Este Mesón está ubicado en una casa de labranza de 300 años deantigüedad, con cuevas, bodega de vino, molino de aeite, lagar, cuadra... Se pueden visitar todas y cada una de las estancias, que actualmente son comedores, y elegir en cual desea comer o cenar. En invierno, las chimeneas están encendidas, proporcionando...

Ordenar por:

relevancia fecha

20/01/2014

Un restaurante auténtico

Este restaurante de Chinchón es muy antiguo y está ambientado como es. Da gusto comer con la chimenea de leña al lado (aunque luego salgas oliendo a ahumado). Las cuevas del vino también están muy bien. En cuanto a la comida, los tamaños de las raciones de los aperitivos son muy escasos, sin embargo los principales tienen un buen tamaño. Toda la comida estaba muy buena, a excepción de los postres que no eran nada del otro mundo. Sales a unos 35 euros persona con entrante, principal, postre, cafe y bebida. Una cosa que no me gustó nada es que te cobran 1,2 por cada trozo de pan, es decir que si repites pan te lo vuelven a cobrar, me parece que con 1,2 por persona y pan ya es suficiente como para que te lo vuelvan a cobrar cuando encima suele sobrar pan en la mesa porque no todos querían repetir, me parece una cutrez que no hacen ya en ningún restaurante. Otra cosa que no me gustó es que no invitaran a los licores de después de comer, te cobran 2,5 por cada licor, en todos los restaurantes después de una gran comilona (nos dejamos 210 euros) te suelen invitar al chupito, en este caso además solo lo pidió una persona. También tardaron muchísimo en cobrarnos. A parte de estas "pequeñas cosas" mereció la pena nuestra visita pero recomendaría al gerente que revisase lo de cobrar por repetir pan y por unos chupitos porque a ellos no les cuesta nada y quedan mal además de subir la factura innecesariamente que haría que gente no repitiese.

08/12/2013

Absoluta decepción

Una completa decepción absolutamente en todos los sentidos, exceptuando la rebosante amabilidad y buenas intenciones de lo jóvenes e inexpertos camareros que quedo ensombrecida por la antipática encargada. Eran cerca de las 13:30 horas y si bien mi mujer y yo no disponíamos de reserva, previa confirmación de mesas libres en la bodega por parte de varios camareros nos dirigíamos a la mesa cuándo la encargada rauda y veloz dijo tajantemente que si reserva no hay mesa en la bodega. Tras seguirla y esperar unos minutos para ver como discutía con unos camareros. Cuándo se quiso marchar, tuvimos que interrumpirla para saber que mesa nos asignaría.

Tras 10 minutos esperando y con muchas mesas libres esperando los comensales, nos ofrecieron la carta. La botella de vino nos la abrieron de espaldas a la mesa, estaba temiendo que el corcho se rompiera.

La sopa castellana templada tirando a fría, las croquetas pastosas y muy compactas sin olvidad las cantidades ingentes de sal absolutamente en todos los platos. Desconozco si al cocinero se le pasó y echo tres veces la cantidad ordinaria de sal, parecía una broma. Hasta el chorizo a la brasa tenía un sabor salado extremo.

Los callos estuvieron correctos y el ali-oli parecía mahonesa pero eso sí, gracia a Dios no estaban salados.

A pesar de que los camareros nos repetían continuamente que los postres eran caseros y eran lo mejor de la carta, no tuvimos estómago para poder hacernos con alguno puesto que estábamos llenos, sobre todo a líquidos.

Lo siento mucho pero es un lugar dónde gastronómicamente no es recomendable bajo mi punto de vista debido a mi experiencia. Además, un poco caro relación calidad/precio.

08/03/2014

caro, caro, caro.....

Precio salvaje para 6 microchuletillas de cordero...
..18 €....y daba como para limpiarse los dientes.

Las cosas ricas, pero con la tontería te meten un precio inhumano.

El servicio bien, aunque un tanto antinatural, demasiado amables (excesivamente....).

