Un sueño pequeño pero mágico nace en General Arrando a manos del Chef "Luke Jang" apostando por las técnicas y sabores de origen Corea a el producto nacional.

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27/08/2018

Koreano avanzado.

Breaking news (un día después) me soplan que cobran a 10 euros el descorche, lo cual hace más asequible la por si no demasiada barata experiencia.

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26 Agst 18

Ayer visita a Soma de Arrando.

Esta claro que Madrid en Agosto tiene sus ventajas y una de ellas es decidirse a las 3 del medio día el visitar un restaurante imposible en otros momentos, y que haya sitio.

El Soma es uno de esos que llevo con ganas de visitar desde que supe de su existencia (hará cuatro meses, cuando esto se escribe no lleva abierto ni seis meses).

La reserva a través del ordenador es más compleja que hacer una transferencia online. Tienes que meter tus datos, la tarjeta de crédito (lo cual no se si será legal que guarden tus datos de tarjeta de crédito por cierto, al banco de España no se como le parecería de bien – y no es broma) y una vez apuntado tienes que contestar a un mail para reconfirmar la reserva, aunque parezca increíble, aun así te llaman por teléfono a media tarde para reconfirmar. Entiendo que para un restaurante con 16 espacios, el que se descuelguen 4 es una putada, lo ponía más como anécdota que como otra cosa.

El local no es más que una mesa alargada con una mini cocina en el extremo donde acaban alguno de los platos. Realmente lo único excepcional de la mesa son unos bajo platos dorados realmente maravillosos, por lo demás nada es excepcional.

El servicio es bueno, quizás un único fallo un tanto latinoamericano, en cuanto acabas te quitaban el plato, me molesta bastante, bien que es una mesa corrida – no se si lo dije – y que la gente no se conoce entre si, pero todo el mundo va al mismo ritmo y sobre todo es un poco ridículo de tu grupo de cuatro ser tu el de sin plato. Por lo demás muy bien, Luke, el Chef Koreano (con un CV interesante), es un tio muy simpático y cercano que explica cada plato en un español mejorable (pero con mucho merito)

Soma tiene una cosa muy buena y otra muy mala desde mi punto de vista. La buena, y creo que es algo que se olvida en muchos restaurantes, es la comida. Soma ofrece una evolución de la comida Koreana fusionandola distintas cocinas con un resultado excelente. Cada plato que tomamos fue una sorpresa, una descubrimiento, un manjar, ninguno de los bocados que nos pusieron nos dejaron indiferentes, y eso con la mili que ya lleva uno, es muy complicado. Luke lo consigue. Si esto lo mantiene cambiando la carta – es un menú único, tampoco lo comenté – cada poco, la cosa irá redonda.

Algo a tener en cuenta es que la mayoría de los platos básicamente se acaban antes de servirse y la mayoría de ellos ya están preparados

La mala, los vinos, no hay ni un solo vino bien de precio, toda la carta es de 35 euros para arriba, lo cual sube la cuenta un 50%. Es un poco decepcionante que no tengan vinos de una franja más baja (y mira que hay vinos acojonantes rondando los 20) que no sitúen la cena de un caro a muy caro.

El precio del menú son 65 euros, no es realmente barato, digamos que es caro, para mi lo compensa con la sorpresa pero lo hace de no ser un sitio para ir continuamente, salimos a 90 por barba y con ese presupuesto Madrid ofrece noches y noches de sitios magníficos sin tener que repetir. Tampoco creo que el bueno de Luke con 16 sitios aspire a tener a los mismos clientes repitiendo día si y día también.

En fin, contento de haber ido, supongo que volveré, pero desde luego no va a ser uno de mis futuros clásicos. Recomendable.

11/05/2018

Pasión por la cocina.

