Metro Bistró abre sus puertas en una de las zonas más emblemáticas de Madrid naciendo como una fusión de Metro Gourmet Catering, combinando nuestro servicio de prestigio con la calidad del restaurante. Nuestra pasión seguirá siendo la satisfacción permanente de nuestros clientes y la mejora continua de nuestros serv...

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23/02/2016

Un acierto

Necesitaba un restaurante por la zona de Arguelles y elegí éste porque lo tenía guardado aquí y pintaba bien. No me defraudó.

El ambiente es muy agradable, tranquilo, un sitio muy bonito.

El camarero muy divertido. Bromista e irónico en el punto justo y sin cargar ni faltar al respeto.

La carta se divide en entrantes, principales y platos de la huerta, así que pedimos uno de cada:

-Guacamole con chips. Estaba rico, sin ser diferente a otros que he probado. Tenía calidad, eso sí. Un 7.

-Ceviche de vieira patagónica. Me gustó también, distinto a otros, sobre todo por la salsa. Un 7,5.

-Cochinita pibil, con perdón a los mayas. Un plato muy rico, muy buen punto y muy buena la salsa. Un 8.

Y de postre la cheese cacke cremoso con dulce de leche. Apuntaba alto porque todo lo que lleva me encanta, y no me defraudó. Un 8,5.

En total con 4 copas de vino pagamos 44 euros por dos personas. Muy buena RCP.

14/01/2016

Metro Bistro Templo de Debod: Degustando Madrid

Que sí; que vuelve el frío, los atascos y tu jefe. Que sí; que se acaba la jornada contínua, la piscina y la terracita. Pero tranquilos que viene Morrete Fino para levantarte el ánimo, mostrarte sitios nuevos y seguir descubriendo más rincones de esta nuestra ciudad.

Porque parafraseando a Sabina:

aunque muera el verano y tenga prisa el invierno

el otoño sabe que lo espero en Madrid.

Esta vez nos hemos decidido a probar el Metro Bistro Templo de Debod (Calle Evaristo San Miguel, 21). Se trata de un pequeño restaurante de cocina vanguardista en un local moderno y con aires minimalistas (también cuentan con uno cerca de la Plaza Mayor con más capacidad). Entre semana resulta un lugar ideal para cenar tranquilo en pareja, pero para el fin de semana creemos que será imprescindible reservar.

Pero vayamos a lo que nos importa: la comida. Nada más llegar y sentarnos, el camarero nos ofreció un mini mojito de apio como anticipo de lo que nos esperaba. Estaba resultón: Fresco y con un ligero toque a apio, justo para abrirnos el apetito.

Tras el mojito el camarero se volvió a acercar para preguntarnos amablemente qué íbamos a pedir (el servicio fue exquisito en todo momento, explicándonos todos los platos así como la forma en la que había que comerlos). Respuesta: dos menús degustación, los cuales no se anuncia su contenido en la carta (pero para eso está Morrete Fino, ¿no?); y para regarlo: una botella de El Perro Verde (DO Rueda).

En este punto, antes de comenzar el recorrido (largo recorrido) por la cocina del chef del local, Matías Smith, cabría mencionar la cesta de panes artesanos hechos por ellos mismos y que venían acompañados de dos tipos de aceite: arbequina y picual.

Os dejamos con las fotos de nuestra visita para que vayáis haciendo hambre.

Para conocerlos un poquito más, puedes leer el post que les hemos dedicado en nuestro blog: morretefino.com/2015/09/18/metro-bistro-templo-de-debod

07/10/2014

Fusión Mexicana/Peruana con muy buena relación calidad precio. Merece la pena.

Otro que se suma a la lista de sitios con estupenda RCP.

Metro bistro es un restaurante pequeño entre Princesa y Pintor Rosales con una cocina de influencias peruanas y sobre todo mexicanas.

El servicio es amable y en ocasiones te atiende el cocinero, que es bastante simpático. Salvo la comida hay poco mas que añadir, porque es un sitio normal, que no llama la atención por ningún detalle ni bueno ni malo.

