Montana confirma su apuesta por la cocina andaluza de la más alta calidad, un magnífico servicio y un entorno único en el corazón de Málaga. Además, acaba de inaugurarse “Montana VITA, Vinos y Tapas” en el mismo local del restaurante. Situado en un precioso palacete del siglo XIX, que perteneció a los herederos de ...

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04/08/2016

Cocina elaborada con precios razonables y entorno fantástico. Nuevo favorito en Málaga

Lo tenía fichado de hace tiempo y por fin pude venir, tras dar esquinazo a la prole infantil y salir corriendo sin mirar atrás (benditos abuelos). Ahora sólo puedo decir que he tardado demasiado en venir, demonios.

Montana ocupa un remozado palacete cerca del centro histórico, con un patio con jardín fantástico para disfrutar de noches estivales. Si vienes en época de buen tiempo, el patio es casi obligatorio. Grandes mesas, con amplio espacio. Mucha comodidad.

La oferta culinaria se sale de la tradicional malagueña que tanto disfruto pero que, como todo, puede cansar si la trabajas muy de seguido. Aquí estamos en la liga de la cocina "gastronómica", por decirlo de alguna manera. Cocina más elaborada, recetas más originales, etc.

La carta es muy amplia, sobre todo en entrantes. Y todo suena muy bien. También cuentan con una carta de vinos muy surtida.

Para dos, optamos por 2 entrantes para compartir:

- Ravioli de alcachofas con salsa de azafrán: muy buenos, llenos de sabor.
- Arroz verde de albahaca y cilantro con queso Payoyo y papada crujiente: en un primer bocado me pareció que le faltaba sabor, pero a medida que vas mezclando componentes (queso, papada...) el plato se crece y mucho, Me encantó.

Cabe mencionar que las raciones de los entrantes son bastante abundates

Principales:

- bogavante con panceta, melocotones y jugo de carne: presentan la carne de la cola y las tenazas junto con una pieza de jugosa panceta, todo ello rodeado de una salsa poco espesa. Un mar y montaña con toque dulce bastante original. Rico, pero creo que le falta potencia a la salsa de jugo para contrarrestar el sabor del marisco y los toques dulces para ser un plato redondo. Los bocados más ricos, los que mezclaban panceta con melocotón y bogavante. Faltaba panceta para poder meterla en todos los bocados.

- Hoja de col rellena de rabo de toro: aunque fue la elección de mi consorte, lo probé bien probado. Jugosísimo, con una salsa para cepillarte una barra de pan fletando barquitos. Exquisito. Riquísimo plato.

De postre una torrija con helado de canela para compartir. Bueno, me la comi casi toda yo, para ser honestos. Muy buena, pero no entra en el top torrijero.

Bebercio a base de dos cervezas alhambra de barril (que buena) y 2 copas de vino: un tinto ribera bastante rico (recuerdo vagamente Lopez de Noseque?) y un albariño Lagar de Cervera correcto.

El servicio fue correcto.

La cuenta 100 lereles para dos. Por lo comido y bebido, me perace una RCP muy buena.
Por la amplitud de carta y lo agradable de la sala, para volver muchas veces.

31/03/2014

Buena calidad y excelente entorno

Palacete del siglo XIX con multiespacios y patio interior incluido, donde se puede comer si hace buen tiempo.

Hasta ocho combinaciones diferentes de menús, que van de los 30€ a los 52€ con bebida incluida.

Optamos por tirar de carta:
- Media de Jamón Ibérico (invitación de la casa)
- Jarrita de porra antequerana
- Zamburiñas
- Huevos rotos malagueños con chanquetes
- Arroz a banda

Cafes, cerveza, agua y una copa de Verdejo.

Espectacular los huevos rotos con chanquetes. El arroz bien en punto y sabor (quizá un pelín soso) y cantidad. Servicio impecable, amable y dispuesto, pero es que estábamos solos!!

Total: 88€ con propina

03/04/2014

alta cocina andaluza

Sin duda, uno de los mejores restaurantes de Málaga. Relación calidad/precio inmejorable. El sitio ya merece la pena, un antiguo palacete rehabilitado con varios espacios. Cocina andaluza de nivel, aunque también hay arroces y otras cosas.

Me encantaron la porra antequerana y los huevos con chanquetes.

26/02/2014

Menús degustación

Restaurante perfecto para menús degustación completos en una zona de Málaga tranquila. Son platos no tan exóticos ni elegantes como es luego el local, pero se dejan comer. En nuestro caso, escogimos uno con croquetas muy ricas, queso de cabra con mermelada, foie... Pedimos carne como plato principal y no nos terminó de convencer la salsa, pero no estaba mal. Buenos postres, deliciosos.

08/09/2013

Impresionante! Me ha encantado este restaurante y lo recomiendo mucho. Fuimos un domingo, estuvimos en la terraza y el lugar nos encantó. Una tranquilidad viendo el jardín y escuchando el agua de la charca. La comida muy buena. Pedimos los tacos de morcilla y los huevos rotos con chanquetes para empezar. Muy recomendable esta última entrada porque los chanquetes estaban como caramelizados. Delicioso!! De segundo, arroz a banda muy rico con mucho pescado y no dos piezas solo como hacen en muchos restaurantes. Y también rape. Disfrutamos mucho. El servicio muy amable. Vuelvo segurísimo!!!!

