Restaurante La Montería

La Montería ha cumplido hoy medio siglo, agradecemos el apoyo y la confianza que nos habeis dado. Nos encantaría invitaros a disfrutar un buen vino o una cerveza bien fresquita, muchisimas gracias por estos años.

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17/03/2015

producto, buena cocina, servicio, vino....

Después de tres visitas en los últimos 6 meses, pasa a la categoría de favoritos cuando lo que buscas es cocina tradicional con un puntito de renovación. Sólo he ido a la parte de restaurante, no a la barra, que por lo que he visto siempre está llena y no es muy grande. En el restaurante, pocas mesas, pequeñas y un poco juntas. Decoración sobria, pero elegante, y muy buen servicio de mesa: manteles, copas, platos... todo de muy buen nivel. Y el servicio se desvive por agradar!

en cuanto a la comida, de gran nivel con recetas clásicas: muy bien la fritura (especialmente las gambas, imprescindibles), el salmorejo es muuuy bueno, los callos también... y bordan tanto los platos de caza como los pescados, normalmente fuera de carta pero con bastantes opciones, especialmente el atún. Mención aparte para la bodega: muchas referencias, muy buenas y te aconsejan muy bien. Los postres también están muy bien, sobre todo los buñuelos...

sale por unos 40 a 50, en función del vino, pero creo que lo vale de sobra.

01/03/2015

Un sitio fundamental

guindillasmutantes.wordpress.com/2015/02/07/la-monteria-madrid

"De entrantes, una ensalada de tomate con jamón ibérico y parmesano. ¡Qué tomates señor! ¡Y en esta época! Todavía los estoy saboreando. Parmesano y jamón siempre son bien, pero unos tomates. Mi vida por un tomate. Luego, unas setas con trufa negra, ¿qué tendrá la trufa que siendo tan poca cosa deja siempre ese gusto tan sensual? Pensad que ha sido un gorrino en muchos casos quien la ha encontrado, y que no deja de ser un pedrolo negro. Escuchad, da gusto la trufa.

En los segundos, variedad. Yo me incliné por morrillo de atún con salmorejo de pimientos. Ahí tienen la foto, desenfocada, tener delante la pieza me hacía perder el pulso. Unos trozos sabrosos, se deshacían con mirarlos, en su punto de sal, deliciosos, con ese salmorejo tan delicado, pero con tanta personalidad que hacía relamerse. Hay momentos en los que un hombre se enfrenta a un plato brillante y entonces ¿qué hacemos? Comer despacio, más despacio, para saborear más, para que el momento no pase nunca. Dicen que hay carrillada de jabalí a veces, pero no siempre, por lo que se ha de estar atentos para encontrar la oportunidad de pedirla. La caza es especialidad del lugar, ojo a próximas visitas.

Entre anécdotas de nuestras hazañas fueron cayendo los platos, estas comidas de camaradería tienen su importancia, se ha de hacer piña y disfrutarlo comiendo. Postres, todos escogimos. Había unos buñuelos de chocolate con una pinta tremenda, pero yo me lancé a por una crema de queso con coulis de ciruela. Tengo un problema con los postres, estoy en guerra abierta con el azúcar pero cuando voy fuera y me los encuentro, no me resisto. La repostería artesanal es mi perdición. Aunque había tablas de quesos, que siempre son un excelente postre, y que apunto para la próxima.

Una comida excelente, en un sitio de calidad, todo a cuarenta euros por cabeza. Muy competitivo, muy recomendable."

17/11/2014

Magnífica calidad

Como su nombre indica, es un sitio especializado en caza, de esos de toda la vida. Nunca he podido probar las tapas (la barra está siempre hasta arriba), pero he conseguido ir dos veces a cenar, reservando con tiempo. El salmorejo merece la fama que tiene, las gambas invertidas son impresionantes y no tengo palabras para el atún rojo y el solomillo, que se deshace. No es un sitio barato, pero merece la pena darse un homenaje y comer de maravilla, atendido por un servicio amable y eficaz. Quizá le falten más personalidad en el ambiente y la decoración, algo impersonal, pero lo compensan con creces con la materia prima. Un clásico que merece seguir de actualidad.