El restaurante La Polonesa os invita a probar comida tradicional polaca en un ambiente familiar y acogedor en el centro de Madrid. Podréis degustar las mejores especialidades caseras de la cocina tradicional polaca, acompañadas de las más exquisitas bebidas importadas desde Polonia. Ven a probar alguna de las 15 var...

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19/06/2017

Junio 2017.
Diría del local que es una casa de comidas, pero es que literalmente, es una casa. Con sus cómodas, armarios, sus sofás y los retratos familiares en las paredes. A la entrada tienen una tiendecita con productos polacos, pero estaba en penumbra. No se vende muy bien esta gente, la verdad. En fin, que allí que nos presentamos un jueves mediodía 14.30 con reserva. Al llegar dudé que estuviera cerrado, porque no se veía ni un alma. Entramos y lo mismo... nadie. El restaurante apagado. Un par de "holas" a buen tono mas tarde aparece una chica que nos mira como extrañada y nos invita a sentarnos. El ambiente poquito, poquito acogedor.... En cuanto a la comida, de menú, pedimos, entrantes, ensaladilla de arenques. Avinagrada, con buenos trozos de pescado, un poco fría pero muy rica. Sopa Zurek. Mala elección con el calor. Normalucha. De segundo dos rollos, de repollo con carne picada y de pollo con champiñones, bañados los dos en un montón de salsa y acompañados de patata cocida y lombarda. Nada memorable. Las raciones brutales. De postre una excelente tarta de manzana.
Esto, con cafés y dos chupitos de vodka, 26,50 €. Los menús salen por 9,50€, con pinta de cerveza polaca helada incluida. No ha sido la comida de mi vida pero tampoco está mal y creo que el sitio es explorable.

04/12/2016

Potente

Comida noviembre 2016

Ya que no me puedo quedar, pido comida para llevar

Durante la espera observo local (normalito, con tienda de productos polacos) y camareros dispuestos pero muy centroeuropeos (secos y que no se rien desde que les invadieron los alemanes, vamos)

La comanda para dos fue:
- Ensalada de arenques, Algo salada. Mejor pedir solo los arenques
- Empanadillas mixtas: Unas gyozas. Bastante, bastante buenas
- Salchicha con cebolla. Dos pedazos de salchichas bien ricas. Con una buena ensalada de col
- Solomillo con boletus: Cerdo con boletus de verdad. Aceptable, sin mas

No parecia mucha cantidad, pero no se con que lo hacen que costó terminarselo a dos triperos como nosotros de lo potente que eran los platos.

Total cuenta: 37 pavos todo

Resumiendo, Probar comida distinta y barata, pero mas vale que sea un dia de invierno y con muchas ganas de comer y de poder echarte una buena siesta despues

22/07/2016

La Polanesa, “al otro lado del Telón de Acero”

Por estas fechas, hace cosa de un año, nos hallábamos mi chica y yo preparando nuestras vacaciones en Polonia y soñando con nevadas, ventiscas e inviernos duros que, aunque solo fuera en el terreno de la imaginación, nos sacaran por unos minutos del caldero que en que se había convertido Madrid en el mes de Julio (¿os suena?).

Un año después las recordamos como unas de las mejores que hemos tenido y en parte tiene que ver con su gastronomía, que al final esto es un blog de comer , no de viajes.

Uno viaja a Polonia por su historia, por su naturaleza, por la belleza de Cracovia, por la fascinante reconstrucción de Varsovia, para conocer como ve su pasado un pueblo sometido a toda clase de desventuras históricas… Y cuando vuelve alaba todo eso en las conversaciones con los amigos, pero al final añade: ¡y ojo como se come en Polonia!

Pensábamos que pasando el mítico “Telón de Acero” (que ya si acaso se podrá considerar un estor de Ikea, con Polonia en la OTAN y la UE) la gente se dedica a comer patata, repollo y remolacha en preparaciones insípidas y sopas diluidas, y aunque los ingrediente estrella en general son éstos , las preparaciones y el nivel general de sabores que te encuentras es sorprendente.

