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10/03/2017

Buen repertorio de técnicas culinarias con imaginación añadida en un entorno muy intimo

Restaurante de cocina creativa con ya bastantes años de creación culinaria en Barcelona. De los pocos que obtuvo estrella, cuando estas se daban a cuentagotas fuera del país galo. Aunque ya no dispone de distintivo estrellado, por lo investigado tampoco busca recuperarla con ahínco.
Restaurante “pequeño en espacio”. A lo sumo 8/ 10 mesas; la más grande al fondo para unos 6 comensales. Así que no encontraras grupos grandes. Comedor rectangular de pasillo estrecho.
Al entrar te acompaña el jefe de sala con una jaula sin canario, que te hará la función de iluminar la mesa. Comedor oscuro con iluminación centrada en la mesa, gracias a la jaula.
Varios menús degustación, el corto y el largo. Carta de platos no muy extensa que va variando según la temporada. Presencia de los platos más “exitosos” del chef Jordi Cruz, como su calamar relleno de huevo frito.
Mi visita fue un jueves noche de febrero, con reserva previa, un mes antes. Comedor lleno, y es que es fácil encontrar algún menú con un “supuesto” descuento en alguna web promocional que les permite llenar en laborables.
Posibilidad de maridaje de vinos, incluida en nuestra visita con menú degustación corto cerrado regalo navideño. Vinos de Do Terra Alta de nombre “Desordre” embotellado para el restaurante. Mejor el blanco de garnacha blanca, correcto el tinto garnacha negra y cabernet. Buen cava con el aperitivo del penedés que acompaño un pan (estilo corteza) crujiente de ternera perfumada y curry.
Primer plato de caballa marinada con Congrio frito a la meuniere. Los pescados azules no son de mi devoción, pero con la salsa meuniere suavizaba mucho el sabor.
Le siguió un arroz de manitas de cerdo y navajas, de este hubiera comido el doble de ración. Sabroso arroz con buenos tropezones de manitas de cerdo gelatinosas. De los mejores del menú.
Calamar relleno de huevo frito con polvos de morcilla. Plato muy creativo y sorprendentemente muy logrado. Da el pego de calamar rebozado!!!
Uno de los clásicos del Chef, ravioli relleno de foie con trufa y crema de aceite de café. Bueno y sabroso, tanto que olvidé echarle la foto.
Fricando de ternera con espárragos y setas. Caldo de carne muy fuerte con potente sabor a ternera. Se nos explicó que es un caldo que cuece tantas horas que se deshacen los huesos de la ternera. Buena ración de ternera cubierta por esparrago blanco y seta pequeña blanca y fina de la que cría en madera. De este también hubiera repetido.
De postre: Unas fresas maceradas con vinagre, acompañado de nata y helado de pimienta. De lo mejor de este postre: el helado de pimienta.
Más apetitoso la esponja de chocolate negro cubierta con una cucharada sopera de un fuerte helado de leche de cabra. La esponja de chocolate iba aderezada con dulce de leche. Y se finí, ya que declinamos el café por la hora y madrugón del día siguiente.
Servicio profesional y agradable, con años de rodaje.

Recomendable para probar buena RCP de cocina creativa.

Antonio

Disfruté mucho la vez que fui :))

2 de marzo de 2017

12/07/2016

Cocina catalana de vanguardia

Hoy nos acoge la turística Barcelona para ofrecernos uno de sus muchos lujos gastronómicos. Y no hay que alejarse mucho, ya que casi en pleno centro a escasa distancia de la plaza de toros Monumental, en concreto en el distrito del Eixample, se encuentra dicha joya, que no es otra que el restaurante Manairó. Al frente de todo ello un apasionado de los fogones y enamorado de la enseñanza gastronómica: Jordi Herrera, que ha sabido rodearse de hábiles e inquietos alumnos de su escuela, tales como Roger Viñas. Está claro que el futuro del Manairó está más que asegurado.

