Las zapatillas os están esperando...

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24/02/2017

Ese sitio donde siempre quedamos con los mismos amigos, porque van a ponerse hasta arriba de grasita con las zapatillas y las croquetas. Yo de la zapatilla paso, pero dadme cervezas y croquetas del tamaño de mi puño y soy feliz. En general con croquetas y cerveza, son la base de mi felicidad.

Alvaro Armenteros

ojo a las empanadillas, que están mortales. No se como lo hace la mujer para meter tanto relleno :)

hace 9 meses

Liliana

Qué me dices?! Alvaro me acabas de dar la excusa perfecta para una nueva visita.

hace 9 meses

02/06/2016

Zapatilla para el niño y la niña

Oferta corta, var cutre y llenos continuos hasta la bandera.

La zapatilla (11€) no es más que un maxibocata de pan gallego cortado grueso relleno de buenas capas de lacón y Queso tetilla, todo de una contundencia considerable. Está correcto pero tampoco es ninguna locura, bien. Lo más impresionante es su tamaño y lo mucho que le gustará a cualquier visita guiri que tengáis en la ciudad.

Las croquetas (1,6€/ud) están buenas, muy cremosas por dentro y con un excesivo ewnozado por fuera. Las empanadillas (2,5€), de atún, ricas también y muy generosas de relleno.

Se puede pedir media zapatilla también (6€).

Avelio

Las zapatillas son un clásico de Lavapiés, son un poco bastorras, pero eran la base para empezar la noche llenando el estómago y luego irte a Huertas a darlo todo. Yo hace muuuchoo tiempo que no voy (básicamente desde que os conocí y me convertísteis en un "morro fino")

2 de junio de 2016

Antonio Álvarez

Ayyyy

Si yo hablase de mis tiempos en "El Zapatillas" me daba para un libro. Qué lugar más mítico

2 de junio de 2016

Javier B.

Y lo que cuesta cruzar la mirada con el dueño para que te atienda...

2 de junio de 2016

Jesús Bertrán del Pi...

Yo lo frecuentaba antes de cumplir los 16 y aún más de 20 años después sigo yendo bastante (como siempre a las 20:30 antes de que abran para pillar una mesa del fondo). Recuerdo que mis amigos y yo nos metíamos una zapatilla cada uno tan tranquilos. Ahora no paso de media, pero las croquetas me encantan. De la carta solo en cambiado la moneda, el producto es el mismo ;)

2 de junio de 2016

Alexo

EL Melosssss. Recuerdosssss....!!!

2 de junio de 2016

Alvaro Armenteros

puro mito gastro-cañi. Me quedo con las empanadillas. El cerebro del dueño/camarero

3 de junio de 2016

Alvaro Armenteros

es digno de estudio. Es capaz de retener todas las comandas del local petado hasta las trancas y con un ruido ensordecedor

3 de junio de 2016

11/06/2017

Comida en grandes cantidades que entra sola. No se espera una calidad excepcional pero si quieres ponerte hasta arriba, este es tu sitio.

12/02/2015

Una de mis tascas clásicas de Madrid

Mi mujer empezó a frecuentar este sitio en cuanto lo abrieron a finales de 1979. Yo empecé a ir a principios de los 90 y es un sitio al que vuelvo dos o tres veces por año.

Es pequeño y está siempre atestado de gente. Normalmente hay gente esperando a que lo abran sobre las ocho de la tarde. Yo mismo lo he hecho alguna vez.

Y es que esa es la única forma de poder asegurarte estar cómodo pues 30 minutos después de su apertura está completamente lleno día tras día.

¿Y que hay para que ocurra eso?

Es un bar de ambiente universitario y de adeptos y nostálgicos incondicionales.

Tienen pocas posibilidades de elección: empanadillas, pimientos de padrón, queso de tetilla, lacón, morcilla de Burgos, dulce de membrillo, croquetas y zapatillas.

Estos dos últimos platos son la especialidad.

Las croquetas son grandes, crujientes y casi liquidas por dentro. Insuperables. Las croquetas seguramente son mi tapa favorita y estas están entre las mejores que he tomado nunca.

La zapatilla es una bomba calórica y espectaculármente buena.

Se trata de una gran rebanada de pan de hogaza, tostado con mantequilla y que lleva un piso de queso de tetilla y otro de lacón frito. La combinación es estupenda y con una comen perfectamente tres personas si a eso le añadimos un par de croquetas para cada una.

Estas dos delicias valen de sobra ir hasta allí y aguantar los codazos que sin dudad te darán.

Muy recomendable sin duda.

