Cuarta generacion a cargo del negocio, con lo cual todo gira entorno a ello, carta dividida entre clasicos, entrantes, bacalaos un pescado y carnes, claro que ademas luego vienen las sugerencias del día, que es donde empiezan las dudas, y donde hay pescado fresco de barca bacalao de temporada, y en cuanto a las carn...

Ordenar por:

relevancia fecha

29/11/2013

Buena cocina desde 1924

Cuando un sitio lleva abierto desde hace décadas y aún se mantiene (sin haber cambiado de dueños) es ya una buena señal. En La Estrella se come estupendamente. El sitio es pequeño, de noche tiene pinta de ser romántico porque de día ya es agradable. La carta es corta pero con muy buenas propuestas y recomiendo que el propietario recite las alternativas porque es una delicia escucharle, se te hace la boca agua. Carta de vinos excelente, precio medio en torno a 30-40€.

11/12/2013

Un sitio alejado de las modas y tendencias que tanto influyen en Barcelona. Ni vintage, ni chic, ni molecular, ni de disseny, ni fashion, ni fusión... Simplemente comida casera, bien cocinada, con buen producto local de mercado, especialmente las verduras y los pescados. Atendidos por una familia de toda la vida en un ambiente tranquilo. No es un lugar para grandes homenajes ni comidas de negocios, más bien uno de esos buenos restaurantes de barrio que tristemente van desapareciendo. Ojalá La Estrella dure muchos años.

Manteles y servilletas de tela.

Guillermo Castilla

Todo un ejemplo de profesionalidad y buen trabajo, tanto en la mesa como en la cocina. Excelente su carta de vinos.

12 de diciembre de 2013

20/10/2012

Una joya gastronómica de excelente cocina y mucha profesionalidad escondida en el Born

Apartado del ruido gastronómico del Born, y escondido en una de las calles menos transitadas del Born, próxima a la Estación de Francia, se encuentra esta joya gastronómica.

Restaurante con mucha historia. Muy conocido entre los círculos gastronómicos y cada vez con mayor relevancia en internet. Recomendado por muchos amantes de la gastronomía, llevaba años esperando la ocasión para poder probar su cocina.

Reserva para una cena en pareja un viernes noche, con varias semanas de antelación. A la llegada, como era de esperar, las apenas 10 mesas del comedor estaban reservadas. Aquí no hay turnos y las prisas no existen. La experiencia gastronómica dura perfectamente varías horas o el tiempo que se necesite para degustar cada plato.

Carta de platos reducida con aproximadamente 8 entrantes y varias combinaciones de carnes y pescado. De este último destaca el bacalao con varias combinaciones de salsas. En la carta se detallan las tres especialidades o "clásicos" de la casa, que son los que más se solicitan.
De los tres probé los garbanzos con gambas y muselina de ajos. Por su nombre puede hacer pensar que es un plato demasiado fuerte para una cena. Sin embrago, los garbanzos minis muy tiernos que con el jugo de las gambas y la suave muselina de ajos tiene un excelente sabor.

La atención y profesionalidad es otro de las cualidades de la Estrella. Ya es un placer escuchar con que detalle el propietario del local nos describe la composición de los platos que se ofrecen fuera de carta, y que varían dependiendo de las opciones de la temporada o el mercado.
En mi visita: nos recomendó de primero un revuelto de diferentes setas de temporadas que mi acompañante no quiso perderse.

Tiempo de espera de los platos acordes con su elaboración y presentación. El tiempo de espera se hace corto si te decides a entretenerte leyendo la variada y completa carta de vinos, con más de 20 D.O. Otro detalla a valorar es la ayuda del maitre en la elección del vino que te asesora según tus gustos. Probamos un Edetana de Do Terra alta, una Do bastante desconocida para mí, y que fue todo un acierto.

