Le Pain Quotidien

Le Pain Quotidien mantiene su esencia desde que su fundador Alain Coumont, abrió el primero en Bruselas en 1990: un lugar relajado dónde comer bien y reunirte con los amigos. Los muebles y la decoración se inspiran en las casas de campo belgas: enorme mesa comunal de madera maciza reciclada y un ambiente tranquilo...

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11/11/2013

Buenos desayunos y meriendas, no tanto el personal

Que pena que la buena comida , lo destrocen la mala atención al cliente...los precios me parecen algo caros para lo que es, ya puede ser biológico o no...pero caro,comparado con maman framboise,para desayunar sin que te hagan ni puñetero caso...nos pusimos redondos, redondos...

26/08/2014

Muy bien,

Que buenos panes y croassants para llevar o tomar.
Todo de excelente calidad y a muy bien de precio,
Muy cerquita de Callao y de la Calle Libreros.

22/12/2013

Un poco agobiante, supongo que por la situación

En este Le Pain sólo he estado una vez, pero fue una experiencia un poco agobiante, y el trato no es tan bueno como en el de Velázquez, pero estaba por esa zona y prefiero comer aquí que en otro sitio de los que hay...

30/10/2012

Tres Chic

Llevaba queriendo ir desde hacia un montón de tiempo. Tanto que deje que pasase un año. Pero hoy ha sido el día en el que por fin puedo decir que ya he tomado algo en esta fabulosa cafetería/ panadería.

Debo decir que al entrar te sientes envuelto en un áurea más elegante, donde se para el tiempo y lo único que puedes hacer es disfrutar de la comida, el lugar y la compañía. Sin duda alguna es lo que hicimos. Tras analizar durante media hora la carta, nos decidimos. No se si tardamos mucho en decidirnos, por lo bien que sonaba todo o por lo mal que sonaba nuestro monedero ante los precios elevados.

El caso es que acabamos probando, un gofre con frutas y un bizcocho de chocolate. Todo acompañado de un capuccino y un café descafeinado. Debo decir que alguien acertó de pleno al pedir. Si lo habéis adivinado, fui yo. (Muajajaja) El gofre fue espectacular, acompañado de frutas frescas y espolvoreado de azúcar glas. Lo que me sorprendió fue que al servirlo no estaba caliente, cosa que me paro un poco, pero al hincarle el diente se notaba que estaba en el interior calentito. Lo tienen todo calculado. El bizcocho de chocolate lo sirvieron en una tabla de cerámica y debo decir que estaba bueno pero nada en comparación con el gofre. Luego a mi acompañante le hizo gracia el recipiente donde te traían la bebida. Se trataba de un cuenco de cerámica sin mango. Y aquí os donde os voy a dar un consejo: si vais a pedir un capuccino o cualquier otra bebida que lleve espuma os recomiendo pedir el grande ya que el normal no echan mucha cantidad debido a la enorme cantidad de espuma que ponen y por 0,50€ más tienes un pedazo cafe.

Una cosa que me llamo la atención fue que disponían de una mesa larguísima en la que la gente se tenia que sentar al lado de quien le tocase. En esta misma mesa había unos elementos decorativos en forma de panes, donde estaban las cartas. Le daban un toque especial. Luego en la parte de la caja hay una vitrina con todo tipo de panes y una cantidad desbordante de dulces. Por mucho que me encantase, creo que va a tener que pasar otro año para que pueda volver a entrar ya que la pega que tiene es que los precios son bastante elevados, si hiciesen descuento a estudiantes, iría mucho más (guiño guiño).

madridevoltion.wordpress.com/2012/10/28/le-pain-quotidien

07/12/2012

Bla...

Muy mono todo y muy bien presentadito pero me tomé un zumo antioxidante y una mini tortilla de no-sé-que-cosa-ultraguay y el zumo era de bote y la tortilla era de esas precocinadas...

Le daré una oportunidad al pan y a los dulces otro día.

