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Lakuntza - CERRADO

Calle General Díaz Porlier, 97, Madrid

<m> Diego de León 4 5 6

Cocina española actualizada. Basada en las tradiciones y costumbres del norte. Una selección de productos cuidada al máximo unida al trato exquisito de nuestros profesionales ...

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28/10/2016

Decpeción de cena !!

Buenas, no me suelo explayar mucho en hacer críticas sobre un restaurante pero esta ocasión lo merecía. Ayer por la noche me decidí a ir a este restaurante. Os cuento mi experiencia:

OCTUBRE 2016
Yo no soy un usuario muy frecuente de los restaurantes del tenedor porque en muchos de ellos la calidad brilla por su ausencia o porque muchos restaurantes tienen los precios inflados que aun utilizando los descuentos se queda en un precio medio-elevado.
Lo que sí me parece un acierto de la aplicación de el tenedor, es la gestión de reserva que hace a través de su aplicación de móvil, fácil, sencilla y eficiente. En eso si soy usuario activo y al cabo del año suelo acumular lo que llaman unos YUMS, que luego los puedes canjear por un descuento en factura. Yo en este caso tenía 25€ de descuento y se unió que esta semana había lo que llaman en el tenedor LA RESTAURANTE WEEK (que son menús a 25€) que si los miras pueden aparecer apetecibles, pero que si los miras bien en muchos restaurantes es casi igual de precio que si reservaras con algún descuento en el propio restaurante (que no es tanto chollo).
Entre los 25€ que tenía de descuento y los menús a 25€ más o menos curioso, me decante por ir a LAKUNTZA ya que viendo alguna crítica de varios sitios y viendo los precios de la carta estaban más o menos bien, un pelín subidos de precio pero sin ser un canteo como hacen otros restaurantes de EL TENEDOR. El menú era el siguiente:
“Menú Restaurant Week 25€
Precio por persona. Bebida no incluida.

Baileys es el final perfecto para tu menú Restaurant Week.

CERRAR
Este menú incluye: Aperitivo + Entrantes a elegir + Platos a elegir + Postres a elegir

APERITIVO
Aperitivo de la casa
ENTRANTES A ELEGIR
Chipirones con salsa de mayonesa de wasabi
Salteado de langostinos con trompetas de la muerte y espárragos
PLATOS A ELEGIR
Rape a la parrilla con revuelto de verduras
Solomillo ibérico con salsa de foie y hongos
POSTRES A ELEGIR
Leche frita especialidad de la casa
Brownie de chocolate”

Llegamos al restaurante y nos sentamos y nos pusieron de aperitivo un salmón con aceite rico, una chistorra también rica y un morcillita muy fina también muy rica. Parecía que pintaba la cosa bien pero llego la primera en la frente, sabiendo que íbamos con el menú cerrado nos dicen que no tienen chipirones, vaya por dios. Nos ofrecen algún producto de la carta que tenían un precio inferior y también uno que era el tartar de atún con un precio unos euros por encima. Nuestra elección fue elegir el tartar de atún, cuando nos trajo el tartar como era un poco más caro creo que no nos sirvió la ración entera sino un poquito de tartar.
Los entrantes eran superpequeños tanto el tartar como el Salteado de langostinos con trompetas de la muerte y espárragos. En el salteado había 2 gambitas, ni más ni menos. Y los platos en relación a los demás clientes eran muy pequeños.

Yo ya estaba con la mosca detrás de la oreja. En la mesa de al lado pidieron una kilo de ternera de buey y le preguntó el maître que como estaba la carne y soltaron que con poco sabor, que lo único bueno era el punto de la carne lo demás era como comer algo insípido.

Empezamos a comer los entrantes y era como comer algo sin sabor, tanto el Salteado de langostinos con trompetas de la muerte y espárragos como el tartar de atún.