Lo que más sorprende del Manairó, aparte de su gastronomía catalana de vanguardia, es su atrevida decoración, rozando lo tétrico. El local es estrecho con mesas en una única hilera, demasiado pegadas a la pared y con una iluminación muy escasa, para tratar de crear un ambiente más íntimo. Lo de la luz es realmente original, porque el camarero te recibe junto a la puerta, y como a la antigua usanza te acomoda en la mesa, iluminando la mesa, que está en penumbra, con un foco. Resulta un poco más siniestro la jaula donde se deposita el foco, porque en vez de pájaros, tiene una navaja, Muy estilo Buñuel diríamos.

El primer entrante fue muy original; realmente fueron dos: sardinas a la brasa, por un lado y xoff de pan con tomate, por otro. Además de muy sabroso, estético y apoyado en un soporte muy atractivo -el chef está detrás del diseño de todo lo ornamental-. Buen comienzo.

Continuemos con los entrantes. El siguiente fue un guiño a la cocina nipona, pero quizás quedó un tanto deslucido: bonito ahumado con tomillo y vermut. Yo siempre he sido un amante de la cocina innovadora, pero con precaución. Una de las premisas es que la materia prima no se vea enmascarada por otro ingrediente, y esta vez es lo que sucedió con el vermut, que en absoluto mejoraba el sabor del bonito.

Gratísima sorpresa nos llevamos con el siguiente entrante. Sopa de calamar con calamar. En principio puede parecer que el plato no nos diga nada, pero el mérito está en que con un sólo producto se puede crear una auténtica maravilla. Un único calamar provocaba múltiples sensaciones y todas exquisitas. Bravo.

A continuación, uno de los entrantes que cada día está ganando mayor peso en nuestra rica gastronomía: yema de huevo coulant con chistorra. Eso sí, una manera diferente de trabajar con el huevo. En vez de ofrecerlo a baja temperatura, en está ocasión se trataba de un huevo cocido y líquido por dentro. Resultó sabrosísimo.

Más sorpresas, y de las notables. Mientras nuestros ojos no daban crédito, porque lo que creían ver era una basta fritura de calamar, al llevárnoslo a nuestra boca supimos que se trataba de calamares de huevo frito ¡¡Otra vez se jugaba con el huevo!! Con un simple huevo lo que se podía obtener era mágico. Inolvidable.

Vayamos con los momentos del pescado. Dos mejor que uno. El primero fue merluza con garbanzos y butifarra negra. La combinación de ingredientes fue perfecta. Nadie esperaba el conjunto garbanzos-pescado, y al mismo tiempo los productos tradicionales de la tierra presentes, caso de la butifarra.

Y el segundo también fue de sabor contundente: raya con habitas y jugo de cangrejos. Si bien la raya no es uno de mis pescados favoritos, la salsa de cangrejos, y sobre todo, las habitas, suavizaban el plato, mejorando muy mucho el resultado.

En el apartado de carnes, como no podía ser de otra manera, para mantener la sintonía la propuesta fue igualmente de dos platos. Por un lado, carrillera de cordero asada con tirabeques y Mª Luisa. Un valor seguro, y más aún, sabiendo de la destreza de Jordi. Muy recomendable.

Por último, un especial filete de ternera a la parrilla de clavos. Similar al anterior plato en su elaboración, pero distintos en el sabor. Nada que ver un filete con una carrillera; habrá quien se incline por el primer plato y habrá quien prefiera el segundo. Cuestión de gustos. Nosotros afortunadamente saboreamos ambos dos.

Finalmente, doble sesión de postres. Para aligerar, una refrescante caipiriña de maracuyá. Muy acertado comenzar con un dulce más digestivo, para después saborear el postre estrella con más deseo, si cabe.

Órdago final: coulant de chocolate y ron. Otro plato de los clásicos de nuestra repostería. Eso sí, que no nos den gato por liebre. Cuando mucho abunda es peligroso. No fue el caso. Textura y sabor de diez, sin olvidarnos del helado de frutas del bosque, que no bajó el nivel para nada.

Productos tradicionales catalanes dirigidos hacia la elaboración de una gastronomía novedosa y de innovación, todo eso, nada más y nada menos, es Manairó.

Última visita: 18/06/16

Web del restaurante
Ver ubicación


Diputació, 424
08035 Barcelona

93 231 00 57

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2016/07/cocina-catalana-de-vanguardia.html

10/11/2015

Para paladares exigentes (y curiosos)

Barcelona es ya, y desde hace mucho tiempo una de esas ciudades referencias de la buena mesa y cocina. Ponen difícil elegir cual se lleva el gato al agua...