Yanzoo

¡ La zapatilla !! el sitio es cutre y muy incómodo, pero será por esa nostalgia de recordar sitios en los que te lo has pasado bien que a mí me ha hecho ilusión leer tu crítica. Hace mil años que no paso ni por la puerta... pero me tomaría esa zapatilla de nuevo tan contenta!! :-)

12 de octubre de 2014

Javier San Martín

La nostalgia influye sin duda.

21 de octubre de 2014

22/05/2014

La zapatilla!!

Acabo de descubrir que el sitio que yo siempre he llamado "la zapatilla", no hace falta explicar el porqué, es el Melo´s !!

Hace muchos años que no voy, era uno de nuestros sitios de fin de semana cuando estaba en la Universidad y cuando nos parecía que ir a Lavapies era lo más! incluso peligroso, porque veías gente que en otros barrios no estaban, y era lo más parecido a viajar por el mundo, por el precio de un billete de metro.

Que recuerdos!! ahora no sé yo si me veo siendo empujada y pisada mientras me tomo la zapatilla y me enguarrino las manos y la boca de aceitico...

17/02/2015

Un lugar único

Las zapatillas son espectaculares y las corquetas estan buenisimas.

Eso si, es pequeño, ruidoso y con bastante humo.

21/10/2013

Triunvirato: zapatilla, croqueta, empanadilla

Sitio absolutamente mítico en Lavapies. Local no muy grande, incómodo y siempre petado, regentado por un matrimonio que hace frente a hordas de chavalería que abarrotan el lugar todos los santos días (especialmente los fines de semana, que es una locura). Él atiende a los pedidos y sirve la bebida. Ella está anclada en la plancha y freidora para preaparar sus especialidades, consumen sin descanso por la clientela yque se reducen a una lista cortísima donde yo destaco su trío de ases:

- la archiconocida zapatilla: una rebanada jurásica de pan de hogaza cubierta con unos entrecots de lacón a la plancha, todo cubierto por un tsunami de queso de tetilla derretido. No hay cojones a comérsela solo (bueno, algún héroe anónimo se la habrá comido y lo habrá pagado con una digestión divina) y está pensada para compartir.

- Las croquetas como puños de boxeador: tras ese tamaño grande y tosco se esconde un relleno finísimo, suavísimo, delicioso. Un misterio como esta señora consigue esa masa tan delicada y la encierra en semejantes croquetones

- Las empanadillas: mis favoritas. Posiblemente no tan famosas como la zapatilla, pero para mi son lo mejor del repertorio. Unas empanadillas preparadas como en casa, con su cerramiento con tenedor (en días de máximo aforo las tienen preparadas, pero si vas un día con "menos" jaelo puedes ver con las prepara la mujer) y un relleno que es pura delicia. Un monumento en Móstoles le tendrían que hacer a la mujer por el grado excelso que alcanzan estas empanadillas; virtuosismo pasado por freidora.

01/11/2014

Zapatillas

Sitio mítico de tapas con sus famosas zapatillas. Un buen lugar para ir con amigos y tomar algo de pie a buen precio

05/04/2013

Mantecosismo puro

El Melo's es una búsqueda constante de un espacio donde comer y tomar algo, un choque continuo de gente contra gente, un uso incesante de servilletas de papel que no limpian, un permanente pegar y despegar de los pies en el suelo... Necesitas bocabuzón para comerte una zapatilla y tras haberla comido te sentirás mantecoso por la ingestión de tanta grasa.
Fue suficiente visitar el Melo's una vez en mi vida, no necesito más.

12/09/2012

A la rica zapatilla!

A todos los amigos que vienen de fuera y se dejan caer por Madrid, más tarde o más temprano les acabo llevando y flipan. "Os voy a llevar a un sitio donde ponen zapatillas para comer. ¿Perdooooonaaaaa?" Todos caen XD

Una zapatilla se compone de una señora rodaja de pan de pueblo tostada con mantequilla, pisos de lacón y queso de tetilla a la plancha y se corona por otra rodaja de pan. Todo ello se puede regar con cerveza o un Riveiro y acabas rodando hasta Lavapies cuando sales del bar. Aconsejo pedir media si es sólo para dos y nada más, pues llena bastante.

Ojo que no es eso lo único que tienen, pero sí por lo que se han hecho famosos y todo buen madrileño les conoce. También hay raciones, y medias raciones si no eres tan hambriento, de croquetones (son enormes, como un puño), pimientos de padrón....

Hay poco sitio para sentarse., se suele llenar a partir de las 21 pasadas ya no hay quien entre, pero merece la pena pegarse por ello.

Según les da el día, o el clima lo permite, te sirven para llevar por una pequeña ventana que da a la calle.

No abren los domingos. Bastante se peta ya entre semana como para que el día de rastro también estén petaos de trabajo XD