De segundo seleccionamos otro "clásico" de la temporada: un bacalao relleno de txangurro del que me habían llegado muchos elogios. Además el bacalao es mi pescado favorito y la materia prima que más trabaja el restaurante. La experiencia como era de esperar de 10, por la frescura del bacalao desalado con el contraste de la fuerza de la salsa del crustáceo.
Mi acompañante se decanto por otro de los platos de temporada que expuso el chef: una carrillera de ternera macerada, muy tierna y sabrosa.

De postres, no podía dejar de probar el helado de Wasabi, para nada picante y sorprendente sabor. La otra opción un mini fondant con helado de regaliz.

El precio por persona fue de 45 euros, pero el vino ya valía casi 20€, y con la sensación de que habíamos disfrutado de buena cocina, buen trato y excelente servicio.

Desde luego seguro que volveré para ocasiones especiales o para sorprender a amantes de las experiencias gastronómicas.

12/12/2012

Para comer sin prisa y darse un homenaje.

Excelente comida de principio a fin. Hasta el pan es casero.

Muy buen servicio por parte del propietario como bien merece presentar su gastronomía.

Para recomendar y volver.


HORARIO: DE 13:30H a 16:00H Y DE 20:30H a 23:00H.
FESTIVOS: CERRADO DOMINGOS, FESTIVOS Y LUNES

22/03/2013

Tras mucho tiempo en mi lista de pendientes, por fin el otro día encontré una excusa para sacarlo de esa lista. El sitio es acogedor y agradable y el ritmo tranquilo. La cuarta generación es la que asume el negocio e intentan conservar platos de cocina tradicional.
Tienen una carta breve y un fuera de carta espectacular. Todo lo que pedimos estaba fuera de carta y todo nos encantó.
Compartimos unos calçots que te servían limpios, a punto para ser ingeridos con cuchillo y tenedor, sobre un lecho de romescu y cubiertos brevemente por una muselina de ajo. Impresionantes.
De segundo optamos yo por un atún del Delta fresco, marcado, como un tataki, acompañado de mermelada de tomate, excelente. Mi acompañante optó por unos pies de cerdo que también le encantaron.
De postre escogimos un helado de queso de cabra que quitaba el hipo y uno de toffee.
Regamos la cena con un albariño que no conocíamos (Rosa Alba) que nos encantó. Completó la cuenta un café. 84 euros para dos comensales.
Repetiría mañana mismo.

15/06/2012

Gran casa de comidas solo apta para valientes

Hace unos días tuve la oportunidad de visitar por primera vez este restaurante situado al lado del Borne de Barcelona. A escasas dos calles de "La Estrella", nos encontramos con un barrio muy turístico que está de moda, lleno de tiendas a las que suelen acompañar adjetivos como "cool", "fashion" o "trendy", pero que en lo que a la oferta gastronómica se refiere, suele dejarnos más bien fríos o con aquella desagradable sensación del "más de lo mismo". La Estrella es todo lo contrario, de hecho nada más entrar te das cuenta que los clientes son en su totalidad gente local. El local no tiene nada de "cool", pero es uno de esos restaurantes en los que uno come cómo en casa. La carta queda en una mera anécdota cuando Jordi, uno de los maitres más apasionados que recuerdo, te canta uno a uno y en detalle todos los platos fuera de carta para, dicho en sus palabras, "ponértelo un poco más difícil!". Es importante comentar que no sabes los precios de ninguno de los
platos que explica, detalle que puede llegar a molestarte y que en otros restaurantes puede conllevar sorpresas desagradables en la cuenta, cosa que no ocurrió aquí. El resultado final? Una cocina apoyada en buen producto, cargada de honestidad y una gran cantidad de platos apetitosos entre los que elegir. Quiero recalcar que es una cocina para estómagos "curtidos" (todos los platos son muy elaborados y suelen acompañarse con densas salsas). En esta ocasión éramos dos comensales:

- Empezamos con unos Esparragos Trigueros gratinados con queso y nueces (8€). Interesante la combinación de una salsa intensa de queso azul y unos trigueros en su punto.