La comida está muy bien, con picos en platos de genial calidad pero otros mas bajos. Aun así, merece mucho la pena. Próximamente abrirán su segundo local cerca de la Plaza Mayor.

Empezamos con un GUACAMOLE brutal que me va a hacer volver para probarlo de nuevo, ya que me pareció que no tenía nada que envidiar al de Punto MX y quiero corroborarlo.

El relleno de las CROQUETAS DE CECINA Y BOLETUS me pareció bastante bueno, pero el rebozado con las pipas de calabaza, aunque original, no fue de mi gusto.

Seguimos con el TAMAL CRIOLLO, que es una masa de maíz cocinada al vapor en una hoja de plátano. Iba acompañado de carne de cerdo y no me gustó mucho porque me pareció muy pesado, solo con terminar este plato ya estaba lleno. El sabor no estaba mal, pero para dos pinchadas.

El siguiente plato fue HUEVO DE CORRAL CON SETAS. Buen binomio el huevo escalfado con las trompetas de la muerte.

Pasamos al mejor bocado de la comida con permiso del guacamole, un TACO DE POLLO con no se que salsa que estaba para chuparse los dedos para finalizar con otro plato que me gustó mucho, la JALEA DE RAYA CON CAUSA. Muy buena la raya rebozada, genial la causa y espléndida la mezcla de todos los ingredientes.

No pudimos pedir postre ya que, como bien he dicho antes, el tamal me dejó hecho polvo. Para la próxima.

La cena salió por 53€ en total para dos personas, a lo que hay que sumar 34€ del vino, un PSI de Pingus que para mi gusto llegó un pelín alto de temperatura.

En definitiva, opción a tener muy en cuenta.

Yanzoo

Yo estuve en verano un día a mediodía, nos atendió el cocinero y salimos muy satisfechos la verdad. Ese día el comedor fué para nosotros solos lo que daba un poco de penica porque el sitio merece tener éxito.

8 de octubre de 2014

Adreid.

Hombre, sería porque era Julio. Cuando fui yo estaba lleno.

8 de octubre de 2014

spider72

Éste también es de los deseables...

8 de octubre de 2014

Lady Spider76

Este hace tiempo que nos lo recomendó Eandrada...que nos falla poco!

8 de octubre de 2014

05/11/2014

Jugando buenas manos

Cena Noviembre 2014
Agradable e inesperada sorpresa en este bistró, al que alguna vez habíamos echado el ojo al pasar.
El local me resulta algo frío, es bastante amplio y hay suficiente espacio, pero la decoración es algo desangelada. Aún así tienen una música bastante agradable.
De entrante unos deliciosos mojitos de puerro y pan casero (muy rico el de chocolate y naranja) que no me triunfó del todo. Es casero, pero muy casero.
El ambiente es diverso, observamos muchos extranjeros, lo que me hacer creer que tiene que salir en alguna guía, ya que no es un lugar de paso excesivo.
Al recibir la carta ya se ve la propuesta, la portada representa un mapa de Sudamérica en toda su extensión. Dentro y como entrantes: arepas, tamales, guacamoles y algún ceviche. Pues ya ves, al final nos decidimos por las dos propuesta mas locales:
Frutos del mar con tartar de algas (12,5€). El tartar resulta ser ensalada de algas clásica, pero las ortiguillas están bastante ricas con una mayonesa de lima muy ligera. Rico.
Huevo a 60º con hongos (9,5€). Riquísimo, nos avisaron que tardarían 20 minutos y mereció la pena la espera. Viene acompañada de trompetas de la muerte que le aportan el punto de crujiente y salado, junto con los boletus y la cremosidad del huevo. Genial, el mejor plato de setas del otoño.
De segundos nos dejamos asesorar por el chef que nos explicó y recomendó
Cochinita Pibl (14€), la hacen con el cerdo de una pieza y la salsa por encima, las tiras de la fajita van fritas. Original y sabroso.
Lomo de ciervo (14,5€), Bastante bueno y muy tierno, nos gustó bastante. También el acompañante, que ellos llaman rollito de otoño.
El postre de tarta tatin (6E) que estaba realmente deliciosa
Redondeado con un habla del sliencio (18,5€).
Total dos personas 79€.
La próxima vez pediremos un menú degustación que por 28€ te permite probar más cosas
Lo que mas nos ha gustado de la cena fue el trato de los camareros y sobre todo del encargado/chef. Está siendo común que los jefes de cocina salgan a sala a preguntar como ha ido o a presentar los platos (Bacira, Moratín etc), pero siempre lo hacen de manera algo esquiva o formal. En este caso no, las presentaciones resultan amenas y explican origenes del plato y decisiones acerca de él.
Se quedarían un notable alto, 4++, pero le voy dar 5 estrellas porque me alegró una mala tarde.