Así que nostálgicos como somos no desaprovechamos la ocasión de descubrir un restaurante donde comer auténtica comida polaca en los madriles: La Polanesa (c/Narciso Serra 3, junto al Retiro y Atocha). Además nos acompañaron dos amigos que también habían visitado hace poco el país y regresaron tan emocionados como nosotros.

Entramos por la puerta con una idea en la cabeza : PIEROGI. No olvidéis esta palabra. Los pierogi son una pasta rellena que recuerda a la pasta italiana rellena ligeramente, y sobre todo a los tan de moda dim sum asiáticos. Los rellenos son variados pero giran en torno a la patata, la col, el cerdo y el queso. Se sirven cocidos o bien cocidos y luego fritos en mantequilla y acompañados de cebollita (aparentemente) caramelizada o salsas a base de nata. Una auténtica delicia que no podéis dejar de pedir cuando lleguéis.

Nosotros pedimos dos platos diferentes de ellos y eran exactamente como los recordábamos.
Si te gustan te puedes llevar bolsas de ellos congelados a casa, ya que el restaurante cuenta con un pequeño colmado donde venden variados productos de origen polaco.

El caso es que hasta que no vimos los pierogi en la carta no respiramos tranquilos y pudimos apreciar el resto de detalles a tener en cuenta en la visita en La Polanesa :para empezar, la decoración del lugar te leva a un limbo temporal entre la casa de tu abuela cuando eras crío y la versión polaca de Cuéntame (te imaginas a un Toni de 100 kilos y pelo a cepillo comiendo en esas mesas con ganchillo y planeando alguna acción contra el Gobierno comunista).

La carta, por su parte, no olvida ninguno de los puntales de la tradición polaca : sopa Żurek, Oscypek (queso de oveja ahumado y frito); ensaladas de arenques, col o remolacha; Gołąbki ( carne picada especiada envuelta por hojas de col y con salsita de tomate); Bigos (guisito de carne y repollo, fuertecito pero delicioso) o la salchicha polaca por excelencia, kiełbasa. Y en cuanto a la bebida, no falta una enorme variedad de cerveza que es una muestra de la extendidísima pasión polaca por la cerveza.

Ya veis que el panorama era inmejorable, así que nos decidimos por los mencionados peirogi por partida doble, la kiełbasa, la ensalada de remolacha y el gołąbki junto con una variedad de cervezas de la tierra y a disfrutar.

Os dejamos con las fotos de nuestra visita para que vayáis haciendo hambre.

Para conocerlos un poquito más, puedes leer el post que les hemos dedicado en nuestro blog: morretefino.com/2016/07/15/la-polanesa

Gath

Buena reseña. Me has hecho recordar lo bien que lo pasamos, comimos y bebimos en Polonia. Cuantos recuerdos.

1 de agosto de 2016

01/03/2016

La Polonesa. Cocina tradicional polaca.

La cocina polaca tiene influencias o parecidos con la gastronomía eslava (Rusia y vecinas), alemana, turca, húngara, judía y francesa.

Normalmente los platos suelen ser potentes y calóricos, así como de sabores contundentes. Los ingredientes suelen estar relacionados con la vida rural, por lo que podemos encontrar una cocina donde predominan los productos de la tierra, aunque por supuesto tampoco faltan los pescados y las carnes.

Pero como la mejor forma de conocer la cocina de un país es a través de sus platos, para muestra un botón. Pasemos a contar lo que pudimos probar.

La carta es medianamente extensa y siendo la primera vez que visitamos un restaurante de cocina polaca nos decidimos por probar uno de los dos menús de desgustación que ofrecen, de manera que nos permitiera conocer los platos más típicos. Habrá tiempo para volver e indagar en otros.

Sigue leyendo en...

gastrobloggia.com/2016/03/la-polonesa-cocina-tradicional-polaca-...

21/12/2012

Hagamos un hueco a Polonia

Tengo familia polaca y gracias a ellos he descubierto su gastronomía. Su cocina es contundente debido a su tipo de clima, pero a la vez sabrosa y elaborada. Se basa principalmente en productos como la patata, remolacha y cerdo, que combinados unos con otros dan mucho de si.

Este restaurante es una muestra perfecta de su cocina, la cual conozco un poco, ya que he realizado diversos viajes y he podido probar muchos de sus platos.

