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03/05/2018

El low cost de Julito.

Lamian es otro neochino de los varios que están surgiendo. Los neochinos son chinos modernos donde se encuentra cocina auténtica pero en locales limpios y con decoración actualizada. A pesar de que en Lamian hay bastantes platos fusión, lo podemos englobar en este apartado por la procedencia de su dueño, Julito, y por los platos diferentes que no se reflejan en otro tipo de chino.

Los restaurantes chinos son magníficos para cenar un Domingo noche, cuando encontramos mas opciones de calidad orientales que occidentales; abren todos (o casi todos), desde los de alto nivel como Tse Yang o Asia gallery hasta los chinos auténticos de Usera. Precisamente aquel Domingo íbamos de camino a Casa Lafú, chino de la familia de El Bund, sin embargo, bajando Gran Vía y ya con bastante hambre, me acordé de aquella maravillosa comida en Soy Kitchen, lo cual desembocó en un cara o cruz que nos hizo cambiar de planes en el último instante para acabar en este lugar con historia.

En este local estuvo situado Soy Kitchen, el restaurante que se aupó a la fama en tiempo record debido a su surrealismo: un cocinero chino que se hace llamar Julito compra un bar Paco y sin cambiar la decoración ni una pizca se dedica a hacer cocina rompedora, además de servir el mismo a las 4 mesas de su comedor. Recuerdo aquella comida aún y lo bien que me lo pasé, y de hecho se llevó las 5 estrellas, aunque no llegué a escribir la reseña.

Ese día llegamos a aquel bar Paco, y en la barra se encontraban dos chinas atendiendo que apenas sabían español. En el comedor, situado en el piso de arriba, vemos a Julito oficiando, tomando la comanda e incluso enseñando el producto fresco mientras sonaba música de coña y ojeábamos la carta de vinos escrita a boli. Al final no supimos ni lo que pagamos, ya que la cuenta estaba en chino.

La fama llegó muy rápido, Julito se subió a la parra, y esa ilusión inicial se fue diluyendo. Hoy Soy Kitchen está situado en la calle Zurbano y tiene unos precios que no están en consonancia con lo que ofrece.

Al cambiar de ubicación Soy Kitchen, Julito reconvirtió este local en Lamian, un concepto mas informal con comida china y platos fusión (no nos quitamos el ceviche ni con aguarrás) de sabores contundentes, y la verdad, me sorprendió bastante. Como aquí se situaba el Soy Kitchen antiguo en esta misma ficha se pueden observar las fotos y como ha cambiado el lugar.

Ahora también se puede cenar en el piso de abajo, la decoración dista mucho de lo que fue y parece cualquier local malasañero, hay buena higiene, y en la cocina trabajan tres o cuatro cocineros, mas los consiguientes camareros.

La carta de vinos incluye hasta jereces, aunque la obviamos por completo ya que no nos gusta el vino con la comida asiática ni picantes en general. La carta se presenta en un formato bastante original que te transporta a cualquier Todo a 100 chino de barrio, e incluye una variedad de platos apetecibles. La sala de arriba es un poco ruidosa (aunque nada con importancia), y el servicio es bastante eficiente y simpático.

La entrada era muy buena para ser Domingo noche, y cenamos en el comedor de arriba, donde la primera vez. Empezamos por el BAO DE PANCETA Y CARRILLERA, que no sabía si pedir ya que el 90% de los baos no merecen la pena, sin embargo lo añadimos en el último momento y acertamos. Muy bueno, una salsa adictiva y buen toque del kimchi y el mejillón. Repetiría.

Seguimos con los WONTON EN MANO DE DRAGON, con una masa que me sorprendió y rellenos de cerdo, ternera, puerro y mejillón. Vienen servidos en un bol mezclados con huevo, wakame, cebolla roja, cilantro y cacahuete, y lo terminamos comiendo a cucharadas. Muy recomendable.

A continuación VIEIRA AL VAPOR AL ESTILO ROYAL CANTONÉS, plato homenaje a este auténtico chino de chinos del barrio de Usera, que es el que mas fama acumula. Se trata de dos unidades de vieira a la plancha con carne, fideos y cebollino. Me gustó, pero no repetiría.

Después de la vieira vinieron los dim sum, en concreto el HAR GOW DE GAMBAS y el XIAOLONGBAO. Los dos estaban muy buenos, aunque quitaría la parte fusión del har gow, que es una salsa de wasabi suavizada y jengibre, y añadiría caldo al xiaolongbao. No obstante son recomendables y la masa está bastante decente.

