Tras 4 años de éxito con Metro Bistro – Templo de Debod y ante la gran demanda de los clientes Matias Smith tuvo la oportunidad de abrir un segundo restaurante frente a Plaza ...

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20/06/2015

EandradA lo descubrió en marzo de 2014

Por fin visitado

Reservamos el sábado al mediodía, nos sorprendió que estuviera casi vacío. La decoración recuerda a estos hoteles modernos que en fotos parecen super lujosos y cuando tocas los muebles o las lámparas son de plasticucho, con malos acabados y se destartalan con facilidad. Por la falta de clientela, el mobiliario y un camarero mal encarado nos dio la sensación de que se había convertido en un nido de guiris y seguramente habría perdido calidad.

Los precios han subido comedidamente con respecto a su antigua ubicación en Ferraz, apenas se nota en el importe final. Los platos son los mismos que en el anterior local.

Nos atiende un camarero gallego muy simpático con el que nos echamos una charla al final de la comida. Pedimos un Valdesil, fue elección mía, no estaba mal pero tampoco como para repetir. Vienen de aperitivo los clásicos mojitos de apio superrefrescantes y más tarde dos tipos de mantequillas muy buenas con una cesta de panes muy buenos de distintos tipos (ají y cúrcuma, centeno y chocolate, trigo).

Como entrante pedimos la escalibada con anguila y las croquetas de jamón y boletus (vienen 12 bolas). Todo estupendo, todo como siempre.

Como principales el pez mantequilla con ponzu y ensalada de algas y la pintada con satay. Ambos platos muy buenos pero más sorprendentes cuando los probamos las otras veces por desconocimiento de algunos sabores. La textura del pez mantequilla era tremenda, pasado mínimamente por la plancha.

No tomamos postre, se nos fue la mano pidiendo platos. Nos trajero unas gominolas de amaretto y de maracuyá.

Cuenta final 68'60€. Metro bistró se mantiene fiel a sus principios y sigue mereciendo la pena la visita.

A la entrada tienen una mesa alta y larga donde hacen las catas y donde se puede ir a tomarse algo en plan racioneo. Tienen también una carta de cócteles desde 6€.

Sr Rodriguez

nuevo local o traslado?

29 de marzo de 2014

EandradA

Otro otro, por lo que he entendido el de Ferraz tiene carta nueva (latinoamericana) y el de Imperial mantendrá platos de la antigua carta.

29 de marzo de 2014

Sr Rodriguez

gracias. apuntado en pendientes

29 de marzo de 2014

ConorMc

Hemos ido dos veces ya y nos encanta. La comida es muy buena, una mezcla creativa, interesante y sabrosa de influencias españolas y latinoamericanas, los productos de un alto nivel... y lo mejor es que la relación calidad-precio es muy buena. El servicio impecable: son atentos, amables y el cocinero nos atendió en la mesa explicándonos todos los platos y sus ingredientes. Hasta que nos invitaron al postre. El sitio en sí es amplio, tranquilo y agradable. Un restaurante muy bueno que merece la pena probar. Ojalá les vaya bien este nuevo sitio!

26 de abril de 2014

Alexo

La puntuacion 118 de este local es de flipar.. 8 five stars, 2 four stars, 1 three stars... Total puntuacion 3 stars.....???? Alguien por ahí que me lo pueda explicar?

20 de junio de 2015

01/03/2015

Magnifico

Cuando la atención es tan buena como en este sitio mientras te están aconsejando sobre que pedir ya sabes que la experiencia gastronómica va a ser buena.

El camarero que nos atendió supo como escuchar las dudas y como resolverlas sin perder la paciencia ni la sonrisa. Mas de un restaurante de "presunto lujo" tendría que mandar aquí a su personal para que aprendieran como tiene que ser la relación con el cliente sin confundir el peloteo relamido con la amabilidad y la inteligencia. Aquí el lujo pieza con el trato recibido.

Pedí una cerveza para el aperitivo y me recomendó que para otra ocasión igual me apetecía una artesana (Socarrat) con miel y romero. Le hice caso y fue un acierto: una delicia.

Sirven un coctel de bienvenida. El camarero vio que mi mujer está embarazada y nos ofreció cambiarlo por otro sin alcohol. Por cierto, también buenísimo. De apio el que llevaba alcohol y de mango el que no.