Pdta1, me pasa últimamente, que en restaurantes que aparentemente voy a pagar aprox 30 por cabeza, acabo saliendo por 40€. Quiero pensar que es el vino, que nos venimos arriba.
Pdta2, cuando van a impedir a los autobuses que entren en el templo de Debod, ya van dos veces en este año que me quedo allí pillado

spider72

Lo de los eur por cabeza es una entelequia...en cuanto le pones vino sales a más de lo que ae dice por aquí...es que los que tomamos vino y cafe o postres salimos siempre por la banda alta...

5 de noviembre de 2014

26/08/2014

Otro bistró fusión

Acudimos a probar este restaurante de cocina más o menos moderna con toques iberoamericanos.
- La comida:
Se puede comer a la carta y ofrecen dos menús, de 17 y 27 euros, el primero con platos para compartir y el segundo con platos individuales. Como en la carta había bastantes platos apetecibles (a priori), optamos por el menú de 27 para probar más cosas. Comenzaron con un aperitivo impecable: chips de plátano con dos dips (mayonesa de lima y salsa de tamarindo) y un refrescante mojito de apio. Ya entrando en materia, los platos del menú fueron: ceviche de vieira (lo mejor de la noche, que desgraciadamente fue en primer lugar: puntito de picante, muy bien resuelto. Por qué será que no nos cansamos de comer ceviche...); ensalada de quinoa crujiente (lo más soso de la noche: un poco de quinoa con coliflor y remolacha, un tanto insípido); arepa de carne mechada (un bocadito bastante sabroso); jalea de causa y raya (esperábamos más de este plato: el pescado tenía muy poco sabor, casi lo mejor fue la causa); carrillera con cacao (la carrilera estaba tierna y sabía a cacao, pero aún así no nos convenció). Tras los platos salados vinieron dos postres muy ricos: crepe de piña relleno de frambuesa con espuma de mango (la espuma estaba deliciosa) y cuatro chocolates (trufa, a la taza con petas zetas, mousse, y semifrío: muy diferentes y no demasiado empalagosos).
- El servicio:
Camarera atenta y simpática que explicaba bastante bien todos los platos.
- El local:
Agradable aunque sin pretensiones.
- Conclusión:
Un peldaño por debajo en cuanto a calidad con respecto a otros restaurantes de este tipo de cocina que hemos probado últimamente, aunque también más barato. Para bolsillos holgados hay mejores opciones; para otros más ajustados, está bien.

spider72

Jo chicos, por 17 euros no creo que se pueda pedir mucho más. Incluso el de 20 y tantos me parece realmente muy barato...

26 de agosto de 2014

19/07/2014

El que nunca falla

Por fin por fin hemos ido a probar la nueva carta de Metro Bistró Argüelles.

En la sala no ha habido ningún cambio; la carta, sin embargo, se ha mudado allende los mares y presenta platos peruanos, mejicanos, venezolanos, etc. No es una carta muy larga pero sí apetecible.

