Manolo 1934 Bar Restaurante

Desde el año 1934 Casa Manolo elabora recetas tradicionales, de las de toda la vida, elaboradas con los mejores ingredientes traídos de Galicia.

Ordenar por:

relevancia fecha

09/03/2017

Un clásico con calidad

Un sitio muy limpio y con servicio profesional. Con la caña ponen un canapé pequeño de aperitivo, pero los jueves y domingos dan paella. Además de las raciones tienen tapas individuales de callos, de calamares en su tinta o de champiñón, algo ventajoso si vas solo y te apetece algo de picoteo. El desayuno es bueno y el mas barato de la zona: café + churros o porras o croissant o tostada con mantequilla o aceite + zumo de naranja natural cuesta 3,60 euros incluso sentado en mesa.
También me gusta porque es uno de los pocos bares de Madrid donde puedes tomar un fino en la barra sin que esté estropeado, porque varios clientes fijos lo toman y la botella siempre lleva poco tiempo descorchada.
En verano ponen terraza, la última que queda de aquella acera mítica de los impares de Princesa. ¡Qué tiempos!
No me he quedado nunca a comer en el restaurante, así que no puedo opinar sobre su cocina gallega.

26/12/2014

Del barrio

Este restaurante es muy familiar, grande y con un personal de lo más simpático. Vamos muy a menudo con la familia porque conocemos el local y a los dueños. A parte de nosotros siempre hay mucha gente porque es un restaurante que también tiene barra, entonces siempre está lleno.
El otro día fuimos y pedimos para compartir unas croquetas que, lo siento mucho, estaban muy malas. Eran de masa de croqueta ( que a mi no me gusta de todas maneras ) y jamón, el interior estaba frío nada agradable, pienso que son mejor que eso. También pedimos morcilla y jamón, el jamón estaba bueno pero la morcilla no valía nada.
Para mi pedí fricassé. Estaba muy bueno, tenía patatas y unos trozos de carne pequeños ( había que partirlos aún asÍ ), estaban muy bien cocinados y repito que estaba muy bueno porque es la verdad. De postre me pedí un zumo de naranja normal y corriente. Es un buen restaurante.

20/05/2014

Un sitio con solera

No sólo nos fijamos en las nuevas aperturas, sino también en los lugares con historia como éste, que acaba de celebrar 80 años.

Su aperitivo en la barra, acompañado del tradicional vermú de grifo Martínez Lacuesta, elaborado desde 1937; y las conservas gourmet y los ‘manolitos’: tostas de pan y tomate con anchoas y jamón son sus señas de identidad. Pero hay más, como su salón art decó auténtico o su tradición literaria. Sigue leyendo en el blog 'La Madrid Morena': lamadridmorena.com/2014/05/19/de-vermut-en-el-manolo-1934-calle-prin... .

05/10/2012

¡Pura añoranza! (¡Y vaya callos!)

Hubo un tiempo en el que ya tenía años y conciencia suficientes como para practicar el noble deporte de intentar correr más que unos señores armados con porras y vestidos de gris. Y si había una cancha en donde se jugara muchos días al “corre corre que te pillo” era la calle Princesa. Nostálgico recuerdo que refiero en plan jocoso, pero desde el más profundo respeto a quienes intentaban ganar la libertad también en la calle jugándose la vida o, cuanto menos, logrando un bonito fichaje por el TOP, unos doloridos moratones “para que aprendas, so rojo” y, sobre todo, una cósmica sensación de ser tratado con iniquidad.

Por aquel entonces el tramo de Princesa comprendido entre Altamirano y Romero Robledo, y aledaños, era una sucesión de bares y baretos, con alguna tienda entre medias, de las que hoy sólo quedan las farmacias (¿Sobrevivirían a un cataclismo nuclear?) y Gorostiola (11870.com/pro/gorostiola) que lleva 60 años haciendo felices a los niños- mayores.

Aquello era un hervidero de gente joven yendo y viniendo, lugar de encuentro de amigos sin necesidad de quedar por el guasap; camaradería, ligoteo y encendidas discusiones; rojos, fachas y mayorías silenciosas. Universitarios en estado puro bebiéndose la limitada vida que nos dejaban vivir por entonces, muchos en su sentido más literal.