El Manairó, escondido en el eixample con un diseño brutal. Modernito, muy de bcn, elegante.

Dos a la mesa. Menú completo excelente (90€)
Cortezas de cabeza de ternera al curry
Berberechos con salsa de aperitivo y cerveza de tomillo
Boquerones en dos cocciones con pan y tomate
Tocino con puré de alubias y arenques
Pizza frita de gorgonzola y trufa
Patatas costa bravas
Ravioli de foie con patatas y aceite de café
Cocochas de calamar al pil-pil y ajos tiernos
Caldo de calamar con calamar encebollado
Congrio y lenguado a la menier
Gamba ahumada con trinxat de acelgas
Pescado de escama con callos de congrio y alubias
Meloso de cordero a las cenizas de romero
Filete al fakir
Agrio de fresas con nata
Naranja de calabaza, zanahoria y naranja
Roca blanda de chocolate con helado de queso de cabra

En la carta de vinos, manda la tierra, y con caldos realmente buenos. Aprendiendo.
Un servicio magnífico.

En breve, vuelta.

01/09/2013

Estrellas próximas

En mi búsqueda de buenos restaurantes a precios competitivos, esta semana, fruto de una recomendación, y para poner fin a un magnífico mes de agosto, nos dirigimos a Manairó. El buen precio vino de la mano de eltenedor.es que ofrecía un 30% de descuento en la cuenta final. Tras ver la carta llegó la decisión difícil: escoger entre el menú degustación, el menú Manairó, y las delicias de la carta. No me pasa a menudo que TODO me apetezca, creo que no había excepción en la carta.
Optamos finalmente por la carta y no nos defraudó. Toda la carta tiene un tinte de cocina local que hace las delicias de cualquier buen comensal. De aperitivo nos sirvieron el "chof" de pan con tomate con la mouse de sardinas a la brasa, una delicia de gusto y texturas; le siguió la croqueta de pollo, exquisita; y finalizamos con la pizza redonda de gorgonzola... Exquisito. Hasta ahí no habíamos aún pedido nada. Nuestra elección fue, de primero, los calamares a la romana de huevo frito con patatas engordadas: todo es un regalo, la presentación, el gusto y la explosión de sabor al morder el calamar y encontrar la jugosa yema del huevo frito; las patatas deliciosas con pequeños trozos de butifarra negra y el plato decorado con patitas de calamar en pequeños trozos. Creo que es un imprescindible del lugar y forma parte también del menú degustación. Mi acompañante optó por la butifarra hecha en casa de bocadillo frito con no recuerdo qué tipo de acompañamiento: otra delicia. De segundo, optamos por el "suquet" de pescado con María Luisa, que iba servido con una generosa cantidad de pargo y, mi acompañante escogió el pescado de roca del día con cap-i-pota. Todo excelente.
Completamos la comida con sendas cervezas para mí, agua para ambos, una copa de vino y un café, que llegó acompañado de unos 'petit four' magníficos de los que destacaría el de garrapiñadas. La cuenta, con el 30% de descuento, ascendió a 84€.
El local es elegante, cálido y acogedor; el personal atento, agradable e intentando garantizar en todo momento tu confort. Sin duda es un buen lugar para una celebración íntima o con poca gente (tienen una mesa a la entrada para unas 6-8 personas que no tiene mala pinta) o para una comida o cena en pareja.

