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13/02/2017

Cervezas de altísima calidad y brisket de rechupete

Respeten a la cerveza. En serio. A la CERVEZA, con mayúsculas. Vamos a dejarnos ya de chorradinas. Si somos de morro fino lo tenemos que ser para todo y a cada producto le tenemos que buscar las cosquillas. A la cerveza también. Que ya está bien de que una gran industria (lícita) nos marque el cánon de calidad tirando por la bajísimo, con esas lager petadas de maíz y esa canción del verano de “es que en España somos más de vino y la cerveza nos gusta muy fría”, excusa para beber cualquier líquido reventado de gas. Que no digo que no le pueda gustar a uno, que a mí me gusta también la Cutrecon. Digo que si nos ponemos serios, nos tenemos que poner serios con todo. Así que ya saben, huestes de foodies, a aprender de cerveza toca.

Madrid va despacio en su transformación como ciudad cervecera llena de sitios de calidad. El ideal sería tener al menos una tienda de cervezas digna en cada barrio y que en la mayoría de tabernas y restaurantes uno pudiese escoger la variedad de cerveza que mejor va con cada plato. A ese ideal no se llega en un día, se llega poco a poco.

Y los muchachos de Mad Brewing, con pasado en Animal, Irreale o Fábrica Maravillas, han dado este paso al estilo de Estados Unidos. Una nave industrial en Julian Camarillo donde fabrican sus criaturitas y con un pequeño restaurante en la entrada. Una mezcla perfecta con ese toque fabril en una zona fuera del circuito habitual. Esto al otro lado del Océano es bastante común, ese mix de fábrica y restaurante, y las peregrinaciones a fábricas son religión. Aquí todavía no, pero es cuestión de que nos den tiempo. Revolución lenta pero esperamos que imparable.

En la Línea 7 acudimos en bloque, llegando prontito por si Lady Di tenía necesidades especiales. En España no somos tan respetados como en La Guindalera. Nos ubicaron rápido en una mesa alta y tiramos por la calle del medio, la de compartir las especialidades de la casa. La carta se compone de una selección de cervezas hechas por ellos mismos (claro, esa es la gracia, demonios), unos entrantes y varios platos contundentes como costillar, pollo a la cerveza o brisket. Hay opción de menú del día o medio menú (precio entre 9 y 13) varios postres caseros y otras bebidas por si alguien no se atreve a probar cosas decentes o está en plan abstemio. Que de todo se puede encontrar uno.

Confesamos que ya estuvimos en Mad Brewing y que no hablamos de este local en estas páginas porque la vez que lo visitamos terminamos con tal melopea y fartera que no nos dio la memoria para reseñar nada. Porque hasta las mentes regias tienen estas pérdidas de control. Así que conocíamos bien lo que había. La vez que estuvimos fue con varios compadres y pudimos probar una selección nutrida de cosas. Puedo dar fe de que todo estaba delicioso y dejaré mencionados, por no haber estado en nuestro menú de hoy, el bocata de aguja, la selección de ahumados y el pollo a la cerveza.

Pero vamos a lo de hoy. Nos atendieron raudos y comenzamos con la cerveza. La Bienvenido, una Berliner Weisse, era lo más ligero para empezar. Es un estilo de cerveza rarito, que puede engañar, con un punto salado, que para un servidor es una delicia. La otra opción fue la Mad Citric APA, american pale ale que como el nombre indica es cítrica, totalmente redonda y fresca. Pedimos sugerencia para entrantes y nos sugirieron los nachos. Que parece la sugerencia más fácil y pensamos para nuestros adentros “Vaya, ya se salen con los nachos”. Pues oigan, ¡qué nachos! Así da gusto comer nachos, uno los comería a todas horas, con carne mechada, guacamole, queso, calentitos y crujientes. A lo mejor estoy hipermotivado o ido de la pinza cual Monedero de turno, pero yo diría que son los mejores nachos que he comido en mi vida o al menos en muchísimo tiempo. No suelen impactarme unos nachos, no porque no me gusten, sino porque son nachos. Este era un entrante contundente para dos.