Ahora es pasto de las güestes consumistas por obra y gracia de los Zaras y asimilados lo que viene a demostrar que esta juventud nos va a llevar a la perdición pues prefiere un trapito/camiseta a una Mahou con bravas.

Pues Manolo ya estaba allí y hoy es el único que queda (Rodilla no puntúa). Bien es verdad que no era el más frecuentado por la rojería, pero su sola permanencia arranca la añoranza tal cual me ocurrió ayer por la noche.

Local alargado, barra y mesas al principio, comedor al final. Decoración que nos habla de su pasado a base de fotos y notas de famosos. Y unos camareros, con todo lo que he contado a cuestas y mucho oficio.

Tiene una cocina de las de siempre con una más que aceptable calidad. Sus “Manolitos”, ahora corrientes entonces novedosos, buen pan tostado con cosas ricas por encima; sus tapas en cazuelitas con pan aparte, de champiñón, calamares en su tienta y unos de los mejores callos a la madrileña de la capital. Además, pues raciones de las de siempre.

En el comedor ahora ofertan un menú para 4 personas consistente en dos primeros para compartir, los correspondientes cuatro segundos y postre, todos elegidos libremente de su carta y bebida aparte, por 20€ por cabeza. Habrá que catarlo.

Hacía tiempo que no hacíamos una paradita, pero mereció la pena por el recuerdo y por la tapa de callos.

No sé, es de esos sitos que, sin ser de mis frecuentes, me dolería todita el alma si un día lo viera convertido en una tienda de móviles.

Rosalía Martínez (Pi...

:__) preciosa crónica, como siempre...ahora tengo hambre!

5 de octubre de 2012

21/09/2011

Tradicional casa de comidas, desde 1934

Uno de esos sitios del Madrid de toda la vida, con platos sencillos, bien cocinados. Un lugar clásico donde los haya. Era un lugar habitual para los estudiantes de la ciudad universitaria, hoy es un sitio para la mucha gente de paso que usa las instalaciones del vecino intercambiador de Moncloa. Tienen un bar a la entrada para tapear y al fondo la sala del restaurante. Más tranquila. Cenar sale por unos 25 euros. En la sala tienen una preciosa barra antigua de latón.

Servilletas y manteles de tela.

Tabernomaquia + seguir 66 sitios, 11 seguidores

03/10/2014

"...Casa Manolo lleva tiempo acometiendo esa transición hacia una modernidad ectoplasmática con bastante acierto en los tiempos y en las formas. La prudencia y respeto con la que se ha llevado acabo la reciente reforma de esta emblemática casa inaugurada en tiempos prebélicos (1934), habla de una oportuna puesta a punto necesaria para seguir a flote. Un lavado de cara con reservas, no obstante, ya que si ha celebrado (o va a celebrar) 80 años ininterrumpidos no ha sido por ser santo y seña de las vanguardias, sino por persistir en la tradición como eficaz sistema de trabajo..." La crónica entera en: tabernomaquia.blogspot.com.es/2014/09/manolo-1934.html
Un saludo

27/08/2013

cada día mejor

De por si es uno de mis sitios favoritos, pero recientemente han hecho una reforma que lo hace más especial aún.
Mi plato favorito son los callos, en mi modesta opinión, los mejores de Madrid.

05/07/2013

comida casera

Buena casa de comidas de toda la vida, Se come bastante bien en plan comida casera y tambien puedes picar algo en la barra. Hace algun tiempo que no voy, así que ya es hora.

