Les Thermes

Rue des Thermes, Strassen, Luxembourg, Luxemburgo

+352 27 03 00 27

04/11/2013

Nahúm García lo descubrió en noviembre de 2013

Aquapark termal balneario... mira, no sé

Cuando uno va a un sitio que se llama "Las Termas" y que tiene spa, sauna, etc, uno espera algo medio sofisticado y relajante, con cualquier engendro chill out new wave sonando de fondo, mezclado con el sonido de los chorros de agua. Cuando te aproximas te encuentras con una construcción futurista, una especie de OVNI de proporciones gigánticas, que bien podría se primo del futuro campus de Apple, salvando las distancias. El interior, espléndido, de paredes acolchadas en pseudo piel roja, muy nuevo y elegante. Todo se cae en pedazos cuando al entrar a la zona de baño, te encuentras que un sábado por la tarde aquello es un campo de batalla con un índice infantil triplicando al adulto, y no hay ley: aquello es la guerra. Los niños han ganado, los padres han sido secuestrados y se han unido al enemigo. Donde esperabas chill out sólo hay gritos de niños enloquecidos y caras de excitación. Pero es más difícil no levantar la ceja o directamente perder la cara de asombro durante al menos media hora, cuando la piscina de agua caliente en la que llevas un rato esquivando patadas de pequeños demonios resulta ser de olas, momento en el cual el jolgorio pasa a ser mayúsculo. Mira a tu derecha. ¿Qué ves? ¿El hombre que tu hombre querría ser? No! Son dos toboganes hermosos como dos soles. Curiosos además porque tanto la entrada y la salida a cada uno está dentro, pero el recorrido es exterior, por encima de la pequeña piscina que hay fuera. Con las temperaturas que se dan por allí te imaginas que son tubos cerrados. Hay dos toboganes, uno de caída suave y otro que te hará sentir como recién salido de una batidora.
Aparte de la piscina de olas y los toboganes, hay otra piscina más baja para los más peques, también más calentita, y otra piscina multiuso de profundidad regulable que la usan para hacer spinning bajo el agua, con las bicis sumergibles. Y luego, por fin está LA PISCINA. La piscina de nadar, también climatizada, es una piscina tremenda, de 4m de profundidad en la parte más honda, para hacer posible tirarse desde los dos hermosos trampolines que tiene. Es fantástica, el agua está a una temperatura ideal para pasarte horas haciendo largos, y hay muy poca gente, al menos este sábado. Quizá como era el día niños, la gente no va a nadar, pero para nosotros aquel día fue genial. Lo único malo es que no tenía puestos los carriles, pero con la poca gente que había casi mejor. Las luces que tienen en las paredes de la piscina hacen que meter la cabeza bajo el agua regale una visión espectacular. A un lado, tienen un apartado para los trampolines, que se pueden usar, y mola.

En la parte de arriba tienen la zona nudista, con saunas. No la probamos pero dicen que está muy bien. Imagino que será otra cosa muy distinta de la de abajo.

Al final, el sitio es una mezcla entre parque acuático, piscina para nadar y spa. Y parece que las tres facetas se pueden llevar a cabo muy satisfactoriamente en un lugar con unas instalaciones de primera y bien de precio (sin SPA, 2horas son 6€ pp). El ambiente que vimos, muy distendido, como su fuera una piscina de verano, pero en cubierto. Y no podemos culpar a los pobres luxemburgueses, que con un verano que a veces dura un par de semanas, han conseguido hacer un lugar así para tirarse a bomba todo el año. Y yo lo apruebo.