Sus creaciones culinarias son muy fieles a la alta cocina, con profundas raíces mediterráneas, a las que rinde homenaje en un coqueto local de maderas claras y ambiente íntimo. Puedes degustar sus propuestas más vanguardistas gracias a un logrado Menú degustación, completo y realmente innovador.

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02/05/2017

Técnica y creatividad. Visita obligatoria en Valencia.

Abril-2017

La Salita es un restaurante valenciano propiedad de Begoña Rodrigo, cocinera que fuera la ganadora de la primera edición del concurso televisivo Top chef y que ostenta un sol de la guía Repsol y su reconocimiento como Cocinera del año en la Comunidad Valenciana en 2014.

A base de profesionalidad, esfuerzo, sacrificio, tesón y mucho trabajo bien hecho, hoy es un referente en la Comunidad Valenciana y ello teniendo en cuenta que, de una parte, tanto en su ciudad como en su comunidad, ofician algunos de los " pesos pesados ", del panorama gastronómico nacional; de otra, su restaurante está ubicado en una zona no especialmente atractiva ni céntrica, aquí vienes a lo que vienes y por último, que a pesar de sus muy buenas condiciones, no ha gozado del respaldo unánime de la critica especializada de la ciudad.

Pero es una mujer valiente, con arrojo y con ganas de triunfar; y con tesón y mucha calidad, ha conseguido que su nombre sea conocido y, sobretodo, reconocido tanto por la profesión como por la crítica como por la clientela, tanto local como foránea, que acuden a su Salita, dispuestos a disfrutar con su cocina.

Pueden leer la reseña completa en comercongusto.es/la-salita


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24 de Marzo, mediodía.

De una parte, curiosidad por comprobar la cocina de la chef ganadora del primer Tpo Chef España, y de otra, aprovechando la visita, transmitir recados de chefs madrileños para ella.

Interesante charla con Begoña, larga y distendida. Persona muy agradable, con ideas muy claras, con los pies en el suelo, y con una visión muy clara acerca de su profesión.

Al ser mediodía, el local es muy luminoso, los amplios ventanales, aunque parcialmente ocupados por una especie de imitación de cañas, deja pasar mucha luz, espacioso, buena separación entre mesas, muy agradable.

La sala, personal muy profesional, muy atento al comensal, explicación exhaustivas de los platos. Muy bien.

Funciona sólo con menús de degustación, más corto al mediodía que a la noche.

El menú mediodía, se compone de aperitivo, cuatro platos, un cambia sabores en el centro, un postre y petit fours.

Buena carta de vinos, con muchas DO, nacionales y extranjeras, un pelin pasado de precios.

La degustación comienza con un combinado de galleta crujiente de cacahuete, kilkos y comino, junto con un crujiente de pasta de arroz, remolacha y orégano. Original, buen sabor.

Comenzamos:

- Raviolis rellenos de requesón y eneldo, sobre salmón marinado y con un fondo de crema de hinojo, cebolla y fumet de pescado: Impresionante, colosal, denota mucha técnica.
- Allí pebre de plantón con filete de bacalao y su piel crujiente: Clara influencia, sabor intenso a mar, el bacalao con un punto sensacional.
- Granizado de gin tónic: Valido para limpiar el paladar.
- Arroz de cochinilla pibil, alioli de ajo negro y crujiente de torrezno: Contundente, testimonio de la cocina de la tierra. Sabroso. Muy bueno
- Rabo de toro deshuesado con garrofet, y lágrimas de espinacas: Suave pero menos sorprendente.

Como postre, nos sorprenden, presentación incluida, con una Bomba de chocolate glaseada, hecha con Tiramisu, rellena de yogurt y rematada con un crujiente de turrón: Espectacular la presentación y el sabor. Todo un acierto.

Para acompañar los consabidos cafés con hielo, su famoso petit four con forma de tenderete. Vistoso y original.

Me decanto por un Riesling de la Alsace, Winzenberg, que maridaba correctamente con el menú.

Todo este menú, sin bebidas, tiene un precio de 29,50 € sin IVA. ¿Cuanto costaría esto en Madrid? Seguro que algunos con soles o michelines, seguramente con menos méritos que esta cocina, aplicarían precios muy superiores.

Después de probar tantos lugares, premiados con soles o con michelines, cuando llegas a un lugar como este, lleno de creatividad, de técnica, de buenas maneras, te cuestionas los criterios de concesión de dichos premios.

Es por ello, que en el título digo valor de futuro, si sigue en esa línea, no me cabe duda, que finalmente recibirá el reconocimiento a su buen hacer.

je suis béatrice

Que maravilla! Este me lo apunto para ir.