29/06/2012

Excelente

Restaurante de autor con una estrella Michelin muy cerca de la Plaza de Toros Monumental. Probamos un menú degustación con maridaje consistente en 9 platos y todos nos gustaron muchísimo. A destacar la ensalada de bonito ahumado con perlas de Yzaguirre y aceiote de albahaca, con un gran juego de texturas y sabores perfectamente complementados. Hay una serie de platos juguetones como el xof de pan con tomate que se trata de pa amb tomàquet esferificado (muy sorprendente) y que combina a la perfección con el mousse de sardinas a la brasa. También en esta línea la pizza coulant de gorgonzola (redonda) y los calamares a la romana de huevo frito y calamarcitos (muy gustosos y distintos a lo que parecen a simple vista). Delicioso el arroz con bacalao desmigado y soberbias las vieiras. En cuanto al solomillo de buey al fakir cook si bien he sabido que el método de realizarlo es muy curioso, fue para mí lo más flojo, especialmente por ir precedido de los manjares anteriores, pero muy correcto. Los 2 postres también buenísimos, tanto el granizado de caipirinha como la suculenta torrija con helado de queso y crema de limón.
Todo acompañado por cava brut nature excelente, un Rueda verdejo Trascampanas y un campo de Borja Coto de Hayas Solo Syrah.
Buen café y sencillos pero caseros pretit fours.
La verdad es que nos encantó y seguro que repetiremos pronto.

18/12/2011

De lo mejorcito

Después de 2 intentos, por fin pudimos disfrutar de este excelente restaurante.
Eramos 3 personas y pedimos el menú degustación compuesto de 8 platos de los cuales destacaría: "la auténtica croqueta"de pollo asado, muy crujiente, el arroz de vieiras con callos , espectacular y, sobre todo el solomillo de buey hecho con el fakir Cook, una plancha con clavos ardientes que consigue mantener los jugos de la carne. El resultado es sorprendente, puedo asegurar que es de lo mejor que he probado. de los postres: la torrija con helado de queso y crema de limón.
El vino que nos recomendaron (un Ribera del Duero) fue muy buena elección. El ambiente muy relajado (era sábado por la noche y estaba medio lleno) y el servicio perfecto. El precio: 80 euros por persona pero realmente vale la pena. Para darse un homenaje de vez en cuando.
A la que pueda, repetiré

caipirinha bcn

Totalmente de acuerdo. Debo añadir a sus exquisiteces el sumamente cordial trato y el sorprendente gintonic humeante.

6 de febrero de 2011

30/10/2013

Manairo, es un restaurante de pequeño formato escondido en el entramado del eixample dret, poco mediatico pero en posesión de una estrella Michelin desde hace un par de años. Jordi Herrera esta en la cabeza de este proyecto, donde sobre una base de la cocina catalana, que gracias a nuevas técnicas (muchas de ellas propias), le dan un giro y ofrecen una cocina muy personal, gente de poco copiar y mucho crear, me gusta. Preguntamos sobre el significado de Manairo y nos cuentan que son unos seres fantásticos originarios de la mitología catalana que se encuentran en los Pirineos, concretamente del Pallars Jussà, "muy trabajadores y muy cabrones" con los que se sienten muy identificados, nos dicen.
Otra vez compruebo que el BCNOW es un éxito, miércoles por la noche y el restaurante lleno. El local estrecho y alargado, con una fuerte presencia de hierro oxidado en las paredes y de iluminación tenue, el grado de confort es alto gracias a sus butacas y mesas amplias. En esta ocasión, y creo que por el tipo de cocina es obligado, el menú es discursivo, no hay lugar para la elección, donde podré degustar un total de 10 preparaciones.

Leer el articulo completo en gastrofiliav20.wordpress.com/2011/02/06/manairo-bcnow

12/01/2011

Especial y desconocido?

No me puedo creer que yo he "descubierto" este restaurante: si es de lo mejorcito de Barcelona!!
No es barato, pero vale la pena darse un homenaje. Están un poco locos... eso es lo que me gusta.

09/12/2008

Disfrutamos

Nos decidimos por este lugar próximo a La Sagrada Familia por Boca Dorada. Tranquilo y agradable.

Probamos la carta degustación, acompañada de un vino blanco recomendación de la casa y cafés, y disfrutamos mucho de cada uno de los platos que podéis ver en su website. Increibles los panes que sirven para acompañar las viandas... sobre todo el de jamón y queso.

Nos gastamos 160 €, que teniendo en cuenta el tipo de cocina que llevan a cabo, están bien pagados. Volveremos.

[Actualización]: Han ganado una estrella Michelín.

02/04/2007

bocadorada lo descubrió en abril de 2007

Altamente recomendado

Va a ser para la próxima, pero creo que estará genial.

No será barato.