La comida, aunque parezca mentira, aun sube más el nivel. Pedimos un variado de croquetas como entrante y con ellas recuerdas como sabían las que hacia tu madre. Extraordinarias.

Los platos fueron vieiras con rissoto negro y steak tartar. En los dos casos, de nuevo, sobresalientes. El rissoto es el original chino, es decir el que no necesita colorantes para ser negro. Y estaba en el punto de cocción justo sin que el corazón del grano quede más duro que la superficie. El steak cortado en el momento con diferentes aliños que, si se toman siguiendo los sabios consejos del camarero, conforman una experiencia de sabores más que intensa.

El postre como el resto. Su versión de la tarta de manzana, por si misma, ya justificaría la visita.

24/02/2015

Gastronomía de la buena

Me ha encantado, platos elaborados y riquísimos, con su explicación correspondiente por el amable camarero que nos atendió. Probamos el huevo 65º sobre hongos y trompeta negra crujiente, las croquetas de cecina y boletus, y de segundos el tartare y la perla negra (vieiras patagónicas con un arroz negro, venere). De postre el crumble de manzana y el canelón de piña.
Buena comida, buen servicio, buena relación calidad-precio, no se puede pedir más. Ah si!! Cerveza 0,0% :)

29/01/2015

Buena comida. Regular el resto

Mi opinión hubiera sido de 3 estrellas si no fuera porque el otro comensal que me acompañaba me insistió en que la comida (cosa que es verdad) estaba muy buena.
Pedimos el menú degustacion (5 platos más 2 postres) que son 34 euros cada uno. De ellos he de destacar las ortiguillas (anemonas) con una ensalada de algas así como la crema de calabaza, ambos sobresaliente. Las setas y el arroz negro con chipirón fueron notables y quizá la presa ibérica fue lo más flojo. Poseen una amplia y variada carta de vinos y unas buenas recomendaciones para el maridaje.
Ahora las partes malas: quizá sea que llevan poco tiempo, y quiero probar el de la calle Ferraz, pero el local tiene grandes fallos, el primer lugar la luz, demasiada. Y justo aquella que se podía regular era la que no sobraba. El servicio atento y amable pero quizá con algo de poca experiencia y detalles (como no poner un plato para el pan cuando tienes una mesa con mantel de hilo) que hacen que el restaurante se quede algo corto de categoria.
En resumen, una buena experiencia gastronómica pero que adolece de un servicio y detalles adecuados a la alta calidad de la cocina.

11/10/2014

Paraíso foodie para todos los bolsillos

Hoy compartimos con vosotros una experiencia 100% foodie en la que la única reina es la gastronomía de autor sin aditivos (y a un precio de fábula, como nos gusta a nosotros -unos 30-35 € pp.-).

En Metro Bistro las sillas son todas iguales, la cubertería y las copas no son como las de ‘la abuelita’, los manteles son blancos y los camareros visten de negro, como (casi) toda la vida. Y es que, en la sala de su joven chef argentino, Matías Smith, los protagonistas son los platos y (te lo adelantamos): todos están de cine. Así que, si últimamente has estado viendo Top Chef y te han entrado tentaciones de pegarle un mordisco a la pantalla para catar alguno de los platazos a los que los concursantes nos tienen acostumbrados, ya estás tardando en reservar, porque la propuesta de Metro Bistro te va a encantar.

La cocina de Metro Bistro se basa en la gastronomía mediterránea, con pinceladas de fusión internacional aquí y allá y (por encima de todo) el toque mágico de la creativa mano de Matías. La propuesta se ha convertido en una de las mejor valoradas de Madrid (es de los primeros en Tripadvisor). Desde hace poco, puedes disfrutar de Metro Bistro en dos versiones: la de su nuevo restaurante de la calle Imperial (del que te hablamos en esta opinión), en el que encontrarás los platos de su carta original, y la del primer local situado al lado del Templo de Debod, ahora más enfocado en platos creativos de inspiración latinoamericana.