14/10/2012

Refugio antiaéreo en Gran Vía

Entramos a tomar un postre y un café. La planta de abajo es un lugar estupendo, algo así como un refugio antiaéreo, para esfumarte por unos minutos del bullicio de la Gran Vía.

Tanto el cheescake como el brownie estaban muy buenos. Café aceptable.

11/01/2013

el servicio más lento del mundo mundial

Se come muy bien, aunque es bastante caro por las porciones que traen. Lo que es insoportable de este sitio es que el servicio es infinitamente lento, vamos que si estás con hambre no es aconsejable ir.

09/12/2010

Natural

Buen trato, decoración super francesa y naturalista. Todos los productos son naturales, orgánicos y una retahíla de adjetivos similares.

El pan: riquísimo. La confitura: increíble. Para desayunar elegí un yogurt con muesli y frutas. Estaba rico, aunque no tanto como me lo esperaba. Me quedé con ganas de probar las tartas y repostería, al igual que ir un día para comer.

Aunque quizás es "demasiado natural" para mi gusto.

Rafael Gaztañaga

Durante el pasado puente de la Inmaculada nos encontrabamos de vacaciones en Madrid, mi mujer, mis dos hijas y yo. El día 07 de Diciembre, sobre las 16 horas fuimos al Quotidien de la Gran Via a tomar un café y unos pastelitos, ya que una amigo que vive en Madrid nos lo había recomendado. El mostrador estaba repleto de bollería y espectaculares pasteles, de uno de los cuales se encaprichó mi hija pequeña (4 años). En ese momento sólo había otra clienta que ocupaba uno de los tres taburetes sitos en la cafetería. Así que sentamos a las dos niñas en los dos taburetes que quedaban libres y pedimos a la dependienta (una chica rubia) dos cafés para nosotros y dos pasteles para las niñas. Fue entonces cuando la dependienta rubia nos dijo que en la cafetería no había sitio (???), que "molestábamos" (las niñas estuvieron en todo momento superformales) e impedíamos el paso al piso inferior (??? había dos mettos de anchura entre los taburetes y el mostrador, y en el rato que estuvimos no pasó nadie). Siguó diciendo con actitud hostil que si queríamos nos serviría en el comedor de la planta inferior. Bajé a mirar el comedor y estaba casi lleno y todo el mundo comiendo, nadie tomando cafe y bollos. Insistimos en que queríamos tomar el café en la cafetería y nos dijo en tono borde y desafiante que no nos servía. Pensé en pedirle la hoja de reclamaciones, pero no quería perder otros 15 minutos allí, así que nos fuimos. Mis hijas, no entedieron el porque,y la peque se marchó llorosa por no haber podido comer aquel pastelito con frutas del mostrador. Nos sentimos maltratados y no volveremos.

9 de diciembre de 2010

Ruben Garcia

Rafael, creo que has puesto un comentario en mi opinión cuando querías poner un comentario en el sitio :)

Por cierto, siento el trato que recibisteis.

11 de diciembre de 2010

26/08/2010

Caro-eco-chic

No me acaba de gustar el concepto de este sitio, aunque necesitaría ir más para reafirmarme. Básicamente, me parece caro para lo que ofrecen. Además, me parece que hay poca variedad, tanto para comer como en pasteles.

Fui a cenar con dos amigos, y nos quedamos en la terraza. Craso error. Cobran un suplemento de terraza del 15%, que no venía anunciado por ninguna parte. Aparte de que comer en la Gran Vía no es nada agradable, pero no vimos que las mesas estaban abajo.

Pedimos: una ensalada de vegetales para compartir (9.75) buenísima, volvería a este sitio solo para comer otra. Nos encantó a todos.

Y luego, pedimos como de segundo tartines. Yo pensaba que eran otra cosa, pero eran como unos triangulitos de sandwich. Pedimos uno de jamón, tomate y brie (12.50), uno de labneh (9.00) y uno de langostinos y aguacate (12.50). Decir que son varios triangulitos de esos y que acabas bastante lleno, en mi opinión pedimos demasiada comida. A ninguno nos gustaron las tartines (y eso que se supone que son su especialidad).