06/06/2011

Gato por liebre

Visitamos este restaurante hace ya algun tiempo, porque una persona nos llevo alli, diciendonos que desde siempre se habia comido muy bien en ese restaurante. Es cocina tradicional española. La decoracion del local es mas que acertada, y sobretodo muy cuidada. El servicio atento en todo momento, y correctos en el trato huyendo del exceso de confianza que imponen los camareros en otros sitios.
La comida estuvo a la altura de lo que me esperaba. Me pedi unos callos, y estaban muy buenos. Mis compañeros pidieron carne y unos chipirones o calamares en su tinta, que estaban muy buenos, aunque la decoracion del plato podria estar un poco mas adecuada o trabajada, pero tampoco es algo que sea necesariamente indispensable. Las carnes que se pidieron estaban en su punto, otro punto a su favor, ya que son muchisimos los restaurantes donde NO TIENEN NI IDEA de hacer una carne al punto, poco hecha o muy hecha, ya que siempre hacen lo que les viene en gana, y no lo que pide el cliente, en este caso yo mismo. La calidad de las carnes, por lo que recuerdo, era correcta, ni mas ni menos.

Mi punto negativo, viene por el postre. Muchos camareros tienen el feo detalle de mentir sobre la artesania de sus postres, algo que creen que el cliente no nota, y en algunos casos tienen razon: Hay gente que no sabe lo que pide o lo que come, pero ese no es mi caso. Pedi de postre una tarta de queso, la cual pregunté si estaba hecha por ellos, a lo cual me respondieron que asi era, asi que volvi a preguntarlo para darle pie al camarero de replantearse su respuesta, por si, tal como imaginaba y su tardanza en conestar, me confirmaron minutos despues. No me hizo falta ni probar la tarta de queso, para saber que era industrial, puesto que se veia a la legua. Al probarla, pude asegurarme que la tarta de queso era industrial, asi que, llamé al camarero, y le comenté que esa tarta de queso era industrial, a lo que muy inocentemente me estuvo intentando convencer que no era asi, a lo que me dijo que si que era casera y que si no le creia que llamaba al repostero para decirme que yo estaba equivocado, puesto que habia gente en las mesas cercanas a la nuestra que ya habia puesto la parabolica para ver de que iba el tema.

Me gustaria comentar desde aqui, que se sabe cuando una tarta de queso, en este caso, es industrial, porque se tiende a abusar demasiado de la pectina, en su uso en mermeladas, ya que las fija aun mas, y evita que las tartas se queden aguadas, en el caso de ser artesanas. En este caso, el Restaurante Manolo y su maitre, mintieron a un comensal, algo que, desde mi punto de vista jamas se debe hacer. Como ya dije antes, hay gente que no sabe lo que come, pero en este caso yo sé lo que pido, y sé cuando me dan gato por liebre, y este caso, es uno de ellos. Asi que, aprovecho para hacer un llamamiento a quienes se hagan llamar "camareros" o "maitres" y eviten la española costumbre de mentir al comensal, cuando éste pregunta algo, a veces uno se lleva sorpresas desagradables al ver que hay gente que si sabe diferenciar una tarta de queso industrial de otra artesana.

RESUMIENDO: Como restaurante donde comer los platos de toda la vida, esta MUY bien, su calidad y precio estan bien. La decoracion es adecuada y cuidada, los camareros son correctos, y saben estar. El unico punto negativo, es que mienten en cuanto se pone en duda la artesania de sus platos. No es malo poner postres industriales, pero si que es malo, mentir al cliente sobre la procedencia de éstos, y encima intentar convencer al cliente de que esta equivocado cuando llevo muchos años, en el mundo de la hosteleria, como para saber diferenciar algo industrial de algo que no lo es.

Nota: 5 (No me gusta que me mientan cuando pregunto algo, y encima me intentebn

27/05/2013

Al lado del intercambiador

Tapas caras para la cantidad que ponen pero buen trato.

22/05/2011

malo, feo y caro

Si tienes dinero a espuertas y quieres malgastarlo este es tu sitio. El pan lo cobran desde el primer trozo a 1.60 euros x 8 que fuimos 12 euros de pan (que lo tenían en la mesa preparado, cortado de una barra y no avisaron que había que pagarlo ¿es legal?), las raciones caras (9 euros unas bravas), escasas y al nivel de cualquier tasca. Una y no más...

05/03/2012

Tradicional sitio de comidas

Para parar a comer agusto o de Cañeo. Jarras hiperfrias con buenas tapas.