Esta semana han publicado en su facebook dos menús degustación a 17€ y 27€. La idea era pedir el de 27€ pero hemos visto que a la carta nos salía más o menos igual de precio.

Nos ha atendido una chica que, aunque se le veía un poco insegura, ha estado a la altura en todo momento, nos ha recomendado algunos platos y se ha preocupado por que estuviéramos a gusto.

De aperitivo el mojito de apio de "toalavía" rico y refrescante y chips de plátano con mayonesa de lima y salsa de tamarindo. Bien para empezar. De beber pisco sour (7€) con más sabor a limón y más amargo que los de Tampu (que es mi única referencia), muy bueno el pisquito.
Nos trajeron 3 tipos de pan hechos por ellos; muy ricos ellos.

Un ceviche de vieira (5€) como entrante. Es individual y viene con camote, canchita y yuca. Riquísimo, la vieira tenía una textura brutal. También un tamal criollo (5€), ración grande así que mejor compartir. Muy buena textura aunque es un plato algo bastote.

De segundo jalea de raya con causa limeña, choclo y leche de tigre (14€). A primera vista parecía una ración pequeña y simplona pero el sabor del pescado era tremendo. Muy buena fritura y muy buena mezcla con la causa.

Yo pedí el pescado del día que hoy era un tiradito de corvina con ají y rocoto acompañado de lentejas negras (12€). Cantidad más que generosa, muy buen corte del pescado y de sabor muy rico. Las lentejas le quedaban de cine al pescado.

Después de esta comida refrescante nos habríamos tomado un postrecito ídem pero los que tienen en la carta no lo parecían, así que pagamos y punto.

Añadiendo el servicio, pan y agua la cuenta se quedó en 61'50€. Metro Bistró sigue teniendo una RCP excelente.

Porque nunca todo es perfecto...

- Las mesas están desnudas (siempre ha sido así), tienen una especie de "cubremanteles" de plástico muy feo. Al dejar los cubiertos en la mesa hacen bastante ruido y se queda el charquito de las botellas y vasos. Creo que unos mantelitos no vendrían mal, y más cuando tienen servilletas de tela.

- Había algún descuido en la limpieza de los cristales, las columnas y la chapa que da a la calle; algo fácil de solucionar.

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Abril 2013: Fuimos a cenar. Nos atendió el chef, que estuvo pendiente del comedor toda la noche y nos fue explicando los platos y la historia de algunos de sus ingredientes. Croquetas de cecina y boletus riquísimas, ¡cómo no! ensalada de ventresca cocinada a baja temperatura, era un inventillo nuevo que se han sacado de la manga. La ventresca casi parece carne y pierde bastante de su sabor. Los ingredientes de la ensalada estaban bien uno por uno pero mezclados se convirtieron en una ensalada normal. Suprema de pintada, cuatro días después mi chico, que es quien la pidió, sigue hablando de este plato, está obsesionado. Yo pedí el pez mantequilla que me encantó, tanto la salsa como el pescado, muy buena textura y sutil sabor. De postre le dimos otra oportunidad al cheesecake y ganó bastantes puntos con respecto a nuestra primera visita: barquillo molido, crema de queso y dulce de leche... buena mezcla.

Una de las cosas que más me gustan de Metro Bistro después de la zampa, claro, es el ambientillo que hay: parejas, grupos, algunos guiris por allí... y la clientela es "normal", no hay postureo de ningún tipo ni es la gente de las terrazas de Pintor Rosales y Ferraz. Eso hace que te sientas a gusto. El trato del personal, cercano y sin alharacas, también se agradece.

Es todo un placer cenar aquí.