¿Y los platos? Entre los más destacados están las papas Metro, el huevo a 65º, el pez mantequilla, la presa ibérica, la 'Perla Negra'... Pero las palabras sobran y estorban. Echa un ojo a las fotos y si después no te ha rugido el estómago, te invitamos a una caña. PD: la ‘Perla Negra’ no es la del capitán Jack Sparrow, pero está casi tan buena como Johnny Depp (y si eres tío, pues como Keira Knightley).

Tenéis mucha más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/wordpress/metro-bistro

Buen provecho e Eat & Love!

22/08/2014

Buena cocina, lentitud entre platos y precios altos

Tras un tiempo pensando comer aquí, al fin una noche de agosto nos decidimos a ir al Metro Bistro situado junto a la Plaza Mayor.
El lugar, una vez dentro, resulta anodino, sin personalidad, observándose que no han puesto mucho empeño en la decoración, pues muchos de los elementos expuestos parecen conseguidos en cualquier tienda barata donde venden objetos decorativos fabricados en serie; la iluminación, ese elemento fundamental para crear ambiente, tampoco está muy conseguida, aunque al menos en nuestra zona no llegaba a ser molesta, como pasa en muchos sitios. No obstante –y es lo importante- la carta resulta muy sugerente. En nuestro caso pedimos de entrada Ortiguillas y Huevos a 65º sobre setas; de principal el famosos Pez mantequilla y la Perla negra (todo para compartir); para beber pedimos una botella de Godello a un precio razonable, y agua. No tomamos ni postre ni café. Nos sirvieron las viandas con muy buena presentación, en una vajilla bonita y en cantidades adecuadas. Los platos, una vez probados, resultaron ricos, con texturas y sabores sutiles y, en algún caso como el de las ortiguillas, hasta un pelín sorprendentes. Buena cocina, sin duda. La cuenta salió por 78€ para dos personas, lo que quiere decir que si hubiésemos tomado postre y café, habríamos salido por unos 45€ por comensal. Ese precio me hace valorar mal la relación calidad/precio del restaurante, pues para un lugar de sus características, a pesar de que como hemos dicho todos estaba bastante bueno, resulta un poco caro. El servicio fue muy correcto y hasta simpático (tuvieron el detalle de servirnos los segundos, que compartíamos, en platos separados). A nosotros nos atendió el dueño y cocinero, que nos orientó correctamente.
Ahora bien, no podemos terminar esta crítica sin hacer constar un problema importante que detectamos. No es otro que una excesiva tardanza entre plato y plato, de tal manera que cuando llegaron los segundos ya teníamos sensación de saciedad, lo que impidió que valorásemos adecuadamente estos platos. No es de recibo que entre algunos platos llegasen a pasar hasta veinte minutos. Para hacerse una idea de la magnitud de las esperas podemos decir que llegamos a las 21.30h y salimos a las 23.30h, sin que nosotros demorásemos en consumir los platos.
Parece increíble que los dueños de ciertos restaurantes no entiendan el problemas que para una valoración correcta de su cocina significa la tardanza entre palto y plato, pues estos tiempos excesivos hacen que el comensal se sienta saciado antes de comer los platos principales, por lo que no los valora adecuadamente. En este caso tal vez fuese porque faltaba personal en la cocina (quizás las vacaciones), pues tampoco el restaurante estaba completamente lleno para justificar las dilaciones o, lo que sería peor, por algún problema de organización. Ya nos llamó la atención que al llegar nos sentasen, nos diesen la carta y tuvieran que pasar muchísimos minutos antes de tomar nota. Y no lo hicieron de motu propio, sino que fuimos nosotros quienes debimos llevar la atención para que lo hiciesen.
Resumen: ambiente y decoración anodina, servicio agradable y educado, platos ricos y sugerentes, bien preparados, bien presentados y en cantidades adecuadas, pero con algún problema en la organización que conlleva una excesiva lentitud para servir los platos (tanto que puede malograr la experiencia, impidiendo valorar la calidad de la cocina). Y todo ello con una relación calidad/precio inadecua.

24/04/2014

Inauguran hoy, pero lleva abierto varias semanas y tuve la ocasión de ir con clientes antes de Semana Santa. Mantienen la carta y el servicio del otro restaurante de Templo de Debod, incluyendo la calidad, la originalidad y el precio.

Teniendo más espacio esperan poder darle alguna vuelta a la carta y poder atreverse con nuevos platos. Habrá que probarlos.