Aparte de los platos elaborados con kimchi, lo mejor de este restaurante es ver la pasión con que Luke nos cuenta sus platos. Como si se tratara de una representación teatral, nos introduce en su mundo de vivencias que luego transforma en platos exquisitos, pero siempre con Corea como telón de fondo. Hay platos gloriosos como el hígado de rape o el cilindro de kimchi, y otros un poco menos logrados como la merluza con su leche fría, pero aún así el nivel es muy alto. Luke se mueve por el estrecho pasillo que forma la mesa, como si se tratara de un profesor explicando con pasión el origen y la confección del plato, a veces con tanta que no se le entiende. Este hombre es cercano , amable, abierto a consejos y muy simpático, que hacen que con su ayudante y la camarera pasemos un par de horas muy divertidas. Ayer cenamos diecisiete comensales en una mesa corrida, sin mas decoración que unos bajo platos dorados y los fogones y las sonrisas de todos. Por poner un pero lo único mejorable es el vino, pero te puedes llevar tus botellas. Volveré con seguridad.

19/10/2018

La experiencia coreana (y explosiva) del chef Luke Jang

Soma de Arrando es el proyecto del chef coreano “Luke” (apodo para los amigos europeos) Jang, anfitrión único y cocinero dicharachero de la mesa de Soma de Arrando. La historia de Luke es la de un currante talentoso y un cabezota redomado de esos que se aplican aquello que siempre dicen las abuelas de que “el que la sigue la consigue”: empezó picando cebollas en un restaurante chino, curró en un matadero australiano y acabó haciendo prácticas en El Bulli después de “echarle un par” y acampar varios días frente a la puerta para llamar la atención de Adriá. Un peleón, este Luke. La cosa no se quedó ahí: Luke ha trabajado en Mugaritz y el El Cielo de Urrechu. Soma de Arrando es su primer proyecto propio, el sueño por el que lleva luchando toda su vida.

¿Y cómo es Soma? Aunque está en plena Milla de Oro de Chamberí, Soma es como Luke: humilde, auténtico y resultón. No te esperes un restaurante “pitito” en plan “estrellado”, porque esto no va de eso. Soma de Arrando se ubica en el local de un antiguo bar: estrecho, sin luz natural y con única habitación que conecta con la diminuta cocina. La decoración es minimalista y espartana, pero elegante. Unas flores, una barra (la del Bar Arrando, que se ha mantenido) y una única mesa con plazas para 16 comensales atrevidos (la experiencia no es para todos los públicos), frente a la que te espera Luke con su sonrisa eterna de chico majo sin dobleces. Dice él que concibió Soma como si fuera el salón de su casa, y eso es exactamente lo que es. Como lo haría un amigo, Luke te recibe en su comedor y te acompaña durante toda la experiencia. Es parlanchín y, si le tiras de la lengua, habla por los codos.

Entre charleta y charleta (durante las que es bastante habitual acabar haciendo migas con los vecinos de mesa) Luke va rematando los platos, que sirve su ayudante. ¿Y cómo es la cocina de Luke?, querrás saber tú. La pregunta no es fácil de contestar. Si le preguntas a él (que, por cierto, se declara fan de los platos patrios de toda la vida, como una tortilla de patata o unas croquetas) te dirá que es cocina coreana. Eso sí, no se te ocurra compararla con la de un coreano de barrio, porque lo de Soma no tiene nada que ver con (casi) nada que hayas probado hasta la fecha. La suya es una cocina de raíces coreanas pero enormemente personal, en la que vuelca toda la técnica aprendida en los templos de la alta cocina, sus experiencias vitales y los sabores que ha ido descubriendo y, por supuesto, la pasión que Luke siente por todo lo que hace. La propuesta se refleja en un único menú degustación (65€ más bebida) con algunos platos que van cambiando por temporada y otros que, debido a su éxito, se han convertido ya en irrenunciables.

PD: Antes de reservar ten en cuenta que Soma no es para todo el mundo: si eres un freak gastro la técnica de altura y la mezcla osada de sabores Luke te va a flipar. Pero sino, puede que no disfrutes la experiencia y que salgas de allí con un disgusto. ¡Tenlo en cuenta, disfrutón!

¿Quieres saber más? Tienes más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/soma-de-arrando-luke-jang

Buen provecho y eat&Love!

12/06/2018

Valentía, chispa culinaria y detalles por pulir.