Seguimos con la cena y nos traen los segundos, solomillos y rape. Cuando los puso en la mesa pensé pero qué coño es esto un menú infantil, había 4 trozos de rape y el plato valia 22 €, ahí no había ni 100 gramos de rape, por dios. El rape, qué pasa, que lo compran a 220€ el kilo!!!! Si me salieron más baratas las gambas de Denia que comí el año pasado a 200 € el kilo. Eso sí, el sabor del rape estaba bueno.

El solomillo ibérico también parecía del menú infantil, 5 trocitos minúsculos. En platos más pequeños que al resto de gente del local. En fin ya estaba que echaba humos. Los solomillos ibéricos sabían a NADA. En fin llegaron los postres y más de lo mismo. Platos un poco más grandes y estaban algo mejor de sabor pero no para tirar cohetes.

Pregunte al maître si las platos eran más pequeños por ser el menú Restaurant Week, la respuesta le puso en un compromiso, me dijo que no que eran así. La respuesta tenia mala pinta ya que al decirme eso se puso en evidencia, ya que los platos de otras personas eran mucho mayores y yo lo había visto y para más INRI, si estos platos son las raciones habituales ponerlo en la carta que todos los platos se los podría comer un niño de 10 años y se quedaría con hambre.

Llego la hora de pagar y en la factura ya tuve que reclamar que me descontaran los 25€ de descuento que tenían que haber venido descontados sin yo pedirlo y encima restaron mal que se lo tuve que volver a indicar al maître. En fin un desacierto en la elección del restaurante y como no quiero que le pase a nadie más, pongo esta crítica con todo tipo de detalles. Al final pagamos 15€ por persona por el menú infantil y creo que con todo y eso me parece hasta caro por 15€

PD: El servicio fue muy atento y nos cambiaron los cubiertos en cada plato. Me parece muy bien esto, pero yo voy a comer comida, no estoy en un teatro o en la opera.

14/12/2015

Buena cocina vasca con algún detalle de mangaranglan. Recomendable para la zona.

No solo de bun baos vive la araña.

Visita a un asador vasco más clásico que un abrigo Loden en una zona complicada, alrededores del hospital de La Princesa, dónde con la honrosísima excepción de Cañadío nada destaca demasiado.

Antiguo asador Imanol reconvertido en este Lakuntza, según me dicen, con el mismo equipo anterior. Cosas de las marcas, digo yo.

Decorado por el enemigo (aunque esto va en gustos). Paredes blancas con sillas negras. Si lo ve Phillip Stark se tira por el viaducto. No se está mal pero el ambiente es de restaurante de BBC. Cero calidez. Servicio atento y profesional a la vieja usanza.

Una cocina notable (que no barata, esto es un vasco) que contrasta con un servicio de bodega terrorífico. Queremo salir de la pinza Rioja-Ribera, así que después de preguntar por algunos vinos de Madrid (Hombre Bala y cosas así, que nadie se me asuste) y encontrarnos con un "éste no lo tenemos" y "este mmmm no lo sé" nos responde el Maitre con buen criterio "voy a buscar al Sumiller que ahora no tiene nada que hacer".

Pues muy bien. Que trabaje, oyes. Somos una mesa de 6 personas, tós trajeaos, seguro que el Sumiller nos arranca unas botellitas majas.

Al rato (no largo pero no corto) vuelve el mismo encargado y nos dice:

"Me ha dicho el sumiller que probéis esto, que no os va a decepcionar". En su mano una botella de....tatatachán: Habla del Silencio.

Toma ya.

Aparte del feo detalle de no aparecer, imagino que le dio cosa ser aún más loco y proponer Pétalos del Bierzo o un Marques de Cáceres. Y eso que queríamos vinos "atrevidos".

En fin, terminamos con un par de botellas de vinos normaleras y tira millas.

En cuanto a la cocina, pues notable dentro del rollo-vascuence: pescados con un punto y una calidad perfecta y entrantes correctos con la excepción de las alcachofas, más duras que un debate de El Gato al Agua.

En torno a 40 euros/persona, que no vi la dolorosa. Eso sí, sólo 2 botellas para 6. Comedimiento absoluto.

