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02/11/2016

visto en vogue

Ubicado en uno de los laterales de la Catellana, se suma a la lista de locales del grupo Tragaluz (al igual que su vecino/hermano Bar El Tomate).

Con el primer vistazo desde fuera y a través de su inmenso ventanal, puedes ver casi toda la sala. Me parece una chulada de local, entorno diáfano, decoración cuidada y ambiente tipo beautifull people de Madrid. Debo reconocer que soy bastante tozudo en este sentido, si un local esta repleto de "niñas guapas" las expectativas bajan a ritmo frenético, y rara vez me han hecho cambiar de opinión.

Aquella noche éramos un grupo grande, la mayoría niñas guapas (entre ellas mi chica), de las que se llenan con medio apio, salimos por 45€ p.p. Para tomarse una copa vale, para cenar ni de joke.

19/12/2016

DECEPCIONANTE

Un restaurant que visitas sabiendo que pagarás A PARTIR DE 70 euros por persona, sin embargo, lo asumes, ya que se trata de un local bonito y que esperas pagar por pasar un rato agradablé... en mi caso no fue así...
Lo visité el viernes 16 de diciembre, con mucha expectativa, (debo decir que esta era mi segunda vez en el Luzi BOMBÓN) sin embargo, me arrepiento, ya que siento que pagué un dinero (en este caso 143 euros por dos personas) y comí tal cual pude haber comido en mi casa, cualquier día que llegas cansado del trabajo y preparas lo primero y menos laborioso, es decir, un solomillo sin mucho encanto, una burrata con un poco de rúcula, y un tartar (quizás lo más elaborado) que tampoco quedará entre mis recuerdos.
En cuanto al postre nos pedimos un coulant de chocolate y una tarta de queso, esta última mucho mejor que el coulant y de tamaño minimo.
En cuanto al vino debo decir que regular-malo, aunque no pedimos el mas costoso de la carta, tampoco el más barato, (25 euros la botella) pero por ese precio, he tomado muchos vinos mejores.
Dejando a un lado los platos, debo decir que la mesa dejaban mucho que desear, esta cojeaba y en dos oportunidades tuvimos que llamar a la camarera para que le pusiera un "cartoncito" a las patas de la mesa, pienso que en un restaurant así, esto no debería pasar. En muchas oportunidades pedí que nos cambiaran de mesa pero fue imposible ya que el local se encontraba a tope, y me molestó porque habia llamado dias antes a pedir una mesa agradable y me sentaron justo al lado del pasillo donde suben y bajan los meseros....
en fin... CONCLUSIÓN: NO VOLVERÉ NUNCA MÁS AL LIZI BOMBÓN Y TAMPOCO RECOMIENDO A NADIE HACERLO. MADRID ES UNA CIUDAD A REBOSAR DE OFERTAS GASTRONOMICAS ALUCINANTES, ENTONCES NO SE LE PUEDE DAR UNA OPORTUNIDAD A UN RESTAURANTE ASÍ, CUANDO HAY TANTO POR CONOCER!!!
Disculpen mi mala redacción, estoy en la oficina y no puedo detenerme mucho en una redacción impeccable.

amarin

Como te pille el jefe..

20 de diciembre de 2016

Pedro

vaya!

27 de abril de 2018

20/07/2016

Bistro, con todas las letras

Desde que abrió hace ya unos años, Luzi Bombón siempre ha sido una de mis predilecciones en Madrid.

Bistro con un toque moderno que cada vez que voy mejora en la cocina.

De la carta actual, de entrantes me quedo con las tortitas de sashimi de atun y con los bao de cochinita pibil.

De segundos carnes muy pero que muy ricas y un curry de langostinos y verdudas mas que aceptable.

En esa disputa creada entre Luzi Bombón y Ten con Ten, mi ganador esta claro.

Vengan a LB.

07/11/2016

Fuimos a cenar un viernes noche.
Música electrónica digna de cualquier de tienda de ropa a un volumen que obligaba a gritar para conversar.
La comida bien, pero no valía lo que pagamos.

30/03/2016

La pena es el precio

Marzo 2016: Comida trabajo

El concepto de este tipo de sitios me encanta, modernez, sencillez y carta muy variada. De hecho lo que más me impresionó fue la amplia variedad de la carta. Eso también hace que, estando bien, no destacó ninguno de los platos que comimos.