26 de marzo de 2014

Gath

Triunfarás, hemos venido muy contentos. Apuntaba maneras en la tele, pero en persona cocina de fábula y luego cuando hablas con ella, constatas que sabe lo que hace, tiene la cabeza muy bien amueblada.

26 de marzo de 2014

acme

Estupenda crítica Jose Luis. A mi el sitio también me gustó mucho y la Bego cae bien, con su mala leche.

26 de marzo de 2014

Gath

Gracias Acme, por cierto, tu que tienes buenas informaciones y contactos. Japo cerrado por zona de Huertas, local grande, yo no tengo ni idea. Me cuentan que ahí, esta montando Chicote su restaurante, mi fuente no recordaba el nombre del Japo.

26 de marzo de 2014

Maridar

Por dentro:
elnuevositiodechicote.com/Teaser/inicio

26 de marzo de 2014

acme

Me sobrevaloras Jose Luis. Yo soy sólo fachada

26 de marzo de 2014

acme

Miento: Calle Huertas 68

26 de marzo de 2014

24/05/2017

La casa de "La Rodrigo"

18/4/2017

La experiencia puede ser un grado, cuanto más cocinas visitas más se aprende. Probar nuevos productos, conocer técnicas, estilos o influencias; el inevitable efecto secundario es que también se va perdiendo el factor sorpresa.

Nada más saber que tenia que pasar por Valencia me lancé a por una reserva en La Salita, en la primera edición de TopChef Begoña de Rodrigo demostró una cocina delicada, con una trabajada estética y que transmitía muy buenas vibraciones.

La sala es correcta, no destaca ni desmerece, el servicio me encantó, gente cercana y eficiente, pese a estar con una única persona en sala (miércoles noche) los tiempos funcionaron a la perfección. Pedí que me maridaran con vinos de Jerez, como me ha pasado en anteriores ocasiones, los sumilleres reciben con mucho agrado este tipo de propuestas.

El menú comenzó con una ENSALADA DE SALAZONES Y ENCURTIDOS. Con una sopa de albahaca, refrescante con matices de diversos salazones. Mas bonito que rico, pero no fue mal comienzo.

PATO PEKINES, Bocado que en cierta manera me recordó a la vuelta la mundo del Celler de Can Roca (salvando las distancias)
HOJA SISHO EN TEMPURA, muy mal la fritura, grasienta, acartonada y fría.
SARDINA AHUMADA CON SARDAJO, buen plato, una especie de ajo blanco con el sabor de la sardina ahumada.

MERLUZA ESPARRAGO BLANCO, Y FINO PALOMINO. Rico, aunque el pescado quedaba enmascarado bajo el sabor del esparrago.

ALLI PEBRE ANGUILA AHUMADA CON GUISANTE LAGRIMA. Lo mejor de la noche, el guisante con el fondo me pareció espectacular.

CROQUETA DE BACALAO, bonita puesta en escena que se estropeo por el mismo fallo que la anterior fritura.

FALSO TALLARÍN DE CEPS CON BECHAMEL DE TRUFA Y MOSCATEL.
Otro plato brillante, muy agradable por la sintonía de los sabores y la textura. Me recordó algo a las colmenillas a la crema de la Bomba Bistrot.

COCHINILLO, Pese a que la piel no estaba lo crujiente, la carne estaba jugosa y venia acompañado por un puré de patata y trufa y unas cebollas con holandesa.

Para terminar con algo dulce la TARTA DE ZANAHORIA, HELADO DE LIMÓN Y COCO Y SOPA DE CHOCOLATE BLANCO.

A la hora de hacer una valoración tengo sentimientos encontrados, es difícil encontrar un menú tan trabajado a un precio de 46€ (opción corta), sin duda disfruté, pero lo como empecé diciendo la experiencia tiene sus contras, y los pequeños fallos y la falta de sorpresa no logran el notable. Tiene buena base pero habrá que pulir pequeños detalles.

Si están por Valencia, vayan a ver a "La Rodrigo".