El PATO EN SALSA COREANA es adictivo. El conjunto se sirve sobre unos crepes para comerlo como un taco, y fue lo que mas nos gustó de la cena a pesar de que los crepes estaban aceitosos y la salsa parece llevar glutamato.

Terminamos con el LAMIAN DE RABO DE TORO Y CALDO CON PIMIENTA DE SICHUÁN. Según nos contaron el lamian es el ramen chino, una sopa de fideos con demás ingredientes entre los que encontramos en este caso pimienta de sichuán, rabo de toro, seta enoki, calamar y cilantro. Encontramos un sabor intenso y cítrico, aunque el rabo de toro no estaba bien cocido y fue un fallo. Me gustó bastante en general, y es recomendable, aunque en una segunda visita quizá no lo pediría ya que llena demasiado y me gustaron mas otras cosas.

No hubo postre y pagamos 33,5€ por persona sin vino, pero teniendo en cuenta que es bastante cantidad lo normal sería no subir de 30€, precio que me parece adecuado.

19/07/2016

LA TABERNA INFORMAL DE SOY KITCHEN

El pasado domingo 17 de julio de 2016 nos vimos comiendo en la nueva apuesta gastronómica del conocido artífice de Soy Kitchen. Fue casi de improviso reservar el día anterior aprovechando que disfrutaríamos de una calurosa y museística mañana dominical en Madrid y gracias a la avanzadilla de nuestra más avezada bloguera en lo que referente a restaurantes asiáticos en la capital, nuestra querida Miss Migas.

No tuve la oportunidad de disfrutar de las bondades culinarias de su chef Yong Ping Zhang, más conocido en estos lares como “Julito”, que hace más de dos años sorprendió a todos los foodies con su cocina rompedora en Soy Kitchen, y que leo que en pocos meses reabrirá la casa madre en otro emplazamiento de más altura. Por aquí fue muy aclamado y, pasado un tiempo, puesto en cuestión por lo abusivo que llegaron a ser sus precios.

Así es que qué mejor oportunidad para remediar este flagrante vacío en mi lista de “imperdonables” para catar su nueva taberna.

Ubicada en el mismo local destartalado y cutre de entonces enfrente del mercado de los Mostenses, con un estupendo lavado de cara decorado con gusto. Demasiado apuradas las dos mesas justo en frente de la puerta de entrada, pero al fin de al cabo, suficiente para estar cómodos en una comida informal. En la segunda planta disponen de otro comedor un poco más pequeño que ocupan cuando las plazas del comedor a pie de calle ya están completas. Tonos azules, referencias al mar y mobiliario estilizado en madera en tonos claros.

Servicio más que suficiente algo descoordinado. Del mismo modo, en cocina les costó arrancar con nuestra mesa y llegaron algunos platos juntos, pero supongo que serán cosas del rodaje que irán puliendo.

Carta compuesta por 25 platillos o entrantes que componen el apartado The Rituals y, en el plato fuerte, The Combat, el ramen, al que hace honor la denominación del local Lamian, que en chino significa tallarines estirados a mano, con tres elaboraciones, “Nuestra interpretación de Lamian”, con carne guisada, huevo marinado, setas y mejillón; “Jackie Chan no es Bruce Lee” con rabo de toro con base de miso, caldo y garbanzos y el “Juego de sabores en la mesa” con fideos de boniato y solomillo de añojo; a un precio medio de 14€. Como no nos apetecían demasiado, los dejamos en la recámara para meses más fresquitos.

Así es que optamos por compartir algunos de los otros platos. Las cantidades son generosas, si no sois demasiado glotones, con 4 ó 5 platos es suficiente, más teniendo en cuenta que los sabores de las elaboraciones asiáticas son contundentes:

Del apartado de dim sum, empanadillas al vapor tres delicias, boquerón y nori (5,95€). Una combinación chino-cañí muy acertada.

Pez mantequilla con arroz y creo que mayonesa japonesa (9,50€). Siento no ser más precisa, pero aviso que ya han cambiado la carta y me confié pensando que ya tenía el nombre de los platos. Riquísimo, ración generosa con una buena cantidad de pez mantequilla fresco y de buena calidad, arroz en su punto; elaboración suave pero con un ligero toque picante muy agradable. Uno de los mejores platos de la comanda.

Aguja crujiente con salsa thai (7,50€). La presentación del plato ya dejaba que desear, con unas hojas parecidas a la espinaca encima del plato poco acertadas y unos trozos minúsculos y escasos de carne. El sabor era muy bueno, pero el conjunto no aprobaba.

