La Ponderosa

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05/05/2017

Producto y tradición en Cuenca

La Ponderosa es un bar tradicional, situado en la calle San Francisco, la calle del tapeo de la ciudad. Al contrario que sus vecinos no tiene terraza. Tampoco tienen cafés, ni licores. Lo que si tiene es un producto sensacional: ajetes frescos, setas, embutidos....
Y sobre todo, platos tradicionales genuinos, hechos con la receta auténtica y tradicional: morteruelo, ajoarriero, torreznos
También es un buen sitio para probar los vinos de la zona

26/08/2017

Situada cerca de mi hostal, en una calle de bares de tapas. Hay muchos pero este es el mejor valorado. La verdad es que es muy bueno. Lo pagas, pero se come muy bien.

04/05/2015

Fundamento y fama

Abril 2015, opinión de tapeo/barreo. 3

Pinta tiene esta Ponderosa de ser los sheriffs de la calle San Francisco, plagada de mesones para tapeo. Por lo que pudimos ver, seguramente manejan el mejor producto

El problema de muchos de estos sitios que destacan es el precio. Ser cabeza de ratón ( o de león, quién sabe) no justifican hachazos.
Los precios en tabla y unas muy poco generosas raciones de mollejas a 12 pavos que vimos pasar nos hizo tener miedo a meternos al lío con raciones.

Eso si, nos dio para probar unos espectaculares torreznos que nuestro colesterol celebró con palmas. Se deshacían en cada bocado

PS: caña Heineken y mal tirada.

Si hay que volver, se vuelve, que el sitio mola y ya digo que destaca respecto a los vecinos. Es un fijo de tapeo previo pero no lo vemos para raciones a muerte. A precios más contenidos y/o con más generosidad en raciones sería fácil 4*

25/03/2014

las mejores raciones del MUNDO

todo es una materia prima irreprochable, mollejas, revueltos, tomates bombón, espárragos, jamón, oreja...

y Angel el propietario lo borda

además esta muy bine situado al lado de la Diputación

08/05/2014

Materia prima espectacular

Bar de tapas con unos productos sensacionales.
Boletus. Tomate natural. Huevos rotos. Oreja y mollejas.

25/11/2011

Un clasico

Un clásico en Cuenca, si vas hay que pasar por allí, todos los productos son de altísima calidad, merece la pena dejarse llevar por los de temporada, saben que es un local por el que todo el mundo pasa y eso se nota en los precios, en general altos.
El servicio es rápido y atento.
Una carta de vinos corta pero que recoge referencias contrastadas, pero pasa lo mismo que en la comida, sus precios son altos y eso que las copas no son las más adecuadas y que la botella de vino la tomas en la barra.
Pero este local tiene su encanto, y no defrauda que ya es mucho.
Visita: Abril de 2011

Cocotxa de merluza

Después de haberlo visitado hace mas de 7 meses volvimos de nuevo, la calidad de los productos y servicio ha caído de forma alarmante, sus precios siguen altos fuera de toda lógica en los tiempos en los que nos toca vivir, salimos totalmente decepcionados, viven de las rentas conseguidas en épocas pasadas, es difícil que vuelva a visitarlos, una pena.
Visita: Noviembre de 2011

25 de noviembre de 2011

23/11/2011

Me encanta

Tiene un encanto cutrón que no va de la mano con la comida y bebida que sirven, buenos vinos, tirador de heineken... Y el tapeo bien, muy bien. Buenísima la oreja y el morteruelo.

Si voy a Cuenca paro en la Ponderosa, eso es así y las papas asas

06/08/2010

Para comer huevos rotos

El local es minúsculo, está siempre hasta la bandera, no tiene mesas... pero hay que ir. Las raciones son generosas y los huevos estrellados están de muerte. Llevan un machacadito que aún no he conseguido identificar completamente y que los hace deliciosos.

Perfecto para cenar de tapas si andas por Cuenca.

02/08/2010

Buen sitio

Puedo comentar la parte del bar, que en el restaurante no he estado.
El restaurante tiene buena fama, y al menos lo que probamos de ración, unas mollejas, estaban muy buenas. Por eso, un blanco manchego, una sin y una heineken nos dejamos 17 euros. Un poco caro, y más para ser Cuenca.

13/05/2011

Un bar con mucha solera, típicamente cañí. Posiblemente no sea el mejor, pero tiene ese encanto que le dan los años. Además las mollejas están riquísimas.