18/01/2016

El salón

4,5 ESTRELLAS

Hace no mucho tiempo las clases medias reservaban el mejor lugar de la casa a unos salones y unos comedores desmesuradamente grandes que no se utilizaban nunca ( a los que especialmente los niños teníamos vedado el paso) para uso exclusivo de las visitas y donde se exhibían con orgullo los mayores tesoros de la casa en forma de la colección de cucharitas de plata del mundo de la madre, porcelanas de pastorcitas y la bendición apostólica de S.S. en marco de plata sobre un aparador.
En contraposición a esto existía otra habitación en la casa a la que todos llamaban “la salita”, un cuchitril de sofás rozados mucho menos bonito que el salón donde la familia “hacía la vida” y en el que la televisión tenía instalado su altar.
Afortunadamente las cosas y las casas han cambiado. Sobre todo las casas, que con el tamaño que la gran mayoría de ellas tiene ahora no permiten despilfarrar el espacio en habitaciones redundantes. Eso y que parece ser que a los suecos se les da muy bien dar premios pero no hacer aparadores a medida en madera de cerezo taraceada en palosanto, ni tan siquiera un APARADÖR.
La Salita, de Begoña Rodrigo, excelente restaurante del que puede presumir Valencia, busca esa comodidad de las salitas de antaño pero con bastante menos cochambre. Se trata de un restaurante de unas doce mesas nada pretencioso en su decoración (quizás lo contrario), situado en la frontera entre lo que fue un barrio obrero de vivienda pública construida en los sesenta y un barrio nacido en los ochenta al calor de un campus universitario Bien alejado del centro de la ciudad desmitifica la impresión de lo que un restaurante de primer nivel debe ser desde un punto de vista formal. Sin embargo, tratándose de un restaurante conviene no hacer caso sólo al sentido de la vista.
En La Salita sólo se sirve menú de degustación, algo que me parece muy bien. Ofrecen dos menús de degustación, uno más corto y otro más largo. Apenas se diferencian en tres platos. El primero se llama “Disfrutón” y el segundo “Súper Disfrutón”, algo que me parece muy mal: hay palabras que a mí me da vergüenza decir en voz alta. Como tampoco era cosa de enmendar la plana y decirle al camarero “Tráigame un menú Hedonista… no, mejor un Superhedonista” servidor y tres amigos optamos por “Los cuatro tomaremos el largo, gracias”.

Así pues el 26 de diciembre de 2015 menú largo constaba de lo siguiente ya que el menú suele cambiar habitualmente:

CARRITO DE CHUCHES (no recuerdo exactamente el nombre de cada plato por lo que pido disculpas por hablar de memoria): Una serie de aperitivos salados entre los que destacaban a un nivel altísimo el hummus de garrofó (guiños a la tierra) y los bombones de queso azul y chocolate blanco.
AJOBLANCO DE SARDINAS: También un plato excelente donde sólo la crema con el sabor suave a sardina se podría beber a pozales. En su simplicidad consigue un sabor fresco y con mucha presencia de mar en el que gustaría hundir la cuchara una y otra vez. De los mejores del menú.
MENESTRA DE ANGUILA: Se trataba de unos trozos de anguila guisada con verdura y huevo de codorniz encurtido acompañados de un caldo de jamón. Para mí uno de los tres mejores platos de todo el menú. Parece que la anguila se vuelve a poner en valor en Valencia después de años ninguneo. Si siempre la van a sacar con un punto tan perfecto como en este plato no debería volver a ser ninguneada jamás.
VITELLO TONNATO: Una reinterpretación del clásico aperitivo italiano de ternera asada fría cortada en finas láminas con una salsa de atún. Un plato muy correcto pero de los dos platos del menú que menos me convencieron.
VIEIRA, RAÍZ DE APIO, HINOJO Y NARANJA: Y la verdad es que no recuerdo el plato en qué consistía exactamente (ha pasado casi un mes desde aquella comida y escribo de memoria), sí que llevaba hinojo y se había conseguido no ahogar el sabor de la vieira que estaba maravillosamente realzado.

LENTEJAS SIN LENTEJAS: Nos contó el camarero que este plato se realiza extrayendo de un guiso de lentejas con chorizo que ha reposado durante varias horas el “suero” del plato, que resulta en un caldo clarificado y sin grasas que tiene ya todo el sabor de las lentejas. A eso le añaden unas esferificaciones de chorizo y unos garrofons tiernos. El plato tiene buen sabor pero a pesar de su gran complejidad técnica al comparar el esfuerzo invertido y las técnicas utilizadas con el sabor resultante parece que la balanza no queda equilibrada.
ARROZ DE PATO Y FOIE CON PEDRO XIMÉNEZ: Siendo la jefa valenciana debe de haber sentido el pundonor de presentar un arroz dentro del menú y con este meloso con pato y foie al PX aprueba con una nota altísima. El adjetivo que mejor le va es “rico” porque no hay un pandemonio de técnicas y elaboraciones de gran sofisticación pero el resultado con un punto del arroz perfecto y una carne tierna sólo lo da la larga experiencia en arroces. También obtiene plaza entre los tres mejores platos salados del menú.
COCHINILLO ASADO: El gran plato de carne del menú. Apenas dos teselas de cochinillo que parecen mucho menos teniendo en cuenta el sabor conseguido y la perfección técnica. Varias salsas para acompañar el cochinillo en especial una de calabaza. Aquéllos que del cerdo nos gustan hasta los andares quedamos gratamente decepcionados cuando se acabó algo tan bueno.