21/02/2011

Uno de los mejores

Situado en un palacete que perteneció a la familia Picasso, desde hace unos cuantos años ofrece en Málaga, no muy lejos del centro histórico, una de las mejores experiencias gastronómicas en la capital. Desde la entrada ya notamos que estamos en un sitio con encanto, pero a diferencia de otros lugares actuales en donde el estilo, la decoración del lugar, se impone sobre el resto, aquí se estila también una cocina de altura, cocina que parte de elementos tradicionales y de productos andaluces, para revestirse de modernidad. Se puede comer a la carta y también se ofrecen dos menús, uno por 45 € (Menú Málaga) y otro por 55 € (degustación). En mi primera visita me decanté por el primero, que se compone de tres tapas o entrantes, un pescado, una carne y un postre. Casi que prefiero esa primera parte, algo en sintonía con otros lugares de cocina creativa. Junto con los platos, se ofrece degustación de aceite y de distintas sales en los platos principales. La carta de vinos está muy bien diseñada, con precios correctos. El servicio es bastante profesional, algo que no se da en todos los sitios. La única pega fue el vino, la botella que pedimos tenía poso, algo que tendrían que cuidar en un sitio de esta categoría. Las copas, Schott. A la entrada tienen un carro de destilados impresionante y también una cava de puros.

***

Segunda visita, con motivo del menú San Valentín 2011, desde el martes 8 al domingo 13 de febrero. Como ya conocíamos el sitio, pedimos que nos sentaran donde la otra vez, frente al ventanal que da al patio, abajo. Es un pasillo con tres mesas para parejas, más íntimo, dejando a un lado el comedor en L en donde es más fácil que tengas molestias por alguna mesa con niño. De entrada, unas aceitunas gordas, riquísimas. Y luego, como bienvenida, un cóctel que se prepara in situ, Montana For Love, con granadina, una nata y no sé qué más, y que sabía a pétalos de rosa. Pequeña degustación de aceite, como la otra vez. Luego vinieron dos cositas también muy ricas, dos croquetas caseras y un vasito con porra antequerana. Se siguió con huevo de corral trufado con puré cremoso de patata, rúcula y porrilla de trigueros, todo muy bien ligado, con el triguero en su punto justo, delicioso. Se continuó con el pescado de mercado, en este caso pargo con almejas de Málaga y alcachofa frita, más el jugo del pescado. Muy bueno. Y se terminó con la carne, presa ibérica con salsa ponzu y carpaccio de Eringy, esto no me gustó tanto, frente a la delicadeza del pescado. Tanto para la carne como para el pescado, trajeron a la mesa tres tipos de sales. De postre, tarta de San Valentín: chocolate blanco y frutos rojos, en el centro de la mesa, para compartir, como requería la ocasión. Delicadeza en grado sumo.
Para el café, unos pequeños dulces, tres para cada uno (el chocolate blando era realmente goloso), aunque yo no tomé café sino un vino dulce, Melante, recomendado por el camarero.
Toda la comida incluía maridaje, vinos elegidos por la casa según su criterio, como mejores acompañantes de esa comida: el blanco era Barón de Rivero, un vino de Málaga realmente bueno. El tinto era también buena elección, Vega de Bolsas 2008, D.O. La Mancha, variedad cencibel, un vino etiquetado para el restaurante. El dulce, algo sensacional, un moscatel riquísimo, ¡y hecho en La Rioja!
En total, 50 € por persona, 104 € en total, ya que el vino dulce iba aparte, pero todo lo demás, incluido el agua, entraba en el precio del menú.
La atención, de alta escuela, como el camarero indicando cada plato (aunque un poco acelerado). Hay que destacar el servicio-dirección de sala, realmente profesional. Todo parecía estar milimetrado, pero a la vez hay una calidez que no encuentras en otros sitios de postín. Como un director de orquesta, lo tenía todo controlado y hacía que sonara como quería. Y sonó todo muy bien, en su justa medida y con el tempo justo. Y la comida, una sinfonía de sabores.
Insisto una vez más: estamos ante uno de los mejores restaurantes de Málaga, si es que no el mejor.

13/09/2010

Un patio nada andaluz en Malaga

Para comer bien en la Costa del Sol no hay que peregrinar al Calima de Marbella. En la propia Málaga hay lugares adecuados. Montana es uno de ellos. Antiguo casón de la familia Picasso, te insisten al llegar. Pero poco. Aparece un patio, enseguida, con seis mesas, muy holgadas, muy acogedor. La comida,más que aceptable. En los entrantes optamos por el foie de la casa, pero que muy bien (yo huyo de los foies porque suelen ser espantables y engordan) así como unas vieiras suaves, suaves, con un tratamiento fusión pero sin estridencias. La lubina del día con almejas resultó sencillamente estupenda y algo menos la presa de ibérico, dura y con sabor a recalentada. Un borrón....Para terminar, el chocolate con helado de plátanao, nada del otro jueves.
El precio resultó muy adecuado ya que no pasó de teinta por persona sin el vino. El patinazo fue que pedimos un champan Dampierre normal y nos trajeron un Cru que nos crujió, claro a la hora de abonar la cuenta. El servicio, muy entusiasta, joven y agradable.

22/06/2010

Agradable terraza

Desde el pasado verano se puede disfrutar de una zona de vinos y tapas.

Platos elaborados con auténticos huevos de corral, jamón ibérico o ventresca de atún de almadraba.
Platos de toda la vida, elaborados con un toque original

13/02/2010

Estupendo!!!

Si quieres sorprender....el Montana es el restaurante perfecto!!..