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19/11/2016

Mir Mor lo descubrió en diciembre de 2015

Algo se mueve en la periferia

Cualquiera que se mueva por la periferia de Madrid, e incluso por casi cualquier periferia, sabe que la oferta suele ser bastante monótona y clásica, sin embargo, La Uva Negra es una apuesta decidida por romper con todos esos clichés.

Local pequeño y populoso, cuajado de getafenses que se conocen y se encuentran. La carta se divide en entrantes, tapas y raciones. La tapa es suficiente para dos. La sardina ahumada, rica aunque sin locuras. Las croquetas buenas, mejor las de jamón que las de queso azul. La raya en salsa, muy buena también, el toque picante le va muy bien. Lo mejor, en jarrete con calabaza asada, lastima que llegara casi frío, aquí va el apunte para que se tenga en cuenta.

El definitiva un local para conocer y probar.

20/02/2016

Algo se mueve en Getafe

Febrero 2016, viernes. 3+

En el local del desaparecido Canto Cuadrado (11870.com/pro/canto-cuadrado) aparece este Uva Negra. Al igual que su predecesor, manejan una oferta diferente a las salchipapas y resto de condumio getafeño. Pero aquí hay (mini) cocina mientras que el otro se conformaba con embutido, quesos, ostras y poco más.

Carta corta con casi todo en formato tapa y ración. En esta primera incursión tiramos de versión tapa para probar cuatro cositas de las que destacamos las zamburiñas thai y con aceptable nivel el ravioli de morcilla con salsa de piquillos y la carrillera pese a su puré de plasti-patata. Fail a la sardina ahumada.

Atención maja y oferta vinera por encima de la media en cuanto a variedad/calidad a precios aceptables.

Uno hace tiempo que dejó por imposible la militancia sureña y perdió la fe en los barrios/pueblos del cinturón madrileño, pero mira, sorpresas te da la vida, aceptamos barco, un apaño te hace y agendado queda pero sin volverse loco ni acercarme "a postas".

30/01/2016

Getafe 2.0

Enero 2016. Viernes noche. 4--

Mentí. Inconscientemente eso sí pero sí había estado en Getafe antes. Resulta que estuve hace un par de años corriendo la media de la city, que es la media que corremos los cobardes para decir que hemos corrido una porque son los más de 21 km oficiales sí, pero llanos, mucho y agradecidos, más aún. Así que estuve una vez pero mucho. Y no me quedaron motivos porque no es una media bonita, son dos vueltas a un circuito, no se me molesten, algo feucho. Pero bueno, ahora ya tengo Uva negra, un nuevo motivo para pasarme, quizás no justifica el viaje pero sin duda merece desvío.

Y el caso es que tenía yo apuntado este sitio en la chorbiagenda y no sé el porqué. Como carezco totalmente de contactos allá donde se corta el bacalao gastronómico, "la red oscura" ésa, ya saben, a alguien sin duda se lo he tenido que leer. El hecho es que por motivos lejos de su incumbencia me encontraba yo no muy lejos de estas australes latitudes, las cajitas se conectaron y aparecimos aquí.

Taberna-bar, sin lujos, barra, repisas y mesas bajas. Local pequeño y sin nada reseñable, salvo un servicio amable y cordial y una cocina muy superior a la que el aspecto del sitio anticipa. Manteles de papel y cocina "moderna" presente, visual y "humitivamente" aunque no mucho.


Carta con prácticamente todas las propuestas en formato tapa (de buen tamaño) y ración. Todo apetecible aunque incluye mucho nombre de moda: Tartars, baos, mollejas, miniburgers,...


Probamos muchos porque los sabores acompañaban y el tamaño y precio de las tapas animaban a ampliar comanda. Excelente el arenque marinado, perfecta textura, suave y bien acompañado aguacate e incluso también del cherry, a pesar de que visualmente estropeaba el plato. También a gran nivel la zamburiña thai con una sabrosa salsa de soja y jengibre y el rico ravioli de morcilla y piquillos al que sólo le fallaba algo la textura de la pasta, fina sí, pero excesivamente elástica. Algo de decepción con la sardina ahumada, falta de sabor y correctos que no memorables el bao de costilla y el pulpo donde el producto no era excelente pero bien de cocción y bien acompañado de una rica crema de patata y tomates semisecos.

Probamos también los calçots y una buena selección de quesos para cerrar que postres, postres, no tienen, que esto es una taberna.

Variedad de vinos por copa y buenos precios para "Madrid" pero quizás no para Getafe. Buena selección en cualquier caso.

Pues lo contado con 6 copas de vino y 2 cafés dejaron el electrónico en 53€ total para dos que piensen ustedes los que quieran, nos pareció un buen precio por el disfrute.

Sr Rodriguez

Apunto. Por lo que veo está en local del fallecido Canto Cuadrado, que también fue un sitio decente

30 de enero de 2016