En cuanto a los postres:
CEREZAS, REMOLACHA, YOGUR Y LIMA: Una postre complicado con varias elaboraciones para presentar las cerezas en varias texturas que sin embargo funciona perfectamente y no resulta nada pretencioso. Un diez para el mejor de los dos postres del menú.
TIRAMISU DE TURRÓN: Estando bueno, lo peor del menú. Postre plano y sin gracia, ese “algo dulce” que son los postre en un restaurante convencional sin cariño por los postres (la mayoría de ellos) y que sólo piden los muy golosos. Gran contraste con el primer postre.

EL ÁRBOL DE LOS PETIT FOURS: Un árbol de bronce y en cada rama un petit four o mignardise o cómo sea que se llamen. Citando de memoria había: Cerezas, piruleta de banana split, macaron de maracuyá y galleta de Sésamo. De nuevo las cerezas lo mejor con mucha diferencia.

Empapada la comida con dos botellas de un vino de Alicante fantabuloso , El Sequé, recomendado por el sumiller (pasadísimo de precio con respecto a su precio en tienda), agua, cuatro cafés y dos copas de un vino dulce de Albacete de Bodegas Tintoralba que fue todo un hallazgo porque sabía… ¡a tomate! Y de qué manera, un sabor intenso que llenaba la boca a tomate fresco muy dulce, gracias al camarero por sugerirlo.

Servicio esmerador, cercano y amable que no se entromete en ningún momento y hace que la experiencia sobresalga.

El menú corto son unos 44 euros y el largo unos 60, sin bebidas ninguno de los dos. A mí me parece un precio razonable para un restaurante como éste, es cierto que en la salita de casa de tus padres comer con bandejas delante de la tele salía más barato pero también lo es que al lado de la foto de la primera comunión de tu hermana no había una ganadora de Top Chef.

Sr Rodriguez

Buen rejón le han pegado en un par de años. Lo tengo en futurible para mayo

18 de enero de 2016

Pamplinero

Pues sí, leyendo lo que le costó a José Luis parece que sí.

18 de enero de 2016

spider72

mmm si apetece sí. 60 eur el largo no es demasiado. Estos estaban previstos en The Table by o yo sueño?

18 de enero de 2016

Pamplinero

Si no va a estar, estuvo, pero me suena haberlo leído.

18 de enero de 2016

Pamplinero

¿Aquí lo de las fotos va como quiere, no? Para una vez que subo no se cargan :-/

18 de enero de 2016

Gath

@pamplinero. Siento contradecirte pero La Salita no tiene estrella Michelin, no obstante y como siempre, buena reseña.

@Spider. La Salita estara en The Table del 18 de febrero hasta el 26 de Marzo.

18 de enero de 2016

Pamplinero

Qué me dices, José Luis, pues no sé por qué pensaba que se la habían dado el noviembre pasado. Vamos, convencidísimo.

18 de enero de 2016

Gath

Viendo las concesiones de los ultimos años, este lugar junto a otros, reune tantos o mas méritos para su concesion, pero de momento, hay que esperar.

18 de enero de 2016

Pamplinero

Resuelto, ¡mil gracias, José Luis!

18 de enero de 2016

Gath

Te adjunto el listado de los michelines vigentes.

twitter.com/gourmetjournal/status/669618859314384896

18 de enero de 2016

acme

Mr R, yo más que mucha inflacción veo que han metido un menú más largo. He revisado el mío de hace dos años y parece más el corto que el largo y yo pagué 37,5 + IVA

18 de enero de 2016

Sr Rodriguez

Puede ser, Acme. Me sonaba que lo tuyo fue <40 euros y no he prestado demasiada atención al metraje del menú (he dado por hecho que, de haberlo, tiraste al largo).

18 de enero de 2016

acme

es que en mi época sólo había un menú y el IVA no lo ponían. Veo que ambas cosas han ido a mejor

18 de enero de 2016

spider72

vesss tu? en The Table.

18 de enero de 2016

Pamplinero

Estoy a la expectativa de que alguien me monte un pollo en los comentarios, puedo quedar muy decepcionado si esto no ocurre.