Pato mareado en salsa coreana (9,50€). El pato venía acompañado de unas láminas para enrollarlo estilo pato Pekín que eran demasiado gruesas con una textura casi desagradable en la que se perdían los sabores del relleno. Una pena.

Junto con el pato también nos sirvieron la berenjena satay style (7€, ¡cuidado, ya han subido 1€!). Deliciosas, pero hubiera sido mejor servirlas al principio porque en este momento ya teníamos el paladar un poco saturado.

Y aquí acabamos nuestra comanda. Con 2 tercios de Asahi, sin postre ni cafés/tés, cuenta total 45,45€. RCP muy buena.

Una nueva taberna asiática que ha llegado para quedarse, a la que aún le falta pulir algunos platos para tener una experiencia completa a la altura de las expectativas que este chef parece que se merece.

En rigor, 3,5 stars.

Miss Migas

¡No coincidimos en ningún plato! La verdad es que a mi para su precio me pareció muy correcto. Coincido total en las 3,5*

20 de julio de 2016

1Falces

Supongo que las láminas con las que os sirvieron el plato son láminas de tofu. Se suelen servir para acompañar platos más contundentes, como el cerdo al estilo de Pekín (con un toque dulzón). Para un paladar de aquí son un poco difíciles.

20 de julio de 2016

gastrolola

Es verdad Miss, no coincidimos en ningún plato, quizás nosotros tuvimos mala suerte con los más flojos

20 de julio de 2016

gastrolola

Gracias por la apreciación 1Falces, creo que si podían ser las laminas que comentas, tenían una textura rugosa y áspera

20 de julio de 2016

12/08/2016

Fusión de China, Corea, Taiwan, Japón o Tailandia

Restaurante donde Julio, el chef, sale a darte recomendaciones sobre la carta según tus gustos: picante, cilantro... Aunque su comida como dice lo inspira en comida callejera de China principalmente, el local está bien puesto, con decoración sencilla pero bien, y con casi todas las mesas en la planta de abajo, salvo un par más que tienen arriba donde la cocina.

Sin ser una fan o experta en este tipo de comida, no soy mucho de cilantro, ni del picante que te hace llorar... entre las recomendaciones que nos dieron y que preguntó Julio lo del cilantro y el picante antes de tomar nota de los platos, me gustó bastante. Pedimos:

- Jackie Chan no es Bruce Lee, cuando llego nos quedamos con cara porque se veía solo el caldo y nos despistó pero luego fue de lo que mejor estuvo. El rabo se desmenuzaba bien, el caldo muy bueno y no era complicado de comer con los cuencos y las cucharas.

- DimSum de gamba, grandes y bien aunque para mi gusto le faltaba algo más de líquido o salsa

- Tempura, lo que más me gustó, junto con el pollo crepitante a la cerveza que picaba un poco, pero la mezcla de la salsa con los cacahetes estaba muy bien.

Cuatro personas, con un par de botellas de vino y unas 4 o 5 raciones para compartir, 25 € persona.

22/01/2017

El ramen que hace historia

Jong Ping Zhang (también conocido como “Julio”) se convirtió hace unos años en el chino más famoso del panorama foodie madrileño gracias a las virguerías que cocinaba en su inusitado restaurante asiático –Soy Kitchen-. Allí, en la Plaza de los Mostenses, en una taberna castiza de las de toda la vida de Dios -con su tragaperras y todo- Julio desarrolló un concepto de cocina de fuertes bases chinas con componentes creativos y de fusión asiática. No había carta, tan sólo un menú degustación que el chef diseñaba según su humor de cada día y según lo surtida que la cesta de la compra hubiera llegado del cercano mercado de los Mostenses (la cuenta, por desgracia, también era ‘sorpresa’, y no siempre de las buenas). Hoy, aquel local tan singular se ha transformado en Lamian (en teoría, Soy Kitchen volverá a abrir en otra ubicación): un concepto quizás no tan sorprendente como su antecesor, pero más profesional y económico (aquí no te vas a llevar un susto cuando llegue la cuenta: los precios vienen marcados en la carta, ¡y no cambian!).

En Lamian, como nos dice su nombre, el gran protagonista es el ramen (en China se utiliza la palabra “lamian” para definir los mismos fideos tan característicos de las cocinas asiáticas que en Japón se conocen con el nombre de “ramen”, más popular en occidente). Aunque parte de una base muy tradicional, aquí Julio le da un toque diferente y muy creativo al ramen con distintas preparaciones que te sorprenderán (no te pierdas el plato “Jackie Chan no es Bruce Lee”, de ramen con rabo de toro -la estrella de la carta). Además, la carta incorpora otros muchos platos míticos de la cocina callejera no solo China, sino del resto de Asia, como los dim sums, el okonomiyaki, los langostinos al aroma de te o el chili crab.

