Burger Joint at Le Parker Meridien

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15/11/2017

Funny place, decent burguers, nothing else

What's special about this dark burguer joint is that it's semi-hidden inside the lobby of an elegant hotel! There's usually a queue outside (inside the lobby), so if it's peak meal time and you don't want to stand for a while, or are far from the place, perhaps not worth going there to eat.

Food is very informal, handed to you wrapped in paper after ordering at the bar. Patrons manage (read: fight) for seating themselves. Therefore, not apt for large groups! Don't plan for long table talk or or lazy coffee after lunch; people come and go fast. Decoration is decadent, eclectic (Mexican and political references, pop culture, trash movies, etc). Burguers are good, and it's not expensive. Funny place, but nothing more than that.

04/02/2015

Muy reconendable

Aunque sólo sea por verlo, merece la pena. Escondido (escondido de verdad) en el Lobby del Park Meridien es como una puerta a otra dimensión. Un antro pequeño dentro de un hotel de lujo. Dinner clandestino, sucio, maravilloso. En serio. IMPRESCINDIBLE.
La comida buena. 3 hamburguesas y poco más. Pero nadie se arrepiente.

23/05/2013

inexplicable el éxito de este sitio

Mira que iba con ganas para probar la que para muchos es la mejor hamburguesa de NY, en un rincón secreto en el lobby del hotel 5* Le Parker Meridien, tras unos cortinajes de terciopelo rojo.

Qué decepción tan tan tan grande. El sitio es un local minúsculo, donde no admiten tarjetas de crédito, haces una cola enorme para pedir una hamburguesa ridiculamente pequeña que te comes, si tienes suerte, en una mesa corrida deprisa y corriendo compartiendo centímetros con cualquier otro turista que haya caído en el engaño de venir aquí a conocer el local. Supongo que muchos le verán encanto pero yo salí con una sensación de estafa total. NI siquiera es barato.

14/11/2012

Una hamburguesa-tesoro

Tesoro escondido en un superhotel de lujo con un espectacular hall y cafetería-restaurante. Cuando descubres el pequeño neón al final de un pequeño pasillo y entras en este establecimiento de repente no parece que estés dentro de tanto lujo, con paredes pintadas y pósters de series míticas de Nueva York. Si además pruebas su hamburguesa descubres que es una de las mejores de la ciudad y su precio también. A la hora del lunch hay que hacer cola y si quieres comer dentro hay muy pocas mesitas pero puedes comprar la hamburguesa take away. Es un placer descubrir joyas así en pleno Midtown, merece mucho la pena visitar esta hamburguesería por la hamburguesa y por lo peculiar de su ubicación.

24/09/2012

Buenas hamburguesas en Midtown

Si entras por la 57th has de cruzar todo el espectacular vestíbulo del hotel Le Meridien para llegar a una zona donde verás una cortina a la derecha y un pasillo que entra a una acogedora hamburguesería con paredes pintarrajeadas, posters y una plancha a todo lo que da.

Frecuentado por locales, hay buen ambiente y las hamburguesas están ricas.

(Si entras por la puerta de la 56th pues te encuentras la cortina directamente a mano izquierda).

25/06/2012

De las mejores hamburguesas de NY

Me encanta este sitio, para empezar por su ubicación, escondido en el hall de un hotel de lujo, y para seguir porque me parece que sus hamburguesas son de las mejores de la ciudad, comparables a las del Shake Shak. Hay que pedir lo clásico, la hamburguesa típica con los extras y patatas fritas de acompañamiento. Es de visita obligada si vas a NY.

25/08/2012

Hamburguesas en Nueva York

Me gustó mucho la hamburguesa, lo bien organizados que están y el contraste de este sitio tan curioso y escondido en el hall de un buen hotel. He estado dos veces en ocho días. Con eso lo digo todo.
Hamburguesa 8$. Puedes añadirle patatas, bebida y postre.

14/11/2009

Burger Joint at Le Parker Meridien: La hamburguesa escondida

No es facil encontrar este local sino se tienen pistas previas. Semiescondido dentro del Hotel Parker Meridien de Nueva York.

Si se pasa al hotel por la entrada de la 57, en la misma calle donde se construye la nueva sede del IESE, siga todo recto a traves de un bar hiper fashion, llegara al lobby del hotel. A mano derecha esta el mostrador de recepcion. Al lado del mismo vera al fondo de un pasillo que parece no llevar a ninguna parte un letrero iluminado con luces de neon, que no encaja con la decoracion del sitio.

Si entra al hotel por la 56, la recepcion esta a mano izquierda y el proceso es el mismo para llegar a este antro, paraiso de las hamburgesas, situado en un hotel de lujo.

CASH ONLY. Solo admite efectivo. Debe decidir si la hamburguesa la quiere con/sin queso y con que ingredientes. Deliciosa. Las raciones de patatas son muy abundantes. Varias opciones de cervezas para elegir. Para sentarse varias mesas, algun que otro taburete, y poco mas sitio. Las paredes repletas de escritos de visitantes previos y el local lleno de magia.

07/05/2009

buenísimas hamburguesas

El Burger Joint es una diminuta hamburguesería en el lobby del Hotel Meridien (11870.com/pro/le-parker-meridien-hotel). Cuando entras parece que te están llevando a un sitio pijísimo y carísimo, pero pasas una cortina y estás en una hamburguesería de bancos corridos, donde te echan al fondo de la cola si no tienes perfectamente claro lo que quieres, donde no te ponen platos si no envoltorios de papel... y donde te tomas una de las mejores hamburguesas de New York.
Imprescindible.

09/09/2010

Manhattan's (fortunately) worst kept secret

Probablemente uno de los "secretos" peor guardados de Nueva York, hasta el extremo de que no necesita presentación. En efecto, se trata de la espartana hamburguesería a la que se accede tras las cortinas del hall de acceso al lujoso hotel Le Parker Meridien, al que acuden numerosos locales y turistas (muchos de los cuales aún mantienen la ilusión de estar descubriendo un sitio que nadie de fuera conoce) en busca de una de las mejores hamburguesas de la Gran Manzana.
Es posible que la carne no sea la mejor de todas (tampoco la peor, ni de lejos), pero la preparación de la hamburguesa a la brasa, y el conjunto de ingredientes, hacen que sea una de las más auténticas y con mejor sabor que he probado, hasta el punto que es difícil irse de allí sin volver a por la segunda... También se agradece que las patatas no sean McCain, sino unas caseras que superan en mucho a las anteriores.
En cuanto a la decoración y ambiente del local, es trotera y cutre a posta (un estilo un tanto parecido a Alfredo's, en Madrid), lo que le dota de un aspecto más auténtico y le proporciona el sorprendente contraste con el resto del hotel que lo aloja. Las paredes están llenas de pintadas y firmas, aunque curiosamente no esté permitido hacerlo (un gracioso "If we don't split in your hamburguer, don't paint our walls" advierte de la prohibición) y en lugar de carta o paneles, hay cartones pintados con rotring en los que se indican las hamburguesas y precios.
Una mugrienta televisión de tubo, un ambiente cargado y bullicioso y un desfile incesante de comensales, comida, ruidos y voces completan esta deliciosa experiencia neoryokina.