Los Caracoles

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09/11/2010

Restaurante típico tradicional

En pleno barrio gótico y conservado tal como si el tiempo se hubiera detenido entre sus paredes. Hay que entrar por un bar-taberna y atravesar la cocina para acceder a sus muchos salones en diversas plantas. El servicio es bueno y la comida también, pero sin alardes. La relación calidad-servicio-precio es buena. Muy recomendables los platos, claro, de caracoles, especialmente el conejo con caracoles. Recomendable reservar con antelación, está siempre lleno.

25/07/2007

jon lo descubrió en julio de 2007

caracoles y guiris

Como su nombre indica aqui se viene a comer caracoles. Te los ponen de mil maneras así que si te gustan este es tu sitio. Por lo demás es una taberna un poco rancia y ruidosa pero que tiene su puntito como muchos locales antiguos de la zona. Está pegado a las ramblas en una perpendicular, al otro lado del liceo.

10/12/2007

Cocina catalana con mucho sabor

Lo que primero te llama la atención es que es un restaurante al que accedes por las cocinas. Después entras en un ambiente cargado de decoración típica de la zona, fotografías de famosos que pasaron por allí, etc... tiene muchos salones, cada uno de ellos con su encanto especial. Os recomiendo que antes de marcharos paséis hasta los baños, están ubicados de manera que has de pasar por todo el restaurante para llegar a ellos y es una buena manera de ver el local al completo.

La comida es típica catalana, y de muy buena calidad. Es un sitio en el que te sientes a gusto, los camareros son muy amables y nada estirados. Recomiendo sin duda la crema catalana, casera y buenísima. Además, su ubicación (perpendicular a las ramblas) lo convierte en el restaurante idóneo para hacer un alto en el camino si estás visitando la ciudad. Muy bien de precio.

20/08/2007

Estuvimos 6 personas. Degustamos: los caracoles, las anchoas de l'Escala, la paella de marisco "especialidad de la casa", el cordero, el lechón, la Botifarra amb mongetes y el entrecôte a la pimienta ... decepcionante la relación calidad-precio. Caro para la calidad de los platos.
No puedo recomendar el sitio nada más que como pintoresco, tradicional, histórico, pero no para ir a comer bien. Tuvimos que rechazar el vino: demasiado caliente.