Burrata, alcachofas fritas y tartar de atún (con más aguacate del que yo le pondría), con 3 cervezas, dos cortados y un postre (tarta de queso, rica, pero enana), hace que pagar 68€ (2 pax) sea para mí too much.

Se queda en 3+. Le pido algo más de punch en la comida. Aún así me quedo con ganas de probar otras cosas y darle otra oportunidad y probar otras cosas.

23/12/2015

Sitio pintón en el que además se come muy decentemente

Por aquí aparecimos las 4 empresarias del año una noche de viernes pre-bailoteo.

Venía ya advertida porque me habían dicho que la entrada estaba bastante disimulada y que pese a ser la dirección Paseo de la Castellana, se entraba por la esquina con Rafael Calvo. ¿Cuántas veces tuve que pasar para verla? nadie lo sabe. Utilicé mi querido Google Maps para verificar que el número de la calle donde me encontraba era el correcto y no me había equivocado de ciudad; llegué incluso a pensar en pegar la nariz a la enorme cristalera que rodea el restaurante en la Castellana y poner ojos del gato de Shrek para ver si alguien se apiadaba de mi lentitud logística y me indicaba la entrada.

Gracias a Dios no fue necesario.Tras darme unas palmaditas en la espalda a mi misma entré por fin en Luzi Bombón.

Primera impresión: espacio. El restaurante da sensación de amplitud lo mires por donde lo mires; si bien es cierto que es inmenso. Decoración moderna con un guiño a los años 50; cemento pulido, hierro, madera, todo en tono claros y una cocina vista es lo poco que pude intuir gracias a tan abundantes lúmenes (ironía al canto). No dudo que de día sea luminoso, seguramente gracias a la cristalera, pero de noche…Iberdrola no se forra con ellos.

En cuanto al ambiente en general, al menos en fin de semana, joven de pinta bien. Me sorprendió, eso sí, ver también a señoras muy señoras ataviadas en sus abrigos de pieles, ser atentidas por camareros que les cogían el abrigo y bolsos. ¿Me habré equivocado realmente y estoy en el Zalacaín? Cuanto menos chocante para un restaurante cuyo precio, en nuestro caso, fue de 30 euros.

Puesto que llegué la primera, tuve el privilegio de escoger el mejor sitio de la mesa. Opté por la parte del sofá y el más cercano al flexo por aquello de poder leer algo mejor la carta y no tener que sacar la linterna.
Diez minutos más tarde, una vez sentadas todas, empezamos con el asunto.

- Servicio de pan. Muy rico, de esos con corteza dura y una gran miga consistente.

A compartir entre las 4 pedimos:

- Alcachofas fritas: Me chiflan…eso sí, las que hacemos en mi casa. Me las esperaba simplemente cortadas en gajos y fritas; estas además venían rebozadas. Pero ni tan mal; aunque el rebozado resta protagonismo a la alcachofa, no era para nada grasiento. Aprobadas con buena nota.

-Tartar de atún con guacamole: Pena me dio tener que compartirlo. Aliño suave con semillas de sésamo, aguacate y un helado de fresa al centro que le iba al pelo.

- Agridulce de berenjenas: El mérito de pedir este plato no fue en absoluto mío. Cero fan del agridulce por ser una salsa que, si no está correctamente hecha o se abusa de ella, a mi me arruina el plato. Los tacos de berenjena muy jugosos y nada pasados de agridulce. Me resultaron muy agradables.

- Chuletón de La Finca: opinión completa en lesamp.tumblr.com/post/131677877255/luzi-bomb%C3%B3n

21/03/2015

agradable

Me habían hablado tanto de este sitio y tenía tan buenas referencias (ya conocía el tomate) que tenía muchas ganas de conocerlo. La cosa empezó mal porque casi no lo encuentro jajaja esta en los bajos de un edificio de oficinas y la puerta pasa totalmente desapercibida! Pero una vez dentro encuentras un local amplio y con una decoracion moderna y muy confortable.
El trato es muy bueno y la comida más elaborada que en el bar tomate.

26/05/2014

UN CLÁSICO ENTRE LOS RESTAURANTES DE MODA DE MADRID. COMPETENCIA DIRECTA DEL TEN CON TEN

La primera vez que visité este restaurante, hará 2 años, me hice una pregunta: ¿cómo se consigue poner tan de moda un restaurante que sinceramente no es nada especial en cuanto a comida? ¿LLevando famosos tipo Nati Abascal y sus hijos? ¿Pagando a Vogue o GQ? Sea por el motivo que sea consiguieron que hace 3 años todo el mundo hablara de ellos y hoy, si bien ya no tienen la fama de entonces, se ha asentado como todo un referente dentro de los locales de moda de Madrid.