DETALLES QUE NO SE VEN PERO ESTÁN:

Aparte del servicio de bodega antes mencionado, las cartas rotas y con impresión de chorro-tinta dan una imagen regular del establecimiento.

Pan muy reguleras.

CONCLUSIÓN: la cocina funciona y a poco que el local fuera un poco más pintón, sería una buena opción para ir con la familia sin tener muchas expectativas. Una pena que todo lo que lo rodea haga que ésta desluzca. Poco más.

Javier B.

Yo hice dos incursiones en barra durante un periodo de visitas al hospital. Me pareció muy buena opción en la zona como tapeo de barra, con un menú de pinchos por 3€ bastante solventes, como el huevo trufado o el pincho de bacalao. La media ración de callos me pareció muy equilibrada. En ese aspecto lo recomiendo

16 de diciembre de 2015

02/07/2015

En busca de un sitio clásico para celebrar

(3 estrellas y media, opinión del restaurante)
Comida jueves julio 2015
Hoy buscábamos algo clásico para una celebración ( sangre, sudor y lágrimas me ha costado aprobar este año las cuatro asignaturas a las que me presentaba) y elegimos Lakuntza. Sitio en el que todo es clásico menos el hilo músical donde ha sonado música estilo 40 principales durante toda la comida. (media estrella menos por esto). Servicio a la antigua usanza y carta tradicional.
Aperitivos de choricillos y morcillitas engordantes pero buenos, aunque traidos a la mesa antes de haber pedido las bebidas.
De entrante pedimos unos rollitos de verduras que nos dice el camarero que estan buenísimos.Reguleros. Son una especie de rollitos como los que ponen en los chinos acompañados de dos salsas una de soja y otra especie de agridulce. Se pueden obviar.
De segundos: Una presa ibérica con chimichurri y un solomillo. Los dos platos muy buenos y repetibles si se diera la ocasión.
Evitamos los postres porque al verlos pasar no nos seducen.
Con dos cervezas, un té y un café con hielo y con el patrocinio del club Kviar, la cosa se queda en 50 euros total para dos personas que es una RCP estupenda para esta comida. También tiene menú del día con postre. vino y café por 32 euros.

Gath

Enhorabuena por el aprobado general. ¡La aficion no esperaba menos¡

2 de julio de 2015

je suis béatrice

Gracias, gracias...;-) El año que viene más...

2 de julio de 2015

12/10/2015

Repetible, sin mas

Domingo octubre 2015

3++

Ayer toco comida familiar y probamos este restaurante que le tenia ganas

El local no essta mal, pero no es para tirar cohetes. leno a rebosar. Nosotros tuvimos suerte y nos pusieron en una mesa redonda, pero habia otras mesas que estaban superapretados.

De apertiivo (eso, si a 2,70 € el cubierto), las chistorras, morcillitas y canape de salmon de rigor. Rico todo, pero no ganan ningun concurso.

Para compartir, las alcachofas a la plancha (muy recomendables), croquetas (buenas, sin mas), y unos boletus muy, muy ricos

De segundos, yo me pedi el tartar de bonito (muy fresco y picantito; lastima las salsitas de corolines que venian en el plato) y el resto rodaballo (aclamado), solomillo (buena pieza y rica, pero no de tanto nivel) y bacalao (tambien con buena pinta).

Probamos casi todos los postres, y el que gano claramente fue la leche frita.

Con solo una copa de vino (rioja de la casa, aceptable), pero con postre cada uno, salimos a 30 € pp (30% offer included), lo cual esta muy bien para la calidad del producto que dan.

Lo dejo en 3 pues el apelmazamiento en algunas mesas, el servicio, simpatico, pero muy lento, y sobre todo porque algunos platos no pasaron el liston

En definitiva, para poder volver pero sin entusiamo (muñagorri, a 50 metros, le da 100.000 vueltas)

19/04/2015

Cocina vasca tradicional

19-4-2015. Mediodia.