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/lamian-by-soy-kitchen

Buen provecho e Eat & Love!

17/07/2016

El Ramen chino y otras raciones asiáticas

Julio 2016

En lo que fue el cutre y revolucionario Soy Kitchen, ese esquinazo de bar de máquina tragaperras justo enfrente del Mercado de Mostenses, Julio Zhang - el artífice, el chef, ¡oh el creador! - por fin se ha decidido a gastarse los cuartos en un lavado de cara aprovechando convertir el lugar en un concepto nuevo alejado de lo que predicaba anteriormente. Y alejado no por su oferta culinaria, donde sigue siendo protagonista la cocina china de potente sabor y abarrotada de salsas, sino porque este Lamian se entiende más como un concepto informal para picotear al centro con un precio medio que no exceda los 30€, cosa que en la última etapa de Soy Kitchen era imposible.

Yo tengo que reconocer que conocí la cocina de Zhang cuando Soy Kitchen no tenía ni carta de vinos ni copas donde servirlos, ese momento en el que Julio salía a todas las mesas y según lo que veía en nuestras caras nos servía una cosa u otra nunca teniendo que pagar más de 35€, luego la fama se le subió a la cabeza y más de una persona me ha confirmado pagar por encima de los 70€ sin excederse en ningún aspecto. Quizás es por esto por lo que Soy Kitchen se va a mudar a un emplazamiento nuevo - que todavía desconocemos - y Lamian ocupa ahora una sala renovada y cómoda, fresca y moderna con un servicio cordial y eficiente y unas raciones que rondan los 7€ con, además, tres sopas clásicas de las que deriva el nombre del lugar y de las cuales la de Rabo de Toro está bien rica.

Personalmente, este Lamian de sabores contundentes me ha gustado. Lo hizo, y mucho, la Shiitake tempura y huevo rojo a la soja con camarones deshidratados (7€) con la que abrimos la comida, manteniéndose a buen nivel junto con las Albóndigas de aquí al estilo de allí (7€), Teppanyaki de oreja con salsa dou chi y kimche (7€) de textura gelatinosa y el Tofu frito con guiso de carne picada y katsobushi (6,85€). Un escalón por debajo estuvieron los Dim Sum Xiao Long Bao (6€) porque les faltaba caldo en su interior, Okonomiyaki de pulpo (8,55€) y el Bao de panceta piel de tigre especial y mejillón (4,55€) aunque siempre correctos. También buena la Mixtura asiática de pollo crepitante a la cerveza (7€) y delicioso el Lamian con rabo de toro con base de miso, caldo y garbanzos (14,95€), que se arruinaba al final por encontrar bolitas de pimienta china que sabían a ambientador (¿Por qué no las quitarán?)

En resumidas cuentas, para pagar alrededor de 25€ por persona y adentrarse en la cocina china de Julio Zhang es un sitio de lo más explorable que a mí, por lo menos, me gustó. Y donde volveré.

EandradA

Creo que me gusta todo lo de las fotos menos el plato vacío.

28 de abril de 2014

EspaciosSecretos

Y selfie!!!!

28 de abril de 2014

acme

Yo coincidí con Angels Barceló, pero ambos íbamos de incógnito y no nos saludamos. Estupenda reseña, tronca.

29 de abril de 2014

spider72

Voy este puente...ya os diré. Y que conste que voy por vosotros, que ni no ni de coña...como os gusta Nakeima y el rollo queue voy un poco acojonado...y veremos.

29 de abril de 2014

EandradA

Yo voy el jueves mediodía.

29 de abril de 2014

Yanzoo

Leyendo reseñas como esta he tenido que llamar para reservar, voy el viernes, porque el jueves ya no tenía ni un hueco al mediodía. Me apetece un montón.

29 de abril de 2014

Bermar

Y siguen creciendo mis dientes...
No soportaría que mañana no tuviesen esas ostras rebozadas!

29 de abril de 2014

Rosalía Martínez (Pi...

si no tienen vete al quinto vino y pídete unas ortiguillas, Bermar :D

29 de abril de 2014

Miss Migas

Las ostras, oh que ostras!! Pero lo cierto es que nunca sabes, nosotros nos quedamos sin txangurro....

29 de abril de 2014

Bermar

Me llevaré un par de ostras en el bolsillo y pan rallado para que no me ponga excusas. Soy muy niño, no me pueden quitar la ilusión así como así...
Me apunto esas ortiguillas Piti! son más sinceras que el plancton de Aponiente.

