La Venencia

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13/11/2016

Se habla inglés

Sherry, y solo sherry.

Merece la pena entrar a conocer este curioso bar anclado en el pasado, su oferta de bebidas es simple: Manzanilla, fino, amontillado, palo cortado y oloroso. Para que no te guste el jerez.

El 98% de los parroquianos son traídos por la lonelyplanet, llegando de la lejana Dakota, la fría Minnesota o del mismísimo Japón.

29/01/2016

Si no fuera por el camarero volvería a este sitio.

Como concepto nos encantó, vinitos generosos y raciones frías, los vinos ricos y el sitio con solera, vamos de esos sitios que a mi me encantan, además cuando llegamos la parroquia era local, luego se fue llenando de guiris y al final acabas entendiendo porqué, allí o eres turista o llevas yendo al sitio tantos años que te has hecho amigo del simpático del camarero y se debe haber cansado de mirarte mal, porque lo de este señor es de traca, como dice spider72 nos empujó varias veces al salir de la barra, nos echo la bronca de mala manera por poner los abrigos en el único sitio que se podían poner, y nos obligo a ponerlos en una estantería que estaba sobre las cabezas de unos señores y que difícilmente aguantaría el peso de una bufanda, para evitar lesionar a los clientes de este señor nos los dejamos en la mano, poco después a mi hermana se le ocurrió hacernos una foto en la que ni siquiera salia el local, y salto como un rayo a poner la mano en la cámara, alucino, me parece perfecto que no dejes hacer fotos en el local, todo el mundo sabe que esos trastos diabólicos te roban el alma, pero de ahí a tener esas maneras va un mundo, no volveré ni yo, ni ninguno de los que fuimos hasta que se jubile el troglodita.

spider72

yo después de conocer un poco más el mundo de los vinos generosos, creo que los de la venencia son para turistas y poco más.

17 de enero de 2016

VARGAS & SCOUT

me encantan los generosos, pero la verdad es que es complicado que te pongan un amontillado en Madrid, a ver si investigando descubro algún sitio.

23 de enero de 2016

21/11/2014

Local curioso por aquello de viejuno y poco más. Gran nivel de las 3Bs: Borde Behind the Barra.

No está del todo mal para tomarse una manzanilla antes de pasar a cenar o picar algo por la zona, pero como última opción. Nada me mueve positivamente en este local.

Vale que es antiguo y que juguemos a eso de "wow qué sensación de antiguuuo, miraaaa que barra y que pareeeeeedesssss" pero su oferta es muy limitada: cuatro o cinco tipos de manzanilla y raciones frías de mojama, queso, ibérico y para de contar.

Además, no sé el porqué de un personal de barra serio, borde y pasota, que te sirve casi por hacerte un favor y que cuando sale y entra de la barra se abre paso a empujones.

Bueno, es verdad que te dice "perdonnn", pero en la segunda "N", cuando físicamente ni te ha dado tiempo a ordenar a tus músculos que muevan tu cuerpo, ya te ha metido un viaje pa que te quites, seas chico, chica o pensionista.

En fin, que sí, que muy bonito, mucha historia y que apuntamos la comanda en la barra.

Y para de contar.

Imagino que la simpatía y el buen rollo se desarrollaron a finales del siglo XX, junto con la telefonía móvil.

Lady Spider76

Totalmente de acuerdo, le falta la gracia de las típicas bodegas de vinos andaluzas. El camarero era más seco que la mojama.

21 de noviembre de 2014

VARGAS & SCOUT

¿Borde Behind the Barra?... osea....... como decirlo....espectacular Jajajajajajajajajajajajajaja, de lo mejor que he oído ultimamente. Por cierto quiero ir a este sitio porque adoro los vinos generosos.

30 de noviembre de 2014

Yanzoo

Yo también me anoto lo de "borde behind the barra" jajaja
No concibo el concepto camarero borde. Y eso que entiendo que muchas veces hay mucho cliente borde al otro lado de la barra pero aún así tienen que saber cómo gestionarlo, cada uno debe ser profesional en lo suyo.

1 de diciembre de 2014

19/11/2014

Mas folclore que otra cosa...

No había estado nunca, al entrar flipe, me parecía increíble que no haber estado nunca en un sitio así, lo tenia todo, local decadente, idea bohemia de solo servir Jerez y agua. Hasta ahi todo bien, cuando uno se fija un poco descubre que la grandisima mayoría de los parroquianos son guiris pues este lugar sale como typical spanish en toda guía de viaje sobre Madrid por muy mala que sea... osea que como la mayoría de la zona, si te gusta estar rodeado de japos y yankees, este es tu sitio... sino...

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Acaba de perder dos estrellas asin de golpe, reconozco que la compañía en muchas ocasiones hace el sitio y la primera y hasta hoy única vez que fue al sitio este fue con un viejo amigo con el que me pase rajando sobre un pasado distinto por lo que me imagino que todo nos valia.