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Julio 2012 - Sin ninguna duda: sorprendente. Huyen de los formalismos finos sibaritas y gourmets y a cambio ofrecen un ambiente acogedor y agradable, una atención cuidada y familiar y una calidad en la materia prima excepcional. Mojito de apio como aperitivo, fresquito, peculiar y rico. Dos tipos de aceites a cual más bueno. Distintos tipos de pan artesano delicioso. Como entrantes pedimos una especie de vieiras de Chile y croquetas de boletus cubiertas de pipas = buenísimos los dos. De segundo cordero desmigado con pure de patata trufado, sigo soñando con ese sabor. El otro presa ibérica también espectacular. El postre lo normalito, cheesecake en copa, nada especial, la verdad, aunque después de las delicias que habíamos comido no nos importó mucho. Volveré en cuanto pueda.
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Noviembre 2012: Volvimos hace 2 semanas, reitero lo dicho anteriormente y además añado que la escalibada está tremendísima, las patatas con 3 salsas muy buenas, la hamburguesa con bacon (picado con la carne) espectacular y el postre de chocolates impresionante, pero eso sí, que nadie pida ese postre para una persona sola porque es un montón.
Metro Bistrô está triunfando, está lleno incluso a la hora de la comida, así que a reservar se ha dicho.

EandradA

Pues curiosamente esta noche cenaré ahí de nuevo. Estoy expectante.

8 de noviembre de 2012

Alexo

Buena reseña. No lo conocía. Me lo apunto!

19 de julio de 2014

Yanzoo

Yo también lo guardo en mi inmanejable lista de pendientes!!

19 de julio de 2014

acme

Qué buen recuerdo de metro bistró aunque la nueva carta desconcierta un poco. ¿Se hizo un viaje por ahí el cocinero o qué?

19 de julio de 2014

acme

¿Y el de la calle Imperial lo has catado?

19 de julio de 2014

EandradA

Todavía no he ido al de la calle Imperial, mantienen la carta antigua. Tiene algunas sillas y mesas altas (el otro también) donde puedes tomarte un vinito y algo de la carta, a lo tapeo, vamos. Nosotros lo hicimos una vez y nos pusimos finos por 35€.

No estoy segura pero creo que en el de Argüelles hay una cocinera peruana. A menudo hacen catas de vino con cena incluida, hoy mismo han anunciado una.

El tema es que se ha convertido en un restaurante quasiperuano que no tiene mucho que ver con la cocina de antes pero que a mí me a gustado mucho.

20 de julio de 2014

EandradA

Hazte una lista de 5 pendientes y cuando quemes uno añades otro.

20 de julio de 2014

Lady Spider76

Que ganas de probarlo..pinta genial!

20 de julio de 2014

EandradA

Lady, la carta del otro local me la conozco bastante bien y casi todos los platos son de 10, incluso tienen hamburguesas riquísimas para las nenas.

20 de julio de 2014

29/11/2014

Cocina con toques peruanos. Buena relación calidad-precio

Siguiendo la estela de Acme, valió la pena.

- Aperitivo: Mojito de apio: aceptable. Dos aceites, arberquina, muy bueno, y Picual. El pan de chocolate y naranja, y el otro de trigo (aceite); buenos, sin especial destaque.
Tomamos el menú degustacion, que fue resultón, sin nada especialmente destacable pero todo razonablemente bueno (ceviche de vieira, raya rebozada, carrillera al chocolate, todo aceptable). Incluye 3 postres. Por cantidad no es.
Con vino, cerveza y café, unos 80 euros, bien para la calidad de la comida.

acme

Yo hace un montón que no voy. Me obligas a volver

29 de noviembre de 2014

GuanteDeSeda

jeje, sin prisas ..

12 de diciembre de 2014

25/05/2014

AGRADABLE RESTAURANTE “LATINO”

El restaurante Metro Bistro de la calle Evaristo San Miguel, a un paso del Templo de Debod, ahora tiene un segundo apellido; “Latino”. Parece que debe hacer poco tiempo de este segundo bautizo porque todas los post que he leído hacían referencia al antiguo Metro Bistro “Mediterráneo”. Yo acudí por estas reseñas que me recordaban mucho a restaurantes como La Gastroteca de Santiago y que tanto me atraen. El Bistro auténtico con sala de pequeñas dimensiones, cocina de producto elaborada con saber hacer, ambiente más que acogedor, precios moderados y recuerdos de cenas memorables en la memoria. Pero parece que este Metro Bistro Latino ya no es aquel. Así es que al ver la carta la decepción fue innegable, pero bueno, ya que estábamos allí había que intentar disfrutarlo igualmente.