Nueva visita a este lugar de buena cocina, un sitio con cocina muy segura, donde es dificil no salir con el estomago contento y dandote las gracias por haberle dejado disfrutar.

Al igual que en las ultimas visitas, las tres salas llenas e incluso doblando mesas.

Carta de vinos interesante, variada y con precios muy comedidos.

Ahora que comienzo a redactar este comentario, me he dado cuenta que la ingesta de hoy es practicamente igual a la ultima experiencia escrita, como dijo aquel, puedo prometer y prometo que no estaba preparado.

Aperitivos previos, unas tostas de tomate y salmon ahumado, bien, correctos y el plato con morcilla y chistorra, cuya unico defecto era la falta de un poco mas de temperatura.

Alcachofas naturales a la parrilla, tiernas, racion generosa, bastante buenas.

Solomillo con sus patatillas, del que me cuentan que, sin ser la mejor carne, estaba suficientemente buena como para no dejar nada en el plato.

Rape a la parrilla, racion abundante, perfecto de punto, con sus ajitos y su guindilla, para agotar el pan mojando en la salsita.

Unos pimientos del piquillo, por aquello de poner color en la mesa.

Una panchineta y unas milhojas de chocolate con helado de vainilla han supuesto el postre de hoy.

Un Enate Gewurstraminer, cafes con hielo y unos chupitos de pacharan (obsequio de la casa) han puesto fin a este visita, que con la ayuda de el tenedor se ha quedado en 79€ frente a los 109€ que hubiera supuesto ir por libre.

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Junio 22, 2014. Mediodía

Nueva visita a este lugar, a modo de un alto en el camino de tanta probatura de nuevos platos, cocinas y locales.

Respecto a nuestra anterior visita, pocas novedades, sala llena, - por algo será -, buen servicio de sala, atento, profesional, muy pendientes de las mesas.

El aperitivo de entrada se mantiene fiel a su tradición: Salmón ahumado, morcilla y chistorra, todo bien pero la chistorra es para repetir.

Hemos compartido de entrante, a sugerencia del maitre, unas alcachofas (adjunto foto), muy tiernas, jugosas, muy buenas, pero aviso, somos muy alcachoferos, y fácilones con este producto.

De segundos, un solomillo, simplemente bien y una ventresca de bonito, a sugerencia del maitre (adjunto foto), ración más que abundante, jugosa, muy bien plancheada. Para acompañar estos principales, nos hemos metido entre pecho y espalda, unos pimientos del piquillo, muy adictivos (adjunto foto).

Como postre hemos compartido una Panchineta (adjunto foto), bien sin más, las hemos comido mejores.

Un Pazo de San Mauro 2013, nuestros cafés con hielo y el pacharan, gentileza de la casa, ponen fin a esta nueva visita.

A modo de resumen, y después de varias visitas, poco nuevo hay que decir, sigue siendo una cocina vasca clásica, bien elaborada, una sala bien atendida y con una clientela fiel que sigue llenando sus salas, lo cual es un placer, viendo como está el patio.

Además, utilizando el Tenedor, te ahorras un 40 % en la factura final! excepto bebidas.

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5-4-2014, mediodía.

Nueva visita a este clásico restaurante vasco, remozado el pasado verano, con una nueva imagen interior, muy agradable.

Antes de comenzar el comentario, una pequeña advertencia: La visita de hoy no tiene por objeto una "exploración" o búsqueda de nuevos platos, se trata, más bien, de una "verificación" de la evolución de este lugar, se trata de constatar si existen mejoras respecto a la última visita, así como si mantienen la calidad del producto y de su tratamiento.

Por ello, la comanda esta basada en platos contrastados, platos que, en su mayoría, gozan del reconocimiento por parte de la clientela.

Clientela que hoy, primera vez que lo hemos visto, no solamente llenaba a rebosar las tres salas, sino que había personal esperando ocupar mesas, e incluso, con una ligera llovizna, ocupaba una mesa ubicada en el exterior. Buena sorpresa, algo se mueve en la restauración.