18 de enero de 2016

Avelio

Es que te ha faltado poner que te pareció un Bar Paco de toalavía ;-)

18 de enero de 2016

Pamplinero

Nunca voy a ser el Bowie de 11870 :-(

18 de enero de 2016

Miss Migas

Me alegra ver que no soy la única que ha vivido lo del "salón" al que está prohibidísimo pasar en su casa, sólo habilitado para las navidades y las visitas, y en mi caso el "Cuarto de estar" donde intentar disfrutar de la televisión.
43,50€ pagué yo por el largo en noviembre de hace un año.

18 de enero de 2016

Miss Migas

Comprobando el menú, el largo (y único entonces) tenía tres entrantes, un pescado y una carne, con el granizado de gin incluido. O sea, como el pequeño de ahora.

18 de enero de 2016

Yanzoo

Me uno al club del salón vetado excepto en fiestas señaladas y los cuartos de estar. Añado los sofás con "pañitos". Estupenda reseña!

19 de enero de 2016

Alvaro Armenteros

29,90 + IVA pagué yo en 2014 por un menú de mediodía de 5 platos

20 de enero de 2016

EspaciosSecretos

En breve voy a Valencia, Camarena confirmado y tengo una segunda comida libre a decidir entre La Salita o El Poblet. Alguna sugerencia?

20 de enero de 2016

Gath

@espaciossecretos. Te diria Saiti, pero entre los tres, cualquiera de ellos es valido y seguro que vayas al que vayas, saldras contento.

20 de enero de 2016

EspaciosSecretos

@JoseLuisGracia Muchas gracias Jose Luis, vi que estuviste hace poco en La Salita además que el hecho de que venga a Madrid después siempre te da opción aunque en The Table pierden un poco la esencia del restaurante aunque en este caso por lo que leo la esencia tampoco es nada del otro mundo :)

20 de enero de 2016

Pamplinero

@EspaciosSecretos: A mí El Poblet no me impresionó, me quedé un poco decepcionado. La salita me gustó más, la verdad.

21 de enero de 2016

09/03/2015

Excepcional!!!!

Obligada visita si estás en Valencia.
Local acogedor.
Excepcional menú degustación, que con bebida sale a unos 50 euros pp.
Tiempos perfectos entre plato y plato,servicio profesional , te cantan los platos al servirlos y te dan ganas de que se queden contigo para que te los repitan una y otra vez para poder recordarlos.. trato exquisito .
Carta de vinos correcta.
Resaltamos del menú degustación los siguientes platos sin desmerecer los no mencionados ( adjunto foto del menú).
- El carro de las chuches...sensacional comienzo.
- la brandada de bacalao ahumado y guisantes
- el all i pebre de anguila ahumada, manzana verde y causa limeña.
- la terrina de rabo de toro en su jugo.

Que arte, cambian el menú cada 15 días.
Puesta en escena brutal!!!!!
Magnifica relación calidad precio.

Os aseguro que volveremos.

Gath

Buena reseña y totalmente de acuerdo con tu primera frase.
Como veo que os gustó su cocina, en la semana del 20 al 26 de Abril, estará en el Hotel Villa Magna de Madrid.

9 de marzo de 2015

EL KALVO Y YO

gracias José Luis, lo apuntamos.

9 de marzo de 2015

Gath

De nada, en la pagina del Hotel, tengo escrito el menu y el precio.

9 de marzo de 2015

30/10/2014

Enorme Salita de una justa ganadora. ¡Olé!