Cambiamos de plato a nuestro niño mimado, el brisket. Falda de ternera con una salsa española que además lleva bourbon. Medio kilo de carne, a compartir. Y por si nos parecía poco, verduras asadas de guarnición. Cambiamos de cerveza. La Reina pasó a tomar un refresco de jengibre, elaborado también allí. Alternativa no alcohólica interesante. Y puestos al jengibre opté por una Ginger Scotch, una Scotch Ale que llevaba jengibre y canela, que le iban fenomenal al propio estilo y al plato en cuestión. Las verduras de guarnición se deshacían en elogios (ah, he usado “deshacerse en elogios” totalmente fuera de contexto pero ¡qué más da!), tomate, berenjena y cebolla en su cazuelita de barro para chuparse los dedos. Y el brisket, mare de Deu. MARE DE DEU. El brisket cocinado a fuego lento se deshace no en elogios sino en amor a la gordura. Sí, porque uno que se cuida piensa ¿y por qué no ser gordo de nuevo y comer más de esto? No deja de ser un cacho carne con una salsa tradicional (a la que se añade Bourbon, de acuerdo), pero como siempre decimos por aquí, cuando se utilizan ingredientes de primera calidad, lo demás es tontería.

De postres nos ofrecieron una tarta de zanahoria que nos resultó especialmente curiosa por no ser la típica tarta de zanahoria. Era más compacta, se desmigajaba menos, el glaseado tradicional estaba en “modo crema” y lo que más felices nos hizo era que no empalagaba. Una bomba final, que se completaba con el hecho de maridar perfectamente con la Ginger Scotch Ale, cerveza que sirvió para toda la jugada.

Esto fue la cosa. Visita cervecera, comida de calidad, a 25€ por persona. Allá por San Blas, entre oficinas y juzgados, lugar importante para visitar. Apunten.

Mad Brewing. Julian Camarillo, 19. Madrid

guindillasmutantes.wordpress.com/2017/02/13/mad-brewing-madrid

20/08/2017

Cervezas artesanas y picoteo

Estupendo sitio para probar diferentes cervezas y picar algo de comer. Desde la misma sala del comedor se puede ver la fábrica de cerveza y a veces hacen visitas guiadas.
Tienen lo que llaman cricket de cervezas que son 4 vasitos para los que tú eliges las que quieres probar (5€).
La tabla de quesos (14€), la cecina (9,50€) y el brisket (19€) están de muerte. Los nachos ricos pero algo caros (8,50€).
Las tartas de zanahoria y cerveza con chocolate (5,50€) merecen ser probadas, también.
3 personas pagamos 86,50€
El local está detrás de una plaza, al fondo de un callejón.
Intenta reservar mesa porque si no, puede que lo encuentres lleno. Zona de muchas oficinas.
(Sólo aceptan vales de empresa de lunes a viernes hasta las 17h. Qué pena que no los cojan para cenas y fines de semana).

09/04/2017

Birras y colegas

Cena abril 2017

Los más viejos del lugar seguro que se acuerdan de ir con los colegas de mesones por la plaza mayor a tomar tortilla

Pues este es el concepto de este sitio: juntarse toda la panda, en una mesa corrida sin mantel ni nada, donde poder echar unas risas delante de unas cervezas, sin importar el volumen de voz.

En primer lugar el bebercio: 7 grifos de distintas cervezas que hacen ellos, predominando las IPAS. A mi me gustó la Camarillo, bastante equilibrada de cuerpo, amargor alto y buenos lúpulo de sabor. Nada que ver con las cervezas industriales.

Y de comercio, comida americana perfecta para compartir y de un fenomenal nivel: unos muy ricos Nachos, una ensalada con bacon que cumple, pero sobre todo la butirrafa y el brisket. De lo mejorcito que he comido en este tipo de comida.

De postre , unos buenos trozos de tarta en zanahoria y de cerveza que tampoco eran mancos

No van a ganar ninguna estrella Michelin, pero cuando estas entre amiguetes que quieren tener una velada distendida y en este caso con cervezas de nivel y comida más que decente...