Como es tradicional en esta casa, inmediatamente te traen unos aperitivos consistentes en porciones de chistorra, morcilla y salmón ahumado. Digo inmediatamente, pues es previo a preguntarte si quieres vino, cual y por supuesto traerlo.

Aperitivo agradable, quizás los dos primeros un poco faltos de temperatura, o a lo peor, la culpa es mía, sin bebida en la mesa no como, me niego.

Compartimos un primero, que nunca habíamos pedido aquí: Chipirones encebollados. Muy buen plato, ración hermosa, bien cocinado, un puntito de picante, muy buen gusto.

Como principales, fuimos a dos platos básicos en esta casa, un plato de carne, Solomillo de buey, pedido abierto y al punto. Excelente carne, tierna, jugosa, con el punto exacto, lo cual no es fácil de conseguir. Y un plato de pescado, que a mi, particularmente, me encanta, Rape a la parrilla. Espléndido, sólo me faltó pasar la lengua por el plato.

A la hora de la postres, optamos por otro clásico de la casa, Leche frita. Muy correcto, a este postre añadimos otro que estaba fuera de carta, con el que "inauguramos la temporada", una Torrija, ni seca, ni demasiada empapada, bien de sabor, con excesiva cantidad de una nata muy densa.

Un Izadi crianza 2009, nuestros cafés con hielo clásicos, unos chupitos de pacharan, obsequio de la casa, ponen fin a la visita.

Como resumen, la calidad del producto se mantiene en buena línea, la calidad de la cocina se mantiene en el tiempo, el trato en sala, a pesar del llenazo del día de hoy, tiene ritmo, y a diferencia de la visita anterior, el ritmo de sacar platos de la cocina, hoy ha sido más que correcto.

Por ello, le subo una estrellita.

Nota,- Sólo subo fotos de los nuevos platos: Chipirones encebollados y Torrija.
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30-11-2013
Después de una regular experiencia el pasado Julio, volvemos hoy a comprobar la evolución del lugar.

Lo primero es destacar el nuevo aspecto que presenta el local después de las obras realizadas este verano. Más luminosidad, más agradable.

El recibimiento es, como es clásico en esta casa, muy amable.

Una vez sentados alrededor de nuestra mesa, y sin casi comenzar a ojear la carta, nos traen unos aperitivos compuestos de chistorra, morcilla y salmón ahumado. Bien, bien, pero no me han tomado nota de la bebida, no concibo comenzar a comer sin tener bebida en la mesa.

Solicito el vino, lo traen, terminamos los aperitivos, y hasta casi 10 minutos más tarde, no nos toman nota de la comanda.

Hasta ahí, los detalles percibidos en Julio siguen vigentes.

Compartimos de primero:

Croquetas de marisco y jamón: No aportan nada.

De principales:

Solomillo de buey a la parrilla: Generoso trozo de carne, jugosa y con muy buen sabor
Rape parrilla: Excelente. Muy tierno.

Para acompañar, los principales pedimos unos ración de pimientos piquillo, que estaban excelentes.

Como postre compartimos:

Leche frita: Presentación diferente, no son los clásicos trozos más o menos cuadrados o cúbicos, parece como una capa fina, pero con una jugosidad digna de resaltar. Muy buen postre.

Con una botella de Godenal 2010 (Valdeorras), dos cafés y unos pacharanes (invitación de casa), cerramos la comida.

Respecto a la anterior visita, persiste la tardanza en tomar la comanda, el servir aperitivos sin tomar nota y sin servir las bebidas, pero, en cambio, han mejorado sensiblemente la calidad de la platos principales.

Gath

Beatrice, al llegar a casa he visto, la APP casi no me funciona en el móvil, no m deja hacer checkins, que hemos comido a relativa poca distancia,..., cada vez estamos más cerca!!!

22 de junio de 2014

je suis béatrice

Claro, es que por mi barrio es más fácil encontrarme... A ver sí pruebo el Lakuntza un día de estos que lo tengo en pendientes desde hace un montón .