Mi recomendación, si vienes a chinchón tomate un buen menú en la plaza mayor, y por lo menos no te darán un ostión.

Talia Martinez

Muy lamentable lo que nos pasó anoche. Hemos estado en las Cuevas del Vino en varias ocasiones. Y no nos podíamos creer lo que nos estaba pasando. El hermano de mi novio, que vive en Buenos Aires, nos invitó a cenar, y propuso volver a las Cuevas del Vino porque el año pasado, en su anterior viaje, le habían encantado. Llegamos dispuestos a comer un buen cordero lechal, porque las otras veces el precio (alto, 24'50 euros por comensal) nos pareció justificado por lo bueno que estaba. Anoche, nos lo sirven, y estaba duro, seco, medio frío, y además ¡ No era cordero lechal¡ Llamamos al camarero, y se lo decimos, y muy ofendido dice que sí, que es, lechal y que está bueno. Como era una invitación de Pablo, y era su última noche en España, lo dejamos pasar. Cuando terminamos, nos cobraron como cordero lechal. Gustavo, mi novio, le comentó al otro camarero (bastante más amable) después de pagar, cuando nos ibamos, que estaba muy sorprendido, porque conocía Las Cuevas desde hacía 30 años, que siempre había comido buen cordero, y que no entendía lo que estaba pasando. El camarero le explicó que POR LA NOCHE NO TIENEN HORNO, y no fue capaz de responder si era cordero lechal o no. Es cualquier sitio bueno, y este creíamos que lo era (este restaurante el precio medio por comensal puede oscilar tranquilamente entre los 50 y los 70 euros), si no tienen en condiciones en ese momento su producto estrella, te lo comunican para que puedas escoger otro plato de la carta (tienen parrilla, por ejemplo). Lo que han conseguido, por no saber atender en condiciones, es que no volvamos (y eso que les hemos enseñado el sitio a varios amigos a lo largo de los años) y que expliquemos esto en redes sociales. Una pena

hace 3 meses

13/03/2011

Fantástico, sitio precioso que ya merece la pena sólo por entrar. La comida bastante buena, raciones no muy grandes pero en su justa medida. En especial nos gustó un plato que se llama Sarmiento, pero cuidado, no lo pidas si no te gusta la carne especiada!!! Ah, y nos atendió la camarera más atenta y amable que me ha atendido en mi vida, te especificaba qué era cada plato incluso sin preguntar, por si acaso! Completamente recomendable!!

03/02/2011

Uno de los sitios con mas encanto que he visitado. Encanto real, no de postin, ya que se trata de verdaderas cuevas con autenticas tinajas en uno de los pueblos mas pintorescos de España, Chinchón. A unos minutos de Madrid, merece la pena escaparse y degustar su buena comida castellana.

27/10/2009

COMER EN CHINCHÓN

La comida no está mal, teniendo en cuenta lo turístico del pueblo, buen cochinillo y buen solomillo y no es caro aunque suelen quedarse escasos de paletilla de cordero.

31/01/2011

Sitio peculiar, se come bien, por treinta eurillos por barba, y merece la pena verlo

09/06/2010

un sitio rustico muy agradable,se come muy bien.recomiendo los callos al estilo chinchón,morcilla asada,chorizo asado.

02/07/2010

Es un restaurante al que solía ir de pequeño con mis padres y he de decir que con el tiempo ha perdido bastante.

El sitio es precioso y merece la pena visitarlo pero no lo recomiendo para comer. Está muy enfocado al turista de paso. La cocina deja mucho que desear, especialmente los asados.

15/07/2008

Sale a unos 30 euros por barba, pero creo que el sitio y la comida están bien. Me acuerdo que lo más cojonudo de lo que probé fueron los callos, aunque ya digo el resto está bien.

Como curiosidad tiene un comedor lleno de barricas (creo que se llaman así) de vino firmadas por muchísima gente famosa. O eso parece :-)