Este sitio ha cerrado, si crees que esta información no es correcta: ponte en contacto con nosotros

Martínez Bar - CERRADO

Cocktails con “elixires artesenales”, infusiones caseras de alcohol premium, Gin Tonic y Tartas. Nuestra barra ancha de madera clásica es la inspiración del Martínez bar. Dicha barra y los muebles son antigüedades originales de la Mansión del Fumador, un estanco que estuvo ubicado durante décadas al otro lado de la ...

Ordenar por:

relevancia fecha

12/05/2017

Un infierno... tarde noche

Para mi, para no volver, de he hecho no he vuelto...

Fui un jueves por la tarde noche (creo que serian las 22) y ya de entrada el ambiente no me gusto mucho, mucha gente, sobre los 30 años o menos, con empujones.. y rollo de ser visto, el ambiente era un poco distinto al resto de malasaña, menos hipster y mas "piji" de extraradio..( esto cuando yo fui ) parecia el escaparate mujeres y hombres y vicerversa..para describirlo de algun modo...

La atencion era de pena, intente sentarme en una mesa de las que dan a la cristalera de la calle barco, pero que casualidad que me dijeron que iban a quitar las mesas... (luego nunca las quitaron ni se sento nadie tampoco), luego en la barra parece que habia que ser "de la onda del local" para que te atendieran... esto pasa en mas sitios..en fin

Los camareros agobiadisimos, solo les faltaba gritarte para que te fueras, es verdad que el local estaba hasta arriba, pero no he visto gente que sea tan borde con los clientes nunca... un infierno.. y bastante carillo tambien.

No sé si siempre es asi porque no me han quedado ganas de pisar por alli nunca mas

Te recomendamos:

18/05/2012

El sitio tiene muy buena pinta, la carta está bien y la oferta de cócteles y bebidas está genial.

Pero no pienso volver a ser maltratado por el servicio. Unos camareros que piensa que la modernidad es tratar mal al cliente no merece que deje mi dinero (que los gin tonics están a 10 €!).

Muy malos modos, mucha falta de educación y mucho mirar por encima del hombro.

Le dimos una segunda oportunidad, tras una primera en la que uno de los camareros se disculpó por sus contestaciones. A la segunda vez que fuimos, el mismo camarero ha conseguido lo que parecía querer desde el principio: que no volvamos.

Aconsejable: si te gusta creer que estás en un sitio cool aunque tengas que soportar la prepotencia y la mala educación del servicio

Hay miles de opciones en el barrio. A mi, no me vuelven a ver allí a no ser que haya bebidas gratis.