23 de junio de 2014

13/12/2014

No en mi barra.

Diciembre 2014. 2++

No discuto la valía del "nuevo" proyecto de Mr Ansorena en lo que a mesa y mantel se refiere. Ni discuto ni refrendo, simplemente no conozco, ahora bien, como barra, aunque el marketing exterior te anime a probarla, no es mi tacita de té at plaza mayor.

Pequeña, estrecha e incómoda. Bien atendida, la barra que no el resto y oferta de vinos por copa correcta (Pétalos, Prima, ...). Desigual la de condumio, basada en pintxos de rimbombante descripción y raciones con opción de medias.

Fuimos como previo a un meeting en Cañadio y claro, las comparaciones son odiosas. El camarero de la barra, un pedazo profesional, tratando de corregir y tapar las absurdos comportamientos del resto de sus compañeros como el de la simpática camarera que no quería ir a por nuestro aperitivo a cocina, diciendo que si no eran las nueve (que ya eran de sobra por otra parte) que nos pusiera una patatillas que había por ahí. Y todo esto hablando y repitiéndose cual lorito en tono de mercado de abastos y a 20 cm del que suscribe. Los gestos del de la barra eran en plan....."...y luego todos queremos ganar lo mismo", una de mis frases favoritas, por cierto.

Hubo otros, como otra intrépida camarera que debió decidir que no estábamos bien colocados en la barra y nos pasó una botella de vino chorreando literalmente por delante de nuestras tapas. En fin, seré yo y mi educación victoriana o que no era el mejor día, que estaba aquello lleno grupos esperando para su cena de Navidad.

Correctas las hamburguesitas (dos por 3,5€), regulero el pincho de bacalao con pisto y muy rica la tapa de callos aunque, por 4€ yo la llamaría "Suspiro de ídem" porque vamos era del mismo tamaño que la tapita de ensaladilla que finalmente salió de cocina como aperitivo.

Pena porque corrigendo algunas cosas el lugar tiene potencial.

Sr Rodriguez

Justo ayer había una cena de Navidad de un grupo grande (a la que estaba invitado y no pude asistir). A ver qué me cuentan de la opción sala

13 de diciembre de 2014

Gath

Por lo que cuentas, es una pena la tremenda diferencia entre la barra y la sala, en esta ultima, aun sin ser para tirar cohetes, no se come mal, aunque si vas con las promociones de algunos portales, pues mejor.

13 de diciembre de 2014

29/03/2015

Cocina vasca tradicional

Muy buen restaurante de cocina vasca, tanto por la calidad de los platos como por el servicio.

Comenzamos con el aperitivo de morcillitas y chistorras muy ricas, para ir haciendo hambre. Y luego ya entramos en faena:

-Anchoas a la bermeana. Estaban riquisimas, muy buena calidad del plato.
-Alcachofas, estaban buenas pero quizás me quedo con el plato de verduras de temporada o la tortilla de bacalao que hemos probado otras veces y que estaba espectacular.
-Lubina a la parrilla. Muy buena calidad y punto del pescado. Por ponerle una pega, llevaba demasiado ajo.
-Chuletón de buey a la parrilla. Espectacular.
-De postre, una pachineta, un poco pesada, y una tarta de manzana con helado de turrón que estaba muy buena.

Con un Arzuaga crianza, agua y cuatro cervezas salimos a unos imbatibles 32 € persona, eso si, con el imprescindible descuento del 40% de el tenedor, si no es por este descuento hay más sitios en madrid para comer así de bien.

20/04/2015

Còmodo y caro

Mesas amplias y bien vestidas.
Espacio còmodo y comida sin prisas. Servicio muy amable.
Anchoas de entrante algo bastas. Solomillo y steak calidad, sabor y presentación correctos.
La carta de vinos muy bien y a precios nada desorbitados.
Precio caro en general, se salva descuento de web tenedor.