Sigo pensando que el mundo de la cocina es tremandamente machista pero ¡cómo me gusta encontrarme con mujeres con “dos narices” haciendo las cosas bien y teniéndolo todo muy claro!
Begoña Rodrigo es una luchadora, se le ve en la cara nada más te habla, y no se anda con chiquitias; las cosas claras y el chocolate espeso. Así, hace nueve años, se llegó como una forastera en su tierra y decidió abrir La Salita en su Valencia natal en un local en el que su hermana había pensado montar un bar pero que al final se echó para atrás. Su idea no era esa; ella todavía quería viajar un poco más, los ocho años en Holanda – donde conoció a su marido y mano derecha en la sala y en la bodega, Jorne Buurmeijer – no habían sido suficientes para esta cocinera que aprendió el arte de los fogones en los libros y comiendo por ahí y que lo ha sabido desarrollar hasta su máxima expresión.
Sin peloteos, porque no me gustan, tengo que comentarles que en su pequeña “Salita” Begoña tiene estructurado un menú único que sale de la diminuta cocina vista con una cadencia perfecta, una temperatura idónea y un cuidado totalmente pulcro. Ella misma afirma que los platos que plantea no son, quizás, los que le gustaría que conformasen ese menú pero que se tiene que adecuar a una clientela no tan acostumbrada a las “locuras” de los chefs y a que lo que está sirviendo lo hace a un precio de lo más ajustado, 43,50€.
Llena de luz gracias a sus ventanales y de lo más acogedora por su cuidada y preciosa decoración, la sala acompaña un menú que reza bien claro que la estética cuidada es primordial. Nada más sentarse, unos chips (de tinta de calamar, de plátano, de tomate y de yuca) dentro de una jarra amenizan la llegada de la bebida y el comienzo de un menú que se abre con “El Árbol de la vida”, un árbol de metal que recoge los primeros seis snacks que degustaremos: Tomate relleno de tartar de salmón, cono de ceviche de bonito, terrina de conejo pekín, bombón de foie, cucharita de queso de cabra con esferificación de Kalamata y bombón de queso azul y chocolate blanco. Tomados de menor a mayor intensidad, tal y como lo recomiendan, destacan sobre todo el frescor del cherry relleno de salmón y la untuosidad de la cuchara de queso de cabra.
Como primer plato, abre el festín la soberbia Caballa envuelta en...

Para Leer Todo: cocinayrecetas.hola.com/blogclaramasterchef/20141024/la-salita-de-be...

Gath

Buena reseña Miss, es un sitio con una cocina de muchisima calidad, pena que tenga que competir con dos monstruos como Camarena y Dacosta, aun asi, es un local de obligada visita en Valencia.

24 de octubre de 2014

acme

Ay la Bego y su mala hoxtia... A mi la Salita también me gustó mucho. Buena prosa Miss.

25 de octubre de 2014

gastrolola

Yo tb admiro a esta chef. Ya tengo unos cuantos pendientes para mi próxima visita a Valencia

25 de octubre de 2014

19/11/2013

Cocina y sonrisas.

Noviembre 2013. Cena Sábado

Por si no lo sabéis éste es el restaurante de Begoña, la concursante de Top Chef. Mentiría si dijese que fue casualidad. Fuimos porque la tipa ésta nos resultó interesante. Esa mezcla de creatividad y mala oxtia tiene que canalizarse positivamente de alguna forma y era esto o una paella así que no había color.

Calle fea ma non molto (fuera del circuito turístico, para bien y para mal), local puesto con cierto gusto, maderitas de colores apagados, algún detalle fashion que yo quitaría, cubiertos del Ikea igual que los de mi casa (clara muestra de buen gusto).

Servicio amable y muy profesional. Menú cerrado de "a" 41 larries (Connors sic) más bebidas que incluye aparte del aperitivo y los petit fours, 5 platos, un sorbete y un postre.

El menú lo cambian frecuentemente aunque por lo que he podido leer, hay platos y/o conceptos que se van repitiendo. Me he estirado y le he sacado una foto al que disfrutamos.


Entrando en materia, la cocina de La Salita de Bego destaca por la creatividad. Son realmente originales, cuidan el detalle al máximo y consiguen una puesta en escena realmente excelente, al nivel de cualquiera de los buenos restaurantes estrellados (o al menos de los que yo haya ido). En varios platos la ejecución y el sabor acompañaron , pero no siempre.

- Aperitivo: Te reciben en la mesa con dos crujientes, uno de galleta y otro de arroz y algas literalmente insertados en un pedrolo granítico. La cosa promete.

- "La casa de los caramelos": Te arranca una sonrisa. Llega una casa de madera, de ésas para colgar en la pared con compartimentos como si fuese una casita de muñecas , con cinco bocados para cada comensal, a modo de aperitivo. Me gustaron especialmente el de caballa, que viene en un mini macetero con soja y cebollino, un rico bombón de chocolate blanco relleno de queso azul y una pequeña tosta con base de ¿galleta?, dos bolitas de queso y otra de pesto. Excelente comienzo.

- Salmonete con ñoquis de zanahoria y espinacas en su salsa: El salmonete, perfecto de sabor, cubre un ñoqui de espinaca y otro de zanahoria, que le dan un sabor ligeramente distinto a cada bocado. De lo mejor de la noche.

- Risotto con plancton y pulpo: El plancton no lo vi :). Imagino que iba en la cocción del verde risotto. El arroz bueno, el pulpo bien sin más, quizás sin protagonismo en el plato, eclipsado por un crujiente de ¿alga? con camarones a modo de tortillita que decoraba el plato y que estaba espectacular.