- El otro primer plato fue, según nos dijeron, uno de los clásicos de la casa. Los Garbanzos del Monte con salsa de Gamba y Mouselina de ajos (9€). Plato sabrosísimo donde sorprenden unos garbanzos muy pequeños y sin piel. El plato resulta algo copioso para ser un primero, pero es muy original.

- Para continuar nos decidimos a probar el que sin duda es la especialidad de la casa: el Bacalao. Tienen más de 5 tipos distintos en carta. En esta ocasión, nos decidimos por el Bacalao relleno de Foie, salsa de Oporto y champiñones (15€). Plato espectacular. Bacalao exquisito y meloso con un fuerte contraste con el foie.

- El otro segundo plato fue la Presa Ibérica (18€). A pesar de que la carne era de excelente calidad, fue el plato menos sorprendente y no ayudó que estuviera un punto demasiado hecha para nuestro gusto.

- No puedes irte de La Estrella sin probar sus variados postres. Por lo que he leído y pude comprobar, todos de un nivel de creatividad y calidad altísimos! Nosotros optamos por un refrescante Sorbete de Cactus (4€) que nos encantó.

Acompañamos la cena con 2 copas de vino (2,25€/copa) y agua.

La cena ascendió a 33€/persona.

En definitiva, un restaurante algo desubicado en Barcelona al que volveré sin duda para disfrutar de nuevo de su comida y su gente.

Fotos y más restaurantes en guiaumami.com y en Twitter @GuiaUmami

27/04/2011

Del mercado al plato

He estado una vez y no veo el momento de repetir.

Cuentan con una carta no muy extensa que se ajusta a la oferta de la temporada en el mercado y podemos decir que aprovechan bien cada ingrediente seleccionado.
Los platos se elaboran cuidadosamente, añadiento siempre algún detalle que sorprenda al paladar.
Las verduras se preparan con salsas y acompañamientos que potencian y dan un giro a su sabor (como me pasó con los riquísimos calçots que probé) y cuentan con carnes y pescados de excelente calidad y notable frescura.
Las raciones son suficientes; la selección de vino apropiada, y el precio ajustado, que no barato.

Definitivamente tengo que volver pronto para poder concretar un poco más en este comentario y de paso probar los nuevos platos que seguro ofrecen ahora con los ingredientes más primaverales ;) .

23/02/2012

Un pequeño placer muy recomendable

Antes de empezar a comer en la Estrella, hay que dejarse aconsejar y disfrutar con el cariño que su propietario pone a la hora de recomendarnos todos sus platos fuera de carta.

Restaurante de primero y segundo, nada de ir sin mucha hambre. Y dejar hueco para el postre, indispensable.

08/04/2011

Para repetir

Tenía muchas ganas de visitar este restaurante y por fin lo hice. No me arrepiento y lo recomiendo. Aunque su especialidad no es es pescado nos lo aconsejaron por la frescura de la materia prima. Sin comentarios!
Reservar hambre para la carta de postres.

21/07/2010

Ideal para una cena tranquila y/o romántica. La carta te la cantan con estilo y buen humor. Y mientras vas escuchando cambias de idea mas de una vez porque lo siguiente es mas apetecible que el anterior, y si le pedís que los repita ni te digo, "dame uno de cada!"

Y no solo te convencen sino que realmente los platos son excelentes.

29/07/2009

Casero en Barna

Un matrimonio de toda la vida. Él, en la sala, es un as. Ella, en la cocina, una virtuosa. Fue repostera, de ahí su delicadeza. En el barrio del Born de Barcelona. Sala pequeña y acogedora. Comida casera de verdad, de primera, de auténtico primor. Espárragos, atún, bacalao, garbanzaos estofados, carnes. El otro día pasé por allí y me tomé unas espardenyes plancha de locura!!!Maravilloso. Guarden algo para postres, especialidad de la casa. Helados y chocolates, en todas sus versiones. Pasteles, tartas...precio súpermoderado. Tanto estafador que hay en el Born (problemas de ponerse de moda) y al fin un rincón auténtico.