No soy ni mucho menos experta en restaurantes “latinos” (acepción poco acertada desde mi punto de vista), pero diría que se trata de un restaurante con referencias fundamentalmente peruanas.

Servicio muy amable y eficaz, el jefe de sala nos pareció un gran profesional.

El local no es demasiado acertado, pareciera un bar de toda la vida al que le han lavado la cara, pero estuvimos bien, ya que tan sólo se ocuparon menos de la mitad de las mesas.

La carta no es muy larga con seis o siete primeros, otros tantos segundos y postres. Precios más que contenidos.

Tras un aperitivo de plátano macho frito con dos salsas y su cóctel de bienvenida de mojito de apio, comenzamos con los platos.

De entrantes tomamos para compartir ceviche de vieira (6€), ración pequeña en consonancia con el precio. Lo sirven en una copa de cóctel muy incómoda para comer entre dos. Recomiendo pedir uno por comensal. Estaba muy rico aunque el pescado era algo escaso. Y raíces nativas con distintas salsas (8€), también rico, el mejor la patata morada con ají amarillo.

De platos principales también compartimos unas ortiguillas del cantábrico rebozadas sobre una especie de puré de patata del que siento no recordar el nombre (14€). Las ortiguillas no son santo de mi devoción por su textura, no por el sabor, y me sorprendió porque estaban muy buenas. Y cochinita pibil (14€), fuera de carta. Plato esencial en estos lares muy bien ejecutado que nos emplataron individualmente. Cantidades generosas.

Prescindimos de los postres y tan sólo tomamos café doble y té con una trufa de chocolate cortesía de la casa de elaboración propia realmente buena.

Acompañamos la comida con dos copas de blanco chardonnay Ribera del Gudiana Crash que me sorprendió por su sabor ya que tenía cierto regusto a jerez y dos copas de un tinto chileno reserva demasiado complejo (3€/copa).

Con una botella de agua con gas, 64,50€. RCP muy recomendable.

Así es que la comida fue bastante agradable y el trato muy amable, a pesar de que mi intención era tomar comida mediterránea y no “latina”, de hecho, deseché la opción de conocer Tampu del que tan bien os he leído hablar. Así es que sigo teniendo pendiente acudir a Metro Bistro de la calle Imperial en la zona de la Plaza Mayor donde al parecer si conservan la carta mediterránea.

EandradA

Quizás se llama latino porque la carta está escrita en latín o te puedes comunicar con los camareros hablando esta lengua.

25 de mayo de 2014

gastrolola

No entiendo muy bien que has querido decir, la verdad. Quizás mi "retórica" a propósito de lo latino ha sido excesiva porque lo que significa está claro.

1 de junio de 2014

EandradA

No me hagas ni caso, era una tontería para jugar con la palabra "latino", que me resulta muy graciosa cuando se aplica a América del sur.

1 de junio de 2014

29/07/2014

Muy recomendable

Almuerzo 28 julio

Hoy he ido a probar uno de esos sitios que no tenía ni idea de su existencia hasta que lo leí en el 11870, esta vez la idea fué cortesía by Eandrada.

Hemos sido la única mesa a la hora de la comida, es verdad que estamos en unas fechas muy tontas y que la gente sale más a cenar que a comer pero me ha extrañado la falta de público.

El local es agradable y está decorado con cierto gusto, barra central y mesas alrededor, todo parece bastante nuevo o muy bien conservado.

Hemos pedido para dos personas y todo en opción compartir:

* Ceviche vieria - Me ha encantado, los trozos del ceviche del tamaño que a mi me gustan (mas bien pequeños que grandes) y la mezcla de sabores muy acertada.