Luke Jang es un valiente, un gladiador, un tipo con un par. Lo demostró colocando su tienda de campaña fuera de El Bulli no una sino dos veces durante varios días hasta que le dejaron hacer prácticas. Su stage fue descrito por Lisa Abend en su libro Los aprendices de hechicero. Posteriormente continuó mostrándolo trabajando en la sombra en Urrechu aumentando sus años de cotización y sus ahorros para finalmente abrir en soledad hace apenas dos meses Soma de Arrando.

Hay que situarse entre el coraje y la imprudencia para abrir un restaurante coreano en Madrid con verdaderamente pocos medios, prácticamente con lo justo. Seguro que es una mezcla entre la fe en su cocina y unas dosis de cabezonería. Luke Jang lleva más de media vida cocinando, comenzó con diecisiete y ahora ya tiene 35.

Soma de Arrando se compone de una sola mesa comunal para 12 comensales. En el servicio de cena, se sirve un único menú de forma simultánea, compuesto por once pases, nueve salados y dos postres, por 65 €. Luke con la ayuda de un único ayudante emplata delante de los comensales en una pequeña mesa que separa la cocina abierta de la mesa comunal. Tras el emplatado explica en un castellano ligeramente atropellado las raíces y los porqués de cada una de las composiciones.

Culinariamente nos encontramos platos con mucho espacio para diversos matices. Luke juega a llenar el paladar con gustos ácidos, amargos, ahumados y yodados que mayoritariamente se integran con una notable armonía. Se perciben destellos de cocinero talentoso y brillante en bocados como el cilindro de kimchi con ibérico y ostra o en el foie de rape con wasabi y crujiente de sésamo negro.

El conjunto de la (¡Permítanme, por favor!) experiencia todavía debe ganar en empaque a través tanto de la recepción, como del acompañamiento a la mesa y el servicio durante la misma. Que un cocinero y su ayudante solo sirvan a 12 personas y se haya diseñado un restaurante alrededor de esa idea es lo suficientemente exclusivo como para trabajar más a fondo todas las sensaciones desde que se cruza el umbral de la puerta de Soma de Arrando.

Para leer el post completo, ver complicidadgastronomica.es/2018/06/soma-de-arrando

14/04/2018

Coreano con producto español

Con apenas 3 semanas de vida, el coreano Luke Jang ya está generando interés entre el público más gastrónomo de la capital por su arriesgada apuesta consistente en una única mesa comunal para 12 personas y un menú degustación que se sale de lo que estamos acostumbrados y que disfruté el pasado jueves. Formado en lugares como El Bulli y Mugaritz, la cocina de Jang se muestra ácida, picante, amarga, en muchas ocasiones dulce y sobretodo llena de contrastes. El siempre sonriente cocinero resuelve un menú de 9 pases más 2 postres en un local espartano que se ve que ha sido montado con escasos recursos por lo que no deben esperar ni mucho confort ni tampoco el servicio ni la selección de vinos que un menú a 65€ requerirían.

La influencia asiática está así como el producto nacional y de temporada, y es divertido ver trabajar a Luke junto a su ayudante Sungkyun a medida que va trascurriendo la cena, pues todo lo preparan en una prolongación de la mesa en la que se sienta el cliente. En cuanto a los platos, me sorprendieron para muy bien los primeros bocaditos pero no tanto los principales, por un exceso de predominiancia dulce en algunos y otros por una excesiva excentricidad mugaritziana.

Resumen: hay que esperar un poco a que Luke madure su propuesta y mejore las instalaciones, el servicio y la oferta de vinos. Su cocina diferente promete, pero no sólo eso vale.

07/08/2018

Divertido

Es una experiencia curiosa, me gustó la comida, me divertí muchísimo con el chef pero tiene una RCP desajustada, más por la cantidad (insuficiente) que por la calidad (buena).

07/11/2018

Gath lo descubrió en abril de 2018

Ha cambiado todo:

Nuevo nombre: Soma by Luke

Nueva dirección: Barbara de Braganza, 2

Nuevo teléfono: 662 675 576

Lo único que permanece es la web.

Superg

Gracias por la info @Gath

7 de noviembre de 2018

Miss Migas

Y los platos, que según he visto en fotos muchos son los mismos que en junio

8 de noviembre de 2018