El sitio visto con los ojos de hoy, necesita una mano de pintura y seguramente de actualización en ciertos temas de seguridad, no lo sé... siguen solo dando vinos vinos y agua, carete, pero honesto, esto es lo que damos y si quieres otra cosas no lo tenemos... como decía en mi anterior visita es un flipe, es el tipico sitio tipico en Estambul, o Palermo, o La Valleta, o Dubrovnic o en cualquier sitio y que hemos leido en una guía de viaje... este garito es exactmente eso un sitio curioso por lo "tradicional" abarrotado de turistas y donde los dos palomos que lo regentan (sobre todo uno de ellos) se le nota mosqueado con la vida, mosqueado con sus clientes y de tener el bar lleno, mosqueado con que la gente pida cosas, con un trato cortante hacia sus clientes, atención pésima en plan perdona-vidas... en fin, un asco..., procurare no volver...

21/12/2014

Sitio que hay que conocer si o si en Madrid.

Distintos tipos de vino (manzanilla, oloroso, palo cortado, fino...) y algunas tapas frías para empujarlo. Punto. No hace falta más.

Justo este año visitamos una bodega en el centro de Málaga y al entrar en La Venencia nos trajo el recuerdo ese aroma a vinaco tan reconocible. La diferencia notable es que en Málaga los camareros te tratan como si el local fuera suyo y fueras un buen cliente, puro folclore y gracia. Aquí no.

Un par de vinos y tapa de rica cecina y ale, para el Chuka.

Seguro que si yo no fuera de Madrid ya lo habría conocido. Seguro que si el local no estuviera en Madrid tendría 4* (porque seguro que sus camareros lo venderían mejor)

29/06/2014

Solera y encanto de otros tiempos

A principios de los 90 erá un asíduo de este sitio, me fui cuatro años de Madrid y creo que hasta hoy no había vuelto. Y hay estaba, casi igual que siempre.

Buen jerez, chorizo, cecina, queso, mojama, huevas y aceitunas de Campo Real son las opciones para beber y comer. Buena calidad y un precio aceptable.

Local antiguo, poco cuidado, paredes desconchadas y ajadas por decadas sin recibir una mano de pintura. Paredes decoradas con los carteles de las distintas fiestas de la vendimia de Jeréz, algunos de ellos de finales de los cincuenta ya asimilados a las paredes.

El servicio, como siempre, seco y poco proactivo con la cliéntela, especialmente con la extranjera que no tiene ni idea ni de que es el jeréz, ni la mojama, ni ....

Y a pesar de todo un montón de encanto. Espero tardar menos en volver que esta última vez.

11/12/2013

ACTUALIZACIÓN: Me dicen que ya no es de los mismos dueños y que aquello se ha perdido... Qué pena! Con las copas de jerez y los kilso de mojama que nos hemos tomado allí con aquellos camareros antipáticos y el gato negro!

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¿ Qué es "la Venencia"? ¿Un despacho de vinos? ¿Un tabanco antiguo de los que ya no quedan ni en Jerez?

La Venencia no es más que un club de amantes del Jerez. Allí no ha cambiado nada desde la época dorada del Sherry wine. En la Venencia te encuentras a Shakespeare con una copa de oloroso y creo que te parecería hasta normal!

El local, de principios de siglo. El local, los carteles, el servicio y hasta los clientes parecen sacados de una novela de Blasco Ibáñez o Chaves Nogales.. Bueno.. y qué decir de su negro gato andando por las botas y la barra!

En la Venencia se respira historia, tradición y amor por el vino de Jerez.

¿Jerez a palo seco? Para nada, mención especial a unas buenas aceitunas, una fantástica mojama y una inmejorable hueva...

Es, sin ninguna duda, un sitio con arte y solera, un sitio que hay que conocer.

14/10/2012

Templo al recuerdo de la historia canalla de Madrid

Ayer volví a La Venencia después de un tiempo sin hacer una parada. Afortunadamente sigue vivo e igual. La barra casi llena, alguna mesa ocupada y hoy ningún guiri, se puede hablar bajo por que los demás lo hacen, parece como si todos estuviéramos en un templo, bueno eso es La Venencia, el último templo al recuerdo de la que fue la calle más golfa de Madrid, aquella calle Echegaray de tablaos, antros y putas que apenas conoció el que suscribe.

Los camareros tan serios y tímidos como siempre, con pinta de habérselo vivido todo.