20/10/2007

eye lo descubrió en octubre de 2007

me lo ahn recomendado mucho

aqui os dejo esta recomendacion de "encantadisimo.com":

La Estrella es un restaurante del cual últimamente me habían llegado diversos comentarios favorables respecto a su buena relación calidad/precio, entre ellos el de algún contertulio (gracias Ivan).

Está ubicado en una tranquila calle por la cual nunca había atinado a pasar, a pesar de estar junto a uno de los barrios más populares de la ciudad. El interior es sencillo y de pequeñas dimensiones, combinando clasicismo con algo de modernidad y mostrándose suficientemente confortable. Pulcro y aseado con un aire de penumbra pero manteniendo bien iluminada la superficie de las pequeñas mesas. El señor que atiende (supongo que se trata del propietario) es atento, amable y locuaz, transmitiendo pasión por la cocina, los vinos y dando al conjunto un aire entrañable y muy familiar.

La carta es breve, conteniendo apetecibles propuestas de mercado y complementada por algunos platos del día cantados a pie de mesa. La carta de vinos es bastante completa (unas 80 referencias) y sumamente atípica, nada comercial. Precios ajustados (por debajo del doble de tienda), copas simples pero correctas y servicio suficiente. Tomamos un Edetaria Blanco 2006 (garnatxa, viognier y muscat, con algo de barrica) que se mostró simplemente correcto (13€).

De aperitivo nos sirvieron unas tartitas de queso. Muy buenas. Después seleccionamos entre la carta:

Espárragos trigueros gratinados con queso y nueces (7,5€). Bien los espárragos -tiernos y sabrosos- y suculento el gratinado con queso azul y nueces. Bien.

Garbanzos de Monte con salsa de gambas y gratinados con muselina de ajos (8€). Muy finos los garbanzos y correcto el contrapunto de las gambas. Buen plato de cuchara.

Bacalao confitado con boletus y pimientos (14€). Bastante bueno el bacalao, meloso y bien confitado aunque levemente astilloso. Correctos los boletus (conserva casera) y bien el resto de la guarnición.

Atún con mermelada de tomate y pimientos de Padrón (14€). A pesar del pobre aspecto del corte de atún, éste estaba muy fresco, sabroso y en su punto. Muy buenos los pimientos y obviable (aunque rica) la mermelada (creo que ese atún no necesitaba un acompañamiento dulce).

Correcto el pan de acompañamiento (1,5€ por servicio).

Con los postres subimos a un nivel superior: un extraordinario Tiramísú (5€) y un contundente “6 texturas de chocolate” (6,5€). Acabamos con un café (correcto) y una cuenta de 63,24€ para dos personas. Al escribir esto, repasando la cuenta y las fotografías, observo que se olvidaron de cobrarnos los 13€ del vino y que nos aplicaron precios sensiblemente superiores a los que figuran en la carta del exterior.

La verdad es que estuvo bien. Comimos copiosa y más que correctamente, gozando de una plácida y agradable digestión. Los platos son de perfil simple y sin vocación de excepcionalidad pero muy honestos, destilando ese aire auténticamente casero, familiar y con ganas de agradar (la cocinera es la esposa del señor que atiende la sala). En ese estilo sin pretensiones me parece una magnífica opción y la relación calidad/precio es muy buena. Recomendable.

No se permite fumar.

Lo mejor: El propietario, el concepto de cocina casera, los postres y la buena relación calidad/precio.
Lo peor: Hay aspectos mejorables (la iluminación, el tamaño de las mesas, el pan, las copas…) pero me parece todo bastante ajustado a sus pretensiones. Yo lo dejaría como está.

06/02/2008

Para una cena especial

La comida buenisima y la atención también, se nota que lo hacen con gusto, pica un poco pero lo vale.