- Granizado de gin tonic: Pues justamente eso. Silencio

- Pichonetto meronatto: Mar y montaña (pichón y mero). el mero queda reducido a la salsa sobre la que montan una galleta sobre la que va el pichón. La apariencia es estupenda pero de sabor no me impresionó tanto.

- Bombón de rabo de toro estofado, calabaza y berzas: ¿De dónde coño sacan la vajilla?. El plato es como una ola con un agujero del tamaño de una bola de helado en un lado. Excelente sabor del rabo de toro pero lo suficientemente fuerte como para ocultar el resto de matices que pretenden aportar el resto de ingredientes.

- Cinta de ciervo con salsa de chocolate y trufa y bolas de de setas. El ciervo estaba bueno y el toque del chocolate estupendo. Las bolitas no aportaban nada.

- Fruta de la pasión. Venía en un plato al estilo Ágora de Calatrava. Helada y con una corteza que no recuerdo de que era. Muy, muy bueno también.

- Petit fours. Otra sonrisa. Sólo tenéis que ver la foto. No me pude resistir.


Con cañas, agua, dos copas de vino y cafés 100€ total para dos. Precio justo para la experiencia. Podría ser como un Lúa en Madrid pero creo que La salita le supera. Y en la capital del reino una cena de este tipo no creo que bajase de 70 lereles each.

No le pongo 5 estrellas porque soy un poco cabroncete. Algún plato que impresiona más a la vista que al gusto y que, a pesar de tener una excelente carta de vinos, flojean y mucho en la variedad por copas (vamos que ni te preguntan) pues hace que se queden en un muy digno 4+

Altamente recomendable anyway.

acme

la foto la hice de tapadillo y hasta me puse colorao. Con lo que he "rajao" de los que sacan fotos (con flash sobre todo).

19 de noviembre de 2013

Rosalía Martínez (Pi...

muy bien Acme!

19 de noviembre de 2013

acme

Si, el programa estaba grabadísimo claro y lo gracioso es que han tenido que mantener el tipo y no decir nada durante ¿meses?.

19 de diciembre de 2013

acme

Vamos que casi el Almagro abre su restaurante, lo peta, le dan una estrella y aún no ha acabado el programa.

19 de diciembre de 2013

30/04/2014

salita de placeres

Una semana después de haber visitado el Mesón de Doña Filo, y sin haberlo planeado de antemano, he dado con mis huesos en La Salita. Es el restaurante de Begoña Rodrigo, ganadora de Top Chef 2013. He visitado su salita en horario de comida aprovechando una escala en mi viaje tribal con las hordas mesetarias que han invadido las costas levantinas en Semana Santa.
Al mediodia ofrecen un menú degustación de 5 platos (2 menos que el menú de cena), lo cual he agradecido porque me quedaba un rato de coche y no es plan de ir con la barriga reventona al borde de la catalepsia. Ojo, tampoco es que te quedes con hambre ni mucho menos.

El local no es muy grande, las mesas están con la suficiente separación, la decoración no me chirrió ni me pareció la bomba, pero el conjunto me resultó agradable.

Nos ventilamos dos platos iniciales, un granizado de gintonic, dos platos finales y el postre. Además, café y los dulces de acompañamiento (presentados en formato divertido que se menciona en casi todas las críticas):

- All i Pebre con salmonetes y plancton: primera experiencia de un servidor con el plancton. El salmonete me encanta así que muy mal me tendría que llevar con ese ingrediente para que me fallara el plato. El conjunto estaba muy bueno y el sabor a mar del jugo supongo que en buena parte era culpa del plancton. Cojonudo.

- Parpatana guisada con jugo de manitas y pepino agripicante: posiblemente lo que más me gustó. La parpatana (es la parte de carne oscura del bonito que anda cerca de la aleta-->tuve que mirarlo en la wikipedia. Ni idea de que se llamaba así) estaba en su punto y el jugo estaba de coña. El toque del pepino era un contrapunto buenísimo.

el granizado de gin-tonic bien de gin... yo esperaba algo más suave pero no :)

- Arroz de cochinita pibil con crujiente de careta: muy sabroso y potente. Pero lo mejor era el crujiente. Que buenooooo. Me hubiera llevado una bolsa si la vendieran :)

- Carrillada: este plato no estaba en el menú original que llevaba magret de pato, pero a mi querida consorte el pato como que no le va mucho y nos lo cambiaron amablemente por la carrillada. Curiosamente, en la visita al Mesón de Doña Filo una semana antes también probamos carrillada así que pude comprar 2 recetas de los top-chefs. El guiso de Begoña tenía toques más exóticos que el de Javier (especias y hierbas que no supe identificar), pero me quedo con el de Javier que me dejó un mejor recuerdo (carne tierna hasta el extremo y un caldo más gustoso para mi). No obstante, el plato estaba rico y dentro del nivel de todo el menú.