Para beber pedimos una limonada de arándanos, una limonada de hierbabuena y un zumo de manzana y jenjibre. Probamos todas, y la mejor era la de hierbabuena. La de arándanos tampoco estaba mala. Pero el zumo de manzana y jenjibre lo desaconsejo. Cada una de las bebidas rondaba los 4 euros.

De postre, mis dos acompañantes pidieron sendas limonadas de hierbabuena (les gustó bastante) y yo un mochaccino (3.00) que no era ninguna maravilla, aunque de aspecto era inmejorable. Iba a ir a por un postre en vez de el café, pero entre que no tienen carta de postres como tal, y que viendo en el mostrador que las tartas no las vendían por trozos y que el precio de unos pastelitos minúsculos era casi de 5 euros se me quitaron las ganas...

Bueno, que en total (con el suplemento de la terraza del 15%: 9.75) nos salió la broma a 74.75 los tres. Me parece excesivo para cenar en ese plan.

El servicio eficiente.

A pesar de todo volvería, pero solo a tomar la ensalada de verduras y una limonada de arándanos, nada más.

Para desayunar dudo que pueda estar bien con los precios que tienen y considerando que no tienen un menú de desayunos. Imagínate: café: 3euros, pastel: 5 euros, zumo: no sé, pero te sale el desayuno... deluxe.

18/02/2010

Panadería artesanal para desayuno y merienda

Es cierto que estos locales tienen un punto "snob" importante, pero ofrecen unos productos de primera calidad alejados de una concepción "industrial". Verdaderamente te crees que el pan, en cualquiera de sus numerosas variantes, acaba de ser horneado en su tahona; que los zumos acaban de ser exprimidos de naranjas fresquísimas; que las mermeladas son artesanales; que el café, ecológico... Y así asumes con la conciencia un poco más tranquila el importe de la factura. Eso y que tienes un paladar agradecido...

Y da la posibilidad de hacer brunch!

24/01/2012

He ido varias veces y me parece un local muy agradable. Es verdad que no es especialmente barato pero se nota que la comida es de calidad y si de verdad es ecológica, hay que pagarlo, lo ecológico tiene un precio más elevado a cambio de mejor proceso en su preparación. A mi si me gusta, tal vez no para todos los días pero si de vez en cuando.

29/07/2009

Remanso de paz en la Gran Vía

Sorprende bastante ver un Pain Quotidien en la Gran Vía junto con Callao. Como que no pega su estilo rústico con el entorno. Pero luego entras y te encuentras con un comedor en la bodego que resulta como un remanso de paz en plena Gran Vía. Un sitio encantador, muy buena comida. Recomiendo la ensalada de langostinos con mango y aguacate (11,50 €) y la tartita de limón (4,5€).

12/05/2010

Me gusta la tranquilidad que se respira merendando en la gran mesa común con un cuenco lleno de capuchino y unas tostadas.
Todo muy artesanal y ecológico, sólo sustituiría el paquetito de mantequilla President por un buen "peazo" de mantequilla.
La nota sorprende, nunca merendar me costó tanto!! (y nunca dejé la mitad por estar a reventar!!!)

29/08/2009

Inusitadamente tranquilo, será por su reciente apertura

Una nueva tienda-restaurante en pleno Gran Vía. De momento la cosa está tranquila, así que se puede disfrutar de sus ensaladas, tartines y demás productos.
El restaurante está abajo y el servicio, al menos el que me tocó anoche, fue de los más amable: sólo había dos mesas ocupadas.
Me temo que en cuanto la gente vuelva en septiembre se acabará eso de tener sitio pero al menos hasta ese momento pienso disfrutarlo.
Recomendable y bararato: ideal para comer sano en dias de trabajo. Me pirra el pate de olivas!