* Croquetas - También son de tamaño pequeño, servidas en una tablita muy mona y de distintos sabores, cecina, boletus y otra cosa que no recuerdo...

* Cochinita pibil - Venía emplatado en dos, estos detalles a mi me encantan que aunque sea para compartir pues te eviten tener que hacer las reparticiones tú mismo. Aunque esa ración para uno a mi me parece muchísimo.

Había probado alguna otra vez la cochinita pero en una ración tan escasa que ni recuerdo el sabor.
La carne estaba tierna y a mi me ha gustado la mezcla que han hecho con naranja amarga otro ingrediente que nos ha dicho que es como el pimentón en España (pero que no recuerdo el nombre), cebollita, tiras crujientes...

De beber un pisco de esos que entran solos y una limonada para mi acompañante.

Ha sido el propio chef el que nos ha servido los platos y nos lo ha explicado con mucha gracia y se ha preocupado en todo momento de si nos gustaban o no. Parece que la carta es nueva y se preocupa y mucho de que la gente salga contenta.

Tienen otro local por la plaza mayor parece que con la carta antigua, si son la mitad de majos que en este local, habrá que probarlo también!!

He salido muy encantada de la comida y del trato, realmente sería un 4+ pero como cuando me tratan bien tiro por lo alto y no entiendo como con esa comida no tienen el local lleno hasta los topes pues un 5 para animar a todo el mundo a que pruebe.

27/03/2014

la caja de pandora

Desde luego cada día tengo más claro que Ferran Adriá abrió la caja de Pandora.
En este local se vuelve a producir el mismo problema que tan a menudo vemos en la cocina moderna: equivocan el órgano al que se dirigen.
A ver si me explico: desde que el maestro conceptualizó lo que hasta entonces era un quehacer meramente sensorial, hemos entrado en una dimensión en la cual no sabe uno si va a un restaurante a disfrutar de la comida o a "disfrutar" de los conceptos.Y son cosas muy distintas.
Pondré un ejemplo.En el segundo postre de la cena se presentaba una barrita de un chocolate estupendo, entre otras texturas y juegos con el chocolate.Bien.La cosa es que encima de él había una especia, que la camarera explicó que era una pimienta japonesa que se utilizaba con los postres.Bueno, hasta aquí muy moderniqui, un chocolate que se comía junto a una especia.
Lo curioso es la reflexión que a mí me provocó esto.¿Mejoraba la famosa especia el sabor del chocolate en algún sentido?.Pues en uno sí, pero no precisamente en el que cabía esperar.
Desde el punto de vista gustativo el chocolate yo creo que es como el jamón ibérico, que es algo tan perfecto que no hay forma ninguna de mejorarlo, y por lo tanto a la hora de comerlo la especia no producía mejora aparente.
Peeero, aquí está el quid de la cuestión, lo que mejoraba mucho era el glamour del plato.No es lo mismo un trozo de chocolate, que un trozo de chocolate acompañado del encanto de una misteriosa especia (¡y encima japonesa!).
Ferrán Adriá comprendió algo que ha traído cola: que quizá el camino de la mejora gustativa ya no era tan ancho como el de la mejora de la "experiencia gastronómica", y que añadiendo sensaciones a esta experiencia se ampliaría la intensidad del hecho de comer en un restaurante.
En este local el disfrute con el paladar es relativo.Muchas mezclas de texturas y sabores están bien, otras no tanto.

26/09/2013

No es para tanto

Una vez más guiada por las buenas criticas allá que no fuimos. ¿la verdad? platos correctos y poco más. Lo mejor los postres y las papas metro. El resto nada del otro mundo los chipirones, la perla negra, sin salsa no valen nada ni los chipirones, ni el arroz por muy especial que ellos cuentan que es. En fin que la comida está muy historiada pero una cosa es hacer comida honesta y otra rodearla de tontería. Tú decides.