- Castaña de tiramisú de café y turrón: una esfera recubiera de chocolate que encerraba el tiramisú. De muerte.

Cabe destacar que la presentación de todos los platos está cuidadísima. Ya se veia en la tele que la cheg Begoña cuidaba mucho ese aspecto, y en su casa doy fé de que lo mantiene. De hecho la vimos mucho rato enfrascada en terminar los platos antes de sacarlos a las mesas (la cocina es abierta y se ve desde la sala, una cosa que a mi me mola mucho). Daba pena meterles mano a los platos, hasta que lo hacías y no podías parar :)

De beber no nos salimos del agua (papá, si bebes no conduzcas)

Pues todo esto junto con un plato de macarrones con tomate para nuestro futuro gastrónomo por apenas 80 héroes (creo que los menús los dejan en 29,90 + iva que es un precio pepino de bueno para la calidad que sirven)

Servicio atento y cuidado, sin entrar en el rollo estirado pero tampoco en el colegueo de tasca.

Si andas por Valencia, creo que merece la pena muchísimo

06/01/2014

Local muy agradable
Servicio atento
Menú cerrado con varios platos a gran altura

Desde ya un básico en mi lista de Valencia

15/02/2012

COCINA CREATIVA AUTOR

Platos con un toque personal y una presentación incomparable. Cocina creativa espectacular. Distinguido y vanguardista local. Servicio inmejorable. Menu degustación unico y renovado cada semana. Muy buena relación precio/calidad.
Imprescindible. Que gran acierto tuvimos. 8 platos + postre sin bebida = 37,50 €

10/02/2011

Molt bo. Nosaltres vam anar per a dinar i era un menú de 5 plats. No hi ha carta. Et serveixen el menú degustació que han preparat per al dia (o la setmana, no sé). Cuina molt elaborada i de qualitat. Bona relació qualitat preu (tenint en compte que és de bastanta qualitat). Plats originals, diferents i deliciosos. Per al meu gust, els postres tenien un poc menys nivell que la resta, però bastant acceptables. A més no et quedes amb gana en absolut.

A banda, el servei és molt bo. Són molt atents i amables. Venia a una persona que era al·lèrgica a alguns aliments i li versionaren el menú perquè pogués menjar tranquil·lament.

Molt bona carta de vins.

Molt recomanable, per a ocasions especials (o no, si et pots permetre el luxe d'anar més a sovint).

17/01/2010

Interesante restaurante

A la tercer afue la vencida. Lo había intentando antes, pero no había conseguido sitio. Un lugar que concita tanto interés, es evidente qu emerece la pena. ¡ Y vaya si la merece !. Menú cerrado, qu ecambia cada semana. Tres entrantes, un granizado, un pescado, una carne y tres pequeños postres. Todo dentro de la una normalidad muy apreciable, sin ningún plato para recordar, pero con ganas de no olvidar ninguno. Una invitación a un rico moscatel. Lo mejor viene a la hora de pagar: el menú largo y estrecho, dos horas largas de comida, por ¡ 35 € !. Con el vino, el agua,. la cerveza, menos de 100€ para dos personas. La calle Yecla es un lugar privilegiado. A menos de veinte metros, la trattoria sobre la ya escribí, y La Salita. Fantástico si tienes que ir por ese lugar.

08/01/2009

La salita, un verdadero placer

Un descubrimiento muy interesante por la calidad de la comida, por su carta de vinos, y por su servicio. Además el precio acompaña.
Menú de 5 platos todos deliciosos. El plato de pescado impresionante pero el de carne que era cochinillo, nos dejó un poco desilusionados después de degustar los anteriores. En general quedamos muy satisfechos, aunque hay que reconocer que con el hambre que llevábamos, no nos hubieran venido mal un par de platos más. Tengo entendido que lo normal en la salita es un menú de 7 platos por lo que este problema normalmente no lo tendrán.
En fin que el hecho de no tener carta es algo muy arriesgado, porque no te puedes pedir un plato de queso para acabar el vino. Por cierto una carta de vinos muy decente, con muchas referencias y muy acertadas. El Pintia que tomamos excelente y su servicio también. Destacamos también que tienen un surtido de vinos dulces y de ginebras adecuado. Son majos los de La Salita.