El local es bonito, la comida rica (deliciosa tarta de chocolate) y el personal amable.

Ordenar por:

relevancia fecha

04/12/2015

Mucho más que un restaurante mono más

Si hace tiempo que nos lees sabrás que somos vecinos del barrio de La Latina y que solemos salir huyendo de la zona casi todos los fines de semana como alma que lleva el diablo. Y es que, tres años de croquetas congeladas y tostas de queso de cabra con cebolla caramelizada cobradas a precio de oro son más que suficientes para replantearse aquello de salir a “latinear” el domingo. Menos mal que, últimamente, hemos descubierto unas cuantas excepciones honrosas a la norma. Una de ellas, claro, es Naia Bistro.

Nadie diría que este preciosísimo local (tan a la moda, y a la vez, diferente) fue abierto hace más de una década. Pero lo cierto es que así es. Aunque ha pasado por unos cuantos lavados de cara (el más reciente es obra de Objetos Perdidos), Naia abrió sus puertas en 2004, antes de la dichosa crisis, antes del Facebook y el Instagram y, lo que es más importante, antes de que Susana fuera capaz de acercarse a una copa de vino sin arrugar la nariz y poner una tremenda cara de asco ( “esto para mezclar con Coca Cola y jugar “al duro””, decía la niña). Por aquel entonces, Arancha Costafreda -administrativa y foodie empedernida en sus ratos libres- se lanzó a la piscina y decidió dejar su aburrido y mecánico trabajo para acometer la locura de abrir un restaurante. Y así nació Naia Bistró (hoy Arancha cuenta con la ayuda de su pareja, el inglés Damian Forshaw, para gestionar el restaurante).

¿Y qué se come en Naia?, te estarás preguntando. La carta de Naia (tras la elección de los platos está la mano de la propia Arancha, que cuenta con el asesoramiento del jefe de cocina Eduardo García, con experiencia en restaurantes de Londres y en La Vermutería de Sergi Arola) apuesta por una cocina de mercado (muy pronto van a incluir sugerencias diarias fuera de carta), mediterránea, a base de platos sencillos, pero muy ricos y con muy buen producto (buenísimas las virutas de foie, el tartar de atún rojo o la presa ibérica). Nosotros, tenemos que decirlo, acertamos con todo (excepto, quizás, con los vinos). Por cierto, que también tienen un menú del día por 12 € con muy buena fama, ¡apúntatelo!

Tenéis más información, detalles y fotos de los platos que pedimos en nuestro blog:

eatandlovemadrid.es/naia-bistro

Buen provecho e Eat & Love!

18/01/2014

De este restaurante me ha encantado la comida, la decoración y lo simpático que era el camarero. Buena RCP y tiene terraza, así que es un 10!
Éramos 4 y pedidos todo de picoteo: una burrata (13,50€), las virutas de foie (12,70€) y el pulpo moruno (13,50€); junto al helado de cactus de postre, 7 cervezas, 1 tinto de verano y 2 botellas de agua, la cuenta ascendió a unos 87€.

09/02/2014

Recomendado

Uno de los mejores sitios para comer del barrio. Yo siempre lo recomiendo, sobre todo por el menú del día, cocina de mercado creativa, recetas tradicionales reinventadas. Es una gozada. Ya fuera de meno, los precios son algo mas elevados pero realmente merece la pena. La decoración de este bistro es muy agradable, maderas plantitas, es un sitio realmente acogedor, perefecto para una noche romántica. Ah!, y no nos olvidemos de su terraza en a plaza de la paja, genial cuando hace buen tiempo!. Muy muy recomendable!

02/05/2012

Mi segunda madre

Viviendo en plena Latina me veo en la condición de comparar Naia con el resto de la oferta del barrio.

Habré estado unas 15 veces, siempre con el menú del mediodía. Es simplemente, maravilloso. Toda la comida esta muy rica y la presentación muy conseguida. Solos dos primeros, dos segundos y un postre, pero cada plato atesora tanta calidad que no echaras de menos mas opciones. Precio muy asequible. Ubicación inmejorable. Decoración elegante y minimalista, pero al mismo tiempo acogedora. Personal simpático.

Vamos, que lo tengo clarísimo, siempre que tengo dudas o el frigorífico vacío encuentro en Naia mi segunda madre :)

Pd: atención a la lasaña de verduras y al salmón teriyaki

28/01/2012

Para volver y volver.

Mer Se está convirtiendo en uno de mis favoritos. La comida es bonita, delicada y está muy cuidada. La calidad es buena y son generosos en las porciones. Las virutas de foie son para morirse, desde luego para compartir!. Los segundos están muy bien y desde carne a lasaña vegetal todo está rico. El trato es muy amable, unas veces más rápidos que otras. El sitio es precioso tiene un aire chic romántico rústico que lo hace muy acogedor, sin grandes pretensiones, las mesas no todas son cómodas pues son bajas y estrechas, pero da igual estás más cerquita.
La relación calidad precio es buena y siempre te invitan a un chupito.
Me encanta!

05/03/2013

Muy recomendable

Siempre he ido de Menu 11 euros aprox, riquisimo y trato muy proximo.

02/10/2011

Muy buena comida y trato excelente

En plena Latina está este restaurante de comida de muy buena calidad, con una terraza muy agradable y unos camareros muy amables. Un poco lentos sí, pero un sitio para repetir sin duda. Compartimos varios entrantes y segundos entre 4, con cañas y coca cola, sin postre ni cafe 21 euros por persona. Nos invitarona a unos chupitos (bastante grandes), todo un detalle. El foia impresionante, croquetas buenísimas, patatas, arroz con presa y presa ibérica. Muy recomendable! Volveremos a probar más cosas.

02/07/2012

Delicioso restaurante. Parece que solo tiene la terraza de la plaza pero cuando entras ya notas el detalle en la decoración y en la música. La comida riquisima: ensalada de queso de cabra, bacalao al pil pil y presa iberica. Todo delicioso y en cantidad considerable.
El personal super agradable.
Volvere seguro....

19/10/2008

agradable sorpresa

Estuve el viernes con unas amigas y la verdad, salí contenta de la experiencia. Esperaba el típico sitio de diseño poco cuidadoso con la cocina. Me sorprendió la cantidad de mesas vacías - supongo que la tan traida y tan llevada crisis -.

Del local puedo decir que cuida el diseño y la decoración, con un predominio del blanco sólo roto por lámparas con la pantalla naranja y una suave iluminación indirecta de bastante buen gusto. Sillones muy cómodos tipo huevo. Espacioso y agradable, muy tranquilo (lleno no sé...). Abajo tiene una pequeña zona de chill out para tomarse una copa después de la cena.

Y de la comida puedo destacar unos estupendos huevos de corral con patatas y trufa negra, la ensalada de tomates secos con queso y las exquisitas croquetas de jamón y especialmente, las de boletus. Los postres, fantásticos, con mención especial al helado de violeta. Ojo, porque la tarta tatin de manzana no es finita y crujiente como esperábamos, sino más bien un pastel de manzana caliente con perfume de canela que llena muchísimo.

Carta de vinos cortita aunque suficiente para este restaurante.

Por cierto, si visitais la web, no está actualizada...la carta difiere.

09/11/2011

Muy buena comida.El plato de raviolis de calabaza es excelente!