Le falla que está a tomar por.... y que algún camarero estaba un poco apoyardao, así como que falta algún otro entrante interesante

¿la cuenta? 27 lereles, saliendo bien comidos y regados con 3 pintas por barba de media

03/05/2016

Lo que es, lo es a la perfección

Mad brewing se dedica a vender sus cervezas y ofertar sus raciones para los que les apetece una comida informal. Punto. Por suerte, si es el plan que tienes en mente, lo ejecutan de una manera genial.

La carta es reducida pero deliciosa. El brisket, que recomiendo por encima de todo, es tierno y delicioso. Las cervezas tienen un muy buen nivel, y el que te den la opción de degustar varias en pequeñas y económicas catas de 4 permite, compartiendo dos, calzarse casi toda la oferta del mad brewing de una sentada.

Para un afterwork o una quedada informal con amigos es espectacular. Pero no pidamos peras al olmo.

26/01/2016

La fábrica de cerveza loca

Situada en un local industrial, en la calle Julián Camarillo, un tanto escondida si no estás atento. Este nuevo concepto de tap room que tan de moda se está poniendo últimamente no me disgusta en absoluto, todo lo contrario.

Nos sorprendió la cantidad de familias jóvenes que acudían al local, lo que lo llegó a convertir por unos momentos en una alocada guardería llena de niños gritando, corriendo por el local y unos cuantos carritos aparcados por ahí. Quizá creas que exagero, pero te puedo asegurar que si no hubiese sido algo destacable, ni lo mencionaba.

Molestias aparte, la experiencia nos resultó altamente satisfactoria.
El sitio está dividido en unas mesas altas y bajas de madera, tipo palé, unas con taburetes y otras con sillas. Una barra con 10 tiradores de cerveza, una cocina con amplios ventanales para ver en directo como lo preparan todo y al fondo la fábrica de cerveza en sí. Todo muy rollo industrial.

Del menú de cervezas pedimos para empezar una Sesion Saison; una ale ligera de estilo belga y con toques afrutados y una Mad Red; ale rojiza y con un 7,1% de grado. Las dos muy buenas.

Un inciso. Nos gustó mucho el tipo de comida que ofrecen para acompañar a la cerveza. Salen de la típica fritura y comida rápida de estilo americano para ofrecer productos más elaborados pero a su vez sencillos.

Para acompañar, un queso de cabra servido con nueces e higos secos que madiraban muy bien con la cerveza.

En segunda ronda nos decantamos por las llamadas Mad City y Trigo Hoppy; una pale ale y otra de trigo respectivamente. En este caso no nos terminó de convencer del todo; habíamos pedido las buenas en la primera ronda.

Para acompañar, una cazuela de mejillones con salsa de cerveza, para chuparse los dedos.

Acabamos con el único postre que tienen. Una tarta de chocolate casero a la cerveza stout (negra) con salsa de leche condensada. Contundente pero sabrosa. Lástima que no lo pudiéramos acompañar con una stout, pero a esas alturas ya nos era imposible beber más.

Aprovecho para hacerme publicidad. Todas las valoraciones y más se pueden leer en mi blog blog.albertoaraque.com

20/01/2016

Fábrica de cerveza, tap room y cocina informal para picar

Han añadido a su oferta un menú del día, a 13,50€, con platos basados en cerveza, y acompañados de 1 pinta de... cerveza. También opción de bocata+pinta por 9€. Adjunto foto de un menú.
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El nuevo proyecto de Tibor Domenech, que abrió en su momento Bar Animal Picar & Beer, en la zona de Glorieta de Bilbao.

Es chef (trabajó en Sacha), además de tener un servicio de cocinero de catering a domicilio, y también es sumiller.

Así que comida de cierto nivel para acompañar, y cervezas hechas allí mismo para hacer catas.

Suena bien.

spider72

En Julian Camarillo...joe pues si que le echa un par porque esa calle salvo para el tema comidas de menú de oficinas es complicadillo para las noches/findes...

4 de enero de 2016