Y por último hay que tener en cuenta que tomamos un vino “de los caros”.

En definitiva, un buen sitio de moda con comida decente.

beetle

Para completar la decoración , te falta destacar que es necesario un suelo como de la serie Cuentame ( vease fotos que publicas de Contraseña ) o de un cemento viejo como de un trastero del Rastro.

17 de septiembre de 2014

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Totalmente cierto!!!

17 de septiembre de 2014

27/08/2015

Muy bonito, pero algo caro

El restaurante es precioso, y los camareros son muy simpáticos. Lo malo es el precio, para mi gusto algo carillo, pero la comida muy buena

18/03/2014

Roberto lo descubrió en marzo de 2014

Nueva aparición en la capital

Ha abierto hace apenas diez días y la verdad es que promete buenas alegrías y una vida larga.

Un local magnifico, una antigua vaquería completamente remodelada que ha resultado en un lugar muy bien decorado, agradable, cálido, con diferentes áreas, donde cada mesa tiene buena pinta.

Una carta corta y clara. Nada de decenas de platos, varias carnes, varios pescados, varios entrantes, todo con buena pinta y un precio razonable.

En el piso superior un pequeño lounge bar, donde tomar una copa después de cenar, de pie o en taburetes. En el piso inferior, la sopresa escondida: un reservado de doce plazas al que se accede pasando al lado de la cocina y traspasando una puerta de cámara acorazada :)

Los domingos tienen previsto hacer un brunch con dj incorporado. Alguno de los propietarios tienen dilatada experiencia en restauración. Lo dicho, promete mucho.

Algunos de los propietarios del Ito Ita

25/07/2014

Cool, simplemente...

Es innegable que este sitio está de moda, un miércoles para cenar estaba abarrotado.
El local es pequeño y complicado, pero la reforma es muy acertada, creando un ambiente muy atractivo, aunque algo ruidoso y caluroso (al menos en verano).
Servicio amable y cercano, quizás un poco confianzudo, aunque supongo que la culpa es mía, que estoy chapado a la antigua y aun disfruto del usted y de cierta distancia entre cliente camarero. Debe haber decenas de manuales de marketing que aconsejan establecer una relación cercana con el comensal, pero yo prefiero la distancia de “¿qué desea el señor?”.
La comida, las raciones son pequeñas, muy pequeñas, se está convirtiendo en algo habitual en esta ciudad, pero en este caso, la relación precio – cantidad está un poco desajustada. Probamos cuatro platos para compartir entre cuatro y un par de postres, por suerte no teníamos mucha hambre.
Me gustó, el tartar de pez mantequilla, muy rico, delicado y bien presentado; me decepcionó el steak tartar, sin gracia, una amalgama de carne picada sin ligazón, una pena. Un rico pulpo a la brasa, que sabe a poco, aquí la ración era muy breve (me acordaba de la pata de pulpo que había tomado hace unos días en El Ancla de Ribadesella, que costaba lo mismo, estaba igual de buena y ocupaba un plato cuatro veces mayor) y un mal risoto (que también era escaso, con lo barato que es el arroz). De los postres, la tarta de zanahoria, es de una pastelería, nos sorprendió mucho, porque además tampoco era una gran tarta. Con vino salimos por 30€ por persona.
Personalmente creo que el barrio ofrece mejores opciones a mejor precio, quizás en ambientes menos cool, todo hay que pagarlo, eso es cierto.

26/05/2014

Correcto tapeo en Ponzano

No tengo todos los elementos para juzgar este sitio ya que sólo nos quedamos en la zona de barra.

EL restaurante me pareció curioso de probar: muebles decapados y un jardín interior con muy buena pinta, veremos a ver la carta en una próxima visita.

La zona de barra tiene buen servicio, vino por copas a temperatura correcta (esto no es tan habitual como puede parecer) y precios comedidos. Probamos el salmorejo, servido en tarrito (mucha Gabinoteca aquí...) que estaba muy bueno y unos rollitos de capón que resultaron ser muy grasientos y no del todo conseguidos.

Le doy 3 estrellas con perspectiva + a confirmar en nuestra próxima visita con mantel.

11/05/2014

DECEPCION

Restaurante muy bien decorado, y muy buen ambiente.

Nada mas sentarnos nos tomaron nota de la bebida, y se acerco un camarero a ofrecernos jamón recién cortado. Hasta aquí todo OK.

El problema empezó cuando pedimos la comida. Los entrantes ricos pero para mi gusto un poco escasos. Entre que terminamos los entrantes y llegaron los platos principales pasaron literalmente 40 minuntos! El servicio muy poco atento, tuvimos que recordarle al camarero en varias ocasiones que trajese las bebidas. La carne buena, la hamburguesa excelente, la pasta igual, todo muy bueno excepto el risotto que parecía arroz con caldo.

Un detalle que no me gusto en absoluto fue que al traer la cuenta el camarero ni dio las gracias. En un sitio que tocamos a 50€ por cabeza, me parece un mínimo de educación.

EN RESUMEN, LOCAL MUY AGRADABLE Y BIEN DECORADO, BUEN AMBIENTE (GENTE BIEN DE TODA LA VIDA) Y COMIDA BUENA SIN GRANDES PRETENSIONES. EL SERVICIO TIENE QUE MEJORAR MUCHO EN RAPIDEZ Y SOBRE TODO EDUCACIÓN.

06/06/2014

Copeteo en sitio cool

Hacía falta un sitio bonito para tomarte una copita en Chamberí, porque mira que hay sitio para comer/picar bien, pero de copas....
Dan también comidas , pero a mí como que no me pega, no sé igual le doy una oportunidad.
Las copas correctamente preparadas a 12 euros los gin-tonic.

Rosalía Martínez (Pi...

pinta buena,eh?

19 de marzo de 2014

zama

POZI

19 de marzo de 2014

Marla

Es bastante recomendable...las raciones no son caras y están bien de calidad. Tienen al fondo una barra de gintonic que seguro se pone bien este verano.

27 de mayo de 2014

25/04/2014

Nuevo inquilino cool en Ponzano

Abierto hace poco más de un mes el enésimo restaurante en la calle Ponzano. En esta ocasión un local pretendidamente cool, para 12-15 mesas, en el que destaca una estancia intermedia con un patio de techo acristalado. Al menos esta zona es excesivamente ruidosa aunque compensa por la luminosidad.
La carta es corta: unos 8 entrantes, 4 pescados, 4 carnes, 5 pastas y 5 postres. De entrantes probamos las croquetas de carabineros (correctas pero escasas), el pulpo (correcto) y los rollitos (bastante buenos aunque una ración raquítica de 4 mini unidades). Los principales: tataki de atún y steak tartar estaban bien y con raciones correctas en este caso. De postre brotes de brownie (una variación original).
Tiene una amplia variedad de vinos y el precio con entrantes para compartir, un principal, un postre y vino se pone en 35-40€.
El servicio es excesivamente lento aunque supongo que esto es debido al poco tiempo que llevan abiertos.
Tienen parking concertado cerca, detalle muy a tener en cuenta en este barrio, y mejor llamar para reservar porque se llena.
Habrá que volver cuando esté un poco más rodado para darle las 4 estrellas.