La Parrilla de San Lorenzo

Ordenar por:

relevancia fecha

04/11/2016

dame un lechazo y llámame tonto

Gran asador en Valladolid.
Llevados por guías nativos, la cosa no podía salir mal.
El sitio se ubica en los bajos de un antiguo convento y es rollo clasicote asador castellano con salones abovedados de paredes de piedra, cuadros de época, etc.
Entrantes a compartir para mesa amplia antes de comer lechazo a morir:

- morcillita de burgos: muy correcta. no es la mejor que he probado, pero bastante buena.
- escabeches de caza, recomendados como plato insignia del lugar (excluyendo el lechazo). Excelentes, dignos de ser plato estrella de la casa. Un surtido de capón, corzo, pato azulón y faisán en escabeche aromático. Plataco.
- mollejas de pato sobre alubias con naranja: combinación llamativa que nos gustó bastante.

Tras este calentamiento tan gustoso, pasamos a degustar el lechazo de churra, que no nos defrauda en absoluto. Muy bien asado, carne tierna y la salsa superlativa.

De postre, recomendación de tarta de las monjas, que estaba buena pero no fue una locura.

Regadío profuso a base de un - obviamente - Ribera del Duero buenísimo: Tomás Postigo. ¡Que vinazo! Perdí la cuenta de las botellas que pedimos.

Ronda de licores varios y cafés para cerrar una gran visita.

Servicio bueno; jefe de sala y camareos con más tablas que las carabelas de Colón.

La cosa salió a 56 pavos por barba, que me parece correcto porque la verdad es que pedimos mucho vino y los licorazos (en copa de balón, no eran chupitos) y y eso abulta ostensiblemente la cuenta final. Con menos efusividad etílica la cosa sale a un precio aún más razonable.

Gath

Buena reseña Alvaro. Tenia buenas referencias de este lugar, que quedan confirmadas con tu reseña.

4 de noviembre de 2016

22/03/2015

Mi favorito de Valladolid, variedad y todo muy bien preparado
No es excesivamente caro pero no es para ir todos los días
Precios mayo 2010 sin IVA
entrantes
Gambas salteadas 10,50
Ensalada de carnes 10,50
Solomillo ternera 15,50
Ración riñones 12,30
Solomillo de avestruz 16,55
Tarta de las monjas 4,20
Helado de mango 3,70
Agua litro 1,75
Pan 1,08 persona

03/10/2011

Ideal para un día de comida sin prisas. Mejor reservar porque el local es inmenso pero estaba absolutamente lleno. De entrada compartimos un carpaccio de cecina y bacalao. La cecina muy sabrosa, el bacalao para mi gusto muy gordo cortado. De plato chuletón de ternera y lechazo, buenísimos ambos. Como íbamos a compartir el chuletón venía cortadito y sobre la piedra caliente. De postre, el de las monjas, impresionante, nada pesado. Con botella de vino, chupito y cafés a unos 45 euros por persona.

09/07/2015

Un poco decepcionante

Me agrado el sitio, el servicio no estuvo mal. El primero un revuelto castellano estuvo muy bien, pero el lechazo no me dijo nada nuevo (17€).
Esperaba más de este sitio

03/05/2011

Buena relación calidad/precio

La Parrilla de San Lorenzo es un restaurante muy céntrico situado en las bodegas de un edificio anexo a un convento. Este sitio resulta particular por el lugar y su decoración, ya que parece sumergirte de repente en el palacio de algún noble, donde vas a asistir a un banquete: corredores con paredes salpicadas de blasones, grandes lienzos, ricos cortinajes, mobiliario que te traslada a otra época... No es mi estilo preferido, pero tiene un atractivo indudable.

Aunque la otra gran característica de La Parrilla son sus carnes. Estamos en un asador así que, lo suyo es optar por carnaza, que será hecha a la parrilla, obviamente, o en el horno tradicional de leña. Es famoso su lechazo, pero tiene unos chuletones (no demasiado grandes, de unos 500 gr) de ternerna (16 euros) y buey (20 euros) buenísimos, tanto por la calidad de la carne como por el punto que le dan.

También tienen pescados en su carta, y hay que decir que no demerecen nada y resultan una opción igualmente buena. Repecto a los entrantes, los dividen en fríos y calientes y las raciones son de un tamaño razonable para poder compartir. Me gustó la ensalada de bacalao. Por último, los postres son caseros, así que para los golosos será una delicia rematar la faena con un arroz con leche o una tarta hecha por las propias monjas.

Buen pan.

El gran pero que le pongo es el servicio, los camareros. Siesos y desagradables (salvo alguna honrosa excepción).

El precio se sitúa en torno a unos 30€ por persona, eso sí, sin haber acudido a la carta de vinos donde, como en cualquier sitio, lo pagas. Relación calidad/cantidad/precio buena.

16/01/2010

El restaurante La Parrilla de San Lorenzo está ubicado en los bajos del Monasterio de Monjas Recoletas. Monumento Nacional.
Dentro, un entorno artístico. Las obras de arte, los objetos de valor y las piezas antiguas, convierten la experiencia de comer y compartir la mesa, en un acto altamente gratificante. En sus entrañables rincones se exhibe una cuidada selección de obras: cuadros, tallas, objetos artísticos diversos, configurando un ambiente de alta calidad estética, sin perder un ápice de confort y comodidad.

Lechazo del Esgueva, con origen de pastos aromáticos, el tierno Cochinillo del Páramo, los Cabritos de la zamorana Sierra de la Culebra o de los Chuletones de Avila o Sanabria.
En los postres se logra una afortunada complicidad entre la vieja y exquisita artesanía de las religiosas y el dominio y la maestría del Chef.. No dejes de probar la Tarta de las monjas con natillas y chocolate caliente.

10/04/2010

Donde yo vivo, un lugar así y con esa calidad saldría mucho más caro de lo que pagamos. El chuletón, espectacular, delicioso, ¡qué buena es la carne por estos pagos!. La tarta de las monjas, por el contrario, me decepcionó un poco, me esperaba algo distinto a tenor de la fama que tienen.

27/09/2010

Buena cocina y muy buena relacion calidad-precio. Raciones abundantes.

El servicio muy amable, per un poco desfasado, aunque el ambiente es algo rancio. En general está muy bien.

06/06/2011

He podido comprobar la calidad de este restaurante. La situación es perfecta, a escasos metros de la Plaza Mayor, el restaurante tiene una decoración muy interesante, rodeado de antiguedades y objetos de arte, muy agradable, espacioso, sin olores, nada ruidoso (al menos donde nosotros estuvimos sentados). El servicio igualmente de bien, agradables, educados y colaboradores, asesorándonos un poco a la hora de elegir. Cuatro adultos, entrantes: revuelto castellano (muy bueno) y cecina con bacalalo (también buenísimo), segundos pedimos dos lechales, un cabrito y un solomillo, a mi personalmente me pareció que ese día la pieza de solomillo, no era de las mejores, aún así, no estaba mal, en cuanto al lechazo y el cabrito, exquisitos, sobre todo el cabrito (en total, más que suficiente para los cuatro comilones), una botella de vino Cepa 21 2006, muy bueno, y dos postres de las monjas, que estaba también riquísimo, botella de agua y dos cervezas, 150€, creo que no está nada mal.