29 de abril de 2014

Judit Palinkas

Experiencias diferentes.. Para nosotros intoxicacion. por la cena pagamos casi 130 eur por dos personas....Y nos intoxicamos gravemente por lo que comimos en la cena. Con todos los síntomas desagradables que uno puede imaginar. No deseo esta terrible experiencia a nadie, así que por favor si estas leyendo este comentario, hazte un favor y gasta tu dinero en algo que valga la pena! por cierto que volví a quejarme al restaurante y me trataron muy mal y arrogante, primero intentaron a negar que había cenado allí..!!!

14 de enero de 2015

Alexo

Espero comentarios con gran expectación.....

17 de julio de 2016

13/08/2016

Ñé

Muy simpáticos (todos menos la alta que se gasta una mala ostia...) la chica rubia que te coge la comanda, el sumiller que insiste que hay que tomar la oreja con fino, varias veces, la aparición estelar de Julito saludando y diciendo que el bueno, bueno lo va a abrir pronto.
Todo muy divertido y la comida pues eso, ñe.
El pez mantequilla llevaba mucho tiempo montao, no tenia el frescor la inmediatez que debería, el arroz se veía cansao, reposado y el pez igual, el bocao mezclado en la boca estaba rico pero que pena da porque podía estar mucho mejor.
La caballa bien, funciona, sabe a pincho de barra vasco-chino, nos gustó.
Lo mejor la oreja, a mi me gusta mucho la oreja y esta está melosa y agridulce y mola mucho.
El lamían de rabo de toro, bueh, caldo sabroso poco rabo de toro y pa mi gusto pocos ingredientes porque al final te quedas solo con fideos y chopitos flotando, no me convence. Bebimos un cava agradable.
Yo lo que quería era ver al chef Julio saliendo de una cocina llena de fuego y humo y no verlo entrar de la calle. Quiero me cocinen y me cuesta.

01/10/2016

El local del antiguo Soy Kitchen (en este momento en busca de nuevo emplazamiento) se ha convertido en este Lamian que viene a ser una versión más de batalla de aquel, con productos más económicos, una especie de StreetXO del restaurante original. Lo mejor es que sabes qué vas a comer y hasta puedes elegir y que el precio es bastante más moderado. La cocina, como en Soy Kitchen, está bien pero sigue muy lejos de sorprender.

EandradA

Yo lo estoy desrecomendando.

7 de mayo de 2014

acme

Viva Julio el manipulador!. Soy fan

7 de mayo de 2014

08/09/2016

no era su noche

La planta de abajo estaba llena y nos pusieron en la planta de arriba donde había 3 mesas. Olía bastante a frito porque ahí está la cocina y eso es un mal comienzo.

En un sitio como éste, el trato inicial del camarero es fundamental y sus recomendaciones más. Esta noche no dio una: nos hacía recomendaciones en sitios de la carta donde no ponía nada relacionado, lo explicaba todo muy acelerada y sin dar muchas explicaciones.

Conclusión, nos quedamos un poco desencantados después de las opiniones que nos habían dado... Pero volveremos a darle otra oportunidad.

14/02/2016

Deliciosas sorpresas

Siempre está bien darse un capricho y la verdad es que disfruté de un sitio muy encantador y la puesta en escena.

La idea es que el chef no tiene un menú o carta fijo, depende de lo que vea cada día, te pregunta por si tuvieses algún tipo de alergia o algún tipo de ingrediente no te gusta y comienza el espectáculo, van sacando platos con una presentación impecable y realmente ricos.

Miss Superlike Aveli...

Si....ya me contaras cuando tengas que sacar la cartera...a precio de Kabuki

14 de febrero de 2016

Miss Migas

Y a còmo cotiza el caprichin?

14 de febrero de 2016

stripTM

Detallo un poco más aunque soy bastante desastre con mis descripciones y se me olvidan los nombres de los ingredientes.

Para 2 personas: Empezó con una ensalada de ceviche, luego un plato centrado en pata de conejo, dimsum de cabeza de gamba y mejillones (como si fuesen minihamburguesas), el siguiente fue un plato con rodaballo con piel de pescado crujiente, y para terminar lo que sería una especie de pato Pekín pero 'rollitos' hechos en unas tortas de tofú.

De postre helados de judía roja y sésamo, copa de vino, 2 botellas de agua, café, té y chupitos total 85€

Barato no es, pero tampoco es algo desorbitado, como comenta Miss Migas es un capricho que si puedes en mi opinión darte merece la pena.

15 de febrero de 2016