El local decorado con buen gusto, sobrio pero confortable. Tiene una barra a lo largo y unas mesillas para tomar una cerveza tranquilamente. Antes de bajar al salón hay una especie de tienda con todo tipo de productos polacos, desde pepinillos a sopas de remolacha. Algo que se agradece ya que no los puedes encontrar en cualquier sitio. Acto seguido bajas unas escalerillas y de acceso al comedor, con unas pocas mesas. En una esquina hay un piano y un a guitarra, donde te puedes encontrar a un comensal dando un concierto en petit comite.

Podría poner los nombres originales de los platos, pero prefiero ponerlos en español para una mejor comprensión. Además la carta viene traducida, así que mucho mejor. La carta es muy completa y es una buena muestra de su cocina. Como entrantes, y asesorados por familiares, decidimos pedir una especie de ASPIC CON VERDURAS en su interior realmente bueno, muy sabroso. Una SOPA DE POLLO con huevo y harina que le da un espesor nada pesada, muy rica. STEAK TARTAR con todos los ingredientes por separado, para que uno se lo aliñe a su gusto. Por último una especie de ensalada de col y rábano picante ,muy típica, estupenda. Es muy parecida a la de col americana pero picante.

De segundos optamos por CLÁSICOS, los ROLLITOS RELLENOS DE ARROZ Y CARNE. Este es un plato muy típico de allí, estaban buenos pero he de reconocer que los que he probado caseros están bastante mejor...Una especie de TORTILLA DE PATATA REVUELTA CON VERDURA Y CARNE DE CERDO. Muy bueno, pero cuidado con este que es para profesionales, es muy denso, y necesitas un tiempo para digerirlo. FILETE DE CERDO EMPANADO con patatas, correcto. Y un par de platos de CERDO ASADO Y PATO que estaban exquisitos. Estos eran muy elaborados, no son los típicos de meterlos al horno y ya está, van con su relleno y sus salsas.

Todos estos platos los acompañamos de diferentes ensaladas y purés. La de remolacha en juliana riquísima, pero LA MEJOR fue como una especie de PURE DE PATATA ELABORADO CON MANTECA que estaba ESPECTACULAR. La grasa le daba una textura muy buena y a la vez la aportaba un sabor riquísima. UN DIEZ.

De postres tartas de chocolate caseras muy buenas y como no VODKA, que ojito con él...el gin tonic está de moda , pero ya llegará el momento de este aguardiente.....

El precio muy bien, salimos a 28 euros por persona, y sobrando mucha comida, que no podíamos más.....

Así que, ya no sólo una buena elección para probar otro tipo de cocina, sino por la elaboración de sus platos, que están a un nivel alto.

06/01/2013

un trocito de Polonia en el Retiro

Si mi bisabuela hubiera sido polaca , seguro que habría tenido una salita de estar así y un salón, con estos muebles antiguos de madera maciza y sus mantelitos de hilo.
La Polonesa es el único retaurante polaco en Madrid y tiene un poco de todo, un saloncito de té, una barra donde degustar licores y vodkas polacos, una pequeña tienda y el restaurante con piano incluido donde los jueves podemos escuchar algo de música tradicional.

Es un negocio familiar y el trato es de lo más cercano, el restaurante realmente acogedor, como trasladarse a principios del siglo XX a un pueblecito del este de Europa.

La comida estupenda, te adecúan el tamaño de los platos por si vas en plan de picoteo . Probamos una ensaladilla de arenques, un pastel de goulash, y una especie de strudel. Todo riquísimo, especialmente los arenques, que no es fácil encontrarlos así de buenos en Madrid.

Por si no conoces la comida polaca es una mezcla entre ruso, nórdico y alemán.

Los precios super asequibles, volveremos sin duda.

28/11/2012

Como ya han dicho, un sitio bastante familiar, tipo casa de comidas que también tiene bar y tienda, nada de modernidad ni sofisticación (ni falta que le hace).
En la carta son todo platos polacos: sopas, pierogi, guisos, platos generosos de carne, cervezas polacas... todo lo que probamos muy bueno; el pan bastante mejorable, eso sí.
El servicio realmente agradable (y sonriente, toda una rareza en nuestro país). Y además un menú del día de precio estupendo. Para volver muchas veces.