14/12/2013

asador vasco de tradición

Miguel Ansorena es un referente de la cocina madrileña a partir de los restaurantes El Frontón, de los que se fue sucesivamente retirando. Luego vinieron los Sagardi y los Imanol, éste último convertido en franquicia. Por eso el famoso Imanol de general Díaz Porlier (lo afamaron los Príncipes de Asturias al acudir) se ha convertido ahora en Lakuntza, en recuerdo del pueblo navarro de igual nombre.
Ansorena es inquieto y nunca explica porqué va dejando los sitios. Ahora abre éste, que es continuación del Imanol de esa calle, hasta con el mismo personal, sólo con un cambio estético afortunado en el local. A propósito del personal, sorprende desagradablemente lo alto que hablan y además que lo hagan entre sí pasando junto a las mesas de los clientes. Imanol tenía muy buena carne, Lakuntza puede que también: el corte de entrecot que me dieron era bueno, pero, aunque lo pedí de a punto a pco hecho, me dieron una zapatilla. Imanol tenía buen pescado: las cocochas de mi mujer eran de excelente calidad, pero el pilpil era una salsa <a la maizena> (¡ya me entienden!). El orujo, eso sí, excelente. Pero la sensación de conjunto no fue de gran satisfacción, aunque recomiendo conocerlo o volver a ver si mejora en lo que tomamos o en otras cosas.

amarin

si pides la carne poco hecha, y te traen zapatilla, deberías haberlo devuelto.
Sin dar más, sino creerán que da igual 8 que 80.

15 de diciembre de 2013

moviedo

tienes toda la razón, amarin. A veces me paso de corto en el restaurante y luego de largo en la crítica.

15 de diciembre de 2013

21/10/2013

Gran materia prima

Sábado por la noche. Dos personas. Llegamos y debemos esperar solo un par de minutos para que nos acomoden cercad de la entrada de cocinas. No pasa nada, porque el ruido es soportable y no hay "olores".
Nos recibe una camarera que nos colocan un rico aperitivo a base de chistorras y morcillitas y nos hace elegir el tipo de pan. Todo con muy buena pinta, pero no podemos empezar porque no hay bebida aún. Ésta no llega hasta pasado un rato desde que el maitre nos toma nota. El aperitivo ya se ha enfriado, pero está rico.

De primero tartar de atún, muy rico, con buen producto, aunque muy barroco en su
presentación, demasiado ornamentada, lejos de la actual tendencia minimalista de darle un par de brochetazos al plato y dejarlo listo para sentencia.

Después un buen chuletón a la parrilla para compartir. Carne gallega de primera calidad, preparada en su punto justo, tirando a poco hecho, sabrosisima y muy jugosa. Acompañada de unas patatas fritas y unos pimientos del piquillo confitados, muy ricos también. Plato sencillo, pero contundente. Con gran calidad en la materia.

Los postres fueron lo más flojito de la noche. Un culant de chocholate acompañado de helado de mango y tarta de queso con arándanos. Un tanto bastos en la elaboración y nuevamente, demasiado adornados en la presentación. Aunque caseros y con sabor, todo hay que decirlo.

Restaurante algo caro para lo que ofrece, aunque con algún descurnto promocional, se queda bien. La carte de vinos es más que correcta y los precios normales tirando a caros.

Lo peor fueron los tiempos de espera al inicio, hasta que sirvieron la bebida, el ruido que se generó cuando se pusieron a recoger la vajilla para el día siguiente y que no tuvieran el detalle de invitarnos si quiera al chupito de rigor.

Restaurante recomendado para degustar buen producto, tanto carne como pescado, con elaboraciones sencillas y sin pretensiones.

08/04/2014

Pescados

Un sitio para chuparte los dedos.

Probamos unas alcachofas a la brasa estupendas (de las mejores que he comido en Madrid) y una tortilla de bacalao poco cuajada deliciosa.

De segundo, un rape a la bilbaína de ovación cerrada.

con cerveza, 40 euros más o menos.

Destacable el servicio y el café.