LUZI BOMBÓN es de los mismos del Bar Tomate (Grupo Tragaluz, muy famoso en Barcelona), otro local que cuando abrió había tortas pro cenar ahí. En los últimos años no han parado de abrirse más y más restaurantes de moda en Madrid (Dray Martina, Patio del Fisgón, Punk Bach, The Hall, Tweed, NO, Rita&Champagne, etc) por lo que ya no es tan difícil conseguir mesa en estos restaurantes. No obstante, para fin de semana, sí se requiere cierta antelación (una semana mínimo).

Analizando todo este mundo de restaurantes de moda y el por qué cada vez que abre un sitio chulo la gente mata por ir a conocerlo, tenemos que fijarnos en primer lugar que Madrid es la ciudad donde más arraigada está la pijería, pijería que lo que más desea es ir a cenar a sitios "exclusivos", pero no exclusivos por su comida como podía ser Diverxo antes de hacerse tan mega famoso con la tercera estrella, si no sitios exclusivos para posturear.

A la pijería madrileña (entre la que reconozco incluirme) le llega a sus oídos que Luzi Bombón es, junto a Ten con Ten, el sitio más de moda ahora a Madrid, y ya todos quieren ir como locos. Mucha de esta gente no sabrá ni lo que es Freixá o Lakasa pero no les importa, ellos quieren ir a Luzi porque está de moda, sin importarles un carajo la comida. Es más, en mi primera visita recuerdo que la mitad de la gente eran viejas al estilo Nati Abascal que cenaban una copa de vino con una ensalada y que se sentían las más pijas de España.

El local hay que reconocer que es chulo, moderno, con espacios amplios y la cocina a la vista de la gente. Ellos se definen como “brasserie moderna”. Tócate los cojones.

La ubicación es bastante mierda ya que está en un lateral de la Castellana por el que jamás pasarías andando si no fuese porque vas a cenar aquí o a buscar travelos en las calles aledañas.

El ambiente es algo pureta, y aunque en fin de semana rejuvenece algo, la media es 50 años para arriba. Eso sí, como comentaba antes, el ambiente es de pijería máxima. Fácil encontrarte algún famoso.

Podemos decir que su ambiente y concepto se parece mucho al de TEN CON TEN. Los dos se caracterizan por ese ambiente pureta y pijo, por poner musicón por las noches y por ser bastante caros.

Una cosa hay que reconocer a ambos y es que dentro de la categoría de restaurantes de moda, cumplen a la perfección. De ahí que los dos son sitios sean perfectos para, por ejemplo, llevar a clientes en cenas informales donde celebrar algo. Amigos abogados, de banca privada o multinacionales, me cuentan que muchas veces llevan ahí a los extranjeros a cenar y que estos se lo pasan pipa así que no menospreciemos el mérito de estos restaurantes. Este es el motivo de su alta puntuación.

Otra función que no me desagrada de Luzi Bombón o Ten con Ten es para una comida en sábado o domingo, sobretodo si es con amigos de fuera de Madrid ya que les molará el sitio y verán como nos las gastamos los pijos en Madrid ;-).

Pasemos a la comida que lógicamente no es su fuerte aunque como ocurre en Ten con Ten, no está tan mala como uno se podría esperar.

En mis visitas he podido probar:

Ceviche de pez limón (16 €). Bastante flojo ya que este plato sólo sabía a la salsa que tenía por encima. Vamos que podía ser pez limón o pez pera, que el pescado era absolutamente insípido.

Canelón de pato gratinado (13 €). Recomendable.

Tartar de atún (19 €). Correcto.

Txangurro con salsa tártara (6 €). Así visto parece una guarrindongada pero reconozco que no estaba nada mal.

Como carnes, recomendable el Costillar de cerdo (17 €) y el secreto de lomo (17 €). Más flojo el Steak tartar (17 €) que no te lo dan a probar antes ni te preguntan cómo lo quieres y además lleva demasiada condimentación que camufla el sabor de la carne.