El local alargado es oscuro y está inmaculadamente ajado fruto del esfuerzo de muchos años limpiando lo imprescindible y no pintando nunca. Barra de madera, estantes que guardan botellas cargadas de polvo, toneles de vino, antiguas mesas y sillas de madera; un teléfono franquista con su correspondiente placa de la telefónica de entonces y otra en la que taxativamente nos indican que no se debe de escupir en el suelo; fotos variopintas y en las alturas de todo el perímetro del local, carteles de las sucesivas ferias de la vendimia de Jerez hasta los años 80, los más antiguos se han mimetizado con la pared por el efecto de los años. Al fondo, subiendo unos escalones y oculto tras un biombo, un pequeño salón con chimenea en el que se pueden arreglar los problemas de la humanidad a base de Manzanilla. Imprescindible la visita a los baños, aun sin ganas, pues de camino pasamos por la escalera que da a la abandonada bodeguilla, visible en parte, qué da miedo de verla y de pensar en las que se debieron de montar allí.

En La Venencia la carta es corta y limitada. Para beber Manzanilla, Fino y otros vinos de Jerez en copas, medias y botellas. Y nada más. Para comer mojama, huevas, lomo, chorizo, salchichón y queso, en tapa, media ración y ración; también algún canapé. Y se acabó.

La calidad de lo comido y bebido es muy buena y los precios muy contenidos. La copa de Manzanilla a 1,70€ y la media ración de hueva (de maruca), que contiene casi una, a 6€. La cuenta a tiza sobre la barra, qué esto ya no se hace ni en Sevilla.

La Venencia es de imprescindible conocimiento y disfrute para cualquiera que viva o pase por Madrid. Puede que algún día estorbe la presencia de algún guiri, evitable si se acude después de las nueve de la noche cuando sus fieles son mayoría, si bien es entendible que acudan a este Templo de la historia canalla madrileña como, para conocer la pía, van a ver los Goyas de San Francisco El Grande.

09/05/2014

Una taberna de las que ya no quedan

No esperes encontrar gran variedad aquí hay Manzanilla de Sanlúcar y Fino, Oloroso, Amontillado y Palo cortado de Jerez. De comer poca cosa pero de buena calidad. Lo mejor los parroquianos del lugar entre semana.

24/04/2013

Vinos de jerez

Nada más que encanto y vinos de jerez.
Anotan la cuenta en la misma barra con una tiza. Ponen tapita de aceitunas. Cada vino, en su auténtica copita de vino de jerez, 1,20€ aprox.
Muy peculiar y auténtico si bien se echa de menos que los regentes asesoren un poco a quienes no entendemos de vinos de jerez. O que sonrían.
Aun con estas, volveré.

10/03/2014

El sitio muy chulo, los vinos... te tienen que gustar. Suele haber sitio para estar tranquilo en las mesas.

Aunque a veces parece que esté disecado, el gato es de verdad, incluso se acerca y tal.

Abierto hasta las 2.

06/02/2012

A medida que he ido visitando sitios en Madrid conocidos por su casticidad y solera, me he ido dando cuenta de que prácticamente todos son un engaño. No niego que el sitio tenga encanto, que lo tiene (ojo, que el encanto de un sitio no es incompatible con limpiar el polvo de las botellas), pero los taberneros, no se si por la fama del sitio se creen con derecho, te tratan con gran frialdad. Tampoco quiero que me doren la pildora cada vez que pido un fino, pero qué menos que un poco de amabilidad.

Otra cosa que no entiendo (me ha pasado solo en un sitio más) es que no te permitan hacer una foto ni con el móvil. Cada uno puede poner las normas que quiera en su casa, claro está, pero de verdad que es algo a lo que no encuentro razón. Aun si se tratase de un local clandestino... pero un sitio plagado de turistas como La Venencia...

Globez Lopez

Vaya por delante que te entiendo. Lo que les pasa a los camareros es que están hasta el moño de la gente que va en plan turismo, haciendo reiteradas preguntas chorras, queriendo hacerse fotos con ellos, metiendo bulla. Otra cosa bien distinta es que vayas en plan tranquilo a tomarte tu Manzanilla y tu tapita y echar tu rato de charleta. El otro día saqué varias fotos a su vista y nadie se inquietó. Creo que pagaste el pato, lo siento. Y desde luego no han ido a un curso de RRPP, pero son así desde hace 30 años.

7 de febrero de 2012

Laura

Gracias Globez:)
La verdad es que era la tercera vez que iba y me sorprendió para mal este hecho. El intento de foto no fue en plan bulla para nada, ni molestando a camareros. De todas formas, viven de la clientela, ya sean turistas o no, y precisamente por la zona en la que está el bar (les guste o no) y por vender ese casticismo que a la gente tanto le llama, tendrían que aguantarse, no?

7 de febrero de 2012

Globez Lopez

Pues si, deberían.

7 de febrero de 2012

nindiola

Acabo de leer vuestros comentarios... la única razón por la que estos señores siguen abierto (aparte de que deben tener a algún amigo en sanidad del ayuntamiento - esto es una broma) es que aparecen en todas las guías de viaje de Madrid y los guiris van en manada guiados por las susodichas guías (la mayoría de clientes hablan en idiomas no patrios) y si no llegan a ser un lugar de destino turistico, a buenas horas iba a ir la gente...

21 de noviembre de 2014