Arroz de calamarcitos (38 € para dos personas). Caro de cojones y más si lo comparamos con el precio y la calidad de QUE SI QUIERES ARROZ CATALINA (la mejor arrocería de Madrid). Al menos está bueno, nos ha jodido.

De acompañamiento, destacar el puré de patatas con trufa que no tiene mayor misterio que añadir trufa a cualquier puré de patatas, y las papas arrugadas que estaban duras y crudas, eso no son papas arrugadas la verdad.

Con vino, una comida aquí sale a unos 40-50 €. Por igual precio comes infinitamente mejor en LAKASA o SACHA pero amigo, no estás en un lugar de moda.

Una anécdota de mi primera visita para que veáis lo que os podéis encontrar aquí.

Cuando ya nos íbamos y nos estaban dando los abrigos entró una señora de unos 65 años, mega puesta, mega pija, una especia de Nati Abascal pero en barato. La señora, al entrar, se quitó el abrigo y se lo dio a la camarera como si fuera la misma Reina de España; es decir, esa señora actuaba como si nosotros no existiésemos y como si por obligación la camarera tuviera que recoger su abrigo antes que darnos el nuestro. Luego se quedó ahí en medio, esperando, como si el mundo se parara por estar ella.

Rosalía Martínez (Pi...

jajajajajajajajajajaja :___)

1 de octubre de 2012

AlbertoTV

Qué duro eres... Pero no va desencaminada la cosa, no...

11 de octubre de 2012

super

Comparto tu crítica. No acierto a saber qué cenar alli. Los arroces por la noche no me van, asi que me quedo sin margen de maniobra. Tampoco entiendo la zona de copas

24 de octubre de 2012

Truffaut

Me paerece de lo mejor este comentario. pero como la princesa Letizia ha visitado ya este bar, me temo que seguirá abarrotado. Ellos sabrán porqué. El cholulismo, le dicen en Buenos Aires.

31 de diciembre de 2012

Miss Paladines

Fanjul, ¿te puedo hacer una sugerencia? Que utilices etiquetas, en plan: restaurante japonés, italiano... Y luego las que te marques de tu cosecha (que seguro que nos sorprenderías... :) Te lo comento porque a veces quiero buscar un tipo concreto de restaurante y me es complicado encontrarlo, tengo que mirarlo todo. ¡Un saludo!

1 de junio de 2014

12/12/2014

Bonito, agradable y cocina correcta

Cuando pasen dos meses, sólo recordaré el ceviche (muy bueno) y su fantástica barra. Poco más la verdad. El local es fantástico. Amplio, agradable, cálido...las mesas y el ambiente estupendo. La cocina no me dijo nada. Estaba todo correcto pero nada espectacular. El servicio bastante bueno. Al final, esto es Madrid y te acostumbras, pero sigo esperando mucho más de un cubierto de 45 euros.

12/12/2013

Helado de chocolate

La Zero no te la sirven y el abrigo no te lo piden. O al menos eso me pasó a mí porque los que, a diferencia de mí, iban trajeados sí que fueron preguntados por el servicio de guardarropa. A mí no me importó poner mi abrigo en el respaldo, pero me sentí mal tratado por parte de los jefes de sala en ese aspecto. Tampoco me pusieron aceitunas con mi cola, cuando vi que a otras personas de otras mesas sí se les puso. ¿Clasismo? No sé, pero sí que estuvo mal al compararlo con otros comensales.
En cuanto a la comida, un poco de todo. El bacalao negro que pedí no me gustó. Costaba mucho cortarlo y coger los trozos para poder quitar las espinas. Eso sí, la guarnición de verduras, así como las propias verduras del plato de bacalao estaban deliciosas. Mención aparte merece el helado. Pedí el de chocolate y subí al cielo. El más bueno que he probado. Pregunté y me dijeron que era casero, así que no me importaría volver sólo para tomar el helado si me pilla la hora de comer por la zona y tienen alguna mesa ya despejada.
El ambiente, muy pijo a la hora de comer. En la mesa de al lado, el hijo mayor de José María Aznar. Tres mesas más allá, Esperanza Aguirre en lo que creo que era un reservado. Vamos, que no es un bar de obreros con menú del día precisamente. De precio, tampoco desorbitante. Comimos dos personas (tres platos y una guarnición, más dos copas de vino, dos refrescos, helado y dos cafés) por 75 euros.
El helado se merece cinco estrellas pero no el resto.

EandradA

Joer qué fauna